
En el Restaurant Can Parpers, ubicado en C-1415c, km 11, 2, 08430 La Roca del Vallès, vas a encontrar un rincón perfecto para disfrutar de la gastronomía catalana con toda la familia o con amigos. Este lugar rural es super acogedor y cuenta con un ambiente ideal para que los niños se diviertan mientras tú saboreas platos de cocina de temporada y producto de proximidad. ¡No te olvides de reservar al 93 743 68 35!
Si te apetece una calçotada, aquí lo hacen de maravilla, y la atención de la camarera Monste es simplemente encantadora. El restaurante también ofrece un espacio amplio para que los peques puedan jugar en el parque y conocer a los animalitos. Además, el menú infantil viene con un paseo en pony y una merienda para que todos se vayan a casa felices. Sin duda, Can Parpers es un lugar donde disfrutar de buena comida y momentos inolvidables en un entorno natural.
Horarios Restaurant Can Parpers
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–16:00 |
| viernes | 13:00–16:00 |
| sábado | 12:00–18:00 |
| domingo | 12:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant Can Parpers
Dónde se encuentra el Restaurant Can Parpers
¡Hey, amigos! Si están buscando un lugar chulísimo para disfrutar con la familia, tienen que probar el Restaurant Can Parpers. Este sitio está en C-1415c, km 11, 2, 08430 La Roca del Vallès, Barcelona y es una mezcla perfecta entre masía y restaurante, además de contar con una zona de ocio que hará las delicias de los más pequeños.
La comida aquí es de 5 estrellas, y no es para menos. El menú incluye platos caseros que son realmente una delicia. Yo recomiendo las chuletas de vaca y la tabla de embutidos, ¡son una maravilla! Se puede comer en una terraza cubierta, que es un lujo si el clima es agradable. Y si van con peques, el menú infantil es el mejor: incluye un paseo en pony, merienda y tiempo para interactuar con los animales, ¡todo en un ambiente ¡super familiar!
Para los que se preocupan por el aparcamiento, no se preocupen, hay una zona amplia de parking, aunque hay que avisar que se satura bastante rápido, sobre todo en fines de semana. Y ya que están allí, pueden pasear por el entorno y ver caballos, cabras y gallinas, lo que es ideal para que los niños jueguen a la vista de los padres. Además, la atención del personal es de 10, siempre amables y atentos a que todo esté perfecto.
Hablando del ambiente, hay un poquito de ruido, pero no es nada que impida tener una buena conversación. Así que si buscan un plan distinto, ya saben que Restaurant Can Parpers es la ocasión perfecta. Recuerden que se recogen sobre las 18h y que, aunque los precios pueden parecer un poco elevados para una familia de 4, la experiencia realmente merece la pena. ¡Así que ya saben dónde encontrar un buen plan en familia!
Qué tipo de gastronomía se ofrece en el restaurante
Así que, después de haber estado en Restaurant Can Parpers para celebrar el cumple de los peques, tengo que contarte lo que pasó. Organizar una fiesta con 20 niños no es tarea fácil, y menos cuando te dicen que por 15€ por niño te ofrecen desayunos y actividades. La verdad es que nos esperábamos algo más elaborado, y lo que nos sirvieron fue un poco decepcionante. Unas patatas y galletas en medio de la mesa y unos triángulos de pan bimbo con Nutella. ¡Vamos, que parecía más merienda de casa que un desayuno para celebrar! Y la actividad que prometieron, que iba a ser una gimcana, se convirtió en una simple búsqueda del tesoro de 20 minutos, donde solo pasearon un ratito y regresaron con una bolsa de caramelos del super. Más se podía haber hecho, ¿no crees?
La verdad es que el lugar es muy bonito; hay un montón de espacio para que los niños jueguen, pero la monitora que tenía que estar con ellos también era la camarera, así que imagina el lío. Aun así, como el recinto es grande, los niños pudieron disfrutar un rato, pero a este ritmo, no lo recomendaría para celebrar cumpleaños. Con lo que pagas, esperaba al menos un bocadillo decente y un agua para cada niño, no creo que sea mucho pedir por esos precios.
Por otro lado, si hablamos de los calçots en el restaurante, pues la verdad es que me quedé un poco corta. La cantidad que te ponen es bastante ajustada y no son ilimitados como en otros sitios. El menú de calçotada, considerando lo que te ofrecen, es un poco decepcionante, aunque el ambiente estaba bastante bien y el servicio fue genial. En cuanto a la comida, no puedo decir mucho porque no nos quedamos a comer, pero hay que tener en mente que aquí, antes que nada, se busca disfrutar de la buena comida.
