
Si buscas un lugar para convivir con la naturaleza, el Camping Vidrà es tu destino ideal. Situado en Camí Santa Barbara, 17515 Vidrà, Girona, este camping se encuentra en un entorno espectacular rodeado de valles verdes y bosques frondosos. Aquí puedes desconectar y disfrutar de todo lo que ofrece la vida al aire libre, desde rutas en BTT hasta la tranquilidad de bañarte en el río o incluso buscar setas. Es como tener un pedacito de la naturaleza al alcance de tu mano en lo que algunos llaman «la pequeña Suiza catalana».
Además, el Camping Vidrà garantiza una experiencia cómoda y amena con servicios como wifi gratuita, un bar-restaurante con terraza y una piscina para disfrutar en verano. Perfecto para familias, también cuenta con un parque infantil y terrenos para quien quiera llevar su caballo. Y si te preocupa la logística, hay espacio para aparcar bicicletas y se aceptan tarjetas de crédito. Así que, haz tu reserva y ven a disfrutar de unas vacaciones inolvidables en este rincón único de Girona.
Mapa Ubicación Camping Vidrà
Dónde se encuentra el Camping Vidrà
¡Hola, aventureros! Si están pensando en un escapada al aire libre, tienen que conocer el Camping Vidrà en Camí Santa Barbara, 17515 Vidrà, Girona. Les cuento que nos alojamos en un hobbit y fue una experiencia totalmente única. Nada más llegar, nos recibieron unas adorables cabras en la entrada que parecían decir '¡hola!' con todo su carisma. Es un lugar ideal para desconectar, rodeados de rutas de montaña increíbles que están a solo dos minutos del camping.
Y, no me puedo olvidar de las croquetas alucinantes del restaurante, ¡son un must! El personal es realmente de 10, siempre dispuestos a ayudarte y a hacerte sentir como en casa. Si están buscando un sitio donde los niños se diviertan, este es perfecto. El camping está pensado para que cada detalle cuente y así todos, grandes y pequeños, puedan disfrutar de la naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?
Además, la ubicación es simplemente espectacular. Llegamos al camping después de más de 4 horas de ruta tras visitar el salt del mir, que es una caminata circular de 14 km donde el paisaje te deja sin aliento. Al llegar, la atención fue genial; una pareja que parece que son los dueños nos recibió y nos hizo sentir super bienvenidos. Todo es muy accesible, así que es imposible perderse. Las instalaciones, como los baños limpios, las parcelas grandes con sombra y la piscina son fantásticas. Tienen dos piscinas, una para los peques y otra más grande, que va de 110 a 190 cm de profundidad. ¡Perfecto para pasar el día!
Así que, ¿dónde se encuentra el Camping Vidrà? Está en Camí Santa Barbara, 17515 Vidrà. Si buscan un lugar tranquilo, con buenas vistas y rodeado de naturaleza, se lo recomiendo 100%. ¡Seguro que repetimos!
Qué tipo de actividades se pueden realizar en el Camping Vidrà
Y ya te digo, Camping Vidrà es un sitio que tiene sus buenos ratos, aunque no todo es perfecto. En 2023 y 2024, nuestra experiencia fue bastante buena, con algunos peros. Por ejemplo, la parte del bar dejó mucho que desear, con un servicio que parecía que estaban atendiendo a desgana. ¡Una pena! Un camping con tanto potencial debería darle un buen empujón a la atención al cliente y a la variedad en el menú. Lo que sí es cierto es que la ubicación es inmejorable, ¡un 5 estrellas en ese aspecto!
Sin embargo, cuando fuimos en 2025, notamos que algo había cambiado. Nos enteramos que habían cambiado de dueños y, curiosamente, eran los mismos que atendían el bar. Claro, al querer pasar el día y querer usar la piscina nos dijeron que estaba prohibido si no eras cliente del camping, además de que ahora tenía aforo porque era la piscina municipal. ¡Menuda faena! La verdad, la atención en el bar seguía siendo igual de mala, lo que le restaba puntos a una experiencia que ya se sentía algo empañada. La ubicación, sigue siendo fantástica, pero no se puede vivir solo de vistas.
Mis amigos de la asociación de campistas también se quedaron impactados. Uno de ellos mencionó que era como una experiencia que jamás habían vivido. Los baños estaban en un estado lamentable, y eso ya es un tema serio cuando se va con familia y niños. La falta de atención de los dueños hacía que la estancia se convirtiera en un verdadero desafío. De hecho, ni se podía disfrutar de la piscina sin un socorrista a la vista. A veces, las reglas de tranquilidad y silencio a horas tan tempranas resultan absurdas, sobre todo cuando se está de vacaciones. Para colmo, los baños de movilidad reducida estaban cerrados, lo que es completamente inaceptable.
