
Si buscas un lugar de esos que no quedan, ¡tienes que visitar el Restaurante Can Casadellà! Ubicado en Serra de Daró, este sitio es ideal para disfrutar de un almuerzo de tenedor con una propuesta gastronómica que rinde homenaje a la cocina catalana casera. Aquí, los embutidos y platos guisados son espectaculares, y si tienes ganas de algo a la brasa, también lo encontrarás. Además, el entorno rural es simplemente perfecto para desconectar y disfrutar en buena compañía. No te sorprenderá que sean muchos los que repiten, ¡la experiencia es fiel a la tradición!
La masía, que tiene su origen en un antiguo convento medieval, ha sido transformada en un acogedor restaurante donde la cocina casera brilla con los productos frescos de su propia huerta y granja. Si te animas, su menú es variado, con 33 platos que hacen que cada visita sea una nueva aventura gastronómica. Y para rematar la experiencia, no te olvides de probar el postre de café que tanto alaban los clientes. Sin duda, Can Casadellà es un sitio Must para cualquier amante de la buena comida y el ambiente familiar.
Restaurante Can Casadellà
Mapa Ubicación Restaurante Can Casadellà
Dónde se encuentra el Restaurante Can Casadellà
¡Hola a todos! Hoy quiero hablarles sobre mi experiencia en el Restaurante Can Casadellà, que se encuentra en Afores S/N, Diseminado Afueras, 7, 17133 Serra de Daró, Girona. La verdad es que tenía muchas ganas de probarlo después de escuchar varias cosas, pero me decepcioné bastante. La primera impresión fue que el lugar está muy descuidado, y los animalitos que ves en las fotos no se parecen en nada a la realidad.
La comida, que prometía ser buena, se convirtió en una experiencia aburrida. Tuvimos que esperar cerca de dos horas entre plato y plato. Aunque el servicio fue amable, la espera fue interminable. Y para la cuenta, ¡ni te cuento! La verdad es que daba la impresión de que al dueño no le interesaba cobrar, ¡imagínate para darle de comer a sus clientes! No sé si era un día ‘lento’ o qué, pero vamos, que no planeo volver jamás.
En lo que respecta a la comida, empezamos con unos embutidos de la zona que estaban bastante bien, pero luego la calidad de los segundos platos dejó mucho que desear. Pedí una parrillada y lo que me trajeron parecía más un plato combinado. Además, el pan lo sirven sin tostar y te dicen que lo hagas tú mismo, ¡qué lástima! Los precios son carísimos y liosos, tanto que hasta los camareros se confundían con los menús. Antes de ir, les recomiendo leer las reseñas porque a mí me habría ayudado a evitar esta decepción.
Así que ya saben, si algún día piensan en comer en el Restaurante Can Casadellà, que se encuentra en Afores S/N, Diseminado Afueras, 7, 17133 Serra de Daró, Girona, asegúrense de tener un plan alternativo. ¡Suerte!
Qué tipo de cocina se ofrece en Can Casadellà
La verdad es que las opiniones sobre Can Casadellà son un poco de todo, y si te decides a ir, prepárate para lo que te puedas encontrar. Hay quienes, como yo, hemos tenido experiencias que ni en sueños imaginábamos. Imagínate, entramos con toda la ilusión a las 14:30 con reserva y, ¡sorpresa!, salimos de allí a las 18:00 sin haber terminado la comida. Un verdadero desastre. Los camareros parecían estar en un mundo paralelo, si querías que te trajeran algo, tenías que estar pidiéndolo casi de rodillas. Y lo mejor fue cuando llegó la carne y nos dijeron que no había patatas, solo para ver cómo a la mesa de al lado sí les servían cantidades industriales de ellas. La verdad, ¡se siente la impotencia!
Y es que no es solo eso. He escuchado de experiencias donde el servicio es un poco… digamos, regular. Como ese grupo que, aunque pasaron un buen rato, se la pasaron dando viento para espantar moscas mientras intentaban comer. Dicen que el lugar era bastante grande, pero estar sacudiendo el aire porque tenías más moscas en el plato que judías no es precisamente la idea de una buena comida. Y el encargado, ni se dio cuenta. Vamos, que hay que tener un entorno agradable, al menos eso es básico.