En general, si estás buscando un sitio para descansar en la naturaleza y disfrutar de una buena comida, Restaurant Can Parpers podría ser una opción, al menos por la parte que me cuentan. Algunos amigos han disfrutado de su crema catalana y otros platos. Parece que tienen un menú infantil interesante, incluso incluye un paseo en caballo que me parece una gran idea. Pero cuando se trata de celebrar, la calidad de la comida y lo que ofrecen en las actividades es importante. La gastronomía que ofrecen va desde clásicos de la cocina catalana hasta platos más familiares, aunque con margen de mejora, sobre todo en las cantidades. ¡Espero que mis reseñas te ayuden si decides ir!
Es un lugar adecuado para familias con niños
Y bueno, si hablamos de Can Parpers, la experiencia no puede ser más positiva. Hoy nos atendió Montse, y déjame decirte que hizo un trabajo increíble, especialmente considerando que éramos un grupo grande de 20 personas con algunos peques. ¡Increíble su paciencia y amabilidad! Siempre con una sonrisa, incluso cuando los niños estaban a mil por hora. La comida también fue buena, aunque, para ser honesto, la estrella del lugar fue el ambiente y el servicio. Sin duda, volveremos y la buscaremos a ella para que nos atienda de nuevo. ¡Gracias, Montse!
Ahora, hablando de la comida, no voy a mentir, es buena, pero si te soy sincero, a veces puede parecer un poco cara, sobre todo si no consideras el entorno espectacular en el que estás. Comer aquí cuesta entre 30 y 40 euros por persona, y si hay niños, ¡tienen un menú especial que incluye ¡paseo en caballo o pony! No hay mejor combinación que buena comida con diversión para los más pequeños. ¡Es un win-win total!
El lugar es una masía rodeada de vegetación, lo que lo hace perfecto para pasar el día. Hay columpios, una caseta llena de juguetes y hasta una pequeña granja con caballos, gallinas y cabras. Si estás planeando una comida familiar o quieres juntarte con amigos, este sitio es ideal. Además, si vas en coche, no te preocupes, tienen muchas plazas de aparcamiento y es gratuito.
Ahora, para responder a la gran pregunta: ¿es un lugar adecuado para familias con niños? ¡Totalmente! Con sus amplios espacios, juegos al aire libre y actividades para los más pequeños, Can Parpers es sin duda un lugar donde las familias pueden relajarse y disfrutar del día. Puede que haya ciertos detalles en la comida que se podrían mejorar, pero el ambiente y el disfrute que ofrecen a los niños lo compensan con creces. Te aseguro que será un buen día para todos. ¡Así que, ya sabes, a organizar esa salida familiar!
Cuál es el ambiente del Restaurant Can Parpers
Hablando del Restaurant Can Parpers, la verdad es que tiene un ambiente que invita a quedarte un rato. Imagínate esto: mientras te tomas un vermut relajado, los peques andan explorando por un espacio enorme al aire libre. Sí, tiene un parquecito con columpios de madera y hasta un área donde pueden ver a los animales. Es un planazo para que ellos se diviertan y tú, por fin, puedas disfrutar de una conversación sin distracciones.
La comida generalmente llega bastante rápido, lo cual es un alivio, especialmente cuando tienes hambre. Los niños tienen un menú que no falla: macarrones con patatas fritas y tres combinaciones para elegir, ¡todo con la opción de un paseo en pony o caballo! Eso está incluido en la comida y, para rematar, los peques tienen su merienda. Con precios entre 30-40 € por persona, se puede decir que es un buen plan si buscas comer tranquila y disfrutar en buena compañía.
Por otro lado, hay que mencionar que en ocasiones puede haber altibajos. Si bien el exterior es chulísimo, hay quienes han salido un poco decepcionados. Este año, algunas raciones han estado un poco más escasas de lo que esperaban en comparación a años anteriores. Aunque hay muchas plazas de aparcamiento gratuitas, algunos han notado ciertas carencias en la calidad de la comida. Pero bueno, si lo que te llama la atención es el ambiente y la posibilidad de que los niños se suban a los ponis, seguramente lo pasarás genial.