Pero no todo son malas noticias. Si buscas un camping para desconectar un buen fin de semana, tiene un ambiente familiar que invita a relajarse, y el personal, en general, es amable. Hay que tener claro que la oferta de actividades es algo limitada. Para disfrutar al máximo, ¡mejor llevar ya la comida y la cena planificada desde casa! Así te evitas desilusiones del bar y aprovechas el tiempo de diversión. En cuanto a actividades, el camping está cerca de caminos ideales para senderismo y exploración de la naturaleza, así que si te gusta estar al aire libre, tienes un montón de opciones para disfrutar.
Qué servicios ofrece el Camping Vidrà para los campistas
La verdad es que el Camping Vidrà tiene un encanto especial, aunque la experiencia no siempre sea perfecta. El fin de semana que fui, la calma se llenó de ruido gracias a un grupo que parecía salido de una película de comedia. Gracias a la intervención rápida de Bea y David, la dirección del camping, lograron bajar los decibelios de manera increíble. ¡Esos chicos eran un verdadero desafío! Pero, al final, más allá de esos momentos de caos, el lugar sigue siendo un refugio de tranquilidad y naturaleza. Definitivamente, pienso volver; el equipo es increíble y siempre te hacen sentir como en casa.
En otro viaje, estuve tres meses en el camping por trabajo, y la experiencia fue totalmente diferente. Al llegar, me sorprendió la calidez de la gente y las facilidades que me dieron. También hay que mencionar las vistas: son de esas que nunca te cansas de mirar, y te hacen agradecer cada minuto que pasas allí. Bea y David, una vez más, demostraron su excelente atención al cliente. Un camping que es familiar y acogedor, y con buenos servicios, no se encuentra todos los días.
Sin embargo, no todo es perfecto, y también tuve un amigo que fue con su familia y tuvo algunas dificultades. Se encontró con un par de cabras sueltas y un baño con accesibilidad que estaba siempre cerrado. Menudo contratiempo, ¿verdad? Lo que más le chocó fue la actitud de la dueña cuando les pidió que bajaran el volumen. Me acuerdo que se lo contaba entre risas, pero realmente lo pasó mal. Al parecer, les dijo de forma bastante directa que estaban haciendo mucho ruido, cuando en realidad solo estaban disfrutando de la música en buena compañía. Este tipo de situaciones me hacen pensar que el camping podría beneficiarse de un poco más de flexibilidad y comprensión para las familias que simplemente quieren disfrutar del verano.
En cuanto a los servicios que ofrece Camping Vidrà, parece que la oferta no está nada mal. Hay buenas vistas, es un lugar ideal para disfrutar con niños porque es tranquilo, y, aunque hay algún pequeño inconveniente con los baños, en general, los servicios son decentes. Además, el ambiente es familiar, lo cual siempre es un plus cuando buscas un lugar cómodo para desconectar. Eso sí, si planeas ir con un grupo y ser ruidoso, ¡puede que no sea el lugar ideal para ti! En resumen, el Camping Vidrà tiene su encanto, pero siempre es bueno ir con las expectativas claras y con ganas de disfrutar del entorno natural.
Hay opciones de comida en el Camping Vidrà
Y hablando de Camping Vidrà, te cuento que es un lugar bastante familiar. Te perderías en la naturaleza y disfrutarías de unas parcelas grandes y sombreadas, que son perfectas para relajarte. Lo mejor es que si eliges una parcela alejada de la piscina, tendrás una tranquilidad absoluta, que viene de maravilla para descansar, sobre todo si vas con niños. La atención es bastante buena y las instalaciones suelen estar cuidadas, lo que siempre es un plus.
Sin embargo, hay que mencionar un par de cosas que no me gustaron. La atmósfera no siempre es ideal; estaba lleno de moscas y avispas, lo que hacía que comer fuera un desafío a veces. ¡Y pobre de nuestra pequeña, que terminó picada! Además, un detalle que nos llamó la atención fue que el bar cierra a las 9 de la noche, así que hay que tenerlo en cuenta si decides quedarte ahí a cenar o disfrutar de una bebida después de un día lleno de actividades.
