La Posada de El Cid

La Posada de El Cid

La Posada de El Cid está en la Av. de la Constitución, 30, 50293 Terrer, Zaragoza, y es el lugar perfecto si buscas un refugio acogedor. Este hotel cuenta con un restaurante y bar que sirven deliciosa cocina española, además de habitaciones cómodas con armario, TV de pantalla plana y baño privado. Si decides quedarte aquí, ¡asegúrate de probar el gran desayuno estilo español! Además, su terraza ofrece vistas geniales para que te relajes después de un día de aventuras.

Ubicada a solo 31 km del monasterio de Piedra, la Posada es ideal para quienes disfrutan de actividades al aire libre como senderismo, ciclismo o pesca. Con una puntuación de 4.4 sobre 5 en diferentes plataformas, sus huéspedes destacan el ambiente rústico y acogedor. Si tienes la oportunidad de pasar por Terrer, es una parada obligada tanto para comer como para alojarte y disfrutar de la tranquilidad del lugar. ¡No te lo pierdas!

La Posada de El Cid

4,4
420Reseñas
Fotos
Av. de la Constitución, 30, 50293 Terrer, Zaragoza
876 67 47 90

Mapa Ubicación La Posada de El Cid

Dónde se encuentra la Posada de El Cid

¡Hola, equipo! Quiero contarles sobre La Posada de El Cid, un sitio que no se pueden perder si están por Av. de la Constitución, 30, 50293 Terrer, Zaragoza. Había escuchado maravillas sobre la calidad de su comida, pero fue al visitarlo que descubrí que realmente se come de maravilla. Sus platos son caseros y llenos de sabor, lo que los hace irresistibles.

Fui un sábado y elegí el menú del día por 25,50€, aunque tengo que decirles que los extras pueden hacer que la cuenta suba. Mi mujer pidió sólo un plato y, de alguna manera, el precio se disparó a 19,50€. Pero bueno, al final, los platos estaban bien presentados, aunque no eran súper abundantes para el precio que pagas. De primero, nos deleitamos con unos espárragos blancos gratinados y luego un solomillo de cerdo que estaba para chuparse los dedos, junto a unas cocotxas de merluza que venían con guisantes y un langostino un poco pasado. Aún así, el servicio fue rápido y profesional.

Y si son de los que les gusta disfrutar de una buena cena al aire libre, ¡ustedes deberían reservar con anticipación! La terraza se llena en un abrir y cerrar de ojos por las noches. Además, tienen opciones sin gluten, así que hay para todos los gustos. No se pueden perder el ternasco, las alcachofas y las carrilleras; ¡la tarta de queso es espectacular! En cuanto a las habitaciones, son sencillas, limpias y muy tranquilas, aunque están pegadas a la carretera.

Paramos a comer animados por las reseñas y nos dimos cuenta de que no nos habíamos equivocado. ¡El local es limpio y fresco, y los tiempos de espera fueron muy aceptables! La comida era casera y abundante, lo cual siempre es un buen punto. En resumen, ¡definitivamente volveremos y lo recomendaremos!

Así que, si están preguntándose “¿Dónde se encuentra la Posada de El Cid?”, recuerden que está en Av. de la Constitución, 30, 50293 Terrer, Zaragoza. ¡No se lo pierdan!

Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante de la posada

Así que, como te decía, la experiencia en La Posada de El Cid ha sido un vaivén de emociones. En nuestra primera parada, nos topamos con un menú del día de 14,50€, que, para un domingo, se escuchaba bastante bien. La comida era rica, ¡todo estaba bien cocinado! Especialmente la carrillera con miel y la natilla casera tienen un lugar asegurado en nuestros corazones. Pero, después de haberlo probado, nos sentimos un poco engañados al ver lo que nos cobraron al final. ¡El total se fue a 39€ por persona solo por un entrante, un plato fuera de menú y un postre! No estaba claro en su carta que la elección de un plato fuera del menú implicaba ese precio, y se podría mejorar un montón en la transparencia de sus tarifas.