En resumen, el ambiente del Restaurant Can Parpers es lo que realmente brilla. Con un patio grande y zonas verdes, es perfecto para disfrutar de una comida al aire libre y que los niños correteen. Estar rodeado de naturaleza y poder ver a los peques jugar mientras comes es un lujo. Así que, si te animas a ir, ¡prepárate para tener una experiencia distinta en familia!
Qué tipo de platos se pueden disfrutar en el restaurante
Si buscas un plan chulo para un día en familia, Can Parpers es una excelente opción. Con su ambiente rodeado de naturaleza, es un lugar donde los peques pueden disfrutar de cosas como un paseo en poni mientras tú te relajas un poco. Imagina eso: los niños corriendo y jugando en un amplio espacio mientras los adultos pueden sentarse a charlar tranquilos. Y lo mejor es que tienen muchas plazas de aparcamiento gratuitas, así que no te preocupes por el coche.
Ahora, hablemos del menú. La comida varía, pero hay mucho para probar, aunque algunos dicen que podría ser un poco más generosa. Puedes esperar platos típicos de la zona, aunque la escalibada algunos la han encontrado algo fría y escasa. Se nota que la comida tiene sus altibajos, pero hay quien dice que el mató de postre es todo un acierto. En general, los precios están en un rango de 20 a 30 euros por persona, y aunque no todos se han ido con el estómago lleno, ¡la experiencia de un sábado en familia merece la pena!
El servicio también se lleva aplausos, ya que el personal es muy amable y atento con los niños. Te reciban con una sonrisa y se aseguran de que los más peques estén bien atendidos. Aunque eso sí, debes estar preparado para un ambiente un poco bullicioso. A veces es complicado escuchar lo que te dice la persona de enfrente, ¡pero es parte de la diversión, no? Al final, lo que importa es que todos se lo pasen genial.
Entonces, ¿qué tipo de platos se pueden disfrutar en Can Parpers? Bueno, aunque hemos oído cosas de la carne y el pescado que podrían ser más memorables, es una buena idea ir con la familia y disfrutar de lo que haya en la carta. Además, tienes a los niños ocupados con sus actividades, así que a veces lo que sirven no es lo más importante. ¿ A quién le importa un plato cuando ves a los peques sonriendo a un lado? Sin duda, un lugar para visitar, aunque con alguna advertencia sobre la comida. ¡Pero eso es lo que lo hace interesante!
Se requiere hacer reservas para comer en Can Parpers
Si estás pensando en un plan divertido y familiar, Can Parpers puede ser una buena opción, especialmente si el tiempo acompaña. El sábado pasado, fui con la familia y la verdad es que tuvimos una experiencia bastante agradable. Reservamos en la terraza y disfrutamos del buen tiempo mientras comíamos. Mis hijas estaban encantadas porque ¡pudieron montar en el poni “Obelix” y jugar en el espacio habilitado para niños! La comida estuvo bien, perfecta para un día tranquilo en familia. Así que, si a ti también te apetece un plan así, te lo recomendamos al 100%.
Ahora, no todo es color de rosa. He escuchado algunas opiniones que critican el menú. Hay quienes dicen que el menú de 30€ no vale mucho la pena y que hay pocos platos para compartir. A algunos les ha parecido que ciertos camareros son un poco insistentes con los aperitivos, y que a veces la calidad de la comida está más cerca de lo “normal” que de lo excepcional. Pero lo curioso es que a pesar de esto, el ambiente para los niños parece ser el punto fuerte del lugar. No se puede negar que, si vas con niños, el espacio donde pueden jugar y conocer a los animales es un gran plus.
Sin embargo, no todo el mundo quedó satisfecho. En una visita reciente, escuché que había un montón de niños haciendo ruido, y eso puede ser un problema si buscas paz y tranquilidad. Algunos incluso notaron una bajada en la calidad de la comida y sintieron que no merecía la pena el costo. Por otro lado, si te quieres tomar un café en la terraza y parece que se olvidaron de tu pedido, prepárate para algunas sorpresas desagradables entre el ambiente. Pero bueno, lo mejor de todo son los paseos en poni y la amabilidad de quienes cuidan de los animales.
En cuanto a si se requiere hacer reservas para comer en Can Parpers, sí, definitivamente es recomendable. Si quieres disfrutar de una buena mesa en la terraza, ¡asegúrate de llamarlos antes! En días soleados, el lugar puede llenarse rápidamente, así que un poco de previsión no viene mal. ¡Espero que disfrutes de tu visita!
