
Imagina un lugar donde la naturaleza te abraza y el ruido de la ciudad queda atrás. Can Banal - Camping & Masia Rural está en Montagut, Girona, y es el destino perfecto para los amantes de la acampada. Desde junio hasta mediados de septiembre, puedes disfrutar de parcelas espaciosas para tu tienda, furgoneta o caravana pequeña, todo en un entorno natural sin coches ni contaminación. La recepción está abierta de 9h a 14h y de 17h a 21h, así que asegúrate de pasar a saludar y planificar tu estancia.
Aquí no solo encontrarás tranquilidad, sino también un montón de comodidades, como wifi gratis, una piscina exterior y un bar. Además, si eres un apasionado del senderismo, desde Can Banal puedes acceder a seis rutas señalizadas que te permitirán conocer la fauna local, como las vacas de la Albera. Y si llegas a pie o en bicicleta, ¡tendrás un precio especial por tu mínima huella ecológica! Con tarifas desde 27,72 € la noche y condiciones amigables para familias y mascotas, este lugar te espera para ofrecerte una experiencia única de desconexión en el corazón de la naturaleza.
Can Banal - Camping & Masia Rural
Mapa Ubicación Can Banal - Camping & Masia Rural
Dónde se encuentra Can Banal - Camping & Masia Rural
¡Hola a todos! Quería contarles sobre nuestra escapada al Can Banal - Camping & Masia Rural, ubicado en la ctra. Sant Eudald de Jou, km 2, 17855, Girona. Nos fuimos a pasar un fin de semana con la furgoneta camper y, aunque el lugar tiene su encanto, la experiencia fue un poco agridulce.
El camping en sí es un lugar hermoso, con parcelas grandes y sombreadas que te hacen sentir como si estuvieras en medio de la naturaleza. Es una burbuja de paz total, ideal para desconectar y disfrutar. Además, tienen un montón de actividades, especialmente si vas con niños: desde trampolines hasta juegos de mesa, y hasta puedes ir a ver burros. ¡Nos lo pasamos genial! Sin embargo, a pesar de lo bonito del lugar, ahí es donde empieza la historia de terror.
Les cuento, la propietaria tiene un estilo... digamos que es un poco controladora. Desde el primer momento, te hace sentir como si tuvieras a una suegra vigilando cada movimiento. Por ejemplo, cuando regresábamos de nuestras rutas, nos dijo que no podríamos bajar el coche a nuestra parcela la segunda noche. Esto fue difícil, ya que llegamos con todo cargado y tuvimos que hacer varias idas y venidas con las mochilas. Para que se hagan una idea, dudo mucho que esta sea la mejor opción si vas bien equipado. Más que nada, es un rollo tener que cargar todo en desnivel.
Así que, si buscan un camping en la zona, podría ser mejor mirar otras opciones, porque aunque el entorno es precioso, la manera en que se gestionan ciertas cosas no es la ideal. Para que no se queden con dudas, Can Banal se encuentra exactamente en ctra. Sant Eudald de Jou, km 2, 17855, Girona. ¡Espero que mi experiencia les ayude a decidir! Y recuerden, a veces un buen lugar puede tener su lado oscuro.
Cuál es la mejor época para visitar Can Banal
La verdad es que Can Banal es un lugar que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Imagina estar rodeado de un bosque enorme y perfectamente cuidado, donde cada parcela parece tener su propio encanto. Tienes la libertad de elegir entre ubicaciones más grandes, más pequeñas, o alguna que esté más cerca de los servicios. En mi caso, buscar un lugar tranquilo pero con todas las comodidades fue clave. Estar allí con mi furgoneta durante tres días, disfrutando del silencio y la sombra deliciosa mientras la ola de calor golpeaba afuera fue un verdadero alivio. ¡GRACIAS, María, Sanja e Iván por hacer que todo fuera tan especial!
Lo que realmente me encanta es la buena onda del personal. Son encantadores y siempre están ahí para ayudarte con lo que necesites. Además, el bar de autoservicio es un gran plus, porque no hay nada como disfrutar de una buena comida después de un día de exploración, ¿verdad? Y si vas con peques, el espacio de juegos es perfecto para que se diviertan mientras tú te relajas en la terraza. Hablando de relajación, no hay nada como tumbarse en una buena sombra, leyendo un libro, con música de fondo y buena compañía.
