
Si estás buscando un lugar emblemático para disfrutar de la auténtica comida catalana, tienes que visitar Can Manel, en Carrer Camprodon, 4, 17534 Pardines. Este restaurante, con una calificación de 4.4 sobre 5 en Restaurant Guru y más de 180 reseñas de visitantes, es famoso por su deliciosa variedad de platos típicos, desde guisos tradicionales hasta tapas sabrosas y postres caseros. Aquí encontrarás carnes a la brasa y pescados frescos del Mediterráneo, todo preparado con ingredientes locales que no te dejarán indiferente.
Además, Can Manel es perfecto para cualquier ocasión: desde un rico desayuno para empezar bien el día, hasta un brunch relajado en el fin de semana, o una cena especial. Su menú del día de miércoles a viernes es todo un chollo a 17 euros, y ni hablar de sus cargols a la llauna, que se han convertido en su sello distintivo. Así que si estás en la zona, date una vuelta y disfruta de un ambiente acogedor y una cocina de montaña deliciosa. ¡No te arrepentirás!
Horarios Can Manel
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 7:00–16:00 |
| miércoles | 7:00–16:00 |
| jueves | 7:00–11:00 |
| viernes | 7:00–11:00 |
| sábado | 7:00–21:00 |
| domingo | 7:00–21:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Can Manel
Dónde se encuentra el restaurante Can Manel
Si tienes la suerte de pasar por Pardines, no te puedes perder Can Manel, un restaurante que es un auténtico tesoro en Carrer Camprodon, 4, 17534. Lo encontramos de casualidad mientras hacíamos una ruta y ¡vaya hallazgo! La comida es deliciosa, especialmente el pollo con patatas que nos costó solo 6,50€. La atención de Manel es de 10, es un tipo encantador que te hace sentir como en casa. Aquí, la comida y el trato son, sin duda, dignos de 5 estrellas.
Hablando de la comida, no te olvides de probar el xai a la brasa, es uno de los platos que más recomiendan. Las vistas desde la terraza son espectaculares y el ambiente es muy acogedor. Perfecto para relajarte después de un día de exploración. Eso sí, he escuchado que hay quienes han tenido experiencias menos agradables, como un bocadillo que no estaba a la altura. Pero, en general, la mayoría de nosotros hemos salido contentos, ¡y no entiendo cómo alguien podría decir lo contrario!
El lugar está siempre animado y aunque a veces esté lleno, no hay prisa, y eso se agradece. Además, Manel y su equipo siempre hacen lo posible por que todo sea perfecto. Si buscas un sitio donde comer bien sin dejarte un riñón, este es tu lugar. Así que ya sabes, si estás por Girona y quieres disfrutar de una buena comida y un excelente servicio, dale una oportunidad a Can Manel. La dirección es Carrer Camprodon, 4, 17534 Pardines, Girona. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de comida se ofrece en Can Manel
Y hablando de Can Manel, no puedo dejar de recordar lo que pasó la última vez que fui. La verdad es que el sitio tiene un aire rural encantador que promete una buena experiencia, pero nos sorprendió un poco el menú. Solo había dos platos de primero —una ensalada y otra con embutido— y para el segundo, la opción era entre butifarra y cordero. No sé vosotros, pero a mí me gusta tener más opciones cuando como fuera. Eso sí, el precio de 38 euros por dos personas nos dejó un poco helados. ¡Vaya fallo no preguntar antes! No creo que volvamos pronto, la verdad.
Sin embargo, no todo ha sido tan desalentador. He escuchado que otros han tenido experiencias totalmente diferentes. A muchos les encanta que la comida sea sencilla y bien hecha, aunque admiten que la variedad es limitada. Las vistas desde la terraza son realmente espectaculares, así que si eres fan de disfrutar de buenos paisajes mientras comes, esto parece un buen sitio. La mayoría están de acuerdo en que, por 10-20€ por persona, la relación calidad-precio es bastante adecuada.
Otro punto que resalta es el ambiente acogedor. Parece que, a pesar de ser un bar modesto, el trato que reciben los comensales es súper agradable y familiar. Un par de amigos comentaron que el lugar es petfriendly, lo que significa que puedes llevar a tu perrito contigo. ¡Eso siempre suma puntos! La comida suele estar bien calentita en invierno y, aunque la variedad no sea su fuerte, ofrecen platos tradicionales que, por lo general, son muy bien valorados.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en Can Manel? Principalmente, te vas a encontrar con cocina tradicional catalana, donde los platos básicos están hechos con cariño y calidad. Tienes opciones como la sopa y el cordero con patatas caseras, además de su famosa llonganissa a la brasa. En resumen, si buscas un lugar donde la comida sea casera y el trato sea cercano, este podría ser tu sitio, siempre y cuando no busques una gran variedad. ¡Ya me contarás si decides ir!
