Restaurante Cal Pons

Restaurante Cal Pons

El Restaurante Cal Pons es una joya escondida en Carr. Vella, 2, 17539 Ger, Girona. Este sitio es perfecto si buscas disfrutar de una cocina tradicional catalana que se siente como un abrazo cálido. ¿Te imaginas saborear una auténtica carne a la brasa cocinada con carbón ecológico? Aquí, la variedad es la clave, con una carta que se adapta a todos los gustos, incluyendo bocado de longaniza de Ger y su famoso cordero. Y sí, es ideal para hacer una parada después de una excursión, relajarte en su acogedora terraza y disfrutar de los sabores de la Cerdanya.

Además de su ambiente acogedor, Cal Pons también ofrece comida para llevar y es un buen sitio si estás pensando en organizar reuniones de negocios. Con una calificación de 4.2 sobre 5 en Restaurant Guru y elogios por sus suculentos caracoles y postres caseros, no es sorprendente que se haya ganado un lugar especial en el corazón (y estómago) de los locales y visitantes. Así que, ¿por qué no te das una vuelta y exploras su menú?

Restaurante Cal Pons

Restaurante
4,4
264Reseñas
Fotos
Carr. Vella, 2, 17539 Ger, Girona
686 91 95 04

Horarios Restaurante Cal Pons

DíaHora
lunes13:30–15:30
martes13:30–15:30
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes13:30–15:30
sábado13:30–15:30
domingo13:30–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Cal Pons

Dónde se encuentra el Restaurante Cal Pons

¡Hola, gente! Quería contarles sobre mi última experiencia en el Restaurante Cal Pons, un lugar que descubrí en Carr. Vella, 2, 17539 Ger, Girona. ¿Sabéis? Fuimos a almorzar en familia y nos encantó. Desde que entramos, el ambiente era acogedor y cómodo. Perfecto para un almuerzo relajado después de un día de turismo. El tipo de comida es más bien tradicional, así que si echáis de menos esos platos caseros, aquí es donde debéis estar.

Para empezar, pedimos unos entrantes para compartir, y ¡vaya delicia! Probamos el micuit, los caracoles y unas croquetas de pollo que, si os soy sincero, estaban para chuparse los dedos. Como plato principal, cada uno eligió su favorito, y en mi caso, opté por el arroz de montaña. Aunque estaba rico, debo admitir que podría haber estado un poquito menos hecho para mi gusto. Sin embargo, el pollo a la brasa que probé de un amigo estaba espectacular, y la hamburguesa también pasó la prueba. ¡Ah! Y no olvidemos los postres; todos estaban súper sabrosos.

En general, la relación calidad-precio es bastante buena. La comida y el servicio, los calificaría con un 3, pero el ambiente se lleva un 4 porque realmente es un lugar cómodo donde se puede disfrutar. Y si reservas, ¡ni os cuento la sorpresa! De hecho, muchos comentan que es un sitio clásico y seguro para disfrutar de la cocina tradicional de la zona. ¡Así que tenedlo en mente para futuras salidas!

Por cierto, a los que os preocupa un buen servicio, no os preocupéis: las camareras son súper amables y profesionales. Y si venís en coche, hay un acceso a parking público muy cerca. Si tenéis la oportunidad de visitar Ger, no dudéis en pasar por Cal Pons; la calidad de los platos y el trato cálido lo hacen una elección ideal para comidas o cenas informales. Además, ¿sabías que está en la carretera principal?¡Así que no tienes excusa para no ir!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Cal Pons

¡Ya te digo que el Restaurante Cal Pons ha sido todo un acierto! Desde el momento en que llegamos, el ambiente era de esos que te hacen sentir como en casa. Nos lanzamos a probar un par de especialidades, y ¡madre mía! Los caracoles a la llauna son, sin duda, de lo mejor que hemos probado. Después, el magret llegó a la mesa y me temblaron las manos de lo tierno que estaba. Y no te olvides del pollo a la brasa, que estaba en el punto exacto, jugoso y lleno de sabor.

