Restaurante El Picachuelo

Restaurante El Picachuelo

Ubicado en un rincón privilegiado de la sierra norte de Madrid, el Restaurante El Picachuelo es el lugar perfecto para desconectar y disfrutar con los tuyos. Con vistas impresionantes al pantano del Atazar, este restaurante no solo ofrece un ambiente acogedor, sino también una gran terraza que puedes disfrutar tanto en invierno como en verano. La combinación de la belleza natural del entorno y el trato esmerado de su personal te hará sentir como en casa mientras degustas su deliciosa comida.

Si te animas a visitarlo, prepárate para una experiencia gastronómica de primera. El menú es variado y siempre hay algo para todos los gustos, destacando especialmente su famoso arroz. Con un salón privado y un enfoque en la sostenibilidad gracias a la separación de residuos, El Picachuelo se preocupa no solo por lo que comes, sino también por el entorno. Así que ya lo sabes, si estás en El Berrueco, no te puedes perder este lugar con tanto encanto y excelente cocina.

Restaurante El Picachuelo

Restaurante
⭐4,3
4.057Reseñas
Fotos
Carr. de Cervera, Km. 1, 500, 28192 El Berrueco, Madrid
918 68 60 74

Horarios Restaurante El Picachuelo

DíaHora
lunes11:00–18:00
martesCerrado
miércoles11:00–18:00
jueves11:00–18:00
viernes11:00–24:00
sábado11:00–24:00
domingo11:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Picachuelo

Dónde se encuentra el Restaurante El Picachuelo

¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar para disfrutar de buena comida con vistas espectaculares, tenéis que dar un vistazo al Restaurante El Picachuelo. Yo lo descubrí gracias a un reportaje del programa “Enamorados de Madrid” de Telemadrid y, aunque la experiencia tuvo sus altibajos, la comida nos encantó. Eso sí, preparad los bolsillos porque no es el sitio más económico y lo que te cobran por un café puede parecer un auténtico atraco a mano armada.

Fui un domingo y, ¡madre mía!, estaba a reventar. Los camareros estaban corriendo de un lado para otro, y realmente se notaba que no podían con tanto lío. Uno de ellos hasta se quejó de lo intenso que era su día a día. Un poco excesivo, ¿no? El pobre nos atendió bien, pero tardaron un montón en traernos la comida y hasta se confundieron con la cuenta. ¡Menos mal que miramos antes de pagar!

Sin embargo, la comida sí que valió la pena, especialmente el arroz con bogavante. Si tenéis ocasión de probarlo, no os decepcionará para nada. El ambiente es bonito, aunque las sillas tienen las telas un poco desgastadas, lo que no se agradece. Pero si buscáis algo más tranquilo, quizás un miércoles os lo toméis con más calma; el lugar tiene un entorno impresionante y suelen tener menos gente.

Y ahora, para responder a la pregunta: ¿Dónde se encuentra el Restaurante El Picachuelo? Pues está en la Carr. de Cervera, Km. 1, 500, 28192 El Berrueco, Madrid. Un lugar que realmente invita a volver, sobre todo si estáis en busca de unas vistas increíbles en un día soleado. ¡Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros!

Qué tipo de vista ofrece el restaurante

Ya te digo, el Restaurante El Picachuelo tiene un potencial increíble, y el entorno donde está ubicado es una maravilla. Imagínate, estabas deseando comer en la terraza al aire libre y, de repente, ¡zas! te sientan en una de esas terrazas acristaladas interiores. La verdad, a mí también me llamó la atención lo ruidosa que era. Con tantas comuniones y gente, probablemente estaban un poco abrumados, pero resulta que el arroz caldoso que pedimos llegó como si fuera un arroz seco. No sé si fue una mala jugada del destino o si es que les salió ese día de esa forma. Una lástima, porque el sitio realmente promete.