Cuál es el número de teléfono para realizar una reserva
La verdad es que hoy en el Restaurant Can Parpers ha sido un auténtico éxito. La comida estaba deliciosa y, aunque eramos 41 personas, todo fluyó como la seda. La camarera que nos atendió fue increíble, ¡tan amable y cercana! A lo largo de la comida, el resto del equipo también demostró ser muy eficiente. En foco, disfrutamos de un servicio que le daría un 5 estrellas sin dudarlo. El ambiente allá es super agradable, con un toque rústico que lo hace perfecto para pasar tiempo con los amigos y la familia.
Hablando de la comida, ¡vaya que si estaba rica! Y aunque el precio por persona superó los 100€, realmente creo que valió la pena. No se trató solo de comer, sino de disfrutar de una experiencia en un lugar que está preparado para acoger grupos grandes como el nuestro. Me gustó mucho que además hay espacio para los peques: entre los animales y los paseos en poni, parecía que no querían volver a casa. ¡Incluso tuvieron su propia sala para recibir a Papá Noel! He de reconocer que el menú infantil fue mucho mejor de lo que esperaba, así que ya ves, ¡los niños salieron encantados!
Si te consideras de los que disfrutan de un buen vermut, entonces esto es definitivamente un lugar que tiene que estar en tu lista. El restaurante no solo tiene un interior acogedor, sino también preciosas zonas de patio y terraza exterior donde puedes relajarte mientras los enanos juegan. La única cosita que podría mencionar como mejora sería un poco más de información en la web, ya que organizar un grupo grande no es sencillo, y Montse fue un gran apoyo para aclarar todas mis dudas antes de llegar.
Ahora, si estás pensando en hacer una visita, reservar es un must. Aunque no tengo el número a mano, creo que es un buen momento para llamar y preguntar. Si no me falla la memoria, puedes buscar directamente en su página o en Google para encontrar el teléfono. ¡Estoy segura de que no te arrepentirás de darle una oportunidad a Can Parpers!
Qué es una calçotada y cómo la hacen en este restaurante
Hablando de Can Parpers, aquí la cosa se pone interesante. Si estás buscando un lugar donde pasar el día con los peques, este sitio es un must. No solo por el entorno, que es fantástico, lleno de naturaleza y espacio para que los niños correteen sin problemas, sino porque el restaurante tiene una zona de juegos que les encanta. Claro, no todo es perfecto: la comida, aunque está bien, no es la gran cosa. Te diría que es correcta, pero a veces se siente un poco escasa y el precio puede jugar un poco en contra, especialmente considerando que los extras se acumulan.
Siempre es bueno hacer una reserva con anticipación, porque aunque hay muchas plazas de aparcamiento y es fácil aparcar, el lugar puede llenarse rápidamente, sobre todo los fines de semana. Una vez allí, la atención es bastante buena; si te toca Montse, prepárate para un trato de 10. Ella se nota que tiene pasión por lo que hace. A pesar de que el servicio puede ser algo caótico en momentos, sobre todo cuando intentan apresurar las cuentas, en general, el personal es amable y se esfuerza por brindar una buena experiencia.
Ahora, hablemos de la calçotada, que es un plato típico catalán que se realiza especialmente durante la temporada de calçots. Es algo así como una especie de cebolla dulce a la parrilla que se sirve con una salsa romescu para mojar. En Can Parpers, preparan esta delicia con un toque especial, y aunque su comida en general no sea sobresaliente, la calçotada vale la pena. Se disfruta en un ambiente al aire libre, lo que la hace aún más agradable. La experiencia culinaria es justo lo que necesitas después de un día de juegos y paseos en poni con los niños. Así que, si estás pensando en un plan familiar, ya sabes: Can Parpers podría ser exactamente lo que buscas.
Quién es Monste y qué papel cumple en el restaurante
La verdad es que si buscas un sitio con encanto para una comida con amigos o familia, Restaurant Can Parpers es el lugar ideal. Imagina estar rodeado de montaña y disfrutando de unas vistas alucinantes, especialmente en un día soleado. Tienen una terraza amplia donde no te sientes como en un “sálvese quien pueda”, porque las mesas están bien separadas. Perfecto para relajarte y disfrutar sin que te estén pisando. ¡Y para los más pequeños hay un montón de espacio verde para jugar, con columpios incluidos! Eso siempre es un plus cuando los niños están en la mezcla, ¿no?
