Creperia Minus

Creperia Minus

Creperia Minus, situada en Plaça Major, 5, 17538 Alp, es el lugar ideal para los amantes de las crepas. Aquí no solo encontrarás los clásicos como el jamón y queso o la nutella con plátano, sino que también te sorprenderás con combinaciones originales, desde crepas con mariscos hasta opciones exóticas que harán volar tu paladar. El ambiente es sencillo y acogedor, perfecto para disfrutar de un buen brunch o una cena sin pretensiones, así que si buscas algo rico y accesible, ¡este es tu sitio!

El pequeño pero encantador local tiene un equipo de personal increíblemente amable que te hará sentir como en casa. Ideal para compartir un rato con amigos o disfrutar de un antojo dulce, aquí puedes elegir entre crepas saladas y dulces, tostadas, y hasta un delicioso chocolate a la taza. Eso sí, si decides visitarlos, es recomendable que reserves, porque puede llenarse rápidamente. Por cierto, si te pica la curiosidad, no olvides chequear las opiniones en Infopiniones para ver qué dice la gente sobre este lugar. ¡No te arrepentirás!

Creperia Minus

Crepería
4,4
447Reseñas
Fotos
Plaça Major, 5, 17538 Alp, Girona
639 34 15 95

Horarios Creperia Minus

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes17:00–22:30
sábado9:30–22:30
domingo9:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Creperia Minus

Dónde se encuentra Creperia Minus

¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar interesante para disfrutar de crepes en Plaça Major, 5, 17538 Alp, Girona, no se pueden perder Creperia Minus. Este sitio tiene un cierto encanto que te atrapa. La comida está bastante buena, aunque hay que tener en cuenta que es un lugar pequeño, lo que hace que las reservas sean un poco complicadas. Yo recomendaría pedir un par de crepes, sobre todo si tienes buen apetito, porque las porciones pueden ser un poco justas para el precio que pagas.

Hablando de las crepes, ¡deben probar la de mantequilla, limón y azúcar! Es, sin duda, la mejor crepe dulce que he comido en mi vida. En serio, repetí tres veces y también opté por una de Nutella. Mi pareja fue por una salada de salmón, y estamos hablando de porciones generosas, lo que nos encantó. Aunque eso sí, ¡tienen que mentalizarse en que la cocina es bastante pequeña! A veces, la espera es de unos 25 minutos (sí, son un poquitín lentos), así que lo mejor es ir a primera hora o hacer reservación si quieren evitar la espera.

Pero claro, hay opiniones muy variadas. He visto reseñas donde la experiencia no ha sido tan buena. Hay quienes han recibido crepes secas y quemadas, y aunque el servicio debió disculparse, no siempre parece que toman nota de lo que se dice. A veces, uno quiere sentirse bien atendido al salir a comer, ¿no creen? Por eso es importante leer un par de reseñas antes de decidirse.

Así que, ya saben, Creperia Minus está localizada en Plaça Major, 5. ¡No duden en visitarlo para una buena experiencia con crepes! Pero asegúrense de ir con el estómago vacío y paciencia para disfrutar de esos sabores únicos. ¡A disfrutar!

Qué tipo de comida se ofrece en Creperia Minus

Y hablando de Creperia Minus, no puedo dejar de recomendarte esos creps que hacen. En serio, si eres de los que disfruta de una buena comida, tienes que probar, sobre todo, el de shawarma. Aunque, si eres como yo y siempre dejas un poco de hambre, no te preocupes porque siempre puedes pedir un postre para rematar la jugada. Ya sabes, un buen dulce después de un salado nunca falla. El ambiente del lugar es acogedor, con un toque levemente vintage que lo hace sentir como en casa. Aunque, sí, a veces se hace un pelín difícil encontrar aparcamiento, sobre todo en verano cuando la gente invade la zona.

Por otro lado, aunque el servicio fue un poco lento en algunas ocasiones (esperamos más de media hora para desayunar una vez), la camarera fue súper amable y siempre con una sonrisa. Y tengo que decir que esas torradas para el desayuno que pedimos estaban realmente sabrosas. Si decides ir un fin de semana, ¡prepárate para disfrutar de un lugar bien ubicado en el mismo centro de la ciudad! Además, si quieres evitar la espera, es buena idea reservar, ya que siempre están llenos de gente dispuesta a degustar sus delicias.

Ahora, para los indecisos, en la carta de Creperia Minus realmente hay algo para todos. Tienes desde creps saladas y dulces hasta opciones vegetarianas. También ofrecen ensaladas y otros postres, así que si quieres algo liviano, ¡no te preocupes! Las creps son grandes y están elaboradas con ingredientes de calidad, perfectas para compartir. De hecho, yo las pedí para compartir una vez y fue un acierto total. Así que si alguna vez andas por Plaça Major, ¡no dudes en darte una vuelta por ahí!

