Gínjol

Gínjol

Gínjol está ubicado en el corazón de Gelida, en Carrer Vicenç Perelló, 9. Este restaurante ha logrado hacerse un nombre con su propuesta gastronómica que combina calidad y un ambiente acogedor. Con una calificación de 4.6 de 5 en Restaurant Guru, no es de extrañar que tenga 345 reseñas de visitantes satisfechos que destacan su menú variado y el amable servicio. ¡Incluso hay quien dice que los arroces son un must!

Lo mejor de Gínjol es sin duda su ubicación, que ofrece vistas espectaculares del macizo de Montserrat. Aquí puedes disfrutar de un menú diario que cambia frecuentemente y siempre incluye opciones irresistibles, como su famoso postre de borracho con piña. Es perfecto para cualquier ocasión, ya sea una cena con amigos o un almuerzo especial en familia. Si quieres más info, puedes llamarlos al 937790506 o pasar por su web para explorar el menú completo. ¡No te lo pierdas!

Gínjol

Restaurante
⭐4,6
348Reseñas
Fotos
Carrer Vicenç Perelló, 9, 08790 Gelida, Barcelona
937 79 05 06

Horarios Gínjol

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–15:30
miércoles13:00–15:30
jueves13:00–15:30
viernes13:00–15:30
sábado13:30–15:30
domingo13:30–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Gínjol

Dónde se ubica el restaurante Gínjol

¡Chicos, tenéis que conocer el Restaurante Gínjol! Está en una ubicación perfecta, en Carrer Vicenç Perelló, 9, 08790 Gelida, Barcelona. Desde que llegamos, nos sorprendió lo acogedor que es el lugar; se siente como estar en casa. La comida es sencillamente deliciosa y cada plato está elaborado con mucho cariño. Honestamente, es uno de los mejores restaurantes de la provincia de Barcelona, ¡y eso se nota!

El personal es súper atento y siempre dispuesto a explicar cada plato y preguntar cómo nos ha parecido todo. Te hacen sentir bienvenido, ¡y se nota que les apasiona lo que hacen! No os olvidéis de pedir uno de sus postres caseros, son de otro nivel. La crema catalana que probé fue la mejor que he comido en mi vida, y eso es decir mucho, ¿no creéis?

Si tenéis planes de ir, reservad con tiempo; se llena rápido, y por una buena razón. Los precios son muy accesibles, rondando entre 20-30 € por persona, lo que me parece genial para la calidad que ofrecen. Además, tienen una buena selección de vinos a precios que no rompen el bolsillo. De verdad, es un lugar que recomendaría sin dudar.

El ambiente es familiar y cercano, perfecto si queréis disfrutar de una comida en buena compañía. Y, si estáis haciendo una excusión cerca como nosotros, no hay problema en dejar el carrito del bebé. ¡Estos pequeños detalles hacen toda la diferencia! Así que, ¿qué estáis esperando? ¡Haced las maletas y dejad que Gínjol os sorprese!

Cuál es la dirección exacta de Gínjol

Y después de hacer un poco de ruta por la montaña, decidimos que ya era hora de reponer fuerzas. Así que, con el estómago pidiéndonos a gritos algo rico, nos lanzamos a probar el Restaurante Gínjol, que tenía una pinta espectacular por las reseñas que habíamos leído. La verdad es que nos sorprendió desde el primer momento; el personal fue muy amable y nos acogió con una sonrisa que hacía tiempo no veíamos. La carta era un verdadero deleite visual lleno de platos apetecibles que solo podía augurar una buena experiencia.

Una vez que nos acomodamos, empezamos a pedir. Todo lo que elegimos resultó ser una auténtica explosión de sabores. El Melós de Vedella Amb Puré Cremós de Patata era para morirse, suave y con una presentación que te hacía dudar si realmente querías hincarle el diente. También probamos el Tataky de Buey con Salsa de Pimientas, y vaya si fue un acierto. Cada bocado estaba a otro nivel, y eso que no habíamos llegado con las expectativas muy altas. ¡Menudo descubrimiento!

