
Mirador Creixell es ese bar de tapas que te hará sentir como un local en el corazón de Creixell, Tarragona. Situado en Carrer Major, 18, justo debajo de la iglesia y el castillo, aquí tendrás vistas increíbles al mar que son simplemente imperdibles. Con una puntuación destacada de 4.4 sobre 278 votos en TodoBares.com, este lugar no solo se ve bien, sino que también ofrece un servicio excepcional y una carta de platillos que te dejará con ganas de más. ¡Hazte un favor y prueba sus croquetas de rabo de toro y cochinillo, son brutales!
Si decides visitar, recuérdate que es mejor reservar mesa, especialmente durante el fin de semana. Desde tapas frías como el jamón ibérico y el queso manchego, hasta opciones más calientes como las croquetas caseras o calamares a la romana, hay algo para cada gusto. Puedes llamarlos al +34 977 80 21 56 para confirmar horarios y disponibilidad. Así que, si andas por la zona, no dudes en pasar. ¡Te prometo que no te arrepentirás!
Horarios Mirador Creixell
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 8:30–15:30 |
| viernes | 8:30–15:30, 18:00–23:00 |
| sábado | 8:30–15:30, 18:00–23:00 |
| domingo | 8:30–15:30 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mirador Creixell
Dónde está ubicado Mirador Creixell
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar donde disfrutar de unas tapas deliciosas y con unas vistas que te dejan sin aliento, tenéis que hacer una parada en Mirador Creixell. Imagina esto: estás sentado en una terraza tranquila a la sombra de los árboles, disfrutando de esas croquetas de cochinillo que son simplemente *increíbles*. Lo mejor es que por un precio entre 10 y 20 euros por persona, te puedes permitir una buena comilona. ¡Es un chollo!
El ambiente es genial, con un nivel de ruido moderado, perfecto para charlar con amigos o familia sin tener que gritar. Y si os estáis preguntando sobre el servicio, no hay de qué preocuparse. El propietario es un verdadero encanto y se nota que cocina con pasión. Además, el joven que le ayuda es súper simpático y amable. ¡Seguro que se acordará de "les patates seques" que pidió tu hijo, fue un momento para la risa!
Y no os olvidéis de la cazuelica de solomillo al whisky y las tortitas de camarón, que son de otro mundo. Todo esto lo acompañáis de un buen vermut y, voilà, ya tenéis el plan perfecto. Es un sitio 100% recomendable, con todo lo que se necesita para pasar un buen rato: excelente servicio, comida rica y un ambiente encantador.
Para los que se lo preguntan: Mirador Creixell está ubicado en Carrer Major, 18, 43839 Creixell, Tarragona. Así que ya sabéis, la próxima vez que estéis por la zona, no dudéis en hacer una parada. ¡Os prometo que no os arrepentiréis!
Cuál es la dirección exacta del bar de tapas
Y hablando de sitios que son pura magia, el Mirador Creixell es un must en tu lista. En Carrer Major, 18, 43839 Creixell, Tarragona, puedes disfrutar de una terraza espectacular con vistas al mar que simplemente quitan el aliento. De verdad, es el lugar perfecto para esas noches veraniegas donde te apetece picar un poco y relajarte. Y es que, ¿quién se puede resistir a unas tapas formidables y a precios tan contenidos? Con un rango de 10-20 € por persona, ¡no hay excusa para no ir!
Las tapas son un festival de sabor, desde las clásicas patatas bravas hasta las croquetas y los buñuelos de bacalao que, si haces una visita, ¡no puedes dejar de probar! Si vas con niños, el menú también está cubierto; les encantarán las tiras de pollo y las rabas que puedes pedir sin salsa. Todo en un ambiente acogedor que, gracias a la sombra de los árboles, se siente aún más agradable. Por si fuera poco, cuentan con un servicio rápido y atento, con hasta cuatro personas en el equipo atendiendo. ¡Eso es eficiencia total!
