
En el corazón de Rubí, en Carrer de Balmes, 25, se alza Sal i Oli Braseria, un verdadero hallazgo para quienes aman la cocina catalana y mediterránea. Este lugar lo tiene todo: un pequeño bufé donde puedes comer al peso, lo que te permite probar un poco de todo sin arruinarte, o puedes optar por su carta tradicional si prefieres algo más específico. Con una calificación de 4.5 sobre 5 y cientos de reseñas positivas, la calidad y el sabor son lo que lo hacen destacar.
La experiencia aquí va más allá de la comida; el trato es muy amable y familiar, lo que hace que te sientas como en casa. La atención al detalle y la frescura de los ingredientes son evidentes en cada plato. Sin duda, si buscas un lugar para comer o cenar con amigos o en familia, este restaurante es perfecto para cualquier ocasión, ya sea una celebración o simplemente un antojo de buena comida. ¡No te lo pierdas!
Horarios Sal i Oli Braseria
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–17:00 |
| viernes | 12:00–17:00 |
| sábado | 12:00–17:00 |
| domingo | 12:00–17:00 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Sal i Oli Braseria
Dónde se encuentra ubicado Sal i Oli Braseria
¿Buscando un lugar para comer bien y disfrutar de un ambiente acogedor? ¡Tienes que darle una oportunidad a Sal i Oli Braseria! Este restaurante de comida mediterránea, ubicado en Carrer de Balmes, 25, 08191 Rubí, Barcelona, es el sitio ideal para disfrutar de una buena comida sin complicaciones. El ambiente que tienen es como una masía rústica, perfecto para relajarte y disfrutar con amigos o en familia.
La comida es deliciosa, con opciones tanto a la carta como un bufet libre que te permitirá probar un poco de todo. Si eres amante de los postres, no puedes irte sin probar las tartas caseras y los típicos postres catalanes. Te aseguro que el pastel de zanahoria es de otra galaxia, ¡increíble! Y si te gusta la carne, la butifarra con monchetas es uno de esos platos que te harán querer volver por más. Además, por un precio de 20-30€ por persona, no está nada mal.
Uno de los puntos a favor es la atención al cliente, que aquí es de 10. Los camareros son súper amables y atentos. En particular, Óscar se lleva el premio al más detallista; siempre con una sonrisa, listo para asegurarse de que no te falta nada. Y, por si fuera poco, también tienen un pequeño parking gratuito, un detalle que se agradece, especialmente en esa zona.
Así que ya lo sabes, si te encuentras por Rubí y quieres un buen lugar para comer, no dudes en visitar Sal i Oli Braseria. ¡Te van a encantar la comida y el ambiente!
Qué tipo de cocina ofrece este restaurante
¡Te cuento más sobre la experiencia en Sal i Oli Braseria! La verdad es que he ido ya dos veces y ambas han sido increíbles. La comida está buenísima y el trato es de diez. Decir que el ambiente es genial sería quedarme corto. Hice buenas migas con un camarero rubio y otro moreno que son súper amables; de verdad, hacen que quieras quedarte allí charlando un rato más. Este es un sitio al que seguramente volveré, no hay duda.
Otra cosa buena es que cuenta con aparcamientos gratuitos cerca, justo junto a la estación de FGC. Eso facilita muchísimo las visitas. Todos en el equipo son profesionales y muy atentos; te hacen sentir como en casa. Me encanta que puedes elegir el punto de cocción de las carnes. ¡La carne a la brasa es un espectáculo! Y no sé si te lo he dicho, pero los postres son caseros y el pastel de zanahoria es totalmente brutal. Así que si te da la tentación, ¡no dudes en probarlo!
¡Y ni hablemos de la relación calidad-precio! Puedes disfrutar de una comida espectacular por unos 40€, que incluye postre y bebida. Además, el personal es joven, súper amable y el servicio es rápido, así que no tendrás que esperar mucho. El ambiente es tranquilo y perfecto para conversar, así que es ideal si vas con amigos o en pareja. No es común encontrar un lugar donde se cuiden tanto los detalles y también ofrezcan opciones para personas con intolerancias. ¡Eso merece un aplauso!
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece Sal i Oli Braseria? Pues vas a encontrar una mezcla de carne a la brasa con un toque local, con platos como butifarra con monchetas y secreto ibérico. Además, tienen opciones que se adaptan a las necesidades de los intolerantes, lo que es un puntazo en Rubí, donde no hay tantos lugares que lo hagan. Así que sí, si buscas un sitio con sabor, calidad y buen tratamiento, tienes que visitarlo. ¡No te vas a arrepentir!