Por otro lado, también hemos tenido momentos bastante buenos allí. Hubo un día especial donde, gracias al tiempo, pude comer en la terraza. Las vistas eran primaverales y espectaculares, con el embalse de fondo, y el servicio fue de primera. No me haría falta llamar al camarero porque tenían un flujo perfecto en cuanto a los aperitivos y platos. Las croquetas de bogavante estaban bien, aunque no son las que me dejan boquiabierto. Pero lo que sí que me dejó flipando fue la paletilla de cabrito. Se deshacía con solo tocarla, y las patatas panadera que la acompañaban estaban de vicio. Un buen acabado que hizo que me olvidara del pequeño tropiezo anterior.

Y hablando de vistas, créeme, el restaurante ofrece unas vistas espectaculares. Desde cualquier ángulo se pueden disfrutar las panorámicas del entorno. El contraste de la naturaleza con la comida que te sirven es una experiencia de otro nivel. Imagínate disfrutar de una buena comida con un paisaje que parece sacado de una postal. Así que sí, aunque haya habido altibajos en las visitas, el ambiente y las vistas son siempre un punto a favor. Además, con un postre de tarta de queso que, aunque no era lo que prefería, igualmente me dejó buen sabor de boca. ¡Todo un viaje gastronómico!

Cómo es el ambiente en el Restaurante El Picachuelo

Y ya que estamos hablando de El Picachuelo, no puedo dejar de mencionar las vistas espectaculares que tiene. No es cualquier restaurante, ¡está en plena sierra de Madrid! Desde la terraza cubierta, frases como "¡cómo mola este lugar!" o "mira qué bonita se ve la sierra!" son casi obligatorias. Así que si decidís comer al aire libre, id a la mesa cerca de los ventanales. ¡Prometido que no os arrepentiréis!

Hablando de la comida, es un auténtico acierto. La calidad es de primera, y las porciones son generosas, así que no os quedaréis con hambre. Si no sabéis qué pedir, el revuelto de morcilla con piñones y las chuletillas de cordero son dos platos que no podéis dejar pasar. También tenéis que probar la leche frita, ¡es una delicia! Y aunque el precio está en la franja media, entre 50 y 60 euros por persona, lo cierto es que vale cada céntimo.

El servicio, ¡madre mía!, es otra de las cosas que hacen que El Picachuelo se lleve las cinco estrellas. Los camareros son súper majos, rápidos, y quizás lo más importante: atentos. Te hacen sentir como en casa, siempre dispuestos a ayudarte, desde Luis con su actitud amable hasta la chica con el tatuaje, que te saca una sonrisa incluso en un lugar abarrotado.

Y, por último, hablemos del ambiente. Os aseguro que aquí se respira tranquilidad. No hay ese bullicio típico de muchos restaurantes. Se puede comer en paz, charlar y disfrutar de la compañía y de esas vistas de ensueño. Es un lugar perfecto para una reunión familiar o una comida con amigos, con un ruido moderado que apenas te distrae. Así que, si buscáis un sitio donde el buen rollo y la buena comida se unan, ¡El Picachuelo es el lugar ideal!

Hay opciones para disfrutar de la terraza en diferentes estaciones del año

Y bueno, ya que estamos hablando de El Picachuelo, déjame contarte un poco más sobre mi experiencia. Aunque el lugar podría estar un poco más cuidado, las vistas al Embalse del Atazar son simplemente espectaculares. Imagínate sentarte allí, disfrutando del paisaje mientras saboreas una buena comida. Es lo que le da ese toque especial al sitio, aunque, la verdad, la calidad de la comida dejó un poco que desear. Tuve que pedir el pan y el aliño para la ensalada porque el servicio estaba un poco despistado. En general, el ambiente es agradable, pero no creo que repitiera pronto, especialmente por ese precio de 30-40 € por persona.