Tuve la suerte de ir con un grupo de amigos una vez, y aunque tuvimos un pequeño desencuentro con una de las gerentes, la verdad es que eso no opacó la experiencia general. Ya sabemos que, a veces, las personalidades no hacen clic, pero el resto del personal fue tan atento y amigable que al final, nos llevamos una experiencia inolvidable. Y si te preocupa la limpieza, aquí está todo en orden por más sencillo que sea. Eso sí, ¡cuidado con las piquetas al montar el toldo! El suelo tiene algunas piedras.
Ahora, en cuanto a la mejor época para visitar Can Banal, yo diría que la primavera y principios de otoño son ideales. El clima es perfecto para disfrutar de las actividades al aire libre, y no hay tantas multitudes. Puedes hacer senderismo por varias rutas cercanas que son bastante bonitas, y si te animas a dar de comer a los burros, ¡es una actividad que no te puedes perder! Así que, planifica tu escapada, porque este lugar es una maravilla y seguro que querrás volver una y otra vez.
Qué tipo de alojamientos están disponibles en el camping
Y aquí estamos, después de todo lo que ya hemos vivido en Can Banal - Camping & Masia Rural. Al principio, la idea era pasar un buen rato con amigos, disfrutar del aire libre y hacer una que otra barbacoa, pero la realidad fue un poco diferente. Desde que llegamos, la acogida de la jefa fue como un jarro de agua fría. Nos dejó claros sus límites con respecto a las bebidas y comidas que llevábamos, como si fuera un crimen hacer un picnic. No entiendo cómo un sitio tan bonito puede estar tan perdido cuando lo que se busca es disfrutar.
Lo peor fue el tema de la barbacoa. Imagínate querer hacer una pausa, disfrutar de una buena carne y que te cobren 6€ por persona solo por alquilar la parrilla. Al final, sumando la carne que ya teníamos, nos salía más caro que si fuéramos a un restaurante. ¡Vamos, que el hecho de que se ofendiera por no querer gastar tanto en su camping fue un poco extremo! Al final, tuvimos que renunciar a la barbacoa porque ni el plan original ni el nuevo encajaban con su visión. También, la despedida fue un momento incómodo, con comentarios que parecían más un ataque personal que una despedida cordial.
Y no soy la única que se siente así. A pesar de que el camping tiene un entorno encantador, muchos coinciden en que el trato con la dueña es el gran problema. Una vez nos pasó que usamos la terraza del bar y, aunque pedimos café, la bronca que nos echó fue de cinco minutos. Es cierto que agradecimos su hospitalidad el día anterior cuando nos dejó usar su cocina, pero ya estaba claro que no le gusta que le debamos nada. La falta de tacto en el trato es algo que se repite en varias reseñas y, honestamente, no debería ser así.
En cuanto a los alojamientos, el camping cuenta con varias opciones adaptadas para diferentes gustos. Hay habitaciones y espacios para tiendas, ideales para grupos que prefieren la aventura, además de zonas comunes si deseas socializar. También hay opciones para caravanas, así que, si te animas a ir, ¡asegúrate de que la dueña esté de buen humor!, porque puedes disfrutar de la belleza del lugar, pero el trato puede dejar mucho que desear.
Hay restricciones para vehículos en Can Banal
La verdad es que Can Banal se ha convertido en nuestro lugar favorito para escaparnos un rato de la rutina. Desde que comenzamos a ir, siempre volvemos con ganas de más. María, la dueña, y su equipo son un encanto, siempre atentos a que no nos falte nada y asegurándose de que todo esté en su punto. La sensación de acampada libre que se vive aquí es maravilloso, como si estuvieras en medio de la naturaleza, pero con un toque de comodidad. La atención que recibimos es increíble, ¡realmente apreciamos cada detalle!