Cuáles son algunos ejemplos de crepas clásicas que se pueden encontrar

Y qué decir de la Crepería Minus en Alp, si no la conoces, ¡te estás perdiendo algo increíble! Yo fui hace poco y la verdad es que me impresionó. Al llegar, ya me di cuenta de que la atención era super amable. La dueña y los camareros te hacen sentir como en casa, y eso es un plus. El local es pequeñito y acogedor, perfecto para disfrutar de un buen crepe después de un largo día. Si no lo sabías, está en la Plaça Major, 5. Vamos, que no hay forma de que te lo pierdas.

Me encanta que el menú tenga de todo, desde crepes dulces hasta saladas, así que siempre hay algo para cada uno. Y lo mejor, ¡los precios son muy justos! Por entre 10 y 20 euros, puedes disfrutar de una comida completa que además está buenísima. Mi recomendación personal: prueba la crep de tres quesos con jamón York o, si te sientes más atrevido, el de chocolate negro. La mezcla de sabores está para chuparse los dedos.

La primera vez que fui, hace un par de años, me llevé una grata sorpresa, y este verano, que volví, ¡estaba igual de bien! La calidad no ha bajado, ¡y eso es algo que se agradece! Los crepes seguían siendo riquísimos y la atención simplemente maravillosa. Así que, después de un día esquiando, hacer una parada aquí es casi una obligación. Te sientas, disfrutas del ambiente familiar y, con suerte, puedes charlar un rato con los que allí sirven, porque son súper amigables.

Por cierto, si estás dudando sobre qué probar, hay clásicos infaltables. Además de los que mencioné, no te puedes perder el pernil con Camembert. Y, claro, cómo olvidar las tostadas y los bikiis que también tienen; son brutales. Así que, si buscas un sitio con encanto, donde se cuidan los detalles y se sirve buena comida, la Crepería Minus debería estar en tu lista. ¡Repetirás, te lo aseguro!

Hay crepas con combinaciones originales en el menú

Y bueno, después de lo que viví con la encargada, que parece que se enfadó por mi llamadita para avisar que llegábamos 15 minutos tarde, todavía me pregunto ¿en qué mundo se supone que cenar en una hora es algo razonable? No hay nada más incómodo que sentir que te están echando del lugar antes de empezar a cenar. Si ya de por sí la experiencia fue rara, imagínate lo que sintieron quienes estaban allí esperando su comida. Pero bueno, pasemos de eso…

Cuando logramos entrar, el restaurante se siente acogedor y pintoresco, pero, sinceramente, parece que les falta un poco más de organización, especialmente en días ajetreados. Fue un poco raro ver cómo el servicio variaba tanto dependiendo de cuántos clientes había, a veces parecían muy amables y otras, digamos que había mucha prisa en su andar. A mi pareja le daba vergüenza levantarnos y marcharnos, así que al final decidimos quedarnos a probar las famosas crepes.

Y la verdad es que ¡menuda experiencia! Aunque la atención dejara un poco que desear en momentos, las crepes vegetales son, sin duda, un gran acierto. Por lo que pagas (que ronda entre 10 y 20 € por persona), al menos podrías llevarte algo rico a la boca, ¿verdad? Me enteré de que han mejorado la crepe de buti y, sinceramente, creo que debo probarla la próxima vez. ¡Dicen que ahora es un éxtasis total! Parece que siempre hay nuevas combinaciones originales en el menú, y eso es un gran plus.

Así que, a pesar de los altibajos en el servicio, a veces vale la pena arriesgarse. Eso sí, si decides ir, recuerda preguntar de antemano todos los detalles, o tal vez ¡mejor prepárate para improvisar! No sé tú, pero a mí siempre me ha gustado salir con una buena historia, y Creperia Minus definitivamente tiene su cuota de drama para mantener las cosas interesantes.

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Creperia Minus

Y luego, llegamos a Creperia Minus en Plaça Major, 5, 17538 Alp. No voy a mentir, el sitio es un poco pequeño, pero tiene un toque acogedor que hace que te sientas como en casa. Al entrar, te da esa vibra de sitio auténtico, lleno de encanto. Eso sí, tened en cuenta que no aceptan pagos con tarjeta, así que si os olvidáis del efectivo, como nos pasó, ¡mejor volved al coche antes de que os dé el antojo de las crepes!

Hablando de crepes, ¡qué delicia! Aunque las precios pueden ser un poco elevados, con unos 6,50€ por crepe, la verdad es que compensan en sabor y cantidad. Pedimos algunos, como el de boletus con queso y beicon. Espectacular y para chuparse los dedos. Pero, ojo, no seáis impacientes porque en un par de ocasiones nos hicieron esperar más de lo esperado, ¡incluso con mesas vacías! Les falta un poco de organización, pero supieron ganarnos con su atención. La camarera era amable y siempre estaba pendiente de nosotros, lo cual se agradece, ¿verdad?