Y qué decir de esa atención al cliente, es de 5 estrellas. Pep, el dueño, es un encanto y hace que te sientas como en casa. De verdad, hemos ido a celebrar ocasiones especiales y siempre salimos contentos, satisfechos y con ganas de volver. Es un lugar donde la comida de calidad se une con un trato amable, y eso es una combinación difícil de encontrar en zonas turísticas.
Así que ya sabes, si quieres disfrutar de la gastronomía local mientras contemplas unas vistas de ensueño, no dudes en hacer una parada en el Mirador Creixell. Recuerda, la dirección exacta es Carrer Major, 18, 43839 Creixell, Tarragona. ¡Te prometo que no te arrepentirás de vivir esta experiencia!
Qué tipo de vistas ofrece Mirador Creixell
Y ya que estamos hablando de Mirador Creixell, no puedo dejar de mencionar lo impresionante que es ese lugar al atardecer. Te sientas en esa placita, justo frente al mirador, y la atmósfera es simplemente perfecta. Con los árboles proporcionando sombra y una brisa ligera, es el sitio ideal para relajarte con una buena cerveza y alguna tapa. Te aseguro que podrías pasar horas disfrutando de las vistas al mar y la buena compañía. Recomiendo al 100% este restaurante; el ambiente es super agradable y el servicio es de lo mejor, especialmente con Marina, que siempre te hace sentir como en casa.
Las tapas son un espectáculo por sí solas. Desde el morro, el pollo cajún, hasta las rabas... hay algo para cada gusto. Y ya ni hablemos de los precios, que van de 10 a 20 € por persona, ¡una pasada para lo que estás disfrutando! ¿Y tú sabes lo complicado que es encontrar opciones vegetarianas en la zona? Aquí tienen una buena selección, así que no hay excusa para que nadie se quede fuera de la experiencia.
El otro día fui y había un ambiente realmente fantástico. Las vistas espectaculares al mar Mediterráneo y la iglesia preciosa justo detrás crean el escenario ideal. Además, está el equipo de cracks como Pep, Miky, Ángel, y por supuesto, el chef Michel, que tiene unas manos de oro. Todo lo que pedimos estuvo riquísimo, desde los chopitos hasta la espectacular carne en salsa. Es simplemente un lugar donde quieres volver una y otra vez.
Ahora, para responderte sobre las vistas que ofrece Mirador Creixell: imagina un paisaje que combina el azul profundo del mar Mediterráneo con la posibilidad de disfrutar de esa hermosa iglesia en el fondo. Mirar hacia el horizonte mientras disfrutas de una tapa es una experiencia que no tiene precio. Así que si estás cerca, no te lo pierdas. ¡Es un lugar idílico que vale la pena visitar!
Cuál es la puntuación del Mirador Creixell en TodoBares.com
Ya sabes que a veces la experiencia en un bar puede ser un poco… irregular. Mirador Creixell tiene su encanto, pero definitivamente no es el lugar perfecto para todos. Por ejemplo, hay quienes han tenido problemas con el servicio y el hecho de que cierran a las 23:00, lo que puedes hacer que se te cierre la cocina a las 22:00, impidiendo que te sirvan cualquier plato. Eso es un poco frustrante si solo esperabas un par de tapas antes de cerrar la noche. Así que, si lo que quieres es más lo de cenar de verdad, quizás mejor buscar en otro lado.
Sin embargo, si solo buscas un lugar relajado para disfrutar de una cerveza y un par de tapas en un ambiente chill, el Mirador cumple su función. Muchos lo recomiendan por las vistas al mar, que son realmente un plus cuando puedes sentarte bajo la sombra de los árboles. Aunque, hay quienes se han llevado una decepción con ciertas tapas, como esos boquerones que vienen super escasos, así que no vayas esperando un festín. Tranquilo, seguro que te harán sentir bienvenido, porque la mayoría de la gente habla muy bien de la amabilidad del servicio.
Para los que tienen un paladar más exigente, hay algunas tapas que realmente destacan. Las croquetas de rabo y los morritos fritos han sido mencionadas entusiastamente por varios clientes, y con un precio entre 10-20 euros por persona, no está nada mal si logran sorprenderte. Y para más diversión, hay un montón de espacio para los peques, ¡así que puedes disfrutar con toda la familia!
