
El Molí de la Barita es ese lugar en Viladrau donde la comida casera se convierte en una experiencia. Con un ambiente rústico y acogedor, gracias a su hermosa sala de madera y una chimenea central, es perfecto para disfrutar de una comida deliciosa. Aquí, la cocina catalana brilla con platos como la sopa de albondiguillas y las carrilleras al oporto, ideales para saciar el hambre después de un día explorando la montaña. Aunque algunos dicen que la variedad del menú podría mejorar, las raciones son generosas y la calidad nunca decepciona.
Este restaurante es un verdadero tesoro en la Costa Brava, situado estratégicamente en la GI-520. Con un rating de 4.1 en Restaurant Guru y más de 825 reseñas, no puedes pasar por alto la oportunidad de probarlo. Si buscas un lugar donde disfrutar de la comida típica catalana en un ambiente familiar y acogedor, El Molí de la Barita debe estar en tu lista. Así que, ¡no dudes en hacer tu reserva y disfrutar de una experiencia memorable con tus amigos o familia!
Horarios EL MOLÍ DE LA BARITA
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 9:00–17:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 9:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación EL MOLÍ DE LA BARITA
Dónde se encuentra El Molí de la Barita
¡Hola a todos! Quería contarles sobre El Molí de la Barita, un restaurante que descubrí en pleno corazón del Montseny, a apenas unos kilómetros de Viladrau. La verdad es que la ubicación es increíble; imagina comer rodeado de naturaleza y con vistas que te dejan sin aliento. El local es súper bonito, con una mezcla de madera y vegetación que se asoma por sus grandes ventanas. Y no puedo olvidarme de esa barbacoa central que le da un toque auténtico y acogedor.
Y hablando de la comida... ¡wow! Hicimos el menú diario por 17 € y todo estaba buenísimo. Desde los primeros hasta los postres, todo nos encantó. Y no solo eso, la atención y el servicio fueron de cinco estrellas; fue una experiencia genial que definitivamente repetiríamos. Si decides ir en un día entre semana como nosotros, es bastante tranquilo, pero me imagino que los fines de semana se llena. ¡Así que mejor llamar para asegurarte un lugar!
Además, si eres de los que les gusta llevar a su peludo amigo, este restaurante es petfriendly, lo que siempre se agradece. Hicimos un recorrido por varios platos y la carne a la brasa fue realmente destacable: el cordero y el conejo estaban espectaculares. En cuanto al precio, nos salió a 30 € por persona para un festín completo que incluía varios platos y bebidas. Así que te aseguro que vale la pena.
Ahora, ¿dónde encontrar El Molí de la Barita? Está en la GI-520, 4, 17406 Viladrau, Girona. Y no te preocupes por el parking, que hay un montón de plazas libres y es gratuito. Además, el acceso es bastante fácil incluso si vas con silla de ruedas. Así que ya sabes, si quieres pasar un buen rato con buena comida en un ambiente espectacular, ¡no dudes en visitarlo! Moltes gràcies, tornarem!
Qué tipo de cocina se ofrece en El Molí de la Barita
Y bueno, si hablamos de El Molí de la Barita, la verdad es que cada vez que vamos, salimos con una sonrisa de oreja a oreja. ¡Menuda experiencia gastronómica! No puedes perderte esas alcachofas que están para perder el sentido. La forma en que las preparan es simplemente increíble, y eso solo es el inicio. ¿Y la butifarra de castañas con patatas fritas casolanas? Un plato que te hace querer quedarte ahí para siempre. Además, esas supermandonguillas son exquisitas, no hay otra manera de describirlo. Cada bocado es pura felicidad.
Y no hablemos de los postres, porque la torrija con helado de vainilla y nata es el cierre perfecto. Te lo juro, este lugar sabe cómo hacer que su comida sea memorable. El servicio también es de primera. Las camareras, Julia y Mireia, son muy atentas y siempre están dispuestas a hacer que tu experiencia sea aún mejor. Un 10 para ellas, sin duda. Y qué decir del ambiente… ese comedor con chimenea es el lugar ideal para relajarte después de un día de excursión por el Montseny, o simplemente para disfrutar de un vermut al sol en una de sus mesitas exteriores. ¡Todo un planazo!
