
El Coll de Nulles es un restaurante familiar con una larga tradición ubicado en Ctra. Tarragona - Pont d'Armentera, Km. 16, 43887 Nulles, Tarragona. Aquí te espera una deliciosa oferta centrada en productos locales y de calidad, con un enfoque especial en las icónicas calçotades y la cocina catalana. Suena bien, ¿verdad? Olvídate de las prisas, aquí no hay turnos, solo podrás disfrutar de una experiencia relajada rodeado de un entorno rural al lado de viñedos.
Si estás buscando un lugar con encanto para una cena romántica o simplemente para disfrutar de un buen rato, el Coll de Nulles tiene todo cubierto. Ofrecen menús diarios y cenas al aire libre que exponen vistas espectaculares, y ¿sabías que también tienen su propia bodega donde elaboran sus propios cavas? Con una calificación de 4.2 en Restaurant Guru y un montón de reseñas contentas, no es de extrañar por qué es un lugar tan popular entre los locales y visitantes. ¡No dudes en hacer una reserva y dejarte llevar por su hospitalidad!
Horarios Coll de Nulles
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–15:30 |
| viernes | 13:00–15:30, 20:00–23:00 |
| sábado | 13:00–15:30, 20:00–23:00 |
| domingo | 13:00–15:30 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Coll de Nulles
Dónde se ubica el restaurante Coll de Nulles
¡Hey, amigos! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en Coll de Nulles, un restaurante que se encuentra en Ctra. Tarragona - Pont Armentera, Km. 16, 43887 Nulles, Tarragona. La verdad es que es un lugar que promete mucho y que tiene un encanto especial, ¡pero también tiene sus altibajos!
Primero lo bueno: la comida es excelente. Había un entrecot que estaba para chuparse los dedos, y definitivamente es un plato que no se deben perder. Aunque, tengo que ser sincero, el servicio no fue del todo ideal. Tuvimos un pequeño incidente con un miembro del staff durante una celebración de la mona; nos pidieron consumir dos postres antes de poder disfrutar de la mona, lo que no me pareció muy justo. Pero, ¿quién puede resistirse a un buen postre, verdad? A pesar de eso, el ambiente es bastante agradable y lo puedes pasar bien con amigos, aunque hay que ver si el frío no te hará sentir como si estuvieras en un invierno ártico, ¡vaya que puede ser incómodo!
En otra salida con los colegas, lo pasamos genial. El servicio fue superatento y parecía que cada uno de nosotros tenía al menos una persona checando como estábamos. Lo mejor fue cuando cenamos afuera, bajo las estrellas y rodeados de olivos frescos. Las copas y el ambiente sumaron un buen puntaje a la experiencia. Eso sí, la comida también estuvo deliciosa, así que si tienen la oportunidad de probar el carpaccio de calabacín y la hamburguesa Nulles, no se lo piensen dos veces.
Si están buscando un sitio donde celebrar una buena comida con amigos, les recomiendo que reserven un menú de calçotada. En una visita con un grupo de 14, lo pasamos bomba, aunque entre los calçots y el vino, sí que acabamos un poco empanzonados. El precio puede picar un poco, pero la experiencia vale la pena, sobre todo si quieren disfrutar de un buen rato.
Entonces, para responder a la pregunta que todos tienen en mente: ¿Dónde se ubica el restaurante Coll de Nulles? Pues, como ya mencioné, está en Ctra. Tarragona - Pont Armentera, Km. 16, 43887 Nulles, Tarragona. ¡Así que ya saben, un buen plan si están por la zona! ¡Nos vemos en la próxima aventura gastronómica! ️✨
Cuál es la especialidad del restaurante Coll de Nulles
Ya te digo que Coll de Nulles se ha vuelto uno de mis lugares favoritos para ir a comer. Si no lo has probado todavía, no sé a qué estás esperando. El servicio es excelente; siempre son super atentos y saben hacerte sentir como en casa. Además, la comida es simplemente inmejorable. Los caracoles a la llauna que sirven son de los mejores que he probado en mi vida, así que si eres fan de esos deliciosos gusanitos, ¡tienes que pedirlos! Lo mejor es que puedes disfrutar de todo esto en un ambiente tranquilo con vistas espectaculares. Te lo digo, el paisaje es una pasada, lo que hace que tu experiencia sea aún más especial.
El precio es otro punto fuerte: puedes salir de allí bastante satisfecho sin que tu bolsillo sufra mucho. Por solo 20-30€ por persona, comes como un rey. Y si estás buscando un lugar donde ir a disfrutar de la gastronomía catalana, este es el sitio ideal. Lo que me encanta es que puedes elegir entre comer en el interior, que es muy acogedor, o en la terraza al aire libre, algo que es brutal en los días soleados. ¡Ah! Y ni te preocupes por el aparcamiento, hay muchas plazas libres y es gratis. Perfecto para no estar dando vueltas buscando dónde dejar el coche.
