
Gelida es uno de esos lugares del Eixample que si no has visitado todavía, ya estás tardando. Este encantador restaurante de cocina catalana lleva desde 1946 deleitando a sus comensales con un buen rollo impresionante y platos que hacen que te sientas como en casa. Desde las 7 de la mañana ya están sirviendo su famoso Esmorzars de Forquilla, ideal para esos que se despiertan temprano para trabajar en el Mercat de Sant Antoni. Su fama se basa en una mezcla de tapas españolas, platos de cuchara y menús diarios que siempre dejan a todos contentos.
El ambiente es pintoresco e informal, perfecto para grupos de amigos o familias con niños pequeños. Si pruebas su tortilla de patatas o el delicioso Cap i Pota con tomate, entenderás por qué tienen una calificación de 4.5 en Restaurant Guru. Además, ¡sin reservas! Así que te tocará llegar, esperar un poco y disfrutar del ambiente mientras te preparas para una experiencia gastronómica que no olvidarás. Así que, prepara el estómago y dirígete a Carrer de la Diputació, 133; ¡te va a encantar!
Horarios Gelida
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–22:00 |
| martes | 7:00–22:00 |
| miércoles | 7:00–22:00 |
| jueves | 7:00–22:00 |
| viernes | 7:00–22:00 |
| sábado | 8:00–16:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Gelida
Dónde se encuentra el restaurante Gelida
¡Wow! Si estás buscando un lugar para comer en Barcelona que realmente te haga sentir como en casa, Gelida es la respuesta. Este restaurantito en Carrer de la Diputació, 133, en L'Eixample es una auténtica joya de la cocina tradicional catalana. ¿Te imaginas deleitarte con un cap i pota que sabe a barrio, o unas croquetas que te recuerdan a las que hacía tu abuela? Así es, aquí todo tiene ese sabor casero que tanto echamos de menos. Y ni hablar del bacallà a la llauna que está, simplemente, increíble, con el ajo en su punto perfecto. ¿Lo mejor de todo? Te va a costar entre 10 y 20 € por persona, lo cual es una maravilla.
El ambiente es un encanto, sabes, nada pretencioso y lleno de vida local. Es el tipo de sitio donde te sientes bien y donde el servicio es impecable. Gente simpática y rápida, pero sobre todo, te hacen sentir como parte de la familia. No es raro que hayamos ido incluso dos veces en nuestros 9 días en Barcelona, y todavía hay platos que me hacen soñar, como ese calamar que me dejó con ganas de más. Ah, y si no te quieres complicar, el menú del día siempre te sorprende con opciones generosas y deliciosas, sin que la cuenta te deje con una mala cara.
Eso sí, para ser sincero, hay quien ha tenido una experiencia un poco más... mediocre. Un par de comentarios hablan de platos como el fricando de vedella que no llegaron a estar lo suficientemente frescos, o de un ambiente ruidoso donde la conversación era un poco complicada. Pero, en general, la mayoría coincidimos en que es un lugar modesto donde puedes comer bien y a buen precio. Así que, sinceramente, si buscas un lugar acogedor que ofrezca lo mejor de la cocina catalana, Gelida es un "sí" rotundo.
Entonces, en respuesta a la pregunta del millón, ¿dónde se encuentra el restaurante Gelida? ¡En pleno corazón de Barcelona, en Carrer de la Diputació, 133, L'Eixample, 08015 Barcelona! Así que ya sabes, ¡anímate a probarlo y disfruta de una buena comida como las de antes!
Desde cuándo está abierto Gelida
Y si hablamos de la comida, es que no hay discusión, ¡todo está buenísimo! Las alcachofas con romesco son una delicia, y no puedes irte sin probar las berenjenas de guarnición. Los calamares a la andaluza siempre son un acierto, frescos y crujientes. Pero no te olvides del bacalao a la llauna; te puedo asegurar que no te va a decepcionar, sobre todo si te gusta la cocina que se siente como un abrazo. Lo único a tener en cuenta es que, aunque la mayoría de los platos son espectaculares, puede que encuentres algún detalle que no esté a la altura, como un chuletón que no cumpla con las expectativas. Al final, todo depende de lo que pidas, pero generalmente, ¡la mayoría de las críticas son muy positivas!
En cuanto al servicio, me ha dado la impresión de que a veces podrían mejorar. En mi visita, el personal no siempre fue tan amable como uno esperaría, lo que puede arruinar un poco la experiencia, especialmente cuando preguntas por alguna recomendación y no obtienes una respuesta clara. Pero, ¡no todo es negativo! La mayoría del tiempo, los camareros son eficientes, así que no hay muchas quejas.
Lo que es indiscutible es que Bar Gelida es un clásico en el Eixample, abierto desde hace más de 75 años. Así que, si buscas un lugar auténtico donde disfrutar de la cocina catalana sin complicaciones y a buen precio, este es el sitio ideal. ¡Ya sabes, hazte un favor y dale una oportunidad! Te va a encantar, y aunque los callos pueden que no tengan el picante que esperabas, seguro que vuelves por ellos y por la famosa tarta de queso que, lamentablemente, se agotó en mi visita. ¡A por ello, que tú y tus amigos tienen que probarlo!