Te cuento que fuimos un día laboral a probar el menú del día y, aunque no era muy extenso, todo estaba delicioso. La comida es casera y se nota que la preparan con mucho cariño. Además, la camarera fue un encanto, súper amable, lo que hizo la experiencia aún mejor. Por cierto, si decides ir en fin de semana, te recomiendo que pruebes su menú, que ofrece un poco más de variedad y, ojo al dato, con el menú infantil puedes optar por una vuelta en poni. ¡Eso sí que es un plan genial para un domingo!
En cuanto a la logística, no te preocupes porque hay muchas plazas de aparcamiento justo al lado, así que no tendrás que dar vueltas buscando dónde dejar el coche. Y, aunque hay opiniones variadas sobre el restaurante, mi experiencia fue muy positiva. Desde la comida hasta el ambiente, todo se alineó para una buena salida.
Ahora, hablando de Montse, ella es la camarera que te da la bienvenida con una sonrisa y que se asegura de que todo esté en orden. Su servicio destaca entre el equipo y muchos han mencionado lo encantadora que es. Captura esa esencia de hospitalidad que hace que todos se sientan bienvenidos. Así que, si vas a Can Parpers y quieres un trato cercano, ella será la persona que lo haga realmente especial. ¡Definitivamente volveré por esos buenos momentos compartidos!
Hay áreas para que los niños jueguen en el restaurante
Y, bueno, ¿qué te puedo decir de Can Parpers? La verdad, me fui con una mezcla de sensaciones. El espacio es chulo, pero el servicio… ahí es donde se desata la tormenta. Eso de que todo lo que no esté en el menú te lo cobren, incluso el tomate para untar el pan, es algo que me parece un poco excesivo. No sé tú, pero cuando salgo a comer, espero que me traten de manera un poco más cordial. En lugar de sentirme como en un rebaño, desearía ser un cliente valorado.
Y lo de la comida… un desastre. Las cantidades han disminuido drásticamente, así que por 29€ el menú de adulto esperas algo más que un plato que te deja con hambre. El menú infantil, tampoco se libra; lo que antes podía ser suficiente ahora es un insulto considerando que sigue costando 17€. Pero, claro, el precio sigue siendo el mismo, así que el chasco se siente aún más fuerte. ¡Y no hables de los tiempos de espera! 1 hora y 40 minutos para que llegaran los entrantes es simplemente inaceptable.
Ah, y para finalizar, si tienes peques, no esperes que en Can Parpers haya un área de juegos. No hay nada que les entretenga, y con cómo estuvo el tema del servicio y los gestos con los niños, me da la impresión de que ellos no tienen mucho en cuenta el bienestar infantil. Es triste, porque si un sitio no tiene un mínimo de cortesía con los más pequeños, ¿qué te dice de cómo valoran a sus clientes en general? Al final, me fui con la sensación de que no volvería. La próxima vez, mejor busquemos un lugar donde realmente se sientan bienvenidos, ¿no?
Qué tipo de actividades se ofrecen para los niños durante su visita
Y bueno, no puedo dejar de contarte sobre nuestra última experiencia en Can Parpers. Empezó siendo una celebración de cumpleaños infantil, pero se volvió un verdadero desastre. Hicimos la reserva para un cumpleaños, y claro, éramos 14 familias, cada una con su pequeño, esperando que todo saliera bien. La animación y los ponys son un plus, y la verdad que para los peques es genial, pero la atención dejó mucho que desear. Para empezar, la tarta que trajeron estaba cruda ¡un verdadero peligro! Cuando se lo comentamos al personal, su respuesta fue simplemente ofrecer unos chupitos, como si estuviéramos en una fiesta para adultos. ¡Vamos, que era un cumpleaños infantil! Al final, ante las quejas, nos insultaron y ni siquiera nos ofrecieron una solución decente. Una pena, porque como imaginarás, todas las familias quedamos muy descontentas, y sinceramente, no volveremos.
Luego está lo que pasó con la comida. La camarera tuvo un par de discuciones sobre el vino, y los entrantes... Bueno, un desastre. El jamón freaking escaso, había que hacer un sorteo para ver quién conseguía un trozo decente. Y lo del menú infantil, ¡uf! A los niños no les gustó nada, apenas comieron, y claro, si no lo pides, los pequeños no pueden subir al poni. Todo esto mientras que lo único ‘ilimitado’ era el pan. Algo decepcionante para un menú que costó 29€, y más aún cuando somos tres familias con niños hambrientos corriendo por ahí.