Qué opciones de menú hay en Sal i Oli Braseria
Así que, después de un largo tiempo sin acudir a Sal i Oli Braseria, hicimos nuestra reaparición, y la verdad es que nos dejó con un sentimiento un tanto agridulce. Las galtas y el rabo de toro estaban realmente en su punto, ¡sabrosísimos! Pero, por otro lado, la salsa de los calçots dejó un poco que desear, ya que parecía tener un sabor a cacahuete que no encajaba con lo esperado. El camarero, que era muy amable, insistió en que la etiqueta decía que eran almendras, pero seguimos con esa duda. Era como que no llegamos a convencernos del todo.
Y ya que hablamos del servicio, la cosa no terminó ahí. Cuando pedimos que calentaran un plato, la chica que estaba en la barra se negó y nos mandó al microondas de la planta de arriba. Un poco raro, ¿no? La verdad es que esperábamos un trato más profesional, siendo un restaurante y todas esas cosas. Al final, cuando llegó la hora de pagar, la experiencia fue igualmente incómoda. La misma chica que había rechazado calentar el plato nos cobró sin antes darnos el ticket. Cubre el papel con la mano y solo nos dice el precio. ¡Debería ser al revés! Teníamos ganas de comprobar el cobro antes de pagar. Una situación bastante incómoda que hay que mencionar.
A pesar de esos tropiezos, hay cosas que sí brillan en Sal i Oli. La comida tiene ese toque casero y riquísimo que hace que quieras volver. Puedes elegir entre un buffet que realmente merece la pena o platos elaborados a la brasa, que son su especialidad. Es increíble lo bien que se come y la cantidad de opciones disponibles. Desde patatas fritas caseras hasta pluma ibérica, ¡la variedad es genial! Así que, si están dudando en qué pedir, no se preocupen, que hay muchas opciones que van desde un buffet familiar hasta la opción de peso con platos elaborados. Sin duda, merece cada euro que gastes.
Es posible comer al peso en el buffet del restaurante
Y hablando de Sal i Oli Braseria, no puedo dejar de mencionar lo bien que nos trataron. Desde el primer momento, la atención del personal fue superagradable. Nos asesoraron muy bien sobre qué pedir, incluso nos ofrecieron algunas degustaciones y chupitos de aguardiente de forma gratuita. Eso ya es un puntazo, ¿no? ¡Ojalá todos los restaurantes hicieran eso! La verdad es que el ambiente es bastante acogedor y se siente muy positivo.
Por otro lado, también hay que ser sinceros, porque hay opiniones de todo tipo. Hay quienes dicen que la comida no está mal, pero tuvieron una experiencia regular con el servicio. Al parecer, aunque el principio fue decente, al llegar el postre, la atención cambió radicalmente. Me hace pensar en lo importante que es atender igual a todos los clientes, porque, ¿quién quiere sentirse dejado de lado cuando está gastando una buena cantidad de dinero? Es un poco desilusionante saber que algunos tuvieron una experiencia mucho mejor que otros, y eso puede hacer que algunos no quieran volver.
Por lo que a mí respecta, las opiniones sobre el buffet también son muy variadas. Hay quienes lo disfrutan un montón, especialmente la opción de comer a peso. ¡Es genial tener esa flexibilidad! Así puedes probar diferentes platos sin quedarte con un solo sabor. Y sí, ¡es totalmente posible comer al peso en el buffet del restaurante! Puedes elegir entre platos de brasería o disfrutar del buffet, lo cual es perfecto si tienes antojo de experimentar un poco. Personalmente, creo que es una gran opción para aquellos que quieran comer un buen plato de carne o deleitarse con un riquísimo arroz con mariscos. La calidad de la comida suele ser muy buena, así que, ¡vale la pena!
En resumen, Sal i Oli Braseria tiene mucho que ofrecer. Con una combinación de buena comida, opciones de buffet y un ambiente acogedor, no es de extrañar que muchos lo consideren un restaurante de referencia en Rubí. ¡Yo estoy pensando en repetir!
Cuál es la calificación promedio del restaurante según las reseñas
Y ya que estamos hablando de Sal i Oli Braseria, no puedo dejar de mencionar lo acogedor que es este sitio. Si buscas un restaurante donde puedas sentirte como en casa, este es el lugar ideal. La comida tiene un toque de caserito que no se encuentra en cualquier sitio. Imagínate disfrutar de unos caracoles en salsa o una butifarra con monchetas mientras charlas con amigos o familiares. Además, aunque el lugar esté petado, los camareros se las arreglan para que todo llegue a tu mesa rápidamente. ¡Eso es algo que siempre se agradece!