Y no te creas que eso es todo. Al volver después de seis meses, el mismo menú que antes era de 22,50€ ahora se había elevado a 25,50€. ¡Qué locura! A todo esto, los niños, que pidieron solo un plato y un postre por 19,90€, también comenzaron a elevar la factura. Por desgracia, se está echando en falta un poco más de variedad y opciones más económicas, especialmente cuando llevas a los peques contigo. Desde luego, nosotros quedamos con una sensación de que todo ya empieza a salir más caro de lo que debería, y no hay nada peor que sentir que pagas más por extras que deberían ser parte de la experiencia.

El servicio, eso sí, fue amable y simpático en todo momento. No nos quedamos a dormir, así que no puedo decirte nada de las habitaciones, pero el ambiente y la atención del personal son realmente buenos. Hablando del menú, no todo está claro, ya que uno de los platos populares, las judías blancas con chorizo, vienen también con oreja, y eso no se indica en la carta. En definitiva, si te gusta la cocina tradicional y buscas un sitio para disfrutar de comida bien hecha, La Posada de El Cid podría ser una buena opción. ¡Solo asegúrate de preguntar bien antes de pedir!

Cuáles son las comodidades de las habitaciones en la Posada de El Cid

Al final, la experiencia en La Posada de El Cid fue una montaña rusa. Empezamos emocionados con nuestra estancia y, de repente, nos sentimos mal porque la habitación olía a humedad y era un espacio donde realmente no podíamos estar. Pedimos al dueño que nos cambiara a otro cuarto o que nos devolviera el dinero, pero se mostró indiferente. Hasta solicitamos la hoja de reclamaciones y ni se dignó a dárnosla. La cosa se complicó y tuvimos que llamar a las autoridades para formalizar la queja. Al final, logramos que nos devolviera la pasta, pero eso significó un cambio rotundo de planes: ¡400 kilómetros de vuelta a casa y cero descanso!

Sin embargo, en otras ocasiones, la experiencia ha sido completamente distinta. En otra visita, todo fue estupendo. Las habitaciones estaban limpias y la atención era increíble, además de que la comida estaba muy rica y bien de precio. Si eres de los que viaja en moto, esto te va a interesar: hay garaje privado justo enfrente donde puedes aparcar sin coste alguno, lo cual es un plus muy significativo. Y ni hablar de las camas: ¡eran super cómodas! Después de un día de recorrer, nada como caer en una cama así.

Cenar y comer tapas allí también fue una grata sorpresa. Las raciones eran generosas y el personal, lo mejor de todo, super amable. Aunque, para ser sinceros, hay que tener cuidado con algunos precios, porque 9,50€ por un desayuno que no incluye gran cosa parece un poco elevado. Y un simple café a 1,50€ también me desanimó de probar más del restaurante. Así que, si vuelvo, quizás considere cenar en otro sitio.

Si te preguntas sobre las comodidades de las habitaciones, puedo decirte que, en general, el precio/calidad es aceptable, aunque mi experiencia en una habitación fue mala. Las habitaciones suelen ser cómodas y frescas, pero asegúrate de que no te toque una habitación con problemas de humedad. Así que, aunque la experiencia fue desigual, la Posada tiene su encanto, ¡solo elige bien la habitación!

La Posada de El Cid cuenta con un bar

Si estás pensando en alojarte en La Posada de El Cid, debo decir que tiene sus pros y sus contras. Si vienes de la zona del Monasterio de Piedra y quieres visitar Calatayud, es una opción a tener en cuenta. Eso sí, el precio puede ser un poco más elevado. Las habitaciones están bastante bien y el servicio se nota que es un punto fuerte, ya que el personal es súper amable y siempre dispuesto a ayudarte. La verdad es que a mí me gustaría que todas las experiencias fueran así de positivas, ¡definitivamente recomendable!