Por si fuera poco, el ambiente del lugar es de esos que te hacen sentir en casa, con esas vistas del pueblo y de Montserrat que no te puedes perder. El salón en el que estuvimos era pequeño, pero tan acogedor. No puedo dejar de mencionar lo atentos que fueron todos; nos hicieron sentir como si fuéramos parte del lugar. Además, el menú del fin de semana era una mezcla de platos tradicionales con un toque moderno que los hacía irresistibles. Y con un precio que ronda los 40-50 € por persona, mereció completamente la pena.

Así que si alguna vez te preguntas cuál es la dirección exacta de Gínjol, no te olvides de apuntar Carrer Vicenç Perelló, 9, 08790 Gelida, Barcelona. Estoy seguro de que, como nosotros, quedarás encantado y querrás volver. ¡Ya me contarás qué tal tu experiencia!

Qué tipo de propuesta gastronómica ofrece Gínjol

Y ya que estamos hablando del Gínjol, no puedo dejar de mencionar lo mucho que me sorprendió la calidad de la comida. Tanto que, después de esta primera visita, ya estoy pensando en cuándo podemos volver. El menú de fin de semana a 18 euros, que es una verdadera joya, incluye unos aperitivos que te dejarán con ganas de más. La crema de guisantes con chicharrones era un auténtico deleite, y eso que solo era un aperitivo. ¡Imagina lo que viene después!

El servicio también es un punto a favor; el personal fue súper amable y rápido. Siempre con una sonrisa y atentos a todo lo que necesitábamos. Y en cuanto al lugar, aunque no tiene una decoración ostentosa, las vistas hacia Montserrat y el Alt Penedès son espectaculares cuando te sientas al lado de la ventana. Eso sí, hay que tener suerte de conseguir una mesa allí, porque el local no es muy grande. Pero yo creo que vale la pena cada minuto que pasas ahí.

¡Y ni hablar de los postres! Te juro que el bizcocho de piña con helado de chocolate fue una explosión de sabor. Todo lo que probamos tenía una presentación impecable y se notaba que estaba hecho con cariño. Además, el ambiente es súper tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena comida y charlar sin prisa.

Entonces, para resumir un poco la propuesta gastronómica de Gínjol, se puede decir que ofrecen cocina casera con un toque especial, donde cada plato está lleno de sabor y se siente como un abrazo en la boca. Si buscas un lugar donde disfrutar de una comida bien hecha, asequible y en un ambiente agradable, este es tu sitio. No os lo penséis más y ¡a reservar ya!

Cuál es la calificación de Gínjol en Restaurant Guru

Y hablando de comidas ricas, no puedo dejar de mencionar el Gínjol, ese restaurante en Carrer Vicenç Perelló, 9, 08790 Gelida. La verdad, la entrada es un poco discreta, pero cuando entras, ¡menuda sorpresa! Tienen un comedor con vistas espectaculares que hace que te sientas en el lugar correcto. Además, el menú diario está a 13,50€, incluye bebida y un detalle de pica-pica de entrante, así que, la relación calidad-precio es más que buena. Imagina un plato generoso de arroz con butifarra y alcachofa... ¡es una maravilla!

Hemos ido varias veces y nunca nos ha defraudado. La comida es de 10 en cada visita. Los platos como el tataki de buey y los pies de cerdo son simplemente espectaculares. Y si alguien tiene alguna restricción alimentaria, no hay problema; ¡se adaptan sin chistar! Así que no te preocupes, que todos pueden disfrutar de una buena comida allí. El servicio es siempre atento y profesional, lo cual hace que la experiencia sea aún más agradable.