Si bien es cierto que, en ocasiones, ha tenido algunas bajonas, la calidad de la comida sigue siendo muy buena. Los calçots, por ejemplo, son delicia pura, especialmente cuando vienen con sus respectivas butifarras y chuletillas. Y para cerrar la comida, no hay nada mejor que una buena crema catalana acompañada de su delicioso cava. La verdad es que, desde que descubrimos Coll de Nulles, ¡las calçotadas se han convertido en un clásico para nosotros! Hacemos una llamada y hasta nos envían el cava a casa si lo necesitamos.
Y, para responder a la pregunta que todos se hacen acerca de la especialidad del restaurante Coll de Nulles, sin duda, los cargols a la llauna y su cava de la casa son lo más destacado. Si vas, no puedes dejar de probar estas maravillas. ¡Te prometo que no te arrepentirás!
Qué tipo de cocina se ofrece en Coll de Nulles
Así que, imagínate que llegas al Coll de Nulles, un restaurante que está enclavado entre los viñedos y el relajante aroma del campo. La entrada es súper fácil, ya que está en la misma rotonda, ¡así que no te preocupes por perderte! Una vez que haces la reserva, el personal te recibe con una sonrisa y buena vibra, lo que siempre es un plus cuando buscas relajarte y disfrutar de una buena velada.
La carta es bastante flexible porque puedes optar por un menú "preconfigurado" con un surtido de platillos variados o bien lanzarte a pedir a la carta. Para dos personas, decidimos arriesgarnos y pedir a la carta, y, madre mía, ¡qué variedad! Las bravas de berenjena con miel y queso de cabra son un must, y ni te cuento de la ensalada de caballa en escabeche con helado de albahaca y tomate. Las puntas de entrecot son otra historia, aunque un poco escasas. Pero, por favor, qué puntitas más sabrosas, sobre todo con las cebollitas caramelizadas y el toque de Pedro Ximénez. Además, el pulpo a la piedra estaba bien, aunque la patata se sentía un poco dura.
Hablando de los contras, debo mencionar que el trato a los platos a veces se deja un poco atrás. El bacalao, por ejemplo, un poco seco y, sinceramente, debió traer un par de amigos más al plato. Y el servicio, oh, es un poco caótico. Tienes esa sensación de que todo el personal va a todas partes a la vez. El vino y el agua tuvieron que ser reclamados, y el pan ni llegó a decir “hola”. Aún así, el ambiente es muy cálido y placentero, perfecto para disfrutar de una tarde con amigos.
Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Coll de Nulles? Es una mezcla interesante que juega con sabores locales y una propuesta creativa. La intención está clara: destacan los ingredientes de calidad, aunque, claro, hay cosas que ajustar, como las porciones y el ritmo del servicio. Pero, con un par de ajustes, este lugar podría convertirse en una joya gastronómica de la región. ¡Definitivamente vale la pena una visita!
Se necesita hacer reserva para comer en el Coll de Nulles
Y si hablamos de lo bueno, el Coll de Nulles realmente tiene su encanto, sobre todo si te dejas llevar por las vistas. La terraza tiene un ambiente bastante agradable, y esas vistas son de ensueño. Sin embargo, hay que reconocer que no todo es perfecto. Aunque la comida está más que digna, algunos puntos han dejado un poco que desear. Por ejemplo, los caracoles que pedimos eran muy aceitosos y la ración no era la más generosa que hemos visto. O el bacalao, que ni fu ni fa, le faltaba ese punch de sabor y la textura deseada. Pero bueno, a pesar de esos pequeños deslices, la joya del lugar es la señora de la brasa, sí, ¡esa mujer sabe hacer magia!
Las opiniones son variadas, y se nota que hay quien se siente más satisfecho que otros. Hay quienes dicen que, con un buen vino y un ambiente relajado, puedes triunfar mientras invitas a alguien especial. La relación calidad-precio oscila entre 30-40€ por persona, lo que es bastante decente para una cena. El cava rosado de la casa ha recibido palmas, así que si eres amante del burbujeo, ¡no dudes en pedirlo!
Por otro lado, no podemos pasar por alto aquellos que se han sentido un poco decepcionados. Ah, la última vez que fui, esos pies de cerdo frios eran toda una experiencia que preferiría olvidar. Hasta el servicio, aunque amable, era un poco lento.
Entonces, ¿se necesita hacer reserva para comer en el Coll de Nulles? No está de más, especialmente si planeas disfrutar de esas vistas en la terraza. A veces puede llenarse bastante, y no querrás quedarte sin tu lugarcito, más aún si las moscas deciden hacer una fiesta a tu alrededor. Así que mejor asegurarte con una reserva, ¡y disfruta de la experiencia!
Qué son las calçotades y por qué son importantes en la oferta del restaurante
Ya sabes cómo es esto, a veces te topas con un lugar que parece salido de un sueño y marca la diferencia. Coll de Nulles es uno de esos sitios que se ganan tu corazón con cada bocado. La última vez que fui con un grupo de amigos, nos lanzamos a hacer una calçotada, ¡y qué experiencia más buena! Todo estaba exquisito y el servicio fue muy atento; ellos te cuidan de verdad. Sin duda, es un lugar que va directo a nuestra lista de favoritos para futuras escapadas.