Por otro lado, tengo que mencionar que también puede ser todo lo contrario. Hay quienes han tenido experiencias realmente magníficas en El Picachuelo. Te ofrecen un menú muy variado, con opciones para los que tienen alergias gracias a su pescado congelado durante 5 días, lo cual es un puntazo. Y si te gusta el vino, te vas a encontrar con una amplia carta para elegir. Yo escuché que su paletilla de cabrito asado y la tarta de queso con frutos rojos son de otro nivel. No me extraña que lo valoren con 5 estrellas en comida y servicio. Además, la atención rápida y el ambiente tranquilo lo hacen perfecto para cualquier ocasión.

Y aunque quizás en mi visita la cosa no fue tan fluida, lo que realmente me llama la atención es que no parece haber mucha espera, incluso cuando pides esa mesa con vistas. Normalmente, te atenderán rápido, no importa si eres un grupo grande o solo tú y tu pareja. Lo único que necesitas es paciencia si quieres esas vistas chulas, pero no suele superar los 15-30 minutos de espera.

Ahora, sobre la pregunta que todos se hacen: ¿hay opciones para disfrutar de la terraza en diferentes estaciones del año? Por lo que me han contado, sí, El Picachuelo se lo curra con la accesibilidad y la comodidad. Tienen un parque infantil justo al lado del aparcamiento, así que si vas con los peques, no hay problema. Y en cuanto a la terraza, hay espacio para disfrutar, lo que te permite hacer planes tanto en verano como en primavera cuando el clima está perfecto. Así que, aunque el ambiente interior esté bien, ¡no dudes en salir a disfrutar de las vistas!

Qué tipo de comida se puede degustar en El Picachuelo

Si decides parar en El Picachuelo, ¡no te vas a arrepentir! La primera vez que fui, hicimos una parada para tomar un vermút en la barra y probamos unas Delicias de Merluza con gulas. Te tengo que ser sincero, la ración era un poco escasa, con solo 5 pedacitos de merluza por 23€, me pareció un poco desproporcionado. Pero, el servicio fue de lo más amable, así que acabamos sintiéndonos bienvenidos. En general, la experiencia fue buena y definitivamente volveré. Si tienes pensado ir, mejor haz una reserva porque suele llenarse.

Ahora, si lo que buscas es comer algo de verdad, entonces este lugar también lo cumple. Las vistas son brutales, ¡no puedes dejar de sacarte un par de fotos! El restaurante es vasto, ideal para grupos grandes, familias y hasta parejas que buscan disfrutar de un buen momento. La carta tiene un aire tradicional, perfecta si te gustan los clásicos. Te recomiendo las zamburiñas, que estaban sabrosas; ¡una ración de ocho es lo justo! Y si te atreves, prueba el cabrito asado; es tan tierno y jugoso que querrás compartirlo, así que mejor ve en pareja o con amigos. La selección de vinos también es buena para maridar con tu comida.

Aunque, para ser justos, el servicio fue un poco lento, pero el personal es tan profesional y simpático que al final no importa mucho esperar un poco más. Otro detalle que noté fue que algunos platos llegaron templados, en lugar de bien calientes, lo que le quitó un poco de encanto. Las zamburiñas y las chuletillas de cordero estaban ricas, pero servir un plato frío cambia la experiencia. Eso sí, el ambiente es acogedor y tienen un montón de plazas de aparcamiento gratuito en la calle, así que, si llegas pronto, ¡tendrás lugar asegurado!

¿Y qué tipo de comida puedes degustar en El Picachuelo? Aquí tienes de todo un poco: desde entrantes clásicos hasta mariscos, pescados y una buena variedad de carnes. Las opciones son suficientemente amplias como para que todos encuentren algo atractivo en la carta. Así que, si te gusta compartir platos y disfrutar de una buena velada, este es tu sitio. ¡No dudes en hacer tu reserva y disfrutar de una buena comida con vistas!

Cuál es el plato más famoso del menú

Entonces, ya saben, como les contaba, el Restaurante El Picachuelo tiene su encanto, ¿verdad? A pesar de las 2 estrellas que sacamos de hoy, hay cosas que podrían rescatarse. El lugar en sí es hermoso, con vistas bastante decentes al Atazar, aunque a nosotros nos tocó un salón más alejado de las cristaleras. Pedimos zamburiñas y un revuelto de morcilla que sinceramente no estaban mal, pero venían un pelín fríos, como si los hubieran dejado un rato en la cocina, ¿saben? Ese detalle le quita un poco de encanto a la experiencia.

