
Imagina una maravillosa cena gastronómica en un encantador pueblito llamado Cornudella de Montsant, en el corazón de Cataluña. Aquí se encuentra Quatre Molins, un restaurante con 1 estrella Michelin que no puedes dejar de visitar. El chef Rafel Muria, con formación en las mejores casas de España, Francia e Italia, nos trae una cocina creativa que combina técnica y personalidad. Su uso de la miel es especialmente interesante, ya que la incorpora de manera sutil para aportar equilibrio en cada plato.
Este lugar no solo es famoso por la calidad de su comida, sino también por el entorno espectacular de la D.O. Montsant. La experiencia de cenar aquí es única, con un menú que incluye desde entrantes hasta postres elaborados, y una variada selección de bebidas. Si te animas, no olvides consultar su carta en TheFork o reservar en Tripadvisor, donde tiene una excelente calificación de 4.7 sobre 5. ¡Sin duda, Quatre Molins es una visita obligada si te encuentras por la zona!
Horarios Quatre Molins
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–15:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–15:00, 20:15–22:00 |
| viernes | 13:00–15:00, 20:15–22:00 |
| sábado | 13:00–15:00, 20:15–22:00 |
| domingo | 13:00–15:00 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Quatre Molins
Dónde se encuentra el restaurante Quatre Molins
¡Hola, amigos! Tenéis que escucharme sobre mi reciente experiencia en Quatre Molins, un restaurante de alta cocina que está en Carrer del Comte de Rius, 8, 43360 Cornudella de Montsant, Tarragona. No puedo dejar de hablar de este lugar, porque ¡vaya que ha sido espectacular! Desde que llegué, el servicio fue impecable: el personal era súper atento y se notaba que tenía un gran conocimiento de cada plato. Esto no es algo que se encuentre a menudo, y me ha dejado una impresión duradera.
Y hablemos de la comida... ¡Madre mía! Cada plato que probé era una obra maestra. Estaba todo elaborado con precisión y creatividad, capturando los sabores auténticos del Priorat. Me quedé fascinado con la creación de anguila, wasabi y puerro, que fue simplemente audaz y exquisita. No puedo olvidar mencionar que elegir un buen maridaje de vinos hizo que los sabores se elevaran a otro nivel. Así que, si os decidís a ir, ¡no os olvidéis de preguntar por esa opción!
El restaurante en sí es precioso y tiene un ambiente acogedor y elegante. Perfecto para un día especial o simplemente para disfrutar de una buena comida. Y si buscáis una experiencia más exclusiva, os recomiendo reservar un lugar en la barra. Desde ahí se ve todo el ajetreo de la cocina y, de hecho, os podéis interactuar con el chef y su equipo. ¡Es una forma genial de hacer que la velada sea más personal!
Así que ya sabéis, si estáis en la zona y buscáis algo realmente especial, Quatre Molins es una visita obligada. ¡No te arrepentirás! Para que lo sepáis, está situado en Carrer del Comte de Rius, 8. ¡Deseando volver pronto!
Qué tipo de cocina ofrece el chef Rafel Muria en Quatre Molins
Y, hablando de experiencias, Quatre Molins realmente se gana esas 5 estrellas. Este restaurante gastronómico en el pueblo de Cornudella de Montsant no es solo un lugar donde comer, es un verdadero espectáculo culinario. Desde el momento en que entras, el ambiente es acogedor y perfectamente diseñado para que te sientas a gusto. Aunque la sala es un poco pequeña, las mesas y sillas son cómodas, y el servicio es sencillamente inmejorable. Te atienden con una sonrisa y un ritmo que hace que sientas que cada plato está diseñado solo para ti.
El chef David Muria es una de las caras más amigables que puedes encontrar. Su dedicación se nota en cada detalle; desde la bienvenida hasta el fin de la experiencia. Y aunque ir a la barra no es mi opción favorita, tengo que decir que, de alguna manera, comer allí se siente especial. La rapidez del servicio es admirable, y la atención es de primera, ¡Así que chapeau por la profesionalidad y la simpatía de todo el equipo!
Probamos el menú Gran Espectáculo, y si pensabas que el precio era una excusa para escatimar en sabor, ¡te equivocas! Aquí se sirve una combinación de sabores, texturas y productos locales que te hará disfrutar cada bocado. La calidad de los ingredientes y el arte en la ejecución de cada plato son dignos de una Estrella Michelin. Superaron nuestras expectativas, desde el cambio de cubiertos hasta el servicio impecable por parte del propio chef Rafel.