Aunque para algunos puede que haya sido un sinfín de contratiempos, para nosotros la experiencia fue bastante positiva. Era la primera vez que hacíamos una salida con caravana, y la verdad, el ambiente nos hizo la vida mucho más fácil. Desde el principio, David nos ayudó todo lo que pudo, y los niños se lo pasaron en grande; de hecho, no querían irse. Está claro que volveremos, porque el entorno es simplemente inmejorable, además, ¡hay rutas de senderismo para explorar a tu antojo!
En cuanto a las opciones de comida en Camping Vidrà, el bar está bien para algo rápido. Pero ten en cuenta que, si llegas tarde, no podrás contar con él después de las 9 PM. Así que, si te apetece una cena o un caprichito más elaborado, quizás te convenga planificar un poco y llevar algunas provisiones. En general, es un sitio que vale la pena probar, pero sin olvidarte de esos pequeños detalles que he mencionado.
El Camping Vidrà es adecuado para familias
Y siguiendo con nuestra experiencia en Camping Vidrà, no puedo dejar de decir lo mucho que me encanta este lugar. Voy desde que nací, y sí, esos cambios de dueños siempre traen un poco de incertidumbre, pero la verdad es que han hecho un buen trabajo manteniendo su esencia. La ubicación privilegiada, rodeada de naturaleza y paz, es algo que no se puede comprar. Además, he oído que están renovando el camping y añadiendo más cabañas. ¡Ojalá sigan mejorando poco a poco lo que está más anticuado!
Este año decidimos alquilar otro bungalow, como hemos hecho en años anteriores, y debo decir que hemos estado super a gusto. Son sencillos y un poco viejos, sí, pero siempre están limpios y tienen lo que necesitas. Eso sí, no esperes un microondas; pero con una sartén y un par de ganas, ¡te apañas sin problema! Y si tienes curiosidad por ver más opiniones, hay un montón de reseñas en Tripadvisor que te pueden ayudar a hacerte una idea.
Lo mejor de todo es el ambiente familiar que se respira en el camping. Es pequeño, acogedor y realmente agradable. Tienen un parque infantil muy chulo para que los peques no paren de jugar, y la piscina está bastante bien también. El tema de la comida es otro punto a favor; se come bien y los precios son razonables. Aunque los baños… ahí tienen algo que mejorar, son estrechos y no hay mucho espacio para dejar tus cosas. Pero bueno, ¡no todo puede ser perfecto!
Y si hablamos de la parte social, el trato del personal fue un poco dispar. En nuestra última visita, algunas cosas no salieron como esperábamos, sobre todo en lo que respecta a la limpieza de los iglús de madera y la cabaña de lona. Algo que nos sorprendió, porque en anteriores ocasiones la experiencia había sido buena. La reacción del equipo no fue la mejor cuando pedimos un cambio después de una tormenta fuerte; parece que algunos no estaban en su mejor día, y eso lo mencionamos varios visitantes.
Ahora, preguntándonos si el Camping Vidrà es adecuado para familias, la respuesta es sí, en general es un lugar ideal. Tienen muchas comodidades para los niños, desde el parque hasta las actividades en un entorno seguro y natural. Pero, claro, tal vez sea buena idea ir con expectativas realistas sobre el trato del personal y la calidad de algunas instalaciones. ¡Pero, a fin de cuentas, es parte de la aventura de acampar, ¿no?
Qué tipo de entorno rodea al Camping Vidrà
Y ya te digo, Camping Vidrà es un camping top. Las parcelas verdes son enormes, perfectas para que los niños corran y jueguen sin preocupaciones. Además, cuentan con tres casetas de WC que están siempre limpias y tienen duchas y hasta lavadora. Ni hablar de la piscina, que es genial y tiene vistas a la montaña. Después de un día lleno de aventura, no hay nada mejor que relajarse allí y contemplar el paisaje. Y si te entra hambre, el restaurante es una maravilla; las pizzas son para chuparse los dedos.
La ubicación es impresionante, está super tranquilo y es ideal para desconectar. Te sientes envolver por una paz que se agradece, y estoy seguro que los peques lo disfrutarán al máximo, sin que se pongan pesados. Sí, vale, la única pega es el tema del silencio; a las 23h ya no se puede hablar en tono normal, pero con lo cansados que estamos del día, a esa hora lo que quieres es dormir, así que no es un gran drama. ¡Un 10 para este lugar!