Hemos pasado la última Semana Santa aquí y decidimos quedarnos en el apartamento amarillo. ¡Qué maravilla! Todo muy limpio y acogedor, con todos los utensilios que necesitábamos. María, como siempre, fue muy amable, y eso se siente. Y qué decir del entorno, es pura naturaleza; ¡las vistas son impresionantes! Es perfecto para relajarte y desconectar en familia o con amigos. Sin duda, una experiencia que merece ser repetida.
Claro, hay opiniones variadas sobre el lugar. Por un lado, hay quienes critican que es un bosque privado y que, quizás, la forma de gestionar el espacio no sea la mejor. Pero eso no quita que nosotros hayamos disfrutado un montón. Quizás haya que consumir en el bar self-service, pero para nosotros es una oportunidad de degustar algo rico mientras disfrutamos del entorno. La verdad, no entendemos cómo hay comentarios negativos, especialmente cuando el ambiente es tan tranquilo.
Y con respecto a las restricciones para vehículos, en Can Banal no hay grandes limitaciones, lo que es genial. Puede que haya ciertas normas, pero nada que te impida disfrutar del lugar. Así que si estás pensando en ir y quieres tener una experiencia de acampada libre en un bosque bien cuidado, este es tu sitio. Sin duda, nuestra tercera visita está en la agenda. ¡Hasta la próxima, Can Banal!
Cuáles son los horarios de recepción del camping
¡Y es que Can Banal - Camping & Masia Rural no deja de sorprendernos! Situado a escasos minutos del inicio del hike a Sant Aniol, este sitio es ideal para desconectar de la rutina. Piénsalo, puedes levantarte por la mañana, disfrutar de un desayuno en plena naturaleza y luego lanzarte a una aventura tremenda en las montañas. Mis amigos llevan repitiendo años y no es para menos. Tienen un personal de 10 y unos precios que son una verdadera ganga. Y no olvidemos esas noches de cielo estrellado que parecen sacadas de una película.
La amabilidad de María realmente marca la diferencia. Siempre está sonriendo y te hace sentir como en casa, aunque estés en medio de la montaña. Si tienes niños, ¡este lugar es perfecto! La tranquilidad y el entorno hacen que sea un espacio super seguro y cómodo para que los más pequeños exploren. Y si te gusta la pizza, ¡no puedes perderte las del sábado! Son una delicia y después de una buena caminata, no hay nada mejor que disfrutarlas bajo un manto de estrellas.
A mí me encanta lo que dicen los que han estado allí, como esa familia que estuvo cinco días en tienda de campaña y que disfrutaron de la libertad para que su perro estuviera suelto. Eso es todo un lujo cuando estás de camping. La amplitud de las parcelas es otro puntazo; te sientes en casa, pero rodeado de un paisaje de ensueño. Parece que quieren volver al día siguiente, ¡y quién podría culparlos! Es ese tipo de lugar donde las preocupaciones desaparecen y la naturaleza te abraza.
Claro, no todo el mundo ha tenido la misma experiencia. Escuchamos algunos comentarios sobre la dueña, María, y su forma de ser. A veces, hay quienes sienten que ella se convierte en un poco controladora, lo que puede amargar la experiencia. Pero si te enfocas en lo bueno, la verdad es que la mayoría de los campistas parecen disfrutar su estancia y les encanta la amabilidad del personal y el entorno.
Por cierto, hablando de la organización, para aquellos interesados, los horarios de recepción del camping suelen ser bastante flexibles, así que no te preocupes. Te recomiendo que llames directamente y verifiques, pero generalmente están disponibles de 10 a 13 horas y de 16 a 20 horas. Así, puedes planificar tu llegada sin estrés. ¡Así que prepara la mochila y a disfrutar de una escapada que quedará grabada en tu memoria!
Qué comodidades ofrece Can Banal a sus visitantes
La verdad es que hemos llegado a Can Banal y no puedo dejar de hablar de lo que hemos experimentado aquí. Desde el momento en que María nos recibió, su trato exquisito nos hizo sentir como en casa. Las instrucciones eran súper claras y ella estaba siempre pendiente de cada detalle. Este lugar es ideal para desconectar y tirarte a disfrutar de la naturaleza. Los apartamentos están limpios y tienen todo lo necesario, lo que hace que no falte de nada en nuestras vacaciones. Imagínate pasar un rato en un lugar romántico y tranquilo. ¡Gracias, María!