Qué tipo de cocina ofrece Gelida
Y si hablamos de Gélida, realmente hay que empezar diciendo que le daría 5 estrellas sin pensarlo dos veces. Este sitio es un verdadero hallazgo en el corazón de L'Eixample, ideal para sumergirte en la cocina típica catalana con un toque casero que te dejará queriendo más. La comida es deliciosa y los precios son súper razonables, con un promedio de 10-20 € por persona. ¿Te suenan bien unos calamares a la plancha? Yo los probé, y además, me lancé a un guiso de garbanzos y una carne de ternera que estaba de muerte lenta. Sin duda, si te encuentras en Barcelona, no deberías dejar de visitar este lugar.
El ambiente es encantador, con ese aire de bar de toda la vida que te hace sentir como en casa desde el momento en que entras. El personal es súper amable y está siempre dispuesto a ayudarte a escoger entre las delicias de su carta. Y sí, probé un CAP I POTA que estaba espectacular, aunque me parecieron un poco grandes los trozos. Pero eso no quita que, en general, sea un sitio excepcional, de esos que están desapareciendo poco a poco. La mezcla de buen servicio con un ambiente relajado hace que no quiera irme nunca, y eso que a veces hay bastante gente.
Hay que destacar también el trato que recibí: en menos de 5 minutos ya tenía la comida en la mesa, ¡y eso un viernes por la tarde! No sentí que me apuraban para que me fuera, lo que es un gran plus. Y si te preocupa dónde ir con amigos, Gélida tiene un espacio suficiente, así que se adapta a grupos pequeños sin problema. La reserva puede variar según la hora, pero vale la pena intentar visitarlo.
Vamos a lo importante: ¿qué tipo de cocina te ofrece Gélida? La respuesta es clara: una autentica cocina catalana, donde las tapas y platos tradicionales como la butifarra con mongetes o la esqueixada de bacalao son protagonistas. Aquí, todo se hace con ingredientes de calidad y se sirve de forma generosa para que no salgas con hambre. Así que, ¿qué más puedes pedir? ¡Gélida es un sitio para repetir y disfrutar de la esencia de la cocina catalana en su máxima expresión!
A qué hora comienza a servir desayunos Gelida
Y hablando de buen comer, ¡no puedo dejar de mencionar a Gelida, ese restaurante que está en Carrer de la Diputació, 133, en L'Eixample! La primera vez que fui, me quedé alucinado con lo buena que estaba la comida y lo razonables que son los precios. La verdad es que si te decides a ir, prepárate para hacer un poco de fila. Siempre vi a mucha gente esperando, pero te aseguro que la espera vale la pena. La comida es de 5 estrellas y el ambiente es bastante familiar, lo que lo hace perfecto para ir con amigos o en una cita.
Un día, llegamos un poco tarde, alrededor de las 14:40, y, como imaginábamos, tuvimos que esperar unos 30 minutos. Sin embargo, no pasaron ni 10 minutos desde que nos sentamos hasta que nos trajeron la comida. ¡Era increíble! Ya solo con el primer bocado de un rabo de toro con patatas, supe que había hecho la elección correcta. Así que, si te gustan los lugares donde la gente local se reúne, Gelida es sin duda un must. Además, sus platos oscilan entre 4 y 5,50 €, ¡así que no te va a dejar en la ruina!
El ambiente es típicamente catalán, y cada plato tiene ese toque casero que te hace sentir como si estuvieras comiendo en casa de tu abuela. El trato del personal también es un plus; son súper atentos y correctos, lo que hace que todo sea aún mejor. Personalmente, me encantó su fricandó para desayunar, quedé más que satisfecho. Y si buscas un buen vino de la casa, no te decepcionará.
Ah, y para que lo sepas, si eres de los madrugadores, Gelida comienza a servir desayunos a las 10 de la mañana. Perfecto para empezar el día con energía antes de seguir explorando esta maravillosa ciudad. ¡No te lo pierdas!
Qué es un "Esmorzars de Forquilla"
¡Y hablando de Gelida, no puedo dejar de decir que se tiene que probar! Este lugar es una joyita escondida en L'Eixample, justo en Carrer de la Diputació 133. Su cocina tradicional catalana a precios insultantemente bajos realmente te deja boquiabierto. ¿Quién puede creer que por solo 10.90€ te puedes poner las botas con un fricandó, un bistec con patatas y pan? Y olvídate de esas raciones mínimas que te dejan más hambre que otra cosa; aquí te sirven raciones enteras, como las que te prepararías en casa. Simplemente, ¡una delicia!
