Blat Negre Crêperie

Blat Negre Crêperie

En el corazón del casco antiguo de Peñíscola, se encuentra la Blat Negre Crêperie, una crepería que promete satisfacer todos tus antojos. Aquí la especialidad son los crepês, y tienen un menú que abarca desde opciones saladas hasta diez tipos de postres dulces. Si no sabes por cuál optar, te recomiendo el Dolcel, una delicia con plátano, chocolate, helado y nata que resalta por su calidad, ¡te dejará deseando más!

Además de su increíble variedad, la Blat Negre Crêperie tiene un ambiente acogedor que hace que cenar allí sea un acierto seguro, perfecto para vegetarianos y amantes de lo dulce por igual. Con precios que oscilan entre 3 y 9 euros, no hay excusa para no probarlo. Si necesitas más info, solo busca su número de contacto al 633054415 o revisa sus horarios y acceso en tu app de mapas favorita. ¡No te la pierdas!

Blat Negre Crêperie

Crepería
4,5
878Reseñas
Fotos
C. Suspiro, 11, 12598 Peniscola, Castellón
633 05 44 15

Horarios Blat Negre Crêperie

DíaHora
lunes19:00–2:00
martesCerrado
miércoles19:00–0:30
jueves19:00–2:00
viernes19:00–2:00
sábado19:00–2:00
domingo19:00–2:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Blat Negre Crêperie

Dónde se encuentra la Blat Negre Crêperie

¡Chicos, si están en Peñíscola, no se pueden perder la Blat Negre Crêperie! Este lugar es una joya escondida en la C. Suspiro, 11. Desde que entramos, nos sentamos y decidimos que teníamos que probar algunos de sus crepes, y les digo que la decisión fue todo un reto porque ¡todos son tan ricos! Tienen opciones tanto saladas como dulces que te dejarán con ganas de más. De verdad, ¡son espectaculares!

Lo mejor es que todo es sin gluten, así que si alguno de ustedes tiene intolerancias, no se preocupen. El camarero fue súper atento y nos preguntó si teníamos alguna alergia antes de tomar nuestro pedido, lo que se agradece un montón. Y dejen que les cuente sobre las camareras argentinas que trabajan allí, que son un auténtico amor. ¡Súper majas y siempre con una sonrisa!

Durante nuestra estancia en Peñíscola, cenamos allí dos noches porque no pudimos resistirnos. Es poner un pie dentro y el ambiente te atrapa; se siente tan acogedor. Recuerdo que una de las camareras nos recomendó cierto crepe, y la presentación de cada plato es de 10. Además, lo que mencioné antes, el servicio es espectacular. El dueño también se da un tiempo para charlar y asegurarse de que todo esté a nuestro gusto, ¡eso habla mucho del lugar!

Así que si están planeando una visita a Blat Negre Crêperie, ya saben dónde encontrarlo: en la C. Suspiro, 11, 12598 Peñiscola, Castellón. De verdad, no se queden sin probar sus crepes; ¡volveremos y definitivamente lo recomendaremos! ¡Sigan así, chicos!

Cuál es la especialidad de la crepería

Así que, ya sabes, si paseas por Peñíscola y te entra hambre, no puedes dejar pasar la oportunidad de parar en Blat Negre Crêperie. Está en una ubicación súper chula, justo entre esas calles estrechas que te llevan al castillo. La ****terraza es ideal**** para disfrutar de la brisa del mar, aunque consigue mesa es un juego de estrategia. Yo te recomendaría reservar o llegar bastante antes, porque suele llenarse rápido. ¡La comida aquí es genial! La gente habla maravillas de los crepes, tanto dulces como salados, son realmente deliciosos.

La carta es una delicia, aunque tenga su pequeña trampa: no tienen código QR, así que te tocará hacer fotos a la carta que tienen en la puerta. Pero no te preocupes, vale la pena el esfuerzo. Personalmente, yo diría que con uno o uno y medio de crepe salado por persona y uno dulce, te quedas más que satisfecho. Ah, y no olvides preguntar por los nuevos crepes fuera de carta; a veces tienen sorpresas que te dejan con ganas de más.

Sobre el ambiente, es un lugar con encanto. Conexionando con el castillo, llena de vida, aunque ten cuidado si decides comer dentro en verano. La cocina puede calentar el asunto. El servicio es bastante bueno, aunque la música puede elevarse demasiado de vez en cuando. Pero bueno, si lo que buscas es espacio, la terraza es tu mejor aliada.