Ahora bien, para responder a la gran pregunta: ¿qué tipo de cocina ofrece el chef Rafel Muria en Quatre Molins? Se trata de una gastronomía que celebra los productos del Priorat, fusionando sabores y texturas en una experiencia que va más allá de lo que podrías imaginar. Ha logrado capturar la esencia de la región en cada uno de sus platos, dejando a tus papilas gustativas deseando más. Así que, si estás por Tarragona, no dudes en hacer unos kilómetros para vivir esta experiencia única, ¡vale totalmente la pena!
Cuántas estrellas Michelin tiene el restaurante Quatre Molins
¡Y volviendo a la experiencia en Quatre Molins, no puedo dejar de pensar en lo espectacular que fue! Este lugar, ubicado en el centro del encantador pueblo de Cornudella de Montsant, es realmente un sueño para cualquier amante de la buena comida. Desde el momento en que cruzas la puerta, te das cuenta de que estás a punto de vivir algo único. El ambiente es relajante y acogedor, y el servicio es insuperable. El personal es muy atento y te hace sentir como en casa, lo que es un gran plus cuando eliges un lugar de alta cocina.
Nos decidimos por el menú Espectacle acompañado del maridaje de Cap de Ruc y, ¡madre mía! Cada plato que llegaba a la mesa era una obra de arte. Empezamos con el carpaccio de dorada con vinagreta de lima y cebollino y, sinceramente, es uno de los mejores aperitivos que he probado. Luego, pasé por un dilema con la trufa en el plato de caballa, porque aunque la idea sonaba genial, en realidad, el resto del plato se perdía un poco entre tanto sabor. Pero no hay que quejarse; la alcachofa a la brasa con atún y el foie gras fueron una total delicia.
Ah, y no me olvido de los aperitivos calientes que nos ofrecieron. La bebida de cereza fue el toque perfecto. También hay que señalar el digestivo de pepino, jengibre y mojito: sencillo pero muy refrescante. Además, me encantó que el restaurante tenga medidas de seguridad apropiadas, con baños impecables y toallas individuales, lo que demuestra que cuidan mucho la salud de sus comensales.
Si tienes pensado ir, recuerda que no tienen carta y solo ofrecen dos menús degustación. Eso sí, ¡reserva con antelación! El lugar es muy solicitado, y a este nivel, ¡es completamente comprensible! Y como curiosidad, Quatre Molins tiene una estrella Michelin, lo cual dice mucho de la calidad que puedes esperar aquí. Si eres de los que disfruta de la cocina bien elaborada y el buen vino (tienen una increíble selección de las bodegas del Priorat y Montsant), no puedes dejar de ir. En definitiva, ¡un sobresaliente sería mi calificación!
Qué ingredientes resalta el chef en sus platos
Ya te digo que si te decides a visitar Quatre Molins en Carrer del Comte de Rius, 8, vas a vivir una experiencia culinaria chula. Lo que se dice un restaurante de alta cocina con esa estrella Michelin que lo avala. Aunque, hay que reconocer que el precio no es un chollo. El menú degustación te sale por 120€, y con las bebidas se te puede ir a 150€ por persona. Aunque la calidad de los platos es notable, me pareció un poquito caro para lo que al final ofrecen, sobre todo porque ni siquiera te invitan al café o a un licor al final. Bueno, ¡no todo es perfecto!
El ambiente es acogedor, aunque diría que un pelín incómodo si te toca una mesa pequeña cerca de la entrada. Pero, la cocina abierta le da ese toque especial, como que te hacen sentir parte de la experiencia. De hecho, el menú Gran Espectacle que probamos fue de esos que te dejan babeando. Cada plato es una auténtica explosión de sabores. De hecho, los que tienen el maridaje de cap de ruc te van a encantar. Pero, ¡ojo! No todo fue un acierto. Probamos el Royal sangatxo de atún y nos quedamos un poco decepcionados; esperábamos algo más en relación a ese premio que tiene. Ten cuidado con eso.
Hablando de la comida, lo que sí me pareció espectacular fue la combinación de sabores. El ravioli de cigala con salsa de foie fue un acierto total, al igual que el coulant. En general, los platos tienen una presentación de pura magia y se nota que están elaborados con cariño. Eso sí, si vas con niños, asegúrate de que son aventureros en la cocina porque aquí no los van a mimar con macarrones.