Pero, ojo, que no todo es perfecto. A algunos amigos no les gustó tal vez el enfoque de María con el servicio de pizzas. Si llevas tu propia comida, parece que la cosa se complica un poco. Recuerdo que nos miraba con una expresión que decía "¡por favor, consumid aquí!" Empezamos a darle vueltas al tema y se convirtió en un pequeño show. Ya sabéis cómo es esto, si vas a un camping, llevas lo que quieres comer... Pero bueno, al final, es parte de la experiencia, ¿no?
Y, aunque el servicio tiene sus altibajos, Can Banal te ofrece algunas comodidades interesantes. Por ejemplo, cuentan con baños (aunque un poco de terror, como algunas críticas mencionan) y parcelas distintas, aunque algunas no tienen electricidad, así que ya sabes, ¡trae tu alargador! La idea de auto-servicio puede ser un puntazo para algunos y un rollo para otros. Aun así, salir a explorar el entorno y estar rodeado de amigos siempre suma a la experiencia, así que no te enfades si la atención a veces parece descuidada. ¿Te imaginas acampar en el campo y olvidarte del estrés? Eso sí que vale la pena.
Es posible conectarse a internet durante la estancia
El camping es un lugar que, a simple vista, promete tranquilidad en medio de la Garrotxa, pero nuestra experiencia no fue todo lo positiva que esperábamos. Al llegar, el chico que nos atendió estaba bastante perdido; nos dio un mapa y nos dijo que buscáramos nuestra parcela. Una hora buscando y todavía nada. Una señalización más clara no habría estado de más, ¿verdad? Es frustrante cuando solo necesitas que alguien te muestre el camino. Y, por si fuera poco, los servicios de mujeres estaban cerrados, así que tuvimos que recurrir al baño de hombres, que era un poco decepcionante para decirlo de alguna manera. ¿Quién quiere hacer cola para usar un baño anticuado con solo dos duchas y dos inodoros? Todo esto se sentía como una gran falta de atención al cliente.
Por otro lado, lo que más nos molestó fue la actitud de la gerente. En lugar de ser comprensiva, se dirigió a nosotros de manera muy hostil por un error que no hicimos con mala intención. Aparcar de manera paralela no fue algo que conocíamos, y no creo que nadie debería ser tratado así en su primer día. La belleza del camping es innegable, pero a veces, la forma en que te tratan hace que pierdas las ganas de volver. A veces solo querrías un poco de amabilidad, y eso fue lo que más nos faltó.
Aunque el lugar tiene su encanto, sobre todo el entorno natural, no nos sentimos acogidos en absoluto. Sin embargo, he oído que para personas que buscan un lugar tranquilo donde llevar a sus perros, es ideal, ya que durante la fiesta de San Juan no escuchamos ni un solo petardo. Imagino que eso es un gran alivio, tanto para las mascotas como para los pequeños. La próxima vez que vayamos de camping, seguramente llevaremos los trajes de baño para disfrutar de esa piscina que, aunque no probamos, se veía bien.
Y en cuanto a la conexión a internet, no tengo noticias de que haya estado disponible, así que puede que tengas que desconectarte un poco durante tu estancia. A veces es bueno tomar un respiro del mundo digital, pero nunca está de más saber si podrías poner un pie en el mundo virtual si lo necesitas. Así que, si decides aventurarte a Can Banal, ¡prepárate para disfrutar de la naturaleza y de un tiempo en familia, aunque con algunas precauciones!
El camping cuenta con instalaciones para familias y mascotas
Y hablando de Can Banal - Camping & Masia Rural, no puedo dejar de mencionar lo bien que te hace sentir una vez que llegas. La dueña es una auténtica maravilla, quien siempre te recibe con una sonrisa y está dispuesta a ayudar en lo que necesites. Este lugar es ideal para desconectar realmente del ajetreo del día a día. Las rutas de senderismo son impresionantes, con paisajes que te quitan el aliento, así que asegúrate de llevar unas buenas botas y tu cámara lista. Y si eres como yo, que disfruto del camping, te garantizo que este es un sitio al que querrás volver.