Pero bueno, no todo es color de rosa. Hay gente que ha tenido una experiencia muy negativa, hablando de problemas de humedad en las habitaciones. Imagina que pides cambiar de habitación y el personal te dice que tienes que esperar a los dueños más de una hora. Eso es un estrés total, y entiendo perfectamente la frustración de quienes han vivido eso. Al final, parece que fue la intervención de las autoridades lo que resolvió la situación, pero vaya, eso no borra las molestias que causaron. No se puede ir con esas inseguridades cuando uno busca un lugar donde relajarse. Entonces, cuidado con eso.

Si decides probar el restaurante, aquí las cosas mejoran bastante. La comida es increíble, y siempre que he ido, el servicio ha sido muy rápido y atento. La carne es de primera, y la carrillada y el estofado son, en serio, una maravilla. Y aunque los precios son un poco más altos que otros sitios de la zona, la calidad compensa. Así que, si solo vas a comer, la experiencia es muy buena y vale cada euro que gastas.

Y por si te lo estabas preguntando, sí, La Posada de El Cid cuenta con un bar. Así que puedes disfrutar de una buena bebida después de un buen día explorando los alrededores. Solo asegúrate de que te traten bien y que todo esté en orden. Disfruta tu visita y cuida esos detalles que te pueden hacer la experiencia mucho más agradable.

Qué incluye el desayuno estilo español mencionado en el texto

Y después de un día de exploración, regresar a La Posada de El Cid es todo un placer. Imagínate entrar y ver que tu habitación está súper limpia. Claro, hay algunos detalles que podrían mejorar, como la puerta de la ducha y el mando del grifo, pero, vamos, por el precio que pagas está más que bien. La cama te abraza de lo cómoda que es, y el aire acondicionado es un gran alivio en esas calurosas tardes. Si buscas un lugar que no te frene en tus vacaciones, has acertado.

El restaurante no se queda atrás. La comida es deliciosa y aunque a veces las raciones son un pelín escasas, la relación calidad-precio es bastante adecuada. Con un menú de 14,50 euros, hay una buena variedad para elegir y todo lo que he probado ha estado muy bien elaborado. Además, el servicio es de diez; el personal es súper amable y te hace sentir como en casa. Definitivamente, cada comida ha sido una oportunidad para disfrutar.

La atmósfera del pueblo es muy tranquila, perfecta para despejar la mente y disfrutar de tu tiempo con amigos o familia. Recuerda, no te vayas sin probar la tortilla, que la he oído calificar de espectacular. Ah, y si decides hospedarte con tu peludo amigo, ¡estás de suerte! La posada admite perros y puedes cenar con ellos en la terraza, ideal para una noche relajante.

Por cierto, el desayuno estilo español es otro de esos detalles que te hacen sentir bienvenido. Incluye una deliciosa tostada acompañada de tomate y aceite, que siempre es un clásico, además de un buen café para comenzar el día con energía. Así que aquí tienes un lugar que combina comodidad, buena comida y un ambiente acogedor. Si te animas, estoy seguro de que no te arrepentirás. ¡Hasta la próxima!

Hay alguna terraza en la Posada de El Cid

No puedo dejar de repetir lo contentos que estamos con la elección de La Posada de El Cid. Desde el primer momento, el trato del personal fue excepcional. Siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar en lo que necesitamos. Y ese momento de la cena, ¡vaya manjar! Cada plato estaba riquísimo, y se notaba que todo estaba hecho con mucho cariño. La comida casera y bien cocinada como si estuvieras en casa, lo que se dice en un lugar OBLIGATORIO para degustar la cocina típica. Sin duda, volveremos por más.

