
Si buscas una auténtica experiencia de la cocina catalana, Masía Can Cladelles es tu lugar ideal. Ubicada en un encanto natural en Sentmenat, esta masía de piedra del siglo XVIII te recibe con un ambiente rústico y un sinfín de opciones deliciosas que van desde calçots hasta suculentas carnes a la brasa. Aquí no solo disfrutarás de la comida, sino que el trato es excepcional, y es perfecto para familias, amigos o una escapada romántica. Eso sí, cuidado con el vino de la casa, que entra fácil y sale caro.
En el menú, cada plato destaca por su frescura y calidad, así que prepararos para saborear delicias clásicas y caseras. Desde canelones hasta bacalao, cada bocado te hará sentir como en casa. Con precios más que razonables y un entorno que invita a relajarse y pasear, la Masía Can Cladelles es un plan que no deberías dejar pasar. Además, su ambiente hogareño y el servicio impecable hacen que cada visita sea más que una simple comida; es toda una experiencia.
Masía Can Cladelles
Horarios Masía Can Cladelles
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–17:00 |
| jueves | 9:00–17:00 |
| viernes | 9:00–17:00 |
| sábado | 9:00–17:00 |
| domingo | 9:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Masía Can Cladelles
Dónde se encuentra la Masía Can Cladelles
¡Hola, amigos! Si buscan un lugar donde disfrutar de auténtica cocina catalana, tienen que conocer la Masía Can Cladelles. Este encantador restaurante está situado en Can Cladellas, 1, 08181 Sentmenat, Barcelona. Imaginen una estupenda masía del siglo XVI que no solo les ofrece un ambiente único, sino también una experiencia gastronómica para chuparse los dedos.
Lo mejor que pueden hacer es probar el MENU CALÇOTADA cuando sea temporada. ¡Es una delicia! Los calçots vienen acompañados de una salsa romesco que está de 10, y cómo no, no pueden faltar las patatas fritas caseras, que son simplemente excepcionales. Además, el “pan tumaca” con un toque de ajo le da un puntazo que les va a encantar. Y déjenme decirles, la crema catalana que sirven es simplemente buenísima. Todo esto sumado a un servicio que realmente destaca por ser amable y rápido.
Hablando de la atmósfera, aquí se sienten como en casa. Es un lugar acogedor, perfecto para una comida en familia o con amigos. Aunque a veces el ruido puede ser un poco alto, no se preocupen, ¡eso solo significa que todos están disfrutando igual que ustedes! La verdad es que muchas veces, el lugar se llena de vida, pero el equipo siempre hace su mejor esfuerzo para que la experiencia sea grandiosa, incluso si están desbordados de trabajo.
Y para quienes se lo estén preguntando, hay plazas de aparcamiento gratuitas y el acceso es facilísimo si van con sillas de ruedas o con peques. Así que no hay excusas para no disfrutar de un buen festín. ¡Así que ya lo saben, no se pierdan la oportunidad de visitar la Masía Can Cladelles, un rincón donde la gastronomía catalana brilla!
Qué tipo de cocina se ofrece en Masía Can Cladelles
Y si hablamos de la Masía Can Cladelles, ¡vaya descubrimiento! Tienes que visitar este lugar si eres fan de la comida catalana. La calçotada es casi un deber aquí, y la variedad de platos es impresionante. He estado allí un par de veces y siempre salgo satisfecho. El menú es bastante completo y variado, perfecto para los que quieren probar un poco de todo. Por unos 30-40€ por persona, te aseguro que te vas a poner las botas.
El ambiente tiene su encanto, aunque a veces puede estar un poco ruidoso, especialmente si el comedor está lleno. Pero con el servicio tan amable que tienen, se te olvida pronto. Las camareras son súper simpáticas, y siempre están dispuestas a echar una mano. Eso sí, hace un pelín de frío en invierno, así que si decides ir en esa época, ¡lleva tu chaqueta! Pero la atmósfera rural y el entorno son maravillosos, así que vale la pena.
Si te decides por ir, asegúrate de probar los gírgoles, rovellones a la brasa y el xai a la brasa, son verdaderas delicias. Y si eres fan de las verduras, su parrillada es un must. Como bonus, el aparcamiento es gratuito y hay un montón de espacios disponibles, lo que siempre es un alivio. Además, tienen acceso para sillas de ruedas, así que es un sitio muy inclusivo.
Ahora, respondiendo a tu pregunta, en Masía Can Cladelles se ofrece una cocina típica catalana, destacando platos como los calçots y las opciones a la brasa. Con un ambiente acogedor y un servicio que se esfuerza por hacerte sentir como en casa, definitivamente es un destino para los amantes de la buena comida. Así que ya sabes, ¡empaca tus ganas de disfrutar y lánzate a esta experiencia gastronómica!