El servicio en Gelida es de lo mejor que tienen, ¡y eso se nota! Siempre hay gente, así que asegúrate de llegar con tiempo porque hay que reservar. Ellos son rápidos, pero también tienes que estar preparado para comer algo más acelerado; si no, te van a dar un toque rápido para liberar la mesa, ya que la demanda es alta. Aun así, no puedo dejar de mencionar que mi amigo tuvo una experiencia un poco menos favorable: se encontró tres pelos en su plato. Un detalle que no debería pasar, pero supongo que son cosas que pueden ocurrir en un lugar tan concurrido.
El ambiente también es interesante. Las mesas están tan pegadas que parece un Tetris entre los comensales. La mezcla de grupos de trabajadores locales, jóvenes y turistas le da un toque bien auténtico. Claro, si necesitas ir al baño, prepárate para molestar a varias personas, porque las mesas están un poco en caos. A pesar de esas pegas, sigue siendo uno de los mejores sitios para comer si quieres disfrutar de comida casera sin lujos pero con mucha calidad.
Y hablando de comida, si te preguntas qué es un 'Esmorzars de Forquilla', es la típica comida de mediodía en Cataluña, que incluye platos contundentes y sustanciosos como los que puedes disfrutar en Gelida. Esos almuerzos son perfectos para llenarte y dar energía para el resto del día. En fin, si no has ido a Gelida aún, ¡deberías hacerlo! Es sin duda uno de esos lugares que, después de probarlo, seguro que vuelves a visitar.
Quiénes son los principales clientes de Gelida por la mañana
Así que, una vez que entras a Gelida, te das cuenta de que realmente es un lugar que huele a tradición. La comida catalana aquí es totalmente irresistible. Comparto contigo que estuve hace poco y, aunque tuvimos que esperar unos 30 minutos, mereció cada segundo. La Cap i pota me dejó en un estado de felicidad total; con cada bocado se te olvida el bullicio del lugar. Hablando de la comida, la nota es clara: 5 estrellas. Te aseguro que no te arrepentirás de probarla.
Lo que me sorprende de Gelida es cómo, a pesar de su popularidad, el servicio siempre ha sido excelente. Aunque, para ser sincero, como que ha habido ciertos comentarios sobre el ambiente y el servicio que se han puesto algo raros. Hay quienes dicen que con el cambio de dueños, la esencia ha disminuido un poco. Pero si te sientas en la barra y pides unos calamares a la romana o unas albóndigas, la calidez del lugar te hace olvidar cualquier situación incómoda. La verdad, ¡sus platos son 5 estrellas! Oh, y los precios son de lo más asequibles, entre 10-20€ por persona no está nada mal.
A veces te puedes encontrar con este bar lleno de familias del barrio que vienen por la comida casera. El ambiente es más de los de antes, donde no hay reservas y el camarero anota tu nombre en su pequeña libreta. Es un lugar muy frecuentado, así que si lo que buscas es tranquilidad, elige otra hora. Sin embargo, si quieres disfrutar de la cocina catalana a buen precio, entonces ¡este es el sitio!
Por la mañana, parece que los principales clientes de Gelida son la gente del barrio, que busca un buen desayuno y una buena charla antes de empezar el día. Todos esos comensales que lo visitan sin falta, ya sea para reponer energías antes del trabajo o simplemente para compartir un rato agradable con amigos. Así que, si algún día te encuentras por Carrer de la Diputació, ya sabes que Gelida es una buena apuesta. ¡No lo dudes!
Qué tipo de platos destacan en el menú de Gelida
La verdad es que al hablar de Gelida no se puede evitar tener sentimientos encontrados. Por un lado, hay quienes dicen que es un buen lugar para disfrutar de la cocina catalana, especialmente por el ambiente que se vive ahí. Pero, por otro lado, he escuchado tantas críticas sobre la calidad de la comida que me hace dudar. Incluso algunos platos parecen sacados de una lata, solo calentados y servidos, lo cual no es lo que esperas cuando decides salir a comer. Si pasas por Carrer de la Diputació, 133, y decides entrar, prepárate para la posibilidad de que algunos de los platos no estén a la altura.
Además, el servicio puede ser un tema complicado. Me contaba un amigo que cuando fue, el camarero tardó un montón en atenderle, y eso que el restaurante no estaba lleno, solo había tres mesas ocupadas. Imagínate la frustración de esperar mientras escuchabas a los cocineros chillar en la cocina. ¡Eso sí que no aporta a la experiencia de cenar! Con precios que rondan entre 20 y 30 euros por persona, tienes expectativas que no siempre se cumplen.
Sin embargo, hay quienes defienden a Gelida, diciendo que, en general, comieron muy bien y que los precios son razonables para la calidad que ofrecen. Algunos platos destacan por su sabor y autenticidad, y el ambiente siempre es algo a lo que vuelven. Quizás si organizas una visita y pruebas varios platos, puedes tener suerte y encontrar esos másticos sabores de la cocina catalana que realmente brillan en su menú. ¿Desde escalivada hasta un buen canelón? Aquí hay de todo, aunque solo algunos lo merecen. A veces uno se encuentra en una especie de lotería gastronómica, y ¡esperemos que tus elecciones sean las afortunadas!