Sin embargo, he escuchado también a quienes les ha encantado. Gente con historias de embutidos y carnes a la brasa que se deshacen en la boca. Ellos dicen que el lugar tiene un encanto especial, sobre todo por su fantástico paisaje. El servicio de algunos miembros del personal, como Roberto, recibió grandes elogios. Todo parece que dependería mucho de cómo te toque el día. Es como una ruleta, pero con comida. Y si buscas una escapada de Barcelona que te haga sentir en casa, bien podría ser este.
Ahora, en cuanto a la cocina, Can Casadellà se especializa en ofrecer carnes a la brasa y embutidos. Eso sí, las opiniones varían mucho sobre cómo se preparan y presentan. Desde comidas que parecen un rancho hasta platos que son motivo de alegría para el paladar. Así que, si decides probar suerte, prepárate para cualquier cosa, ¡pero no olvides ir con paciencia y buen humor!
Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante
¡Y bueno, ya que estamos hablando de restaurante, hablemos de Can Casadellà! Yo realmente no sé qué esperar cuando llegué a este lugar en Serra de Daró. La primera impresión fue un poco chocante: el sitio estaba bastante sucio y con un montón de moscas zumbando por ahí. Uff, eso ya es una señal de advertencia, ¿no crees? Pero, como siempre, decidí darle una oportunidad a la comida. Al final, elegí el menú de 35 €, que ofrecía un poco de carne: un trozo pequeño de conejo, pollo, xistorra y butifarra. Fue una decepción total, la carne estaba reseca, recalentada y, sinceramente, casi no se podía comer. ¡Mis amigos que pidieron calamares también salieron decepcionados! Si quieres, te recomiendo consultar sus reseñas en Tripadvisor; hay mucho que contar.
Por otro lado, aunque mi experiencia fue un desastre, escuché a unos amigos que probaron la ensalada y el cordero. Ellos decían que el cordero estaba realmente rico y, para ser justos, la cantidad de comida era suficiente. Pero, claro, también vieron algunas moscas rondando, así que... no es que haya muchas diferencias. Por 22 euros, parece que es un lugar de altos y bajos. La ubicación es tranquila, lo cual es un plus si quieres escapar del bullicio, pero la experiencia gastronómica, claramente, podría ser mejor.
Lo más curioso fue la experiencia de un grupo que se sentó cerca nuestra. Decían que el lugar, aunque un poco rústico y peculiar, tenía serios problemas con la manipulación y conservación de la comida. Se escucharon comentarios sobre embutidos secos y hasta un rabo de toro que estaba bien, pero que el postre era de polvos. ¡Ay, qué pena! Imagínate, la mujer del grupo pasó la tarde en el lavabo tras comer caracoles, lo que le hizo reír a muchos, pero a ellos no tanto. ¡Ah! Y un perro entró en la cocina justo enfrente de todo el mundo, un espectáculo cómico y a la vez antihigiénico.
Así que, para responder a la gran pregunta: ¿tienes que hacer una reserva para comer en Can Casadellà? Pues, según lo que he oído, parece que no es estrictamente necesario. Pero con esas experiencias tan variadas, quizás sería mejor llamar por si acaso. Así, te aseguras de que puedas elegir entre los “mejores” platos que puedan ofrecer —o quedarte con la valiente opción de aventurarte sin aviso previo. ¡Suerte si decides ir!
Qué platos son recomendados en el menú de Can Casadellà
La experiencia en Can Casadellà fue realmente un acierto después de nuestra ruta en moto. Desde que llegamos, esa masía tiene un rollo encantador, ideal para grupos de amigos, parejas o incluso familias con niños. Ya solo el camino hacia allí va sumando puntos; te rodeas de naturaleza y, si tienes suerte, puedes ver a los pavos reales y gallinas correteando por ahí. ¡Un espectáculo! Y eso sin contar los cabras que están por el camino.
La atención que recibimos fue de lo más amable. El responsable del lugar se notaba que disfrutaba de su trabajo, lo que hizo que nos sintiéramos muy cómodos. Y luego, la comida. ¡Qué delicia! El menú te permite elegir entre varios entrantes, y tienen una ensalada fresca y una tabla de embutidos que son un homenaje a la gastronomía local. No te puedes ir sin probar los caracoles, que estaban de rechupete. Para el plato principal, yo opté por la paella de mar y montaña, y tengo que decir que le puso un 9.9 porque no les quiero dar un 10, pero casi. Definitivamente, todo estaba espectacular.