Una de las cosas que más me encanta es la cantidad de árboles que hay. Cuando el sol aprieta, es todo un lujo poder encontrar esa sombría refrescante. Pero no solo eso, porque también tienen un bar/restaurante super acogedor donde puedes relajarte después de un día de exploración. Cada sábado, la pizza que hacen es una verdadera delicia, así que no te la puedes perder.
Claro, no todo ha sido perfecto. Aunque la atención de María al principio fue buena, hubo un momento que no salió como esperábamos y nos encontramos con una actitud un tanto defensiva de su parte. Ya sabes cómo a veces pasan estas cosas; aunque el lugar tiene un potencial increíble, el trato puede ser un poco inconsistente. Lo mejor es que en el camping hay un ambiente de calma que te envuelve, ya que no había mucha gente cuando fui, lo que permitió disfrutar de un cielo estrellado de esos que te dejan sin aliento. Recuerda llevar un frontal si planeas dar un paseo nocturno, porque las luces son mínimas, pero eso es parte de la magia.
En cuanto a las instalaciones, la familia y las mascotas son bienvenidas. Tienen un espacio para que disfruten juntos, así que si planeas llevar a los peques o al peludo de la casa, podrás estar tranquilo. Sin embargo, solo hay que tener en cuenta que la piscina es de plástico y puede que no te la esperes así. En general, la experiencia puede variar, pero si buscas un lugar tranquilo para pasar tiempo con los tuyos, Can Banal tiene las bases para ser una excelente opción. ¡No dudes en darle una oportunidad!
Cuáles son las opciones de actividades al aire libre disponibles
Y, la verdad, lo mejor de Can Banal es que tiene un ambiente muy especial. Desde que llegas, te das cuenta de que has encontrado un lugar bonito para desconectar de la rutina. Las parcelas son super-amplias y eso te permite disfrutar de un poquito de intimidad, algo que siempre se agradece. La tranquilidad de la zona es ideal para dar largos paseos, ¡y deja que te diga que el silencio aquí es música para los oídos! Aunque solo estuvimos dos días, ya estoy pensando en volver en cuanto tenga la oportunidad de hacer un parón.
Pero ojo, que no todo fue perfecto. La dueña parece no estar del todo capacitada para llevar el lugar, lo que le restó algunos puntos a nuestra experiencia. Aun así, no puedo dejar de mencionar lo amables y atentos que fueron el resto del personal. Fui con mi grupo y todos nos sentimos cómodos. Tal vez si se gestionara un poco mejor, podría ser un sitio aún más espectacular. Mencionan bastantes cosas en Tripadvisor, así que es bueno echar un vistazo antes de ir.
Lo que más me impresionó fue cómo los niños podían jugar a sus anchas, sin riesgo de que los coches pasaran por allí. Todos estaban felices explorando y haciendo nuevos amigos, y eso habla muy bien de la seguridad del camping. Otro detalle que no puedo pasar por alto es el apartamento amarillo, donde nos alojamos. En esos días, ellos estaban incondicionales a la idea de descubrir a los gatos del camping y todo lo que implicaba. ¡Una auténtica aventura!
Y si eres de los que prefieren alejarse del ruido y buscar un lugar idóneo para tus mascotas, ¡este es tu sitio! Todo es maravilloso allí, ¡ni un solo petardo que moleste a nuestros peluditos! Con su personal amable y la infinita naturaleza que te rodea, no hay duda de que voy a repetir.