Las croquetas de queso azul nos sorprendieron porque eran 100% queso azul, pero nada cargantes. ¡Perfectas para compartir! Y bueno, el brownie de chocolate de postre… ¡espectacular! La verdad es que el servicio fue super atento y agradable. Con todo eso, no es de extrañar que por el rango de precio, entre 30 y 40 euros por persona, mencionemos que ¡merece cada céntimo! Sin duda, repetiremos.

Aunque hay que ser justos y decir que no todo el mundo tiene la misma experiencia. He leído algunas críticas que mencionaban que el lugar es muy bonito, típico de la zona, pero que la atención no fue la mejor. Es cierto que se notaba que la gerenta estaba más enfocada en maximizar las mesas que en ofrecer una atención esmerada. Por otra parte, no puedo obviar que, en general, el lugar es un 4 o 5 estrellas, y que las camareras fueron realmente amables en nuestra visita.

En resumen, si buscas un buen sitio para comer en Ger, el Restaurante Cal Pons es sin duda una de las mejores opciones de la zona. Ofrece una gastronomía variada, con platos como el trinxat, la parrillada de xai, y varios arroces que fluyen en su carta. Sin olvidar, claro, los postres que siempre nos dejan con ganas de más. Así que ya sabes, si decides ir, ¡prepárate para disfrutar de una rica comida en un ambiente acogedor!

Cuál es la característica especial de la carne a la brasa en este restaurante

Y bueno, después de pasar por el Restaurante Cal Pons, la verdad es que salimos muy divididos. La limpieza y la acogida son dignas de una estrella, eso hay que reconocerlo, pero eso no es suficiente cuando el resto deja tanto que desear. Nos entendemos, ¿verdad? Aparte de un servicio que, sinceramente, nos hizo sentir más bien “olvidados”. La cosa se puso interesante cuando uno de los camareros se las arregló para derramar media cerveza al abrirla, y en vez de ofrecer una nueva, se la llevó simplemente a secar. Eso, amigo mío, fue casi como una tomadura de pelo. ¡Menudo panorama!

En cuanto a la comida, pues aquí viene lo divertido. El "arroz de montaña" que pedimos no era más que un arroz hervido con un par de trozos de carne tirados encima. Y, ojo, ¡con una sal que podría avergonzar a cualquier chef aficionado! Los niños se apañaron con una butifarra y croquetas, que aunque no estaban mal, tampoco eran para tirar cohetes. ¿Por qué siempre las guarniciones son patatas chips olvidadas de la tarde anterior? Un poco de consideración en las raciones no vendría nada mal. Pedimos costillas de cordero y conejo, y la porción era tan ridícula que nos quedamos con ganas de más. Al final, decidimos omitir postre y café, porque ya estábamos cansados de luchar con la mediocridad.

Lo raro de todo esto es que, a pesar de las quejas que podríamos haber hecho, sabíamos que no serviría de nada. Con esta experiencia, pensamos que sería mejor advertir a otros en foros como este. Así que aquí estamos, avisando a todo el que se pase por Ger. Di que sí, ¡recorre sus calles, pero da un pasito de lado en dirección a Cal Pons! Dicho esto, aunque no tengo la intención de volver, le deseo a este lugar que pronto le dé un giro a su gestión y servicio.

Ahora, si te interesa un reto, uno de los platos que sí se salvan un poco son los caracoles a la llauna. No son una maravilla, pero están pasables y bien cocinados. Entre toda la paleta de platos, la carne a la brasa puede tener su encanto, ya que combina ese sabor ahumado que solo se logra en una buena brasa, aunque venía con una ración ridículamente pequeña. Pero claro, si te gusta el juego de azar en la comida, ¡quizás te animes a probarlo! ¡Feliz Navidad a todos y que el 2022 traiga buenas experiencias gastronómicas!

Qué platos recomendados destacan en el menú de Cal Pons

Y, para no perder la costumbre, os tengo que contar sobre Restaurante Cal Pons, un gran descubrimiento en plena Cerdanya. La verdad es que cada vez que lo visito, me quedo más enganchado. ¿Has probado los caracoles a la llauna? Si no lo has hecho, te dejo claro que merecen un 11 sobre 10. La comida, en general, es de muy alta calidad y está bien presentada. En un mes, ya he estado allí dos veces y mi estómago sigue agradecido. Y lo mejor de todo es que el precio no es desorbitado, entre 30 y 40 euros por persona, es totalmente aceptable para lo que ofrecen.