En cuanto a los ingredientes, el chef resalta mucho productos frescos y de temporada, llevando los sabores a un nuevo nivel. Así que si decides darle una oportunidad a Quatre Molins, prepárate para un festín lleno de creatividad y texturas, siempre y cuando te acomodes a la estructura del local y a los precios. ¡Que aproveche!
Por qué es especial el uso de la miel en la cocina de Quatre Molins
Así que, después de tanto hablar de Quatre Molins, voy a contarte más sobre eso que me dejó marcado. Sin duda, fue una gran experiencia. Elegimos el menú espectáculo con maridaje Cap de Ruc, y cada plato que nos sirvieron estaba mejor que el anterior. Es increíble cómo un lugar puede combinar sabores y texturas de tal manera que te hace sentir como si estuvieras en una película gastronómica. Y, oye, no quiero dejar de mencionar lo bien que nos impresionó la tabla de quesos que nos sirvieron antes del postre. Pero el verdadero colofón fue ese coulant que sencillamente derretía en la boca. ¡Una comida de 10!
A ver, si te gusta la buena comida, Quatre Molins es un restaurante top top. Merece de verdad la pena desplazarte para disfrutar de cualquiera de sus dos menús. Y, si quieres que te lo diga claro, está a la altura de una estrella Michelin. El precio de 50 euros para el menú degustación y 75 euros para el menú espectáculo está más que justificado por lo que te llevas en cada bocado. Solo un pequeño detalle: me hubiera gustado que uno de los platos principales tuviera un poco más de “sustancia” porque al final salí con hambre, aunque esto no me impidió disfrutar de todo el lujo culinario. ¡Te lo recomiendo 100%! De hecho, yo me recorrí unos 150 km solo para ir allí y, sinceramente, lo haría otra vez sin dudarlo.
Ahora bien, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. He escuchado reclamos de que algunos no se sintieron tan satisfechos. Parecen haber ido con un cupón de una marca de cervezas y se llevaron una mezcla de platos que no encajaban en la idea de menú degustación para cenar. En su experiencia, hasta el arroz socarrat no les convenció, más bien fue una decepción en comparación con lo que esperaban. Además, el precio de las bebidas extras, como el vino y el cava, les pareció un poco excesivo, y eso siempre estropea la experiencia.
Ahora, en cuanto a la miel en la cocina de Quatre Molins, lo que realmente la hace especial es el enfoque que le dan a los sabores. La miel no es solo un endulzante; aquí la utilizan para realzar los platos, creando un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo salado. Utilizan miel local que complementa ingredientes autóctonos, aportando profundidad y un carácter único a lo que presentan en mesa. Así que, cuando la pruebas, no es solo un toque más; es un detalle que cuenta una historia. ¡Eso es lo que hace que su cocina sea único y memorable!
Qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar en Quatre Molins
Desde que pisamos el restaurante Quatre Molins en Carrer del Comte de Rius, 8, todo fue una experiencia única. Mi hija me invitó para mi cumpleaños y, la verdad, fue una elección acertadísima. Empezamos con un vermut de cerezas que fue una delicia; realmente, no me lo esperaba. Y luego, la tripa de bacalao con gambas fue sin duda lo más espectacular de la noche. Hay que probarlo, ¡no se lo pueden perder! Además, el pan de polen de abeja fue otro de esos pequeños grandes detalles que elevó aún más la experiencia.
El lugar tiene un ambiente acogedor; al ser un pequeño restaurante, con una capacidad limitada de 18 a 22 comensales, te sientes como en casa. La decoración es moderna y austera, con predominancia de madera que le da un toque rústico. La cocina está a la vista, lo que añade un punto interesante al ambiente, ya que puedes ver la magia sucediendo en tiempo real. Sí, el mantel no cubre totalmente la mesa, pero esos detalles de manteles y servilletas de lino 100% son siempre de agradecer, y el uso de cubertería de Eternum le aporta un extra de sofisticación.
Optamos por el menú degustación de 49,90 €, y aunque no voy a entrar en todos los platos, la calidad y presentación de cada uno fueron impresionantes. La convivencia entre sabores fue un verdadero festín, aunque el arroz de marisco con romesco podría mejorar un poco. Pero en general, es una comida de primer nivel, ¡cada bocado un deleite! El servicio de agua durante toda la comida y el vermut que nos sirvieron con los entrantes fue otro detalle que se agradece mucho.