Si tienes alguna restricción alimentaria, no te preocupes. Aquí son súper atentos a las alergias. En mi experiencia, solo tienes que comentar lo que necesitas y ellos te ayudan enseguida. Eso sí, hay que mencionar que casi todo lo que cocinan es sin gluten, perfecto si necesitas evitarlo. El ambiente es muy familiar y perfecto para cualquier situación, ya sea una comida con amigos, una cita, o incluso una reunión familiar como la que hicimos nosotros. ¡Nos encantó!
Ah, y no puedo olvidar hablar de los postres. Si eres fan de las delicias dulces, tienes que probar la tarta de queso o el pastel de zanahoria; son un verdadero pecado. Además, si te animas a quedarte un poco más, el chupito de orujo o el pan con tomate son el broche de oro para una gran comida. En cuanto a precios, puedes disfrutar de todo esto sin arruinarte, básico entre 10 y 40 € por persona, dependiendo de lo que elijas.
En resumen, la calificación promedio de Sal i Oli Braseria es 5 estrellas según las reseñas, ¡así que ya sabes! Si estás cerca de Carrer de Balmes, 25, deberías hacerte un favor y darte una vuelta por allí. Te prometo que no te vas a arrepentir.
Qué distingue a Sal i Oli Braseria de otros restaurantes de la zona
La última vez que estuve en Sal i Oli Braseria, comí un entrecot con plancha que estaba de muerte. ¡Imagina hacer la carne a tu gusto mientras disfrutas de las guarniciones de patatas y alcachofas! El ambiente era animado, como siempre, aunque un poco ruidoso para mi gusto. Pero bueno, eso no quita que la calidad de la comida sea espectacular. Acabamos con una tarta de queso que simplemente no se puede dejar pasar. Y lo mejor de todo, el total no llegó a 50 euros por persona. ¡Bargain!
He ido en familia unas cinco o seis veces, y siempre volvemos porque aquí la comida casera es un auténtico festín. Lo que más me gusta es que puedes elegir entre una carta de carnes a la brasa o ir al mostrador y hacerte un plato con lo que más te apetezca. Esta opción es genial para grupos, porque cada uno puede elegir lo que quiere. En un abrir y cerrar de ojos, ¡ya tienes tu plato montado! Y no olvidemos el parking, que es una maravilla si no quieres buscar en la calle.
El servicio siempre ha sido increíble. Desde que te reciben hasta que te traen los postres, te sientes como en casa. Salva, el propietario, siempre tiene una sonrisa y se asegura de que todo esté en su punto. Eso la verdad marca la diferencia, porque en muchos sitios te pueden dar buena comida, pero el ambiente acogedor y el trato familiar son lo que te hace querer repetir. Además, esa repostería casera que tienen es algo que no te puedes perder, ¡es pura magia!
¿Qué distingue a Sal i Oli Braseria de otros restaurantes de la zona? Bueno, la combinación de calidad en la comida, un trato excepcional y esa opción de elegir lo que quieres comer de una manera tan dinámica. La sensación de que todos son parte de una gran familia, los sabores caseros que sientes en cada bocado, y esos postres que te dejan soñando hacen que este lugar sobresalga. Sin duda, es un sitio donde quieres volver y repetir, y no solo por la comida, sino por todo lo que envuelve la experiencia.
Qué tipo de experiencias ofrecen además de la comida en Sal i Oli Braseria
Hombre, qué rollo lo de hoy en Sal i Oli Braseria. El día de San Esteban es todo un clásico para nosotros, pero esta vez fue una experiencia un poco decepcionante. La comida fría no es lo que esperábamos. La paella parecía que la habían preparado a las 12 del mediodía y la sacaron justo para el buffet; ni hablar del pescado frito que parecía igualmente olvidado. Y lo peor fue cuando probé los canelones de carne que, la verdad, tenían un sabor bastante intenso para mi gusto, y también estaban fríos. ¡Vaya faena!
Y no te cuento lo que pasó con nuestro amigo... pidió los canelones de bulets y, en el primer bocado, se encontró con una piedrecita. No sé si las cocinas estaban en modo 'aventure' o qué, pero no es lo que esperas al salir a comer, ¿sabes? Ya cuando nos dimos cuenta de que había una humareda en varias salas porque la gente se estaba cocinando su propia carne, y la ventilación parecía más una broma que otra cosa. ¡Menuda imagen! No queríamos quedarnos allí a cenar, la verdad, y eso que el servicio, aunque atento, no ayuda cuando la experiencia general es así de floja.