Luego, la espera por los pescados fue otra historia. Aprobablemente tardaron 40 minutos o más en traer la lubina y el rape, y después de dos reclamaciones, ya estábamos pensando en que habían ido a buscarlo al embalse del Atazar. ¡Un desastre! En fin, entre risas y un par de bromas, intentamos tomarlo con humor. Cuando por fin llegaron los platos, ¡vaya sorpresa! La lubina y el rape estaban picantes de más. Y la ventresca… la pedimos poco hecha y llegó completamente pasada, dura como una piedra. Hasta nos reímos de que no se podía cortar con el cuchillo. Al final, el camarero fue a preguntar qué pasaba, pero ni nos dejó terminar de explicar antes de ir corriendo a la cocina. Un poco de falta de atención, la verdad.

Y ya para rematar, pedimos torrijas y leche frita de postre, con la esperanza de redimir el final de la cena. Pero la leche frita apareció tan fría y sin sabor que se me cayó el alma a los pies. Nos sorprendió que al pedir la cuenta nos querían cobrar la ventresca que ni tocamos, así que protestamos y corrigieron la cuenta. La experiencia iba muy bien hasta que llegamos a la cocina, que urgía bastante una mejora. Una pena, porque el lugar y las vistas son espectaculares; pero con este tipo de cocina, la verdad no sé si volveré.

Ahora, volviendo a lo bueno, hay que decir que muchos opinan que el plato más famoso de su menú es la carne a la brasa, especialmente cuando está bien hecha. Muchos comensales han tenido buenas experiencias con sus carnes, así que si deciden arriesgarse, podrían probar esa opción. ¡Quizás tengan más suerte que nosotros!

El restaurante ofrece opciones para grupos o eventos privados

Y es que, El Picachuelo no es solo otro restaurante más en la sierra de Madrid; ¡es un lugar espectacular para disfrutar de una buena comida! Desde el momento en que llegas, te das cuenta de que la atención es magnífica, siempre están dispuestos a hacerte sentir como en casa. Te va a encantar el ambiente, sobre todo en la terraza, donde las vistas al Pantano de El Atazar son de infarto. Imagínate comiendo esas zamburiñas a la plancha mientras disfrutas de un paisaje de ensueño.

La comida, no te lo voy a negar, es una locura. Probamos el arroz con bogavante caldoso y el pulpo a la brasa, y todo estaba delicioso. Si te decides por el menú para cuatro, puedes elegir entre varios entrantes y platos principales, así que hay opciones para todos los gustos. Y no creas que te vas a quedar con hambre; las raciones son generosas. Con un precio rondando los 40-50 € por persona, la calidad que recibes es increíble. Lo mejor es que no solo se quedan en la comida, ¡el servicio es de 5 estrellas! Especialmente la atención de Nallely, que es un amor, siempre pendiente de que no te falte de nada.

Eso sí, hay que mencionar que a veces el ambiente puede verse un poco afectado por las moscas, especialmente si comes al aire libre. Pero, vamos, que eso no le quita lo espectacular al lugar en su totalidad. Además, la relación calidad-precio podría ser un poco más equilibrada, pero sin duda, la experiencia compensa. Y si tienes un grupo grande o quieres organizar un evento privado, te cuento que El Picachuelo ofrece opciones perfectas para eso. Su espacio es amplio, con muchas plazas de aparcamiento gratuitas, así que no te preocupes por la logística. Si buscas un lugar donde la buena comida y el servicio excepcional se unan a unas vistas maravillosas, este es tu sitio.