Ahora bien, no todo fue color de rosa. Como en todas partes, hay momentos que te dejan un poco descolocado. Escuchamos a otros que pidieron crepes para llevar, y se llevaron una mala sorpresa: ¡las crepes les llegaron sin chocolate y con un sabor raro! Vaya faena, pero en nuestro caso, la experiencia fue positiva gracias a la amabilidad del personal. Eso sí, mejor tener la reserva hecha, porque el local se llena rápido y la gente está bastante apiñada.

En resumen, el ambiente de Creperia Minus es informal y acogedor, ideal para una parada rápida con amigos o para disfrutar de un brunch tranquilamente. Puedes esperar un sitio con buena comida, una atención excelente y un toque de estrechez que, en realidad, te hace sentir más cercano a tus amigos. En general, una experiencia que, a pesar de algunos altibajos, vale la pena. ¡No olvidéis probar su crepe de Nutella!

Es Creperia Minus un buen lugar para brunch o cena

Así que, continuando con el tema, no puedo dejar de mencionar lo pequeño y acogedor que es Creperia Minus. Es un lugar en el centro de Alp, y aunque no tiene mucho espacio, cada rincón está lleno de encanto. ¡Y las crepes! Simplemente, las mejores de la Cerdanya. Las he probado todas, desde las saladas hasta las dulces, y en serio, ¡es difícil decidir cuál es mi favorita! Para mí, la crepe de Nutella es una delicia que no te puedes perder.

Además, el personal es súper simpático y atento. Siempre tienen una sonrisa y están dispuestos a ayudarte a elegir entre su variada carta. En ocasiones, es mejor hacer una reserva porque, dado que el lugar es pequeño, ¡a veces hay que esperar un poco! Pero la espera merece totalmente la pena. El ambiente es relajado y acogedor, ideal para disfrutar con amigos o en pareja.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que, aunque en teoría están abiertos todo el día los lunes, puede que te lleves una sorpresa y estén cerrados a las 15:00, así que ¡atención a eso! Pero no te desanimes, hay tantas opciones ricas en su menú que seguro encuentras algo que te guste. Si decides hacer un pedido para llevar, la atención es igual de rápida y agradable.

Y ya para cerrar, si estás preguntando si Creperia Minus es un buen lugar para un brunch o una cena, mi respuesta es un rotundo sí. El ambiente es perfecto y hay crepes para todos los gustos, tanto dulces como saladas. Con precios que rondan entre 10 y 20 € por persona, es una opción deliciosa sin vaciar la cartera. Así que, ya sabes, ¡no te lo pierdas la próxima vez que estés por Alp!

El local es adecuado para grupos de amigos

Así que, si te encuentras por la Plaça Major, 5 en Alp, no dudes en hacer una parada en la Creperia Minus. Este rincón es una joya escondida, con 4 estrellas en su haber que hablan por sí solas. Los creps que hacen son de harina integral y ecológica, lo que se traduce en un sabor auténtico y responsable. Además, el trato es de esos que te hacen sentir como en casa. Es un local pequeño y acogedor, perfecto para relajarte un rato.

Hablando de la rapidez, ¡la atención es sorprendente! Puedes estar seguro de que no tendrás que esperar una eternidad por tu pedido. En un mundo donde todo va tan rápido, quizás esto sea uno de los detalles que más se agradecen. Así que, si tienes prisa pero no quieres renunciar a algo delicioso, aquí estás cubierto. Y no solo eso, ¡las crepes son deliciosas! Personales de 5 estrellas para el sabor, por favor.

Y si te preocupa que hay opciones para todos, no te preocupes, porque también tienen crepas sin gluten. Así que si alguno del grupo tiene alguna restricción alimentaria, ¡ahí lo tienes! El ambiente es sencillamente encantador, lo que lo hace ideal para disfrutar en familia o como un buen plan después de un día de esquí. De verdad que es una crepería muy entrañable, con mucha variedad de crepes que dumplings tus expectativas.

Ahora, en cuanto a si el local es adecuado para grupos de amigos, la verdad es que, aunque es pequeño, tiene ese carácter acogedor que invita a pasar un buen rato juntos. La amabilidad del personal hace que sientas que estás en un lugar donde todos son bienvenidos, y seguro que te dejarán a gusto, ya sea que vengas en pareja o con un grupo. Además, ¡los creps son tan buenos que seguro compartirlos será la mejor idea! Te animo a que lo pruebes y disfrutes de esa experiencia.

Fotografías Creperia Minus

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