Y por si te lo preguntas, la especialidad de la crepería son, sin duda, los crepes salados y dulces que preparan. Tienen un sazón espectacular y una presentación que te hará querer sacar mil fotos antes de hincarles el diente. Los clientes no dejan de recomendar las ensaladas, aunque yo aún no me he atrevido a probarlas. Pero, ¡tú sí! Te aseguro que este lugar se convertirá en uno de tus favoritos en Peñíscola. ¡No te lo pierdas!

Qué tipos de crepês ofrecen en el menú

¡Y qué decir de Blat Negre Crêperie! Es un lugar que, en serio, deberíais poner en el mapa de vuestros planes en Peñíscola. La verdad es que lo encontramos casi por casualidad, en medio de esa ciudad vieja tan llena de encanto y vida. La carta de crêpes es simplemente espectacular, tanto para disfrutar a la hora de comer como para merendar o una cena diferente. Lucas, el chico que nos atendió, tiene una sonrisa que parece que nunca se le acaba y se nota que se esfuerza un montón por ofrecer un servicio de máxima calidad. ¡En serio, no os lo podéis perder!

Hablando de la experiencia, el ambiente es genial porque, aunque está en una calle con una fuerte pendiente, tiene un encanto especial. Las mesas están perfectamente niveladas, lo que hace que no te preocupes por que se deslice la bebida mientras te sumerges en la conversación. Además, tuvimos un pequeño inconveniente con la reserva, y hasta nos invitaron a una bebida por la espera. Esos gestos son los que realmente hacen la diferencia, ¿no creéis?

Sobre la comida, es de esa que te hace sentir que estás en París, aunque estés justo en la costa española. Los crêpes salados son un espectáculo, en especial el de langostinos que probamos; ¡una explosión de sabores! Y si eres de los que tienen debilidad por lo dulce, los crêpes de postre son otro nivel. Probamos el de helado de azahar y, wow, ¡delicioso! También tienen opciones sin gluten, así que si te preocupa eso, no hay problema.

En cuanto al menú, hay de todo un poco: desde crêpes salados que os dejarán boquiabiertos hasta esos dulces que son pura tentación. ¡Incluso tienen versiones que recuerdan a las famosas pizzas de 'da Claudio' para aquellos que vienen de Zaragoza! En fin, aquí hay para todos los gustos. Es el tipo de lugar al que definitivamente querrás volver cada vez que estés por allí.

Tienen opciones saladas y dulces en su carta

La verdad es que Blat Negre Crêperie tiene su encanto, ¡y vaya que sí! El local es pequeño y acogedor, lo que le da un aire íntimo, justo en pleno casco antiguo de Peñíscola. Si tienes pensado ir, te recomiendo reservar, porque a veces se llena de gente. Nos sentamos en su terraza, que, aunque no es enorme, es muy agradable para disfrutar de una cena al aire libre. Los crepes que probamos estaban de escándalo, de verdad, muy ricos. Pedimos varios, y todos coincidimos en que estaban deliciosos.

Sin embargo, notamos que les falta un poco de variedad en los entrantes. Solo tienen ensaladas, así que si eres de los que le gusta picar antes de un plato principal, quizás te sientas un poco limitado. Pero bueno, la experiencia gastronómica compensó eso. Eso sí, ¡atención con la carta de precios! En la puerta tienen un cartel que muestra los precios, pero cuando escaneas el QR para ver la carta online, ¡sorpresa! Los precios son más altos. Pidimos dos sangrías a ciegas y, aunque estaban ricas, nos dejaron sorprendidos cuando al final nos dijeron que costaban 14€ cada una. Un poco de estilo de 'happy hour' no le vendría mal al lugar, ¿no crees?

Además, tuvimos otro pequeño inconveniente con los horarios, ya que queríamos merendar crepes dulces al día siguiente y según Google abrían a las 18:30. Pero al llegar, nos dijeron que no podían atendernos hasta las 19:00. Este tipo de horarios se nota bastante en lugares turísticos en verano, y puede resultar un poco frustrante; es algo a tener en cuenta.

Pero dejando eso de lado, tienes que probar sus crepes dulces y salados. Siempre es un buen plan cenar allí, ya que tienen opciones para todos los gustos. ¡Ah! Y sí, también encontré opciones veganas y estaban exquisitas. Si eres amante de las crepes, este es un lugar que definitivamente disfrutarás. ¡No dudes en hacer una parada aquí!

Cuál es una de las recomendaciones más destacadas del menú

Me acordé de lo que me contaron sobre Blat Negre Crêperie, ¡qué descubrimiento en Peñíscola! Este lugar tiene un ambiente encantador, con su terraza bien ambientada, perfecto para disfrutar de esas noches de verano. El servicio, además, es sorprendentemente rápido, lo que siempre se agradece cuando estamos hambrientos. Aunque los precios pueden parecer un poco altos (por ahí de 8 a 10 euros por las galettes saladas y unos 6 euros los dulces), la calidad lo vale. ¡Mejor reservar con antelación, porque suele estar a tope!