Lo mejor es que el ambiente es familiar y acogedor. Es como si estuvieras comiendo en casa de un amigo que sabe cocinar de maravilla, y la atmósfera es ideal para pasar un buen rato de charla y risas. A veces vamos en grupo, y en una ocasión éramos 18 personas, y todos coincidieron en que ¡todo estuvo de 10!

Y no puedo olvidarme de mencionar que tienen un acceso fácil para sillas de ruedas, ¡con rampa y suficiente espacio entre las mesas! En cuanto al aparcamiento, no te voy a mentir, puede ser un poco complicado. Pero hay opciones de aparcamiento en la calle, tanto gratuito como de pago. Así que, aunque tengas que dar alguna vuelta, merece la pena.

Por cierto, de acuerdo a Restaurant Guru, Gínjol tiene una calificación de 4 estrellas. Así que si todavía no has ido, ¡deberías hacer planes para visitarlo ya!

Cuántas reseñas tiene Gínjol de visitantes

Si estás buscando un lugar donde disfrutar de una comida exquisita con un trato inmejorable, no puedes dejar de visitar Gínjol en Carrer Vicenç Perelló, 9. Este restaurante tiene una valoración de 5 estrellas, y créeme, las reseñas lo respaldan. La última vez que comí allí me quedé sorprendido por la calidad del producto, y las vistas desde el comedor son simplemente espectaculares. ¡No hay nada como disfrutar de una buena comida mientras contemplas Montserrat!

Además, el ambiente es súper acogedor y tranquilo, perfecto para una escapada con amigos o una cena romántica. Y si te preocupa el presupuesto, no te preocupes, porque puedes disfrutar de su menú diario por solo 10-20 €. Aunque si tienes ganas de darte un capricho, sus platos de tataki de buey o el melós de vedella son de otro mundo, y por un rango de 20-30 € te aseguro que vale cada céntimo.

Lo que más me encanta de Gínjol es la atención al detalle. El servicio es atento y familiar, te hacen sentir como en casa desde el momento en que entras. Recuerdo la vez que fui a recoger una paella para llevar, y todo salió a la perfección. Aunque el menú puede ser limitado, no falta de nada en calidad. ¡El flan casero con nata montada es una verdadera joya!

Por si no lo sabías, Gínjol cuenta con más de 50 reseñas de visitantes, y el eco de satisfacción es casi unánime. Así que si estás pensando en dónde comer en Gelida, no lo dudes, ¡Gínjol es el lugar perfecto!

Qué destacan los visitantes sobre el menú de Gínjol

Y ya que hablamos de Gínjol, ¡tienes que probarlo! Este mediodía, nos sorprendió gratamente. La atención del personal fue tan cercana que te sientes como en casa desde el primer momento. La comida está riquísima; nos dejaron sin palabras. Te lo digo en serio, ¡no dudes en ir! Por un precio de entre 20 y 30 € por persona, sales con el estómago lleno y una sonrisa de oreja a oreja. El tartar de salmón fue un auténtico espectáculo, y el servicio, simplemente de 5 estrellas. ¡Recomendadísimo!

Lo genial es que no solo comimos bien, sino que el menú del día era excelente. La vista desde el comedor interior, con Montserrat de fondo, es algo que hay que vivir en persona. La amabilidad del equipo te hace sentir que han hecho todo lo posible para que tu experiencia sea perfecta, de verdad. Vamos, un lugar que vale mucho la pena y que seguramente volveremos a visitar sin dudarlo.

Y aunque tuvimos una experiencia estupenda, parece que no a todos les ha ido igual. Unos amigos que fueron un fin de semana mencionaron que el espacio podría mejorar un poco en decoración. Es cierto que algunas plantas se notaban un poco tristes, y la atmósfera no era tan acogedora como podría ser. Además, alguna carne del menú del domingo no resultó todo lo tierna que esperaban, pero al final el postre salvó el día por completo. Bueno, ¡la comida sigue valiendo la pena!