Ahora, bien, si te estás preguntando qué tipo de experiencia gastronómica puedes esperar en Quatre Molins, te diría que es una mezcla de cocina de autor y vanguardia, todo en un ambiente íntimo y acogedor. Aunque a veces el comedor puede ser un poco ruidoso y la logística no siempre sea la mejor, la atención al detalle que ponen en cada plato compensa con creces. Es un lugar que vale la pena visitar, donde uno siente que la cocina de alta gama se hace accesible, y sin duda, pienso que Rafel Muria, el chef, tiene muchísimo potencial que aún está por explotar. ¡Así que prepara tus sentidos y lánzate a la aventura!
Cuál es la calificación del restaurante en Tripadvisor
¡Amigos, hablando de Quatre Molins! Si buscan una experiencia gastronómica que satisfaga todos sus sentidos, este es el lugar indicado. Aprecio cómo cada plato es una obra de arte; la comida es exquisita, y la presentación es digna de un museo. Hicimos el menú degustación y, sinceramente, quedamos más que satisfechos. El carpaccio de dorada y el cordero a baja temperatura son verdaderamente destacados. ¡Qué delicia!
La atmósfera del lugar es un total acierto. Con ese ambiente relajante y la música suave en francés, te sientes como en casa pero con un toque de elegancia. ¡Y qué decir del equipo de Rafel! No es fácil conseguir esa estrella Michelin, y estoy seguro de que va a seguir brillando. Cada bocado te lleva a un viaje de sabores que parece casi místico. De verdad, es complicado ponerlo en palabras; hay que vivirlo.
Y, ¿quién diría que comer en la barra frente a la cocina sería un espectáculo? Allí, los sabores estallan en tu boca ¡sin ningún tipo de filtro! Y Rafel, con solo 25 años, está haciendo magia. Solo un consejo, amigo: sonríe un poco más, aunque sea detrás de la mascarilla. A veces, esos detalles marcan la diferencia.
Por otro lado, he oído algunas quejas sobre el espacio. Tal vez es un poquito pequeño para tantas mesas, y la atención podría ser mejor para un lugar de este nivel, pero nada que arruine la comida fantástica. La calidad de los platos y la dedicación que se nota en cada uno de ellos hacen que valga la pena.
Si todavía no han ido, Quatre Molins es, sin duda, una perla en el Priorat. Con dos menús a elegir y extras en la carta, hay algo para cada gusto. Aunque me gustaría que incluyan un menú a la carta con mis platos favoritos para ir más de una vez. Ahora, para aquellos que se pregunten, ¿cuál es la calificación del restaurante en Tripadvisor? ¡Es de 5 estrellas! Sin duda, un lugar que recomiendo al 100%.
Es necesario hacer una reserva para cenar en Quatre Molins
Y hablando de donde cenar, no puedo dejar de recomendarte Quatre Molins, ese restaurante de alta cocina que está en Carrer del Comte de Rius, 8, en Cornudella de Montsant. La primera vez que fui, me quedé alucinado con el ambiente: moderno pero con un toque acogedor que te hace sentir como en casa. La decoración es elegante, pero sin ser pretenciosa, lo justo para que quieras quedarte a disfrutar de la experiencia completa.
Lo mejor de todo son los platos. Cada bocado es como una explosión de sabores. De hecho, si te gusta probar cosas nuevas, te animo a que no te pierdas su menú degustación. Es una experiencia que te lleva a través de un viaje gastronómico que combina ingredientes locales con técnicas de alta cocina. Y eso sin mencionar la presentación, que es digna de una foto para Instagram. ¡Prepárate para captar la envidia de tus amigos!
Además, la carta de vinos es simplemente espectacular. Tienen una selección increíble, y el personal es super amable; te guiará en la elección perfecta para acompañar tu cena. Puedes disfrutar de una botella de vino local que hará que tu paladar se emocione. La atención al detalle es su fuerte, y eso se nota al instante. Te tratarán como a un rey, pero también con la cercanía de un amigo.
Sobre la pregunta de si necesitas hacer una reserva: sí, es muy recomendable. Especialmente si planeas ir durante el fin de semana o en temporada alta. El restaurante suele llenarse, así que mejor asegurarte tu mesa y disfrutar todo sin preocupaciones. De verdad, cada visita a Quatre Molins es un festín, y estoy seguro de que después de la primera vez, querrás volver una y otra vez. ¡No te lo puedes perder!