Además, el ambiente en Cal Pons es muy acogedor. Es un restaurante pequeñito y familiar, así que te sientes como en casa, rodeado de gente amable y un servicio atento. Hablando del servicio, siempre lo he encontrado cordial y eficiente, y eso siempre suma puntos. Aunque tengo que admitir que he notado que las raciones han disminuido un poco, pero eso no quita que la calidad de la comida siga siendo excelente. ¡Ah! Y si te preocupa el aparcamiento, tranquilo, hay muchas plazas libres y es gratis justo enfrente del restaurante.

No te puedes ir sin probar el risotto de ceps, que es simplemente genial. Y si dices que eres fan de la carne, te aseguro que el cordero es una opción increíble, al igual que el conejo a la brasa. Y no olvides dejar espacio para los postres caseros, ¡son la guinda del pastel! Para los amantes de las tapas, las croquetas de queso azul y alioli de ajo negro son insuperables. En resumen, el menú de Cal Pons tiene unos platos recomendados que destacan, como los caracoles, el risotto y las croquetas, además de los deliciosos postres que te harán querer repetir. Sin duda, se queda apuntado en la agenda para la próxima visita.

El Restaurante Cal Pons es adecuado para familias y grupos grandes

Y hablando de experiencias increíbles, no puedo dejar de mencionar lo genial que es el Restaurante Cal Pons. Desde que entras, te envolves en un ambiente acogedor y familiar que te hace sentir como en casa. La carta es un festín que es difícil resistir; ¡querrás pedirlo todo! Si decides probar el trinxat o el risotto, prepárate para una explosión de sabores, y no olvides dejar espacio para los postres, que son deliciosos y un cierre perfecto para cualquier comida. En cuanto a la relación calidad-precio, es una de las mejores que he visto. De verdad, ¡felicidades a todo el equipo!

Hablando del servicio, es impresionante. La dedicación de la familia Pons se siente en cada detalle. Recuerdo haber ido en un grupo grande y, a pesar de que el local es pequeño, la organización fue perfecta. La atención fue realmente amable y siempre están dispuestos a ayudarte. La comida típica de la zona es un acierto total; los cargols a la llauna y el xai a la brasa son imprescindibles. ¡No te puedes ir sin probarlo!

Y aunque la carta puede estar en catalán, no te preocupes, ¡el personal te ayuda en lo que necesites! La presentación de los platos es genial, y las cantidades son generosas. Además, todas las medidas de seguridad están respetadas, así que es un lugar seguro para disfrutar con amigos o en familia. En resumen, si te preguntas si el Restaurante Cal Pons es adecuado para familias y grupos grandes, la respuesta es definitivamente sí. ¡Así que organiza esa comida y disfruta de la experiencia!

Se puede llevar comida a casa desde el Restaurante Cal Pons

Y hablando del Restaurante Cal Pons, no se puede negar que tiene su encanto, aunque las opiniones son un poco de montaña rusa, ¿no? Por un lado, hay quienes se han llevado una experiencia de 5 estrellas, alabando platos como la sopa de cebolla y los caracoles a la brasa que, según dicen, están de muerte. Ni hablar del trinchat, que ha sido el favorito de varios. Y como si fuera poco, los postres como las trufas de chocolate y el melimató han sido el broche de oro de una cena que ronda entre 20 y 30 euros por persona. Vamos, que vale la pena volver solo por esos postres.

Pero bueno, no todo es color de rosa, y he escuchado historias menos agradables también. Algunos han tenido una experiencia de 2 estrellas por el servicio, algo que es una lástima, porque como dicen, la comida estaba bastante bien. Pero imagínate que te cobran un 10% más por compartir un plato con tu pareja, ¡vaya faena! Eso sí que se siente un poco decepcionante, especialmente si vas con niños y estás intentando que sea un momento agradable. Este tipo de detalles pueden dejar un mal sabor de boca, aunque lo que pidas sea delicioso.