En general, lo que destacan los visitantes sobre el menú de Gínjol es que es casero pero elaborado, ¡con productos de primera calidad y una presentación cuidada! Además, cuentan con buenas opciones para quienes busquen platos vegetarianos, como el gazpacho de zanahoria, que te aseguro que vale la pena. Si vas, seguramente no te arrepentirás. Aunque hay algunas críticas sobre la relación calidad-precio en los fines de semana, el lugar se perfila como una opción sólida para comer.

Qué especialidad de Gínjol se menciona como un "must"

Entonces, después de esa experiencia un poco desagradable, me tengo que ir al otro lado y hablar de lo increíble que puede ser el Gínjol. Cada vez que tengo la oportunidad de escaparme con amigos, no dudo en reservar. Hay algo mágico en ese lugar que siempre me deja con una sonrisa. Wau, la verdad es que su cocina es un deleite total. Desde el arroz de montaña hasta el revuelto de huevos con espinacas, cada plato es un viaje de sabor. ¡Y qué decir de los postres! Su bizcocho de piña con helado de chocolate es absolutamente imperdible .

Es cierto que he escuchado un par de historias sobre el servicio que podrían dar miedo, pero he tenido suerte. Siempre me han tratado de forma amable y el ambiente, la verdad, es bien familiar y relajado. La decoración tiene su toque, con esas vistas desde el comedor del fondo que hacen que cualquier comida sea especial. Además, la relación calidad-precio es bastante justa, dando que algunos platos rinden mucho más que otros sitios. Por 20-30 €, te vas más que satisfecho.

Con la experiencia de aquella mala atención en mente, esto es lo que me hace volver. El melós de vedella amb puré cremos de patata es un must que todos deberían probar. Te juro que es de esos platos que te hacen sentir como si estuvieras en casa, con ese toque de cariño que tantos restauradores parecen olvidar. Si alguna vez te preguntas qué debes pedir cuando vayas, definitivamente el melós debería estar en tu lista. Ah, y si algún día decides ir, asegúrate de elegir un buen sitio donde aparcar, ¡que la calle tiene espacio gratuito!

Qué vistas se pueden disfrutar desde Gínjol

¡Tienes que escucharme sobre Gínjol, ese restaurante que descubrí en Carrer Vicenç Perelló, 9, 08790 Gelida, Barcelona! No te puedes imaginar la vibra tan acogedora que tiene. Entras y ya te sientes como en casa. La decoración es moderna pero con ese toque rústico que hace que todo sea mucho más cálido. La iluminación suave, las mesas de madera, y ese mural chulísimo en la pared. ¡Te vas a querer quedar allí todo el día!

Y no hablemos de la comida. ¡Madre mía! Tienen una variedad de platos que te dejan con la boca abierta. Desde tapas hasta platos más elaborados. Ayer probé una escarola a la brasa que estaba de otro mundo, y el pulpo a la gallega era tan tierno que se deshacía en la boca. Y lo mejor de todo, ¡el personal es súper majo! Te explican cada plato como si fueran chefs estrella con años de experiencia. Te sientes tan bien atendido que no quieres irte.

Lo que realmente me encantó fue su opción de cervezas artesanales y vinos locales. Si eres de los que les gusta disfrutar de una buena copa mientras saboreas la comida, este es tu sitio. La selección es perfecta para acompañar cualquier elección del menú. Te animo a que pruebes el vino blanco de la zona, fresquito y con un sabor ligero que complementa cualquier plato sin robar el protagonismo.

Y para terminar, hay que mencionar las vistas. Desde el terraza de Gínjol, tienes unas panorámicas impresionantes de Gelida y sus alrededores. Te sientas a disfrutar la comida, y, mientras tanto, te regalas la vista de las colinas en el horizonte y el atardecer que pinta el cielo con colores espectaculares. La combinación de buena comida y esas vistas es simplemente perfecta. Si no lo has visitado, ¡no sabes lo que te estás perdiendo!

Fotografías Gínjol

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