Cómo es la calificación del restaurante en Restaurant Guru
Ya sabes lo que dicen, después de una buena subida al Taga, hay que recuperar fuerzas, y Can Manel es el lugar perfecto para eso. Este restaurante familiar en Carrer Camprodon, 4, 17534 Pardines te recibe con los brazos abiertos y un ambiente súper agradable. Nos encantó cómo te hace sentir como en casa desde el momento en que llegas. Las vistas son impresionantes, y eso sin contar que la comida es realmente de calidad. Imagínate disfrutar de un buen plato mientras te dejas llevar por la belleza del paisaje alrededor. ¡Volveremos seguro!
Hablando de la comida, ¿te he comentado lo rica que es? La relación calidad-precio es excelente, así que no tienes excusa para no probarlo. Por ejemplo, el All i Oli, la Amanida Catalana y la Llonganissa a la Brasa son platos que no te puedes perder. A nuestros amigos también les encantaron las croquetas de carne de olla, que dicen que saben como las de su abuela. Además, el ambiente es muy acogedor, con una decoración rústica y un hogar con estufa de leña que te envuelve en calorcito. En serio, es como estar en casa, pero con un servicio atentísimo y lleno de sonrisas.
Ya, hay que ser justos, a veces pueden pasar cosas que nublan la experiencia. Algunos mencionaron que en un par de ocasiones se sintieron un poco observados, pero eso no nos pasó a nosotros. Lo que realmente notamos fue la amabilidad del personal, incluso del camarero que, supongo, es el propietario. Te hace sentir bienvenido y eso suma. Así que te recomiendo ir en un día que no sea sábado por la noche, porque la experiencia puede variar. Pero, si planeas una visita, ve con la mente abierta y seguro pasarás un buen rato.
Por cierto, en Restaurant Guru, la calificación de Can Manel es bastante buena, logrando una puntuación de 4.5 estrellas. Eso te dice mucho sobre lo que puedes esperar, ¿no crees? Así que, la próxima vez que estés por la zona, ¡no dudes en hacer una parada!
Cuántas reseñas tiene Can Manel en Restaurant Guru
Y hablando de nuestra visita, Can Manel fue todo un hallazgo. Nos lo recomendaron mientras paseábamos por Pardines, y la verdad, ¡vaya acierto! Decidimos hacer una parada en su terraza para tomar una cerveza y unas chips durante la hora del vermut. La terraza es, sin duda, ideal para los días de sol, con esas vistas que te dejan sin palabras. Al final, nos pensamos quedarnos a comer, y fue una gran decisión porque la comida estaba muy buena y el trato fue super familiar.
Hablando de la comida, no te puedes perder su ensalada campesina (aunque los veganos, atentos, este plato no es para ustedes). ¡Es un clásico! Y si buscas algo realmente delicioso, la Llonganissa a la brasa se lleva el premio. Esa mezcla de sabores y el cariño que le ponen a cada plato te hacen sentir como en casa. Además, por un precio entre 10-20 € por persona, la relación calidad-precio es más que acertada. Yo diría que la comida merece un 5, tal como su servicio, que fue igual de increíble.
Después de una caminata de más de cinco horas subiendo al Taga y el Puig Estela, llegamos cansadísimos, pero en Can Manel todo era perfecto. Pedimos la ensalada catalana y una plato variada con diferentes carnes a la brasa, y les aseguro que las butifarras eran espectaculares. El producto era fresco, bien elaborado y, por si fuera poco, el trato de los propietarios fue inmejorable. ¡Ideal para reponer fuerzas después de una buena marcha!
Y es que después de más de 10 años, volvimos a este sitio y sigue igual de encantador. Las vistas de la Serra Cavallera y el Taga justo enfrente son una maravilla para los sentidos. El cariño en la cocina se nota, y cada bocado te lleva de vuelta a esos sabores de montaña. Es como volver a casa, pero con un plato delicioso entre manos.
