
Labarrá ® en Plaça dels Quatre Cantons, 3, Sant Cugat del Vallès es el lugar ideal para los amantes de las tapas y los pintxos vascos. Este restaurante ha encontrado el equilibrio perfecto entre un ambiente acogedor y una decoración moderna que promete hacerte sentir como en casa. Aquí, cada plato está diseñado para compartir, desde unas clásicas patatas bravas hasta una selección de embutidos y quesos que seguro te llevará a los sabores auténticos de España. ¡Y no te preocupes por el aparcamiento! Hay plazas en Quatre Cantons, a solo 50 metros, o puedes acercarte en transporte público; la estación FGC-Sant Cugat está a 521 metros.
Si decides venir, no te olvides de explorar su amplia carta y, si te animas, ¡reserva tu mesa! Labarrá está recibiendo muchas buenas críticas y su especialidad en tapas lo convierte en una excelente elección para cualquier ocasión. Además, tienen un mega barra de más de 12 metros de longitud que es la estrella del lugar. Así que, si buscas un buen plan para disfrutar de una cena inolvidable con amigos o familia, este es el sitio que necesitas. ¡Prepárate para saborear una experiencia gastronómica que no olvidarás!
Horarios LABARRA ® Sant Cugat
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| miércoles | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| jueves | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| domingo | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| nan | 13:00–17:00, 19:30–1:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación LABARRA ® Sant Cugat
Dónde se ubica Labarrá
¡Hey! Si estás buscando un lugar donde disfrutar de unas cervecitas y tapas riquísimas, LABARRA® en Sant Cugat debería estar en tu lista. Este restaurante está justo en Plaça dels Quatre Cantons, 3, 08172 Sant Cugat del Vallès, Barcelona. Te prometo que la experiencia que viví allí fue de 5 estrellas. El ambiente es muy acogedor y perfecto para una comida con amigos. Además, el servicio fue excelente; mi mesera, Nadia, fue increíblemente amable y atenta, ¡me sentí súper bienvenido!
Hablemos de la comida porque, ¡vaya delicia! El solomillo con foie y el cheesecake son un must. El cheesecake viene acompañado de Nutella y, sinceramente, deja un sabor que no olvidarás. También probé unos mejillones con dos salsas y un ceviche de gambas y mango que estaban de 10. En cuanto a precios, puedes esperar gastar entre 30-40 € por persona, calidad/precio más que razonable.
Una cosa que noté, y que siempre se aprecia, es que el personal pasara a preguntar si todo estaba bien. Es un pequeño gesto que marca la diferencia y, aunque ya todo fue muy bueno, creo que añadiría ese toque extra. Y aunque el olor a fritura se me quedó en la ropa, puedo decir que esto no me detendrá de volver y seguir explorando su menú, que está lleno de opciones para compartir.
Si te eleva un poco la curiosidad, te diré que la decoración del local es bastante peculiar y realmente bonita. Es un ambiente muy random que le añade un encanto especial. Así que si te preguntas, '¿dónde se ubica LABARRA?', recuerda que es en Plaça dels Quatre Cantons, 3. ¡Ya sabes, perfecto para tu próximo tapeo! ¡No olvides probar el cheesecake casero! Te va a encantar.
Qué tipo de comida se ofrece en Labarrá
Y bueno, después de nuestra última visita a Labarrá, la cosa se tornó un poco entre risas y quejas. Imagina que llegamos con todo el ánimo del mundo a celebrar el cumpleaños de mi hermana, y empezamos a pedir comida. Pero, ¡vaya decepción! Los mejillones que pedimos llegaron fríos y sin las salsas que prometían, ¿en qué mundo te sirven solo mejillones hervidos y helados? Y para rematar, el plato de huevos estrellados tenía la clara transparente y líquida, un auténtico desastre. Ya por ahí, el servicio no ayudaba en nada, tuvimos que pedir los cubiertos como tres veces y nunca daba la impresión de que estuvieran en la misma sintonía que nosotros. Además, ¡había palomas y otros pájaros en las mesas! No sé tú, pero me resulta un poco desagradable.
Sin embargo, pareciera que Labarrá tiene su lado positivo. Algunos dicen que es un lugar muy agradable y bien decorado, y me creo cada palabra. Aunque quizás un día curioso no sea tan malo, ya que entrar allí a veces es como caer en la cueva de Alibaba, llena de sorpresas y luces. En una de mis visitas más alegres, probé unos buñuelos de bacalao que estaban bien ricos, junto con unos calamares a la andaluza que me hicieron la boca agua. Y la camarera, Eli, fue un verdadero encanto; tuvo la amabilidad de sugerirnos que lleváramos lo que no habíamos terminado. ¡Eso sí, un verdadero detalle!