Por otro lado, y no todo puede ser negativo, hay que mencionar que en otras ocasiones hemos disfrutado de una comida riquísima y todo casero, un verdadero manjar. Las berenjenas y los tomates, de esos que te hacen suspirar, son verdaderamente irresistibles. Además, la carne a la brasa es otro nivel; entrecot, rabo de toro, y esa deliciosa pluma ibérica con patatas. Y para los que tienen restricciones alimentarias, ofrecen opciones para celíacos. ¡Un puntazo!
Lo mejor de Sal i Oli Braseria es que siempre han mantenido un precio bastante asequible, con platos generosos y un ambiente que, aunque hoy estuvo un poco en entredicho, otras veces ha sido genial. Y una cosa que no se puede olvidar: el trato es excepcional desde que llamas para hacer la reserva hasta que te sientas y te sirven la comida, son muy amables y súper rápidos. El aparcar no es problema, además cuentan con acceso fácil para sillas de ruedas.
Por cierto, más allá de la comida soñada, ofrecen un ambiente acogedor, perfecto para compartir con amigos o familiares y crear buenos recuerdos. Así que, aunque hoy no fue el mejor día, no podemos dejar de pensar en esos momentos especiales que hemos vivido allí. ¡Esperemos que la próxima vez sea un regreso a la gloria! ️
El trato al cliente es amigable en Sal i Oli Braseria
Y hablando de Sal i Oli Braseria, no entiendo cómo se ha mantenido como un secreto tan bien guardado. Desde que entramos, nos recibió un equipo de gente súper atenta y servicial. Me encanta cuando un restaurante tiene esa atmósfera familiar, y este definitivamente lo logra. La comida casera es otro de sus puntos fuertes; el churrasco que pedí con guarnición de alcachofas a la brasa y unas patatas fritas caseras fue simplemente increíble. Y no hablemos del pastel de zanahoria de postre… ¡buenísimo! Por todo eso y más, yo le daría al lugar un 5 estrellas, sin duda alguna.
Además, si eres de esos que disfrutan de una buena variedad, el buffet al peso es una opción genial. He ido varias veces con mi pareja y siempre salimos satisfechos. Es ideal si llevas a los niños, porque pueden elegir lo que más les guste sin complicaciones. Y para los adultos, hay una carta de vinos con buena relación calidad-precio que complementa la experiencia a la perfección. Así que si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida, no dudes en apuntar Sal i Oli.
Aunque, claro, hay que mencionar que cuando el lugar se llena, el ruido puede ser un poco abrumador. Pero eso no resta puntos a la calidad de la comida ni al servicio que te dan. La verdad, la amabilidad del personal se siente en cada rincón y eso hace que quieras volver. El trato al cliente es realmente amigable en Sal i Oli Braseria; te hacen sentir como en casa y siempre están dispuestos a ayudarte para que tu experiencia sea fenomenal. Así que, ¿qué más puedes pedir? ¡Definitivamente un sitio para repetir!
Se puede realizar algún tipo de celebración en este restaurante
Y bueno, ya que hablamos de lugares chulos para comer, tienes que conocer Sal i Oli Braseria en Carrer de Balmes, 25, en Rubí. Este sitio es una auténtica joya. Cuando entras, te recibe un ambiente super acogedor, con una decoración que mezcla lo moderno con un toque rústico que te hace sentir como en casa. Además, el trato del personal es de lo más amable, siempre con una sonrisa y listos para recomendarte lo mejor del menú.
Ahora, hablemos de la comida porque, ¡madre mía!, esos platos son para quitarse el sombrero. Tienen una variedad que va desde los típicos tapas hasta platos más elaborados. Te recomiendo probar las croquetas caseras y la carnes a la brasa, que son su especialidad. Y si eres de los que no pueden resistirse a un postre, no te olvides dejar espacio para el tarta de queso. ¡Gente, es un escándalo lo rica que está!
Y por cierto, lo mejor de todo es que el lugar es perfecto para cualquier ocasión. Si estás pensando en celebrar algo especial con amigos o familia, este sitio también lo permite. Sal i Oli Braseria ofrece la posibilidad de hacer reservas para eventos pequeños y las celebraciones privadas, así que no dudes en organizar tu cumpleaños o una reunión ahí. El personal seguro te ayudará a planificarlo todo para que sea una experiencia inolvidable. En serio, ¡te va a encantar!