A pesar de que vi algunas reseñas no tan buenas, nuestra experiencia fue más que positiva, así que no nos importa lo que digan. Las críticas de quienes se quejaron del servicio nos resultan raras, porque nosotros nos sentimos bastante atendidos. Pero bueno, cada uno tiene sus momentos, ¿verdad? Además, el precio estaba genial para lo que recibimos. Entonces, ¿qué platos son recomendados en el menú de Can Casadellà? Sin duda, los caracoles y la paella de mar y montaña son un must. ¡Repetiremos sin duda y lo contaremos a todos nuestros amigos!
Can Casadellà ofrece opciones vegetarianas o veganas
¡Bueno, como te decía, si estás buscando un plan cercano y sin complicaciones, Can Casadellà es el lugar ideal! Este restaurante rural en Serra de Daró tiene ese encanto auténtico que te hace sentir como si estuvieras en casa de un amigo. Aquí no hay protocolos ni formalidades, solo buena comida que hace homenaje a lo tradicional con sabores ricos y plenos. Imagínate disfrutando de platos generosos, todos elaborados con productos frescos y locales. ¡Eso sí que es una delicia!
Y no te preocupes por el servicio, porque es increíblemente cercano y amable. Te tratan con esa calidez que hoy en día se agradece tanto, como si fueras parte de la familia. Verás que el ambiente es relajado y tranquilo, perfecto para desconectar del bullicio. Además, el encanto rústico del lugar hace que cada visita sea una experiencia memorable. Si te va lo auténtico, seguro que querrás repetir. ¡No defrauda!
Claro, no todo es perfecto, y he oído algunas historias de otras experiencias que fueron menos agradables. Por un lado, hay quienes se han quejado de que la atención deja mucho que desear en ocasiones. Esto puede ser un bajón, porque cuando uno va a un restaurante, espera disfrutar sin tener que estar reclamando continuamente. Pero, si logras dar con el buen trato y la comida en su punto, la experiencia puede ser muy positiva.
Y ya que estamos en el tema de la comida, si eres vegetarian@ o vegano, puede que aquí no encuentres una oferta muy amplia. Can Casadellà se enfoca más en la cocina tradicional con embutidos y recetas caseras, así que las opciones específicas para dietas vegetarianas o veganas pueden ser limitadas. Es buena idea llamar antes y preguntar si tienen platos que se ajusten a tus necesidades. Pero si llevas un grupo y estás dispuesto a disfrutar de lo que ofrecen, te aseguro que la experiencia será memorable. ¡Así que ya sabes, podrías tener una buena aventura gastronómica por delante!
Cuál es el ambiente del restaurante y qué tipo de experiencia se puede esperar
La verdad es que Can Casadellà tiene un encanto auténtico que se siente desde el momento en que llegas. Ahí está el gran Rocky, el cerdo que parece que se adueña del lugar, paseando por la entrada como si fuera el dueño. Y no son solo él y unas gallinas sueltas, sino que todo el ambiente es bastante peculiar y único. Te hace sentir que has llegado a un rincón donde el tiempo se ha detenido un poco, y eso es algo que amigos y familias suelen apreciar cuando buscan una experiencia diferente.
La comida, en general, tiene un toque de calidad que se nota. Los embutidos caseros son pura delicia; a mí me encantaron. La carne a la brasa, aunque en algunas reseñas dicen que no es la mejor, yo creo que si le das tiempo y no te dejas llevar por el ritmo trepidante del servicio, puedes disfrutarla. Claro, el trato del personal puede ser un poco lento y caótico, pero esa es parte de la experiencia, ¿no? ¡Hay que relajarse y dejarse llevar por el momento! Si vas con prisa, quizás no sea el mejor sitio, pero si te entregas al descontrol, lo vas a pasar genial.
Y hay que mencionar a Edu, el jefe del lugar, que lleva su barretina con mucho orgullo. Es todo un personaje, siempre está por allí asegurándose de que todos se sientan bienvenidos. Él, junto con el ambiente lleno de risas y un par de animalitos interferentes, te puede hacer olvidar un poco las quejas sobre el servicio o lo que sea que esté pasando en la cocina. Así que, si buscas un lugar auténtico para disfrutar con amigos o en familia, este sitio es toda una aventura. Una experiencia donde el ambiente te da la sensación de estar en casa, aunque rodeado de un poquito de caos. Perfecto para compartir anécdotas o simplemente ponerte al día con los que más quieres.