Recuerdo que el año pasado me quedé con ganas de ir, así que lo primero que hice fue hacer una reserva. Y no me arrepentí en absoluto. ¡La atención fue maravillosa! Tanto los crepes salados como los dulces estaban de muerte. Entre mis favoritos, tengo que mencionar el Les Coves, que lleva bacon, nata, queso emmental y champiñones. ¡Una combinación que no te puedes perder! Y ya para cerrar con broche de oro, el clásico de Nutella es una delicia.

Ah, y no puedo dejar de mencionar que aquí tienen opciones sin gluten, ¡algo que no se ve todos los días! Ya estoy pensando en mis próximas vacaciones en Peñíscola y sin duda volveré. No olviden probar el Salzadella con confit de pato, cerezas al vino y crema de naranja. Es una de esas recomendaciones que definitivamente hay que seguir si te gusta experimentar con sabores. Así que prepárense para disfrutar de una experiencia única, porque es un delito no venir a un lugar como este. Y antes de que se me olvide, asegúrense de mirar la carta porque hay tantas opciones que querrán probarlas todas. ¡Que aproveche!

Qué ingredientes lleva el crepê “Dolcel”

Y hablando de Blat Negre Crêperie, ¡qué lugar tan sensacional! Es un sitio con 5 estrellas que no te puedes perder si estás en Peñíscola. El ambiente es realmente agradable, perfecto para disfrutar de una cena ligera después de un día explorando la ciudad. Las mesas están bien dispuestas y la decoración es acogedora. Los camareros son súper atentos y siempre tienen una sonrisa lista para ti, lo que hace que la experiencia sea aún más placentera. No hace falta decir que el trato es muy cercano, ¡te sentirás como en casa!

La comida es otro punto a favor que no se puede pasar por alto. Sus crêpes, tanto dulces como saladas, son exquisitas. De hecho, el año pasado repetí la crêpe de salmón porque estaba de chuparse los dedos. Y sé que hay opciones para todos, incluso para quienes tienen intolerancias como el gluten; tienen crêpes sin gluten que, según me cuentan, están buenísimas. Mi favorita es la Crema de Quesos con Pera Confitada y Almendras, ya que mezcla sabores únicos que dan un toque especial. Si vas a cenar, el precio por persona está entre 10 y 20 €, lo que me parece más que razonable por lo que ofrecen.

Por otro lado, tengo que ser sincero, la organización puede ser un poco caótica en época alta, pero vale la pena. Hay tantas opciones que a veces parece que a los camareros se les complica el asunto. Aun así, la camarera que nos atendió fue una joya, siempre dispuesta a ayudarte a elegir entre los platos. Ten cuidado, porque durante la temporada alta, ¡se llena! Así que si tienes pensado ir, mejor reserva tu mesa con anticipación.

Ahora, si estás pensando en probar algo especial, no dejes de preguntarte qué ingredientes lleva el crepê “Dolcel”. Esta maravilla combina chocolate, plátano y crema de avellanas, ¡una auténtica delicia para los amantes de lo dulce! Ideal para cerrar la cena con broche de oro. La próxima vez que vayas, ¡asegúrate de añadirlo a tu pedido!

Es un lugar adecuado para vegetarianos

Y ya que estamos, ¡tenés que saber que Blat Negre Crêperie es toda una joyita en Peñíscola! El local es pequeñito, pero tiene una terraza muy agradable donde, créeme, comer crepes se convierte en todo un planazo. La verdad es que hay un ambiente súper acogedor y, aunque no hay mucho espacio dentro, el buen rollo se respira en el aire. Al final, lo que importa es la comida, ¿no?

Hablando de comida, esos crepes al estilo bretón son una maravilla. Tienen una gran variedad, tanto salados como dulces, ¡hay para todos los gustos! Personalmente, no puedo decidirme entre los dulces, que son una bomba de sabor, y los salados, que están igual de buenos. Todo lo que probamos estuvo de 10. Y, por si te lo preguntas, la relación calidad-precio es excelente, así que no te vas a arruinar por disfrutar de una buena comilona aquí.

Y por si fuera poco, el servicio es espectacular. El personal es súper atento y hace que te sientas como en casa. Cada vez que los visito, me sorprenden con esa atención tan cercana pero profesional. Y como llevo un par de amigos que son vegetarianos, puedo decirte que definitivamente es un lugar adecuado para ellos. Hay varias opciones que se adaptan a sus necesidades, así que tus amigos vegetarianos van a poder disfrutar al igual que tú. No dudes en ir, ¡te va a encantar!

Fotografías Blat Negre Crêperie

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