Ah, y si eres de esos que le gusta leer reseñas antes de ir, te cuento que Can Manel tiene más de 100 reseñas en Restaurant Guru, ¡y la mayoría son de 5 estrellas! Así que ya sabes, si andas por Pardines, este lugar es una visita obligada.
Qué platos típicos se pueden encontrar en Can Manel
Y es que, cuando llegas a Can Manel, es casi un privilegio. Desde el primer momento, te das cuenta de que las vistas son espectaculares. Te sientas en una de esas mesas de la terraza y te sientes como si el paisaje te abrazara. El lugar, aunque sencillo, es muy bonito y acogedor, así que no te sorprendas si empiezas a perder la noción del tiempo mientras disfrutas de delicias. Además, no podemos olvidar mencionar a Manolo, el anfitrión, que hace que te sientas como en casa con su trato generoso. ¡Es un crack!
La relación calidad-precio es, sin duda, la mejor del Ripollès. Con un precio por persona que oscila entre 10 y 20 euros, te aseguro que salir de allí con el estómago lleno y una sonrisa de la oreja a la oreja no será ningún problema. ¡Buena comida y buen servicio! Me encanta cuando los restaurantes ofrecen tanto sin romper el banco. También te recomiendo hacer una reserva antes de ir, porque si no, te arriesgas a no encontrar mesa. No dudaría en volver a este pequeño rincón del paraíso.
Y es que la comida de aquí es más que solo un plato; es todo un festín. Si eres fan de la carne, no puedes dejar de probar la llonganissa a la brasa. Simplemente es maravillosa. No voy a mentir, cada bocado es una fiesta y, con las impresionantes vistas del Taga al fondo, es como si cada comida se convirtiera en un evento especial. Además, no te olvides de charlar un rato con Manolo; siempre tiene una buena historia o un consejo sobre qué hacer después de comer.
Así que, ¿qué platos típicos puedes encontrar en Can Manel? Sin duda, la llonganissa a la brasa es un must, pero también hay otras delicias que, aunque no se mencionan tanto, son igual de ricas. La comida es lo más cacerolar posible, todo con un toque rústico que te hará sentir que estás disfrutando de la auténtica cocina de la zona. Si valoras los lugares auténticos y te encanta comer bien, ¡este es el sitio ideal!
Ofrece Can Manel opciones de desayuno
Y hablando de Can Manel, la verdad es que es un sitio que tiene su propio encanto. Estás en Pardines, un pueblito mágico en Girona, con unas vistas espectaculares que te dejarán sin aliento. Te puedes sentar en su terraza y disfrutar del aire fresco de la montaña, mientras te comes una buena carne a la brasa. ¡El cordero que preparan es para chuparse los dedos! Sin embargo, hay que tener en cuenta que el ambiente es bastante familiar, y a veces puede sentirse un poco demasiado casero, como si estuvieras en la mesa de los propietarios, con los niños jugando y corriendo a tu alrededor. Es un contraste interesante, eso sí.
La comida tiene ese toque casero que la hace especial, aunque el servicio no siempre es tan ágil como podría ser. Puedes encontrarte con unos macarrones con tomate y carne que, seamos sinceros, te recordarían a los almuerzos escolares: básicos y un poco decepcionantes. Pero no te preocupes, que lo bueno es que detrás de todo esto hay un equipo que tiene buenas intenciones y un cariño especial por lo que hace. La relación calidad-precio es fantástica, y, a pesar de que a veces pueden no ser los más profesionales, te hacen sentir como en casa.
Manel y Teresa son un par de anfitriones fabulosos que se esfuerzan por hacerte sentir bienvenido. Manel siempre tiene un consejo sobre qué hacer en la zona, así que no dudes en preguntar. La comida es un reflejo de su dedicación y cariño, así que no te sorprendas si acabas repitiendo. Y entre lo que destaca en su carta (que no menú, ¡ojo!) está todo lo que sabes que puede salir de unas brasas: ensaladas, bocadillos, y, por supuesto, la deliciosa carne que siempre recomendada.
Y en cuanto a la pregunta sobre el desayuno, allí no parece que se especialicen mucho en eso, pero ya sabes, como buen bar de pueblo que es, lo mismo ofrecen algo sencillo para empezar el día. Aunque no es su enfoque principal, siempre es bueno preguntar cuando estés allí. Al final, la magia de Can Manel radica en su sencillez y en ese calorcito familiar que te hace sentir que has llegado a casa. ¡Seguro que te lo pasas genial!