El hotelito en sí es pequeño y acogedor, ideal para un grupo como el nuestro. La limpieza es impecable y nos sentimos muy cómodos en nuestras habitaciones. Aunque la decoración es un poco anticuada, la verdad es que el confort y la limpieza lo compensan todo. Las camas y las almohadas son bastante cómodas, y aunque solo había un enchufe en el aseo, el aire acondicionado es un gran plus, ya que puedes regular tanto el frío como el caliente. Por cierto, la ubicación es perfecta, a un paso de Calatayud y cerca de esas rutas de naturaleza que tanto nos gustan.

Y, hablando de naturaleza, tenéis que explorar la ruta del valle del río Mesa. Si no conocéis este lugar, ¡preparaos para un espectáculo natural impresionante! Aquí, rodeados de tanta belleza y silencio, es perfecto para desconectar del mundo. Además, si tenéis mascotas, aquí son bienvenidas sin problema y podéis disfrutar de la terraza con ellas. Eso sí, aunque la terraza está genial, a la noche hace un poco de frío, así que más vale tener en cuenta la chaqueta. Al final, fue una gran experiencia, y personalmente, creo que esto se va a convertir en nuestra escapada habitual. ¡Un saludo grande de los moteros de Valladolid que tanto disfrutamos en Terrer!

Qué vistas ofrece

¡Vaya, qué suerte que decidimos parar en La Posada de El Cid! Justo a la entrada del pueblo de Terrer, este lugar tiene un encanto medieval que te transporta a otra época. El ambiente es tan acogedor que, en cuanto entras, sientes que estás en casa, pero con un toque de historia. Además, el menú es una maravilla: comida casera a solo 14,50 euros. ¡No se puede pedir más! Por si fuera poco, ¡la carrillera es de las mejores que he probado! Los chicos del personal son súper amables, hacen que te sientas como parte de la familia. ¡Gracias por esa atención tan genial, de verdad!

Lo mejor de todo es que, si estás de camino a Zaragoza o a visitar el famoso Monasterio de Piedra, este es un alto perfecto. La ubicación está a unos pasos de Calatayud, así que es ideal para quienes quieren conocer la zona sin complicaciones. Tienes bastante espacio para aparcar, justo enfrente de la posada. Eso siempre es un plus, porque sabemos lo complicado que puede ser encontrar sitio en algunos lugares.

Ahora, hablando de las habitaciones, hay que reconocer que tienen un aire un poco rústico y podrían usar un par de retoques. Pero la cama es bastante cómoda, algo fundamental después de un día de viaje. Estuvimos en la habitación número 7, que está en el segundo piso. No hay ascensor, así que si llevas maletas pesadas, prepárate para hacer un poco de ejercicio. Pero bueno, la habitación es limpia y tiene un estilo acogedor, pintada con colores cálidos. El baño era, sin duda, la parte más bonita, con un espejo gigante y todo en perfectas condiciones, aunque la ducha necesitaba un par de ajustes.

Y ya que hablamos del bar de abajo, es un lugar genial para relajarte por la noche. Las luces suaves le dan un ambiente muy romántico. Y como no me quiero ir sin mencionar el desayuno: dos tostadas de tomate y café por 4,50 euros, aunque ya sabemos que a veces los cafés llegan fríos. ¡Pero eso está perdonado! La experiencia fue buena en general, y por 45 euros para dos personas en pleno julio, ¡una ganga!

Y sobre las vistas, aunque no son espectaculares desde la habitación, la tranquilidad de la calle hace que disfrutes de la calma del entorno. La posada se ubica en un lugar tranquilo, perfecto para descansar después de un día de exploración. Así que si estás buscando un lugar con buen ambiente, buena comida y un trato amable, La Posada de El Cid es sin duda un lugar a considerar.

A qué distancia se encuentra la Posada del monasterio de Piedra

...Y no puedo dejar de hablar de la Posada de El Cid, que es mi lugar favorito cuando ando paseando por Zaragoza. Tienen un restaurante que merece la pena; he comido y cenado allí como un rey y es que el menú diario de 14.50 euros está que flipas. Comida casera y un servicio alucinante, siempre con una sonrisa y atentos a lo que necesites. Entre sus delicias, ¡no te olvides de las migas aragonesas y la hamburguesa de buey, son un must! La verdad es que puedes ir siempre que quieras, porque es un sitio que siempre se repite y nunca decepcionan.