En mi última visita, nos alojamos en un alojamiento hobbit, que estaba chulísimo, y en una cabaña. Teníamos un plan perfecto entre amigos hasta que llegó un temporal. Tuvimos que pedir al camping que nos cambiara a un alojamiento más seguro porque la cabaña era un desastre con el agua y el viento. Pero aquí es donde se torcieron las cosas; la atención del personal no fue la mejor. Nos dijeron que no podían limpiar el alojamiento vacío que estaba viendo a las 11 de la mañana, ¡una verdadera pena!
A pesar de eso, el entorno del camping sigue siendo precioso. Rodeado de naturaleza, puedes hacer muchas actividades al aire libre, ya sea senderismo o simplemente disfrutar de las vistas. Aunque había algunas moscas y abejas que se metían en la comida, el panorama natural es espectacular. Así que, si buscas un lugar tranquilo y con actividades de montaña, el Camping Vidrà tiene un encanto especial, aunque el servicio podría mejorar para hacer de tu estancia algo aún más memorable.
Se pueden llevar bicicletas al Camping Vidrà
Así que, después de todo el rollo sobre las opiniones del Camping Vidrà, ¡debo decir que mi experiencia fue más bien positiva! El entorno es simplemente espectacular, rodeado de naturaleza y tranquilidad. El acceso, eso sí, es un poco aventurero; el camino hacia las parcelas de abajo tiene sus baches, y la verdad que cuando llegamos a las 21:00 y bajamos por ese camino de tierra, hubiésemos agradecido que alguien nos acompañara. Pero bueno, ya saben como es esto, ¡un poco de aventura nunca viene mal, verdad?
Una de las cosas que notamos es que, aunque el camping estaba bastante bonito y bien cuidado, había algunos detalles que no ayudaban a la paz. Me sorprendió ver que algunos campistas hacían de la piscina su lugar de encuentro durante toda la tarde, dejando a sus perros atados a los árboles. Adivina qué… ¡los perros no paraban de ladrar! Así que, si planeas acampar cerca de la piscina y buscas tranquilidad, tal vez quieras pensarlo dos veces. Es genial si vas en familia y quieres divertirte, pero para momentos de relax, tal vez no sea lo más adecuado.
En cuanto a la atención, a pesar de las reseñas que leí, mi experiencia en recepción fue bastante buena. Estoy hablando de un personal amable y flexible con los horarios, lo cual es un alivio. La ubicación es inmejorable y todo estaba bien cuidado, con césped y jardines en buen estado. No usamos el restaurante, pero imagino que podría ser una buena opción en caso de no querer cocinar. Perfecto si te gusta desconectar un rato y, si eres amante del senderismo, ¡este es tu sitio!
Ahora, sobre las bicicletas, la verdad que no me quedó claro si está permitido llevarlas al Camping Vidrà. Pero si piensas arriesgarte a llevarlas, consultarles directamente sería lo mejor. Al final del día, hay un montón de cosas que hacer y seguro que las rutas cercanas no te dejarán decepcionado. ¡Así que ya sabes, prepárate para la aventura y disfruta de la naturaleza!
Hay instalaciones para quienes desean llevar su caballo al camping
Así que, después de hablar de ese precioso lugar que es Camping Vidrà, no puedo dejar de decirte lo mucho que me encanta este sitio. Es una joyita para pasar uno o cien días sin que se te agote la energía. Las instalaciones están súper cuidadas y los servicios son, la verdad, bastante buenos. Lo mejor siempre es el trato: la gente que trabaja allí tiene una amabilidad desbordante, lo que hace que te sientas como en casa desde el primer momento.
Es un camping perfecto para familias, con un entorno privilegiado lleno de naturaleza. Aunque tengo que mencionarte que, si llevas caravana, las carreteras para llegar pueden ser un poco complicadas, así que te recomiendo ir con cuidado. Y sí, en cuanto a los WC y duchas, podrían mejorar un pelín, pero eso no le resta puntos a la experiencia. ¡Sin duda, sería la leche si pudieran arreglar eso! Por cierto, el restaurante es correctísimo, aunque solo ofrecen comida de mediodía. No esperes cenas, pero lo que preparan está muy rico y es un buen plan para relajarte después de un día de actividades.
Hablando de actividades, aquí hay un montón de posibilidades para pasarla bien. Si te gusta el senderismo, te va a encantar, porque está rodeado de rutas maravillosas. Y si lo que buscas es un sitio acogedor y familiar, este definitivamente es tu lugar. Los bungalows son espectaculares, cómodos y con buena presión de agua en las duchas. La cocina casera es otro de los aciertos y, sinceramente, volveré sin dudarlo.