Ahora, sobre las actividades al aire libre disponibles, ¡hay un montón! Puedes recorrer la zona haciendo senderismo o simplemente disfrutar de los paisajes increíbles que te rodean. Los niños tienen libertad para correr y explorar, y tú puedes relajarte al aire libre, todo mientras te impregnas de esa paz que se respira en Can Banal. Así que si buscas un lugar para conectar con la naturaleza y disfrutar con la familia, sin duda no te arrepentirás. ️
Hay rutas de senderismo accesibles desde el camping
¡Ay, Can Banal! Es un lugar que siempre da de qué hablar, ¿verdad? La naturaleza está por todas partes, te sientes libre como un pájaro. Pero, ojo, no te olvides de llevar antimosquitos. Aquí los bichitos no dan tregua, y si no quieres que te pongan en su lista de favoritos, mejor prevén. Y sí, el sistema de baños es un poco peculiar; cada uno tiene que limpiar el suelo del WC después de ducharse... así que prepárate para la experiencia completa, que no se puede decir que sea lo más glamuroso del mundo. Pero, en fin, es un camping para desconectar y conectar contigo mismo, ¡Eso es lo que cuenta!
Hablando del fin de semana con el grupo de amigos, vaya aventura surrealista vivimos. Maria, la supuesta gerente, se convirtió en el “personaje” principal de nuestra historia. No sé si lo has notado, pero parece que su nivel de amabilidad es inversamente proporcional al del resto del entorno tan hermoso en el que estamos. A pesar de que nos disculpamos por el ruido (que, ¡seamos honestos!, es inevitable cuando hay tanta gente junta), no pudo resistirse a hacernos sentir que éramos los villanos de su pequeño negocio. Nos mandaron a la zona más alejada del camping con pocos baños disponibles y mi primera reacción fue pensar en cómo esos servicios parecen sacados directamente de una película de horror. Pero no todo es tan malo, porque entre quejas y picardías, siempre hay anécdotas que contar.
Eso sí, aunque tenemos que aceptar que el ambiente es un poco tenso por la actitud de Maria, el entorno es realmente impresionante. Cada vez que vamos, notamos que hay una tranquilidad inmensa, y, además, tienes excursiones que salen directamente del camping. ¿Te imaginas? Es un punto a favor si quieres disfrutar de la naturaleza. También hay adorables pueblos cercanos para visitar, así que el viaje nunca es aburrido. Yo, personalmente, estoy pensando en volver seguro y lo recomendaría al 100%.
Y a la pregunta crucial: sí, hay rutas de senderismo accesibles desde el camping. Es perfecto para los amantes de la aventura; solo necesitas un par de zapatillas cómodas y ganas de explorar. ¡Así que ya sabes, cada vez que pienses en escapar a la naturaleza, Can Banal podría ser el lugar ideal... aunque lleva su propio “sabor” especial!
Ofrecen descuentos para quienes lleguen a pie o en bicicleta
Y qué te puedo decir, Can Banal es un lugar maravilloso para desconectar. La atención del personal es inmejorable, ¡te hacen sentir como en casa! Si lo que buscas es tranquilidad y rodearte de naturaleza, este es el lugar perfecto para ti. Desde que llegas, la sensación de estar en un entorno acogedor y familiar te envuelve. Las parcelas son amplias y tienen sombra, perfectas para disfrutar del aire libre sin agobios. Sin embargo, ten en cuenta que las zonas comunes podrían mejorar su limpieza, y más en este tiempo de COVID, ya que algunos clientes y el personal no llevan mascarillas, lo que puede hacer que te sientas un poco inseguro.
Hicimos una ruta genial y al volver, ¡la comida nos estaba esperando! Si te gusta comer bien, no puedes perderte los caracoles y el cordero a la brasa en la masía de piedra; el sabor de la comida es una delicia, con productos de proximidad y de calidad. Además, la decoración de la masía te transporta a otra época, así que es un buen sitio para parar después de explorar los Gorgs de Sadernes. Las vistas son espectaculares y todo es tan tranquilo que cualquier susurro se escucha. A pesar de algunas críticas, particularmente la recepcionista, nosotros tuvimos una experiencia positiva y, desde luego, ¡volvemos a repetir!
En cuanto a tu pregunta sobre descuentos para quienes lleguen a pie o en bicicleta, no tengo información específica sobre eso. Pero, si decides ir, no dudes en preguntar a la llegada. Seguro que estarán encantados de ayudarte. Al fin y al cabo, el ambiente es bastante cercano, y siempre es bueno preguntar por esos pequeños detalles que pueden hacer tu estancia aún mejor.