¿Te imaginas un buen desayuno antes de salir a explorar? En la posada te costará solo 3 euros y viene acompañado de café y magdalena o una tostada con tomate. Eso sí, la bollería que tienen suele ser industrial, pero entre amigos, ¡eso no importa! Además, en cuanto a las bebidas, son bastante económicas, ya que con 3.80 euros puedes pedirte una cerveza y un refresco. Y si decides quedarte a dormir, las habitaciones son cómodas, limpias y con una cama de matrimonio perfecta para descansar. Ah, y no te olvides del detalle del toallero y del dispensador de gel en el baño, ¡todo un acierto!

El ambiente es bastante tranquilo, lo que lo convierte en un buen sitio para desconectar. Si subes las escaleras, que son un pelín incómodas porque el ascensor estaba apagado (lo entiendo, el gasto), te vas a sentir como en casa. Paco y su equipo, definitivamente, le han dado un nuevo impulso al lugar, y eso se nota. Está justo a unos minutos de Calatayud y en caso de que quieras un paseo, la magnífica terraza cubierta es ideal para un almuerzo el fin de semana con amigos o familia.

Para aquellos que se lo estén preguntando, la Posada de El Cid está a aproximadamente 14 kilómetros del encantador monasterio de Piedra, así que lo puedes tener de plano si quieres hacer una escapada después de disfrutar de un buen platillo. No hay excusas para no visitarlo. ¡Vamos a organizar esa salida!

Qué actividades al aire libre se pueden realizar cerca de la Posada de El Cid

La verdad es que, si buscas un buen lugar para comer en Terrer, La Posada de El Cid es una opción que no deberías pasar por alto. Hoy, como te decía, disfruté de un menú casero que estaba simplemente delicioso. Tienes una buena variedad de primeros y segundos platos, y la calidad realmente se nota; es como comer en casa, pero sin tener que lavar los platos después. Además, el servicio es bastante bueno. Es refrescante ver que todavía hay sitios que cuidan esos detalles en un mundo donde cada vez hay más comida rápida. Te hablo en serio, ¡volveré seguro! La relación calidad-precio es insuperable.

Por otro lado, hay quienes han tenido unas experiencias menos agradables. Por ejemplo, escuchar que alguien se encontró una habitación con humedad y moho es bastante desalentador. No hay nada peor que salir de casa para tener que lidiar con esos problemas. Pidieron un cambio de habitación y, lamentablemente, no hubo suerte. Al final, tuvieron que llamar incluso a las autoridades. Un bajón completo que arruinó sus planes, y la verdad, es una pena porque había estado con expectativas altas. En este tipo de situaciones, es comprensible que no lo recomienden, ya que la comodidad es fundamental en una estancia.

En contraste, hay gente que ha vuelto y regresado a La Posada de El Cid, afirmando que el servicio se mantiene a un nivel excelente. La comida sigue siendo casera, las raciones abundantes y, por supuesto, el personal es super amable. Si has ido una vez, es probable que quieras volver, y no es raro escuchar comentarios sobre la buena relación entre calidad y precio. Es un pequeño rincón donde se siguen haciendo las cosas bien y eso siempre merece un reconocimiento.

Ahora, si estás pensando en qué actividades al aire libre puedes hacer cerca de la Posada de El Cid, hay varias opciones. Puedes aventurarte a explorar los paisajes de los alrededores, quizás hacer una caminata o disfrutar de un paseo en bicicleta por la zona. Así que, ya sabes, puedes combinar la buena comida del restaurante con un poco de ejercicio y aire fresco. ¡Hay mucho por descubrir en esta encantadora parte de Zaragoza!

Fotografías La Posada de El Cid

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