Y sí, hay parking en el exterior, así que no te preocupes por dejar el coche. En cuanto a la cocina, se nota que aquí se cuida cada detalle. El menú de fin de semana es comida tradicional catalana, con raciones generosas que seguro que no te dejan con hambre. Desde los caracoles a la llauna hasta el churrasco, cada plato tiene un toque casero y lleno de sabor que realmente se agradece. El allioli casero es otro detalle que marca la diferencia. Y lo mejor de todo, es que todo esto lo puedes disfrutar por un precio muy razonable, entre 10-30 € por persona.
Así que, ¿qué tipo de cocina se ofrece en El Molí de la Barita? La respuesta es sencilla: cocina típica catalana con un enfoque rústico y una calidad espectacular. Desde platos clásicos hasta postres irresistibles, es un lugar ideal para disfrutar y desconectar. ¡No sé tú, pero yo ya tengo ganas de volver!
Cuáles son algunos platos destacados del menú
Si después de esos días de montaña estás buscando un lugar para detenerte un rato y disfrutar de algo caliente, El Molí de la Barita te puede sorprender… pero tal vez no de la manera que esperas. Te cuento que nos llamó la atención su ambientillo, pero cuando pedimos algo como una tortilla, ¡sorpresa! No hay tortillas, y lo que ofrecen por un menú de desayuno podría hacer que tu bolsillo se sienta un poco más ligero de lo que esperas. Con 28€ por unas tostadas de fuet y jamón más cortado, es como si te estuvieran cobrando el oro del rey. Y si hablamos de la rapidez del servicio... ¡madre mía! Más lento que una tortuga. Si vas, asegúrate de no ponerte al lado de la ventana que no cierra bien y, si tienes frío, lo único que realmente calienta es la chimenea, pero solo si te acercas a ella. La música de fondo era heavy metal, lo que le daba un toque un tanto peculiar, pero no todos los días uno escucha eso mientras come.
Pero claro, si buscas algo más auténtico, puedes probar el nuevo menú del fin de semana, que parece ser la joya de la corona. Tiene un ambiente acogedor de cabaña y si lo que quieres es calidad, entonces este lugar es idóneo. La gente sale feliz y repetirá con el menú, que tiene buena cantidad y calidad. Un verdadero festín que no deja indiferente a nadie. En serio, si puedes, ve un fin de semana y ataca la carta, seguro que no decepciona y el servicio es fabuloso, dicen que ha mejorado mucho.
En cuanto a los platos destacados, te cuento que el menú semanal está muy completo y por solo 16 €. Aunque si quieres un manjar, prueba la trucha, que está riquísima, aunque recuerda pedirla antes porque no siempre está incluida en el menú. También hay una fideuá que sabe a gloria, albóndigas que son un clásico y, aunque la torta de Santiago no pudo mantener el nivel, en general la experiencia se mejora notablemente con los últimos cambios. Ojo con las patatas fritas, ¡que son caseras! Además, de entrada te ponen unas bravas de cortesía, lo cual es un buen detalle. En fin, tienes opciones variadas y el aparcamiento es fácil, así que no hay excusa para no hacer una paradita en El Molí de la Barita.
Cómo es el ambiente del restaurante
Ya te decía que la comida en El Molí de la Barita puede ser un tema complicado. Había escuchado de todo un poco; desde gente encantada con los cambios hasta críticas durísimas. Algunos incluso se han atrevido a ponerle una estrella porque la calidad se ha dejado ver bastante por los suelos. Es una pena, porque el sitio tiene un potencial increíble y el local en sí es muy bonito. Fíjate que hasta tiene una chimenea que le da un toque rústico, bien acogedor. Pero cuando sales decepcionado, como le pasó a unos amigos, lo que queda en la memoria es que el pollo estaba seco y las galtas parecían estar a un paso de la nevera. Y, claro, cambiar el plato no siempre mejora la experiencia. ¡Qué rabia!
Ahora bien, no todo es malo. Si le echas un vistazo a las reseñas un poquito más optimistas, hay quienes todavía creen que han mantenido parte de la esencia de los antiguos propietarios. Dicen que han mantenido a algunos de sus proveedores y que la comida sigue teniendo su toque especial. ⠀ Alguien comentó que la atención fue más que correcta, algo que se valora mucho cuando comes fuera. Además, porque se nota el esfuerzo de los chicos de servicio, siempre bien atentos a los detalles, ¡incluso en el café! Así que, si te toca un buen día, puede que disfrutes un montón.