Así que, si alguna vez estás en Labarrá, te encontrarás con una propuesta interesante: tapas variadas que van desde calamares y huevos rotos hasta cosas más exóticas como tacos picantes. Se trata de un lugar donde las tapas juegan un papel protagónico, pero, como he aprendido, debes tener cuidado con los sándwiches de la carta sobre la calidad y la temperatura de lo que pides. Además, el precio va más o menos entre 10-20 € por persona si te decides por un menú y, en ocasiones, el ambiente es una mezcla de lo acogedor y lo extraño. En conclusión, ir a Labarrá puede ser una aventura, pero la experiencia depende del día.
Cuál es el ambiente del restaurante Labarrá
Y hablando de Labarrá, ¡qué sitio más increíble! Cinco estrellas y no es de extrañar. Es ese lugar al que siempre volvemos. La comida está de 10 y la atención que recibes, igual. Si tienes la posibilidad de ir a probar su menú de mediodía, no lo dudes; tienes un montón de opciones buenísimas a un precio muy competitivo, entre 10 y 20€ por persona. Seriously, es difícil encontrar algo tan bien hecho y a un precio tan majo. Uno de esos lugares que te hacen sentir como en casa, pero con una comida espectacular.
Además, el ambiente es genial. Es un restaurante que se disfruta tanto en pareja como en grupo, ideal para esas cenas con amigos o incluso para una noche romántica. Las tapas que ofrecen son una delicia, ¡tienes que probar las alcachofas confitadas, que son simplemente irresistibles y perfectas si buscas algo vegetariano! Y ni hablar de los postres; su tarta de queso es un “must” que no te puedes perder.
Por otro lado, me topé con un grupo que tuvo una experiencia un poco menos positiva. Es una pena que, a veces, la comida no sea tan increíble como uno la recuerda. Pero creo que las críticas se compensan con las muuuuchas experiencias buenas. La mayoría de la gente sale contenta, y con razón. Sus platos elaborados y esa atención personalizada del equipo hacen que, a pesar de algún tropiezo aquí y allá, Labarrá sigue siendo un favorito en Sant Cugat.
Si hablamos del ambiente de Labarrá, es acogedor y sencillo, con un toque moderno y agradable. El local es precioso, y el servicio es simplemente excelente. La selección de tapas, junto con un buen vino, hace que el lugar sea perfecto para relajarte al final del día. Sin duda, un sitio que deja huella y al que muchos volverían sin pensarlo dos veces.
Qué platos clásicos se pueden encontrar en el menú de Labarrá
¡Y qué decir de La Barra! La verdad es que mi experiencia allí fue increíble. Desde que entramos, nos recibió una energía positiva que, honestamente, ya te hace sentir a gusto. La atención es de cinco estrellas, y si tienen la suerte de tener a Eli como su camarera, ya saben que están en buenas manos. Ella no solo se encargó de que estuviéramos cómodos, sino que también nos guió por la carta como una auténtica experta. Notás que le apasiona su trabajo y eso se refleja en el servicio.
Hablemos de la comida, que es lo que realmente me dejó con ganas de más. Nos decidimos por seis platos para compartir, y aunque algunos estuvieron mejor que otros, en su mayoría la calidad fue excepcional. La tortilla de bacalao abierta fue un golpe directo al corazón, así como el ceviche de gambas que tenía ese toque fresco gracias a los cítricos. Pero, honestamente, creo que la tagliata de Onglet de ternera debería estar en el menú de todos los restaurantes… ¡Un espectáculo total! La presentación y la dedicación en cada plato son dignas de un aplauso. Es un lugar donde el chef realmente se preocupa por lo que está haciendo.
Eso sí, también tengo que ser honesto. En nuestra visita, tuvimos un par de platos que no estuvieron a la altura, como la hamburguesa de salchicha que dejó mucho que desear, y algunas guarniciones que solo podrían salvarse a base de un esfuerzo extra en la cocina. Aun así, el provolone y las croquetas se podían disfrutar, aunque no me volvían loco. Por último, los postres, aunque aprobados, pudieron haber sido más creativos. La crema catalana cumplió, pero como comedero tradicional, esperaba un poquito más de "wow".
Así que, si te estás preguntando qué clásicos no te puedes perder en La Barra, la respuesta es sencilla: no dejes de probar la tortilla de bacalao open, el hummus de garbanzos - que está para chuparse los dedos - y, claro, la tagliata. En general, si buscas un lugar para disfrutar de buena comida y un ambiente agradable, este es el sitio. Seguro que volveré para seguir explorando su menú y, por qué no, para disfrutar de la calidez de Eli una vez más.
Labarrá ofrece opciones para compartir entre amigos o familiares
Ya te digo, cuando hablo de LABARRA en Sant Cugat, no se me viene otra cosa a la mente que la buena calidad que siempre ofrece. De hecho, el ambiente ahí es genial; siempre está animado y con un rollo muy chido. Muchas veces hemos ido con mis colegas después de currar, y el menú diario de 16.86 euros es un auténtico chollazo. Traen unos platos que ni te imaginas, desde la clásica ensalada césar hasta ese pollo a la brasa que está para chuparse los dedos. Y ni hablemos de ese cheesecake casero que, si no lo has probado, ya te está esperando. En resumen, siempre quedamos satisfechos en cuanto a calidad y cantidad.