Entonces, ¿cuál es la puntuación del Mirador Creixell en TodoBares.com? Teniendo en cuenta las opiniones que te he compartido, la cosa está entre las 2 y las 5 estrellas. En general, tal vez rondan las 3 estrellas, lo que sugiere que tienen su potencial, pero aún necesitan pulir algunos detalles. Así que vale la pena visitarlo, pero con unas expectativas balanceadas.
Qué platos se recomiendan en el Mirador Creixell
Así que, hablando del Mirador Creixell, ¿qué decir? Está claro que tiene sus altibajos. Por un lado, las vistas son espectaculares, pero en cuanto a la comida y el servicio, la experiencia parece depender de cada visita. Recuerdo un sábado por la noche, fui a cena a las 21:00 y me informaron que toda la terraza estaba reservada. Ni siquiera tenía la opción de sentarme a disfrutar de esas vistas. Un bar popular, ¿no? La verdad, me parece que deberían gestionar mejor las reservas y también tener más flexibilidad para los que simplemente queremos un trago.
Después de una experiencia algo decepcionante con los morros, que no eran más que migajas rotas, entiendo por qué algunos amigos bajan la guardia antes de recomendarlo. El servicio también dejó mucho que desear: más de media hora para que llegaran las tapas. Si a eso le sumas que a las 18:30 ya tenían todas las freidoras paradas, parece que no estaban realmente listos para recibir a la gente que busca un buen ambiente. Se siente un poco prepotente el dueño, como si creyeran que solo por estar ahí, ya se ganan el cariño del público.
Sin embargo, hay quienes lo dibujan diferente. Algunos comentan que las tapas son muy buenas y el trato del servicio es excepcional. Por ejemplo, un amigo se llevó una grata sorpresa al probar el bocadillo de tortilla de queso, ¡que estaba buenísima! Sin duda, ese tipo de comentarios empiezan a hacer que uno se sienta intrigado sobre qué más puede ofrecer el lugar. Además, el precio entre 10 y 20 € por persona es bastante aceptable, sobre todo si piensas en las raciones generosas.
Si te animas a ir, no olvides preguntarle al camarero por las bravas y las verduras en tempura. Según las opiniones, son platos que siempre reciben elogios y pueden hacer que tu visita valga la pena. Así que, después de todo, parece que hay algo para todos en el Mirador Creixell, pero tendrás que elegir tus momentos y tus platos con cuidado.
Es necesario reservar mesa en Mirador Creixell
Y ya te digo, Mirador Creixell es un lugar con encanto, aunque no todo es perfecto. La terraza tiene unas vistas espectaculares de la Costa Daurada, genial para disfrutar de un desayuno o un aperitivo. Yo fui una mañana y, no te miento, el ambiente era del tipo que te hace sentir como en casa, con esa esencia de pueblo. Pero ojo, en mi experiencia, la comida no me entusiasmó tanto. Lo mío no es lo congelado y creo que me perdí un poco en ese aspecto. Pero vamos, si a ti te mola lo frito, ¡adelante!
Y de momento, si decides quedarte a comer, aquí las cositas pueden ir variando. Hay días que el servicio es súper eficiente, especialmente cuando el local está a tope. Eso sí, no esperes que te regalenen las aceitunas como en otros bares, aquí todo tiene un coste. Se pueden disfrutar unas olivas con tu bebida, pero apúntalo: ¡mejor pregunta antes si son de cortesía o no! ¿Las ganas de volver? Claro, tal vez me atreva a pedir algo más, como un buen embutido o queso, que siempre da buen resultado.
El ambiente es de esos que invitan a pasar el rato. La sombra del arbolado es refrescante, y la actitud del personal suele ser bastante amable. No son baratos, pero tampoco es un despliegue de lujo. La comida puede ser mejorable, pero, vamos, el entorno compensa bastante. La naturaleza es generosa en ese sentido.