El restaurante tiene un ambiente muy acogedor. Los camareros son un encanto y están siempre pendientes de ti, haciendo que te sientas como en casa. Aunque tuvimos un par de detalles que nos dejaron un poco 'meh', como que los caracoles y el pulpo estaban un poco justos, por lo demás, ¡todo genial! Su carne a la llosa es algo que no puedes dejar pasar, realmente es de excelente calidad y, ¡vaya postres! No puedo dejar de mencionar que la comida, el servicio y el ambiente se llevan un sólido 5 estrellas de mi parte.
Si hablamos del sitio, hay que mencionar el paisaje: comer al lado de los viñedos, con esa terracita y el sol dándote en la cara, ¡es simplemente impagable! La atención es, sin duda, de 10, y eso lo hace aún más especial. El personal se preocupa por sus clientes y, de hecho, recuerdo lo agradable que fue llevarnos un vinito de la casa al final de la comida. Definitivamente, un lugar que no puedes perderte si andas cerca.
Y para aquellos que no estén familiarizados, las calçotades son fiestas donde se asan calçots, una especie de cebolla tierna muy típica de Cataluña. ¡Son una delicia! En Coll de Nulles, hacen una calçotada increíble, que es prácticamente un pasaporte a un festín de sabores locales. La experiencia es fundamental en su oferta y te permite no solo disfrutar de la comida, sino también de la cultura y tradiciones catalanas en cada plato. ¡Así que, a agendar esa próxima visita porque lo merece!
El restaurante Coll de Nulles ofrece menús diarios
Y seguro que te estás preguntando cuál es la experiencia en el Restaurante Coll de Nulles, ¿no? Bueno, déjame contarte que este sitio es simplemente un encanto. Desde el momento en que llegas, ese ambiente acogedor es difícil de resistir, ¿verdad? Y ni hablar de las vistas al viñedo; son simplemente impresionantes. Aquí no solo se viene a comer, se viene a disfrutar de la naturaleza que te rodea mientras te llenas la barriga.
En cuanto al servicio, los camareros son súper amables y atentos. Siempre están dispuestos a ayudarte, y eso se nota. Me encanta que tienen una atención meticulosa a las alergias alimentarias, lo cual es un gran punto a favor. A veces pueden haber unos cuantos ruidos si está lleno, pero en general, la experiencia es bastante tranquila. ¡Y sí! La comida está a otro nivel; la calidad es indiscutible. Aunque, entre tú y yo, a veces las raciones son un poco escasas, pero eso no le quita el buen sabor a la experiencia.
De hecho, si te gusta la carne, las carnes a la piedra son de primera calidad. Y no dudes en pedir los cargols a la llauna y la parrillada de cordero. ¡Te digo que es un festín! Y no te olvides del postre; esos dulces son realmente divinos. La experiencia no solo se trata de llenarse, sino de disfrutar de cada plato presentado de manera exquisita. Y en términos de precios, puedes esperar una cuenta de 30 a 40€ por persona, un precio más que razonable por lo que ofrecen.
Ahora, hablando de lo que ofrecen, por si te lo estabas preguntando: sí, el restaurante Coll de Nulles tiene menús diarios. ¡Así que no te preocupes! Tienes opciones variadas cada día que seguro llenarán tus expectativas y las de toda tu familia o amigos. Así que ¡no dudes en planear tu próxima visita!
Se puede disfrutar de cenas al aire libre en el Coll de Nulles
Y bueno, hablando de Coll de Nulles, ¡qué maravilla de lugar! Si buscas un sitio donde disfrutar de un buen rato con amigos o familia, este restaurante es CLAVE. La atención por parte del personal es de 10, siempre atentos y dispuestos a recomendarte lo mejor del menú, lo que siempre se agradece. Cada vez que voy, me sorprende la calidad de la comida. Sin duda, un sitio con 5 estrellas en comida y servicio.
La parte de las vistas es, sin duda, una de las mejores características del lugar. Te puedes sentar a disfrutar de un atardecer impresionante mientras saboreas un delicioso Secreto Ibérico a la Llosa o una parrillada de cordero con salsa romesco. Si optas por el menú de calçotada, estarás en la gloria, y la mejor parte es que los precios rondan entre 20 y 50 euros, lo cual es bastante razonable considerando la calidad y la experiencia que ofrecen.
Ah, y no te olvides de probar el cava de la casa, está realmente riquísimo. He ido varias veces y, aunque algunas experiencias pueden ser un poco irregulares, la mayoría de las veces la comida y el servicio han sido de primera, lo que me mantiene volviendo. Eso sí, ¡no todo es perfecto! He escuchado alguna queja sobre esperas largas en ciertos momentos, pero en general, mi experiencia ha sido bastante positiva.
Y sí, se puede disfrutar de cenas al aire libre en el Coll de Nulles. Tienen varias mesas disponibles para que puedas deleitarte con la comida mientras respiras aire fresco y sientes la brisa. Es perfecto para esos días en que quieres salir a disfrutar de un buen plato con un ambiente relajado. Definitivamente, un sitio que deberías considerar para tu próxima salida. ¡No te lo pierdas!