Qué medidas de sostenibilidad toma El Picachuelo

Siguiendo con lo que te contaba antes sobre El Picachuelo, déjame decirte que este lugar no solo es bonito, ¡es un verdadero espectáculo! Las vistas son impresionantes, así que si te gusta disfrutar de un buen plato mientras admiras la montaña y el pantano del Atazar, has dado en el clavo. Las mesas en la terraza son perfectas para esos días soleados, te aseguro que te quedarás más tiempo del que tenías planeado solo por el entorno.

Lo que más me impresionó, aparte de las vistas, fue la amabilidad del personal. Esos camareros saben cómo hacerte sentir como en casa. Te atienden con una sonrisa y están siempre dispuestos a ayudarte con recomendaciones, lo cual es un gran plus. Y hablando de comida, ¡madre mía! La mariscada especial para dos es un must, pero tampoco puedes dejar de probar las chuletillas de cordero o el rodaballo a la plancha. Todo está bien presentado y se nota que utilizan ingredientes de calidad.

Y no me olvido de los postres, porque después de una comida así, el dulce es casi obligatorio. La tarta de queso y frutos rojos es simplemente deliciosa, y lo mejor es que no te dejará con una sensación pesada en el estómago. Lo puedes disfrutar sin problemas. En cuanto al precio, ya sabes, por unos 40-60 € por persona te llevas una experiencia increíble, así que el valor es genial.

Sobre el aparcamiento, la verdad es que se podría mejorar un poco. Entiendo que si vas en moto, puede que acabes dejando tu vehículo a plena luz del sol, y eso no es lo mejor. Pero de todas formas, la buena comida y el buen servicio hacen que valga la pena. Claro, quizás hay que ser un poco flexible, ¡pero nada que una buena comida no cure!

Y ya que hablamos del lugar, también me pareció interesante que El Picachuelo se preocupa por la sostenibilidad. Aunque no he visto información específica sobre sus medidas, parece que ofrecen platos con ingredientes frescos y de temporada. Esto siempre es un punto positivo, ya que ayudan a minimizar la huella ecológica. Además, tendrás la oportunidad de disfrutar de una experiencia gastronómica que respeta el entorno. Así que, ¡no dudes en hacerles una visita!

Se puede realizar una reserva en el Restaurante El Picachuelo

Y si todavía no estás convencido, déjame contarte más sobre lo que te espera en El Picachuelo. Este lugar no solo es un restaurante; es una experiencia en sí misma. Imagina sentarte frente al dique de Atazar, con esa vista increíble al río que te deja sin aliento. Es el tipo de sitio que inspira a sacar el móvil y grabar un video o, mejor aún, hacer unas fotos para presumir en las redes. Hay algo en el ambiente que lo hace perfecto para cualquier ocasión, ya sea una celebración o simplemente un capricho.

Hablando de caprichos, la comida es de altísima calidad. Te prometo que no puedes dejar pasar el jamón ibérico; es un clásico que no falla. Y si eres fan de las croquetas, las de bogavante y espinacas son un verdadero manjar que tienes que probar. También, al final de la comida, ¿quién diría que no a una rebanada de tarta de queso con frutos rojos? ¡Es simplemente irresistible! Y lo mejor, todo esto a un precio bastante razonable, entre 30-40 € por persona.

La atención del personal es otra cosa que merece mención especial. Te tratan como si fueras el único cliente del lugar, casi como si fueras parte de la familia. Con un servicio de 5 estrellas, te aseguro que la experiencia completa te hará querer volver una y otra vez. Y si decides ir, lo bueno es que llegar desde El Berrueco no es ningún problema; es súper fácil y rápido.

Ahora, si te preguntas si se puede realizar una reserva en el Restaurante El Picachuelo, la respuesta es que sí, siempre es recomendable llamar y asegurarte un lugar, especialmente si vas en fin de semana. ¡Nunca se sabe cuántos otros amantes de la buena comida tendrán la misma idea que tú! Así que no lo dudes, ¡haz la reserva y disfruta de una velada espectacular en este rincón escondido de Madrid!

Fotografías Restaurante El Picachuelo

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