Y por supuesto, no podemos olvidarnos de los comentarios sobre el trato. Hay quienes mencionan que, aunque la comida es confiable, el servicio puede ser bastante arisco. Si llevas niños, parece ser que no son precisamente bienvenidos, lo que no tiene mucho sentido, ¿no? Si no se quieren niños en el local, mejor que lo indiquen de forma clara para que nadie se lleve sorpresas desagradables.

Ah, y por cierto, si estás pensando en llevarte un poco de esa deliciosa comida a casa, me temo que la info está un poco difusa. No he encontrado detalles concretos sobre si se puede hacer un take away desde el Restaurante Cal Pons. Tal vez vale la pena preguntar directamente cuando hagas tu próxima visita. ¡Seguro que la experiencia va a ser un tema de conversación emocionante para la próxima vez que te reúnas con amigos!

Cuál es la calificación del Restaurante Cal Pons en Restaurant Guru

¡Y qué decir de Cal Pons! La verdad es que nos sorprendió para bien. Entramos por casualidad, un poco movidos por la curiosidad y la fama que ya había escuchado, y la experiencia fue realmente muy grata. El ambiente era precioso y acogedor, con ese toque típico de restaurante rústico que nos encanta. Aunque el lugar estaba llenísimo, no había un griterío insoportable; al contrario, el ambiente era muy calmado, ideal para disfrutar de la comida sin distracciones. Y hablando de la comida, ¡qué delicia! La cua de bou amb ceps fue simplemente espectacular, y si le añades una botella de vino Sedó de Barcelona, ya tienes un manjar tremendo.

Nos acomodamos y, aunque noté que había un par de camareros un poco perdidos en sus tareas, eso no arruinó la experiencia. La presentación de los platos era excelente y cada bocado hacía que quisiéramos probar más. Eva, la dueña, fue un encanto, se le notaba el cariño por lo que hace. De verdad, el trato fue de lo mejor. Además, tienen ese nido de patatas con huevo y chistorra que es una locura, y el magret de pato, ¡uff! Pura maravilla. Como si eso fuera poco, los postres también son para aplaudir.

Ahora, no todo fue perfecto, como en cualquier lugar, tuvimos una mala experiencia con un grupo que intentó comer y tuvo que regresar. Es una pena cuando las cosas no salen como uno espera, pero eso no nos quita la ganas de volver. Aún así, el lugar tiene un aire tan agradable y profesional que estamos seguros de que puede superar cualquier tropiezo.

Para quienes se lo estén preguntando, en Restaurant Guru, el Restaurante Cal Pons tiene una calificación de ¡5 estrellas! Así que, si buscan un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente tranquilo, este es sin duda una parada obligatoria. ¡Nos vemos la próxima vez que volvamos!

Qué opinan los clientes sobre los caracoles y los postres en Cal Pons

Si algún día te decides a visitar Cal Pons en la Carr. Vella, 2, 17539 Ger, Girona, no te va a decepcionar. Este restaurante tiene una valoración de 5 estrellas, lo que ya dice mucho. Es un lugar donde la experiencia es totalmente recomendable. No sé tú, pero yo siempre busco donde se coma bien a un precio muy correcto, y aquí lo encontrarás. En mi caso, llevo yendo años y siempre salgo encantado, ¡es como un abrazo para el estómago!

La atmósfera es acogedora, ideal para una comida tranquila con amigos o familia. Si aún no has probado el servicio, te cuento que la atención del personal es de primera clase, y eso suma mucho en la experiencia. La dueña es un encanto, lo que hace que te sientas como en casa desde el momento en que entras. Y si tienes prisa, bueno, aquí también te permiten pedir comida para llevar, así que no hay excusas.

Ahora, hablemos de lo más importante: la comida. ¡Qué delicia! La calidad de los platos es realmente buena y, aunque el trato es siempre correcto, el personal es lo que realmente hace la diferencia. ¿Y sobre los caracoles y los postres? Pues mira, la mayoría de los clientes opinan que los caracoles son una maravilla y, aunque la comida en general tiene sus altibajos, los postres están a la altura. Así que si visitas Cal Pons, no te vayas sin probar ambos, ¡te aseguro que no te arrepentirás!

Fotografías Restaurante Cal Pons

Artículos relacionados