Y en cuanto al ambiente, la cosa pinta bien, de verdad. Te lo digo porque es un lugar que resulta acogedor, con esos detalles de madera que te hacen sentir en casa. Si bien el ruido puede ser moderado, tener una chimenea central ayuda a bajar un poco la tensión del resto de comensales, y te permite disfrutar de una charla tranquila. Así que, si decides ir, vete con la mente abierta y quizás te sorprendas. Pero eso sí, ¡asegúrate de pedir su famosa carne y evita el pollo a la ciruela!
Qué características tiene la sala donde se sirve la comida
Y ya que estamos hablando de El Molí de la Barita, no puedo dejar de contar lo increíble que fue la experiencia que tuvimos mi pareja y yo un sábado pasado. Fuimos a comer y, déjame decirte, fue algo espectacular. Los caracoles gratinados fueron como un abrazo para el paladar, y la sopa... ¡maravillosa! Si a eso le sumas el farcellet y los postres, la verdad es que cada bocado era un festival de sabores. El servicio fue rapidísimo y el ambiente era de lo más relajado, con la chimenea encendida dándole ese toque acogedor. Y, por si fuera poco, ¡el precio es súper económico para la calidad que ofrecen! Sin duda, 100% recomendable.
En otra ocasión, fuimos un grupo de cuatro y la comida fue brutal, pedimos habas y caracoles para compartir, que estaban para chuparse los dedos. Y de segundo, un cabrito y pollo guisado que hizo que se nos cayera la baba. El lugar tiene un encanto especial, es acogedor y muy bonito, aunque el servicio fue un poco despistado. Nos trajeron solo dos trozos de pan, cuando éramos cuatro, ¡vaya lío! Y tuvimos que pedir palillos para los caracoles, pero a pesar de eso, salimos contentos y ¡volveríamos sin dudarlo!
Lo mejor de todo es que el ambiente es tranquilo y está justo al lado de la carretera, a un paso de Viladrau. La atención es inmejorable; se han adaptado genial a las normas del COVID, separando bien las mesas para que estemos más cómodos. La comida es exquisita, y aunque tienen menú, nosotros siempre nos decantamos por la carta, y los caracoles... ¡increíbles! Ya te digo, es un sitio con mucha magia.
Sobre la sala donde se sirve la comida, te diré que tiene un estilo rústico y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida en familia o entre amigos. El trato es familiar, así que te sientes como en casa. Aparte, cuentan con mesas bien separadas, lo que añade al ambiente relajado y cómodo. Si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida, El Molí de la Barita es, sin duda, un sitio para tener en cuenta.
El restaurante tiene opciones para comidas tras un día de actividades al aire libre
Y después de un día explorando la belleza de la naturaleza en Viladrau, hay algo especialmente encantador en llegar a El Molí de la Barita. Este restaurante no solo se siente como un refugio perfecto, sino que también es increíblemente cómodo y acogedor. Con parking propio y amplio, es un alivio saber que puedes aparcar sin complicaciones. La decoración rústica y esa gran chimenea en el centro del salón le dan un ambiente cálido que invita a relajarse y disfrutar.
Lo mejor es que si estás viajando con tu mejor amigo peludo, este lugar es ideal. Tienen un anexo donde se puede comer con tu perro. ¡Yo siempre lo agradezco cuando puedo llevarme a mi peludo a lugares así! Para los que valoran una buena comida, el menú de fin de semana es bastante completo y, si quieres un almuerzo perfecto para reponer fuerzas, su propuesta de almuerzo de tenedor no decepciona, además de contar con postres caseros que son la guinda del pastel.
Aunque recuerdo que antes de la pandemia los precios eran más amigables, aún así, la calidad de la comida y el servicio amable hacen que merezca la pena visitar El Molí. Los camareros son siempre súper atentos y están listos para ayudarte con una sonrisa, lo cual se siente genial cuando llegas después de un día activo. Y si decides ir entre semana, el menú es aún más razonable.