Ahora, entiendo que las experiencias pueden variar. He escuchado a algunos que han tenido problemas con la nueva administración y se sienten un poco menospreciados. Es una pena ver que no se sienten bienvenidos, especialmente cuando llevan años disfrutando del lugar. Ojalá encuentren otro sitio que valore su trabajo. En cuanto a los que quieran llevar su caballo al camping, no tengo información específica sobre instalaciones para caballos, pero sería bueno consultarles directamente para ver si pueden acomodar eso. ¡Suerte!
El Camping Vidrà ofrece conexión a internet
Fran y yo volvimos al Camping Vidrà el fin de semana pasado y, como siempre, ¡no nos decepcionó! Este lugar es un auténtico paraíso si buscas desconectar en plena naturaleza. Nos encantó que las cabras andan sueltas por el camping, dándole ese toque rural auténtico. Además, este camping está en el pueblo de Vidrà, rodeado de un montón de rutas de senderismo, así que es perfecto para una escapada rápida. La verdad, no te vas a aburrir ni un segundo ahí, ¡hay tantas cosas que hacer!
Las instalaciones son más que correctas; los baños y duchas estaban limpios, lo que siempre se agradece. Y si te da un poco de hambre, el restaurante ofrece desayunos y comidas que no están nada mal. Eso sí, este año el restaurante estaba cerrado, pero con solo cinco minutos de paseo, puedes llegar a un sitio en el pueblo que tiene buena comida. Lo que nos costó la estancia fue una verdadera ganga: 28€ por una noche para dos adultos, coche y tienda en temporada baja. ¡Más no se puede pedir!
Lo que más nos gusta de aquí es la tranquilidad. Este camping es silencioso y muy bien cuidado, lo que se nota en el ambiente familiar. Bea y David, los encargados, siempre son super amables y hacen que te sientas como en casa. Y si vas con peques, ¡es el lugar ideal! Hay un río cerca y un bosque que parece sacado de un cuento, perfecto para que corran y jueguen. En nuestra última visita, incluso pedimos un super pollo a las brasas y estaba delicioso.
Ahora, no te voy a mentir. A veces te toca lidiar con algunas situaciones raras, como cuando se juntaron muchas caravanas justo al lado nuestro. La verdad es que tuvimos una pequeña discusión por el comportamiento del personal; la dueña suele ser un poco áspera, lo cual puede amargar un poco la experiencia. Pero, por suerte, el camping tiene un gran ambiente general y no deja de ser un buen lugar al que volver.
Ah, y sobre la conexión a internet, no hay Wi-Fi disponible, así que prepárate para desconectar de todo lo digital y disfrutar de la naturaleza como en los viejos tiempos. A veces, es justo lo que necesitamos, ¡pero tampoco está mal planear una cena con amigos en la mesa de dehors que nos dejaron!
Es posible pagar con tarjeta de crédito en el Camping Vidrà
Ya os cuento más sobre el Camping Vidrà. La verdad es que este sitio tiene un encanto especial. Es un lugar perfecto para alejarte del bullicio y conectar con la naturaleza. Imagina disfrutar de esos paisajes que quitan el aliento mientras te tomas una cervecita en el bar, donde, por cierto, tienen comidas a súper buen precio. Las pizzas para llevar son de otro mundo, ¡no os las podéis perder! Y si tienes peques, el parque infantil es ideal para que jueguen mientras tú te relajas.
Aunque hay que mencionar que, como dicen algunas valoraciones, el trato del personal puede ser un poco frío y borde si no eres parte de su "círculo". Ya sabéis cómo suele ser esto en algunos lugares, es una pena que no mantengan un nivel de servicio más profesional. Pero dejando eso de lado, si lográis pasar por alto esa parte, realmente el camping es un sitio tranquilo y familiar.
Además, no te preocupes si no llevas tienda de campaña, puedes ir a comer y bañarte sin necesidad de acampar. Es pequeño, acogedor y muy bien organizado. La piscina es estupenda, perfecta para esos días soleados en los que solo quieres desconectar y disfrutar. Sin duda, cada vez que volvemos a Vidrà, encontramos un rincón diferente para explorar, y este camping es una parte fundamental de nuestras escapadas.
Y sobre la pregunta de si se puede pagar con tarjeta de crédito… ¡buenas noticias! En el Camping Vidrà generalmente aceptan pagos con tarjeta, así que no tendréis que preocuparos por llevar solo efectivo. Todo es conveniente para que disfrutéis al máximo de la experiencia sin complicaciones. ¡Apuntadlo en vuestra lista de lugares a visitar y animaos a daros una escapada!