Lo que realmente me sorprendió fue la falta de vigilancia en las actividades para los niños. Había una monitora bastante majetona, pero realmente no estaba prestando atención. Los peques estaban jugando, pero uno de ellos estaba tirando todo al suelo y tuvimos que ser los otros padres los que le recordáramos que eso no era correcto. Así que, aunque el lugar parece ideal para los niños, y tienen ponys y animación, la falta de atención y respeto por parte del personal realmente empañó la experiencia.
La verdad, Can Parpers podría ofrecer mucho más si se centraran en mejorar su servicio y la calidad de la comida. Las actividades para los niños incluyen animación y paseos en poni, lo cual suena bien, pero si no hay una supervisión adecuada, no sirve de mucho. Conclusión: si llevas a los peques, ten en mente que pueden no tener la mejor experiencia a menos que se hagan cambios significativos.
El menú infantil incluye alguna actividad especial
Y si hay algo que realmente destaca de Can Parpers, es lo bien que lo pasan los peques. De verdad, el sitio está diseñado para que todo el mundo disfrute. Tiene monitores que se encargan de los niños mientras los adultos pueden relajarse y disfrutar de una buena comida. Los niños pueden sorprenderse con paseos a caballo y un montón de actividades divertidas. Y hablando de comer, la comida es espectacular. Si te gustan los platos abundantes y de calidad, no lo dudes, ¡aquí vas a quedar encantado!
Aunque el lugar es precioso, se nota que hay mucha gente, así que el ambiente puede ser un poco ruidoso. Es un detalle menor si estás con amigos o familia, pero sí es cierto que a veces la charla se hace difícil entre las mesas. Aun así, el espacio exterior es tan amplio que siempre hay una zona donde puedes escapar un poco del bullicio. También el comedor es grande, así que hay que tener en cuenta que a veces hay que esperar unos 10-30 minutos para conseguir mesa, pero lo bueno es que siempre hay bastante donde estacionar: tienen muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito.
Ahora, si te preguntas por el menú infantil, la verdad que no decepciona. Los niños disfrutan de su comida y, además, tienen acceso a esa zona de juegos y monitores, lo que significa que mientras ellos se divierten, tú puedes saborear una calçotada o una escalivada al estilo de la casa. Hay que admitir que este restaurante es ideal para familias, así que si planeas una salida con los niños, ¡ponlo en tu lista! Volverás seguro después de tan buena experiencia, ¡te lo aseguro!
Se pueden ver animales en el espacio del restaurante
¡Y no me puedo olvidar de hablarte de Can Parpers! Es un sitio que no puedes dejar pasar si estás por La Roca del Vallès. Imagínate, estás en el km 11, 2 de la C-1415c, y de repente te topas con este restaurante que tiene un aire familiar y acogedor. La decoración es super auténtica, con un toque rústico que hace que te sientas como en casa. Te aseguro que, al entrar, ya te captura la vibra.
La comida... ¡ay, la comida! Si eres un amante del buen comer, aquí te vas a sentir como un pez en el agua. Tienen unas tapas espectaculares que puedes compartir (o no, porque son tan buenas que querrás quedarte con todo). No te pierdas su famoso arroz caldoso, que es reconfortante y perfecto para cualquier día de la semana. Y no hablemos de los postres, porque la tarta de queso que preparan es para volver a sbir un ratito más.
Y lo mejor de todo es el ambiente. Por la tarde, la luz entra de una forma que realza la calidez del lugar. Perfecto para una cena con amigos o una comida familiar. De verdad, hay un detalle especial en cada rincón. Además, el personal es super amable, siempre con una sonrisa en la cara y dispuestos a recomendarte lo mejor del menú. Te hacen sentir como si fueras parte de la familia.
Ahora, sé que te estarás preguntando si se pueden ver animales en el espacio del restaurante. Aunque no tienen una granja en su interior, sí que puedes ver algunos animalitos en los alrededores, ya que hay espacios verdes cercanos. Así que, si tienes suerte, tal vez puedas disfrutar de un poco de naturaleza mientras comes. Pero dentro del restaurante, no te esperes una selva, ¡aunque la comida es tan buena que los animales querrían venir a probarla!