Pero bueno, tampoco todo es perfecto. Debo admitir que en alguna que otra ocasión el servicio ha dejado un poco que desear. He oído historias de amigos que se han quedado esperando demasiado tiempo por unas cervezas o que sus platos han llegado desincronizados. Te da esa sensación de que el lugar puede petar en horas punta, y, claro, un sitio con un solo camarero para tantas mesas, no siempre logra atender como se debería. A veces piensas “¿será que solo a mí me pasa esto?”, pero he escuchado que no eres el único.
A pesar de esos 'pequeños tropiezos', hay días en que el servicio es espectacular. Justo el otro día, estuve con unos amigos y nos atendió Aline. ¡Qué pedazo de camarera! Nos sugirió el ceviche de lubina y un limoncello spritz, y, vaya, no fue solo un acierto, ¡sino que los dos estaban de muerte! Así que, ¿quién necesita servicio perfecto cuando hay momentos de excelencia? Entre risas y buenos platos, se pasa genial.
Y ya que estamos, hablemos de si LABARRA es el sitio ideal para compartir entre amigos o familiares. Sin duda, sí. Tienen una increíble variedad de tapas y platos para compartir, perfectos para un buen rato entre risas y brindis. Así que, si estás buscando un plan para juntarte con los tuyos, ya sabes, LABARRA es tu lugar. Perfecto para disfrutar, probar y compartir un buen rato. ¡No lo dudes!
Hay opciones de aparcamiento cerca del restaurante
Y ya que estamos hablando de LABARRA, tengo que decirte que el lugar es realmente acogedor y bonito, perfecto para esas cenas con amigos o en pareja. La última vez que fui, me dejé llevar y probé la famosa cheesecake con Nutella... ¡no se puede describir lo buena que estaba! La atención fue bastante ágil, aunque en ocasiones puede andar un pelín lenta, pero ni se nota porque la comida es de esas que valen la espera. ¡Es que todo lo que hemos probado ha sido increíble!
Hablando de las tapas, si no has probado la butiburguer, ¡estás tardando! Es una auténtica gozada. Y, por cierto, si decides ir un sábado por la noche, mejor asegúrate de hacer una reserva, porque se llena rápido. Una vez que estás sentado, te piden que te ajustes a un par de horas, ¡pero se entiende! A nadie le gusta esperar por una mesa. Aunque, siendo sincero, quizás sería un puntazo que el local tuviera un turno solo para adultos, porque a veces un par de grititos pueden quitarle encanto a la velada.
En cuanto al ambiente, está decorado de una manera que te hace sentir como en casa. La comida siempre llega bien presentada y sabrosa. La sala interior tiene ese toque especial que invita a pasar más tiempo disfrutando de la cena. Entre tapas y risas, la noche siempre se vuelve muy divertida.
Y para los que se preguntan sobre el aparcar cerca del restaurante, hay opciones, aunque puede que tengas que buscar un poquito. En general, hay algunas calles alrededor con zona de aparcamiento, así que no dudes en darte una vuelta si no encuentras sitio a la primera. ¡No dejes que eso te detenga para disfrutar de la experiencia en LABARRA!
Cuál es la distancia de la estación FGC-Sant Cugat a Labarrá
¡Oye! Hablemos de LABARRA ® en Sant Cugat, que no puedo dejar de recomendar. Este restaurante es todo lo que necesitas para disfrutar de una buena cena con amigos o en pareja. La decoración es moderna y muy bonita, lo que crea un ambiente acogedor ideal para compartir platos. Las tapas son el centro de la experiencia aquí, y aunque quizás te parezca que el tamaño se queda un poco corto, ¡la calidad lo compensa totalmente!
Lo que más me encantó fueron algunos platos que debes probar sin falta. Los Calamares A la Andaluza con Salsa de Tinta son una delicia, y si te gustan los quesos, no puedes perderte la Mini Fondue de Queso. Las Bravas Estilo la Barea con sus tres salsas son perfectas para picar, y los Buñuelos de Bacalao son un must. Además, el precio es bastante correcto, así que por unos 20-30 € por persona puedes disfrutar de una cena sabrosa.
Y hablemos del servicio, porque allí fueron muy atentos. Naim, el camarero que nos atendió, fue un auténtico encanto. Siempre estaba pendiente de nosotros, lo que hizo que la experiencia fuera aún más especial. Sin embargo, hubo un momento con otro camarero que no fue tan agradable; parece que no estaba en su mejor día. Pero no te preocupes, el resto del equipo fue genial y muy amable, así que todo se compensó.
Por cierto, si necesitas saber la distancia de la estación FGC-Sant Cugat a LABARRA, es bien corta. Te llevará unos 10-15 minutos a pie, así que no dudes en hacer una visita. ¡Ya me contarás qué tal te va!