Y sí, definitivamente El Molí de la Barita tiene opciones perfectas para reponerte tras un día lleno de actividades al aire libre. El ambiente es tranquilo, la comida es deliciosa y abundante, y estoy segura de que te irás satisfecho. ¡Así que, ya sea que vayas de ruta con motos o después de un buen paseo por la montaña, este lugar siempre será una apuesta segura! Sin duda, yo repetiré la visita, ¡es todo un descubrimiento!
Se puede hacer reservas en El Molí de la Barita
Y ya te digo, El Molí de la Barita se está convirtiendo en una especie de tradición familiar. Cada año, tras dar una vuelta por el Mercado Medieval de Vic, nos lanzamos en el coche y, en un abrir y cerrar de ojos, aterrizamos en su parquing. ¡Apenas 20 minutos de viaje! Ideal para cerrar un día de visitas. Lo que sí debería advertir es que no te la juegues y vayas sin reserva, sobre todo si pretendes comer a horas ya tardías, tipo 3 de la tarde. Yo siempre recomiendo ir en el primer turno; así te aseguras de disfrutar de la comida sin estrés.
Sobre el tema de la comida, ¡es una maravilla! El menú entre semana por 20€ puede parecer un pelín caro, pero para lo que ofrecen realmente vale la pena. En nuestra última visita, comenzamos con unos caracoles a la 'llauna' en salsa que estaban de muerte. Justo en su punto y la salsa tenía ese toque de cebolla dulce que te deja queriendo más. Mi mujer se pidió una ***sopa de pelotillas*** que, sinceramente, está para chuparse los dedos. Es de esas comidas que te hacen sentir en casa, con ese sabor a escudella bien hecha que a todos nos gusta.
Para el segundo plato, yo no puedo resistir el 'farcellet' de pies de cerdo y carrillera. Es un clásico que nunca falla, y sigue siendo tan delicioso como siempre. Aunque mi mujer se decidió por las butifarras con 'mongetes', que, aunque estaban ricas, la butifarra de ‘perol’ tenía un toque de sequedad. Las 'mongetes', eso sí, tuvieron su encanto, con un sabor que va más allá de lo habitual. Los postres fueron la guinda del pastel: un surtido de flanes caseros que, con su nata, caen de maravilla. Para la cena familiar completa, todo quedó por menos de 50€, con pan, refrescos y agua incluidos. ¡Nada mal!
Ahora, en cuanto al local, sí, es un poco rústico y, sin duda, necesita su mantenimiento de vez en cuando, pero ese mismo encanto es lo que le da su personalidad. Con el fuego encendido en medio del comedor y claro, un aviso: ¡sin cobertura en el comedor! ¿Y qué mejor motivación para desconectar de los móviles y disfrutar de una buena charla con los amigos? No te cuentan nada del menú, así que a disfrutar de la compañía.
Y ya que estás interesado en visitar El Molí de la Barita, la respuesta es sí: se pueden hacer reservas. No te la juegues, especialmente si planeas ir en grupos, que seguro te va a encantar la experiencia. ¿Te animas? ¡Ya sabes, es un sitio que enamora!
Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de buena comida clásica de la cocina catalana, definitivamente tienes que hacer una parada en El Molí de la Barita. Este sitio no solo tiene un ambiente acogedor, sino que también lo que sirven es de lo mejor. La primera vez que entras, te recibe un salón rústico, decorado en cálida madera con una chimenea central que le da un toque súper especial. Te sentirás como en casa.
Y hablando de la comida, ¡no puedo dejar de mencionar las truchas de criadero propio! Es una experiencia curiosa verlas en el estanque justo antes de entrar. Esta frescura se nota en los platos, que son raciones completas y muy sabrosas. Ya sea que elijas un plato de carne o pescado, siempre sales satisfecho y con ganas de volver. Por si fuera poco, el precio oscila entre 20 y 30 euros por persona, lo que está muy bien para lo que ofrecen.
El servicio también es un punto a favor; el personal es muy atento y amable, siempre dispuesto a ayudarte a elegir la mejor opción. La calificación en cuanto a servicio es un 5/5, y eso habla mucho del compromiso que tienen con sus clientes. ¡Realmente te hacen sentir como parte de la familia!
Así que, si buscas un lugar con buena comida, ambiente acogedor y un servicio excepcional, El Molí de la Barita es un 4 estrellas en Restaurant Guru que promete no decepcionarte. Estoy seguro de que repetirás la experiencia, ¡porque yo seguro que sí!