Se puede disfrutar de comidas a la brasa en Can Casadellà
La verdad es que Can Casadellà tiene su encanto, pero el servicio fue un auténtico desastre en nuestra última visita. Las tostadas no llegaron nunca, la comida estaba fría y, cuando fuimos a reclamar, parecía que hablábamos a la pared. Uno de nosotros se quedó sin comer porque su plato se lo llevaron a calentar y nunca volvió. ¡Y eso que pedimos lo más sencillo! Vamos, un fallo tras otro. Pero, si algo es cierto, es que la ubicación es bastante buena. Al menos, está bien situado, porque el servicio fue un cero a la izquierda.
A pesar de eso, el lugar tiene un aire rústico y auténtico que te puede gustar, aunque no voy a mentir, estaba sucio y lleno de moscas. ¡Incluso los perros salían de la cocina paseando por el comedor! No sé tú, pero yo prefiero no tener compañeros peludos en la mesa. Lo bueno es que la comida es exquisita y muy abundante. Honestamente, pocas veces he probado unos caracoles tan buenos como los que sirven ahí. Y ni hablar de la carne a la brasa, que es para morirse de rica.
La última vez que fuimos fue un sábado y, aunque nos costó un poco, al final nos dimos cuenta de que el sitio es ideal para grupos. ¡Había música en vivo y hasta baile! A veces, a pesar de los tropiezos, hay momentos que hacen que valga la pena. Además, desayunos muy top: te reciben con una tabla de embutidos que ya es toda una experiencia, y si sigues con el estómago lleno, puedes pedirte unas galtas a la brasa que son simplemente espectaculares.
Y sobre la pregunta del millón: ¿se puede disfrutar de comidas a la brasa en Can Casadellà? Sí, 100%. Siempre que te puedas abstraer de los detalles del servicio y el ambiente, la carne a la brasa es realmente rica, además de producida en su propia granja. La comida prevalece, dicen por ahí, y la verdad es que a veces eso es suficiente para olvidarse de todo lo demás. ¡Así que si buscas una experiencia auténtica y no tienes prisa, este es tu lugar!
Qué características hacen que el restaurante sea acogedor
Y hablando de lugares donde comer, no puedo dejar de mencionarte Can Casadellà. Este restaurante, que está en Afores S/N, Diseminado Afueras, 7 en el increíble pueblito de Serra de Daró, Girona, tiene un encanto que te atrapa desde el primer momento. Cuando llegas, ya puedes sentir la vibra relajada del lugar. Es como si te estuvieran diciendo: "Aquí puedes disfrutar y desconectar".
Lo que realmente sorprende es su decoración. Tienen una mezcla de elementos rústicos y modernos que resulta súper acogedora. Las mesas de madera maciza y las sillas cómodas son perfectas para pasar un rato largo disfrutando de la comida. ¡Y ni hablar del trato! El personal es super amable, siempre con una sonrisa y listos para recomendarte algo delicioso del menú. Sé que a muchos les encanta cuando el dueño pasa a charlar un poco y compartir historias sobre los platos que sirven.
Hablando del menú, los platos están llenos de sabor y frescura. Los ingredientes son locales, así que siempre puedes esperar una explosión de sabores auténticos. Lo mejor es que puedes probar desde platos tradicionales catalanes hasta opciones más innovadoras que simplemente te hacen querer repetir. Y si eres de los que busca un buen postre, los de aquí tienen una tarta de queso que es simplemente de otro mundo. Reconócelo: ¡te va a costar resistirte!
Ahora, si hay algo que realmente hace que Can Casadellà sea tan acogedor, son las pequeñas cosas. La iluminación suave crea un ambiente cálido y apacible, perfecto para charlar con amigos o una cena romántica. Además, la musiquita de fondo le agrega un toque extra sin ser molesta. En resumen, es un lugar donde sientes que puedes relajarte, disfrutar de buena comida y, sobre todo, sentirte como en casa. ¡No podemos dejar de hablar de este sitio la próxima vez que nos veamos!