Ahora, sobre la pregunta crucial: ¿es necesario reservar mesa en Mirador Creixell? La respuesta no es tan sencilla. Si vas en un día de fin de semana o en temporada alta, mejor asegúrate de tener tu sitio. Al parecer, en ocasiones pueden tener su cocina cerrada más pronto de lo esperado, y sería un bajón quedarte sin disfrutar esas vistas. Para evitar sorpresas y pasar una buena tarde, mejor reservar y asegurar tu lugar.
Cuáles son algunas de las tapas frías que se sirven
Y hablando de tapitas, no puedo dejar de mencionar lo rico que está todo en el Mirador Creixell. La terraza es un lugar íntimo y acogedor, justo bajo esos olmos que te dan sombra y, lo mejor de todo, ¡con vistas al Mediterráneo! Seriously, no hay nada mejor que disfrutar de un buen vermut rojo o un tinto de verano mientras te relajas con esa vista. ¿Te imaginas? Es mejor que estar en el balcón del Mediterráneo en Tarragona, ¡te lo aseguro!
Aunque el sitio se describe como sencillo, tiene su encanto y una ubicación que lo hace especial. Las mesas son perfectas para disfrutar de una buena conversación con amigos. La última vez que fuimos, el servicio fue un poco lento, pero en general, la gente es súper amable y hace que la espera valga la pena. Además, los precios son más que razonables, así que no te sientes mal al pedir varias rondas.
Hablando de comida, esas tapas... ¡Uff! Me acordaré siempre de las croquetas de rabo de toro y el camembert, ¡qué delicia! Y no te olvides de las rabas, que también estaban para chuparse los dedos. La verdad es que el menú de tapas es una fiesta para los sentidos: mejillones al vapor, boquerones fritos y, por supuesto, los boquerones en salsa de vinagre son solo algunas opciones que siempre debes probar.
Y si te preguntas sobre las tapas frías, no sé si están en su carta al 100%, pero seguro que encuentras alguna opción atractiva. Algunos lugares suelen ofrecer aceitunas, quesos variados o incluso embutidos para acompañar esas bebidas frías. La próxima vez que vayas, ¡pregunta al camarero! Estoy seguro que te sabrán recomendar algo delicioso.
Qué opciones de tapas calientes están disponibles en el menú
Y ya que estamos hablando de Mirador Creixell, no puedo dejar de mencionar lo que ha cambiado este lugar en el último año. Cuando fui por primera vez, la cosa era un poco justa, con esas bravas congeladas y pollo cajun que dejaban bastante que desear. Aquellos bocatas con pan un poco malillo no ayudaban mucho. La verdad es que, aunque el bar tiene su encanto de pueblo, a veces se nota que no están acostumbrados a tener mucha gente, y por eso los tiempos de espera pueden ser bastante largos. Aún así, para unas cervezas con amigos es un sitio que cumple.
Pero no todo es negativo, ¡todo lo contrario! Si decides engancharte a la terraza en una de esas tardes suaves, la cosa se transforma. La comida mejora y las tapas son mucho más que pasables. Desde las recomendaciones, tienes una variedad bastante decente, y el ambiente, sobre todo cuando está lleno de gente, es estupendo. La amabilidad de los camareros también juega un papel importante. La combinación te hace sentir bienvenido, y no es raro que uno se sienta con ganas de volver.
Además, la verdad es que el cambio que ha dado el lugar ha sido espectacular, gracias a Pep. Si has estado antes y lo dejaste por lo que era, te insto a que lo reconsideres. Te prometo que ahora es de lo mejor de Creixell. De hecho, cenar ahí con un grupo de amigos y disfrutando de las tapas bien elaboradas, ¡es un must! El servicio ha mejorado y se nota que han puesto cariño en lo que hacen.
Ahora, hablando de las opciones de tapas calientes, aunque hay momentos en que el servicio puede ser un poco lento, la variedad es buena. Puedes encontrar desde unas clásicas bravas (aunque sean congeladas, suelen alegrarte la tarde) hasta opciones más elaboradas que van cambiando. Siempre vale la pena preguntar qué delicias tienen en el menú del día. Así que si planeas ir, ¡no dudes en probar!