Qué época data la construcción de la masía
Y ya hablando de la Masía Can Cladelles, que es donde estuvimos, ¡vaya experiencia! El lugar tiene un ambiente rústico y acogedor, ideal para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Cuando llegamos, notamos que hay un espacio amplio para aparcar, lo cual siempre es un plus, ¿verdad? El lugar tiene varias estancias, así que hay espacio de sobra para que la gente se sienta cómoda sin sentirse agobiada.
La comida es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. No sé si mencioné, pero empezamos con una ensalada gigante que estaba muy completa y fresca. Luego, la escaixada de bacalao fue un auténtico hit en la mesa. Y ni hablar de la parrillada de verduras y las butifarras que nos dejaron con ganas de más. Además, las costillas de cordero estaban para chuparse los dedos. ¡Ah! Y no te olvides del porrón de vino de la casa con gaseosa que le da un toque muy divertido a la comida. Sin mencionar las patatas caseras y las alubias del ganxet que acompañaban perfecto todo.
El postre fue otro nivel: pedimos la crema catalana, que es un clásico, y también probamos el miel y mató y el músico (una mezcla de frutos secos con moscatel). De verdad, estaba todo muy rico y bien presentado. El personal fue súper atento, siempre con una sonrisa y pendientes de que no nos faltara nada. Si vas, reserva mesa por si acaso; prefieres no acabar esperando al próximo turno, y eso podría arruinar un poco la experiencia.
A pesar de que hay un par de detalles que podrían mejorar —como la falta de acompañamientos con las carnes a la brasa o el ambiente un poco ruidoso— la relación calidad-precio es realmente buena. ¡Es un buen sitio para disfrutar de cocina catalana a la brasa a un precio razonable, entre 20-30 € por persona!
Por cierto, para los curiosos, la masía data del siglo XVIII, lo que le da un aire histórico y encantador al lugar. Está rodeada de un entorno natural que remata la experiencia. Así que, ya sabes, si buscas un lugar auténtico donde disfrutar de la gastronomía catalana, Masía Can Cladelles es definitivamente una opción que merece la pena.
Cuál es el ambiente que se puede esperar en Masía Can Cladelles
Como te contaba, Masía Can Cladelles es simplemente espectacular. Ya es la segunda vez que volvemos y, de verdad, nos encanta. La comida es de muy buena calidad, con platos abundantes y a un precio que te deja sorprendido, ¡donde por menos de 80 euros hemos probado de todo! Desde calçots hasta esa buena butifarra con patatas y mongetes que te hace rechinar los dientes de felicidad. Además, las camareras son súper atentas, siempre están ahí cuando las necesitas y con una sonrisa que te hace sentir como en casa, especialmente Ainhoa, que nos atendió de maravilla.
Hablando de la masía, el lugar es precioso, típico y tiene ese aire rústico que te transporta a otra época. Además, ¡no te preocupes por el aparcamiento! Hay muchas plazas libres. Es cierto que hay un par de detalles a tener en cuenta: a veces puede ser un poco ruidoso, especialmente si hay varias mesas ocupadas, y el camino para llegar tiene algunos baches, así que vete con cuidado al volante. Pero la vista que te espera y el ambiente hacen que valga la pena.
En cuanto a lo que han cultivado, muchos ingredientes son de producción propia, como los huevos frescos de sus gallinas. Tienen hasta una granja con ovejas, gatos y ocas malhumoradas que, no sé tú, pero a mí me encanta ver. Y si llevas niños, ¡se lo pasarán genial! Hay mesas en el exterior con techo, así que puedes disfrutar del aire libre, sobre todo cuando el tiempo es bueno. En resumen, el ambiente es cálido y acogedor, algo rústico pero con un toque familiar que hace que quieras quedarte a disfrutar un rato más. Sin duda, una experiencia que vale la pena repetir.
Qué platos destacados se mencionan en el menú
¡Así que estás pensando en Masía Can Cladelles! Te cuento un poco más sobre este lugar que, aunque tiene sus altibajos, merece la pena conocer. Primero, hay quienes han tenido una experiencia increíble, ¡como ese grupo de ciclistas! Ellos lo disfrutaron a tope y destacaron el trato de Martina y Keral, que se lucieron con una atención de primera. La comida, además, estuvo de diez, especialmente con el menú ciclista que ofrece, ¡todo súper bien de precio!
Ahora, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Por ejemplo, un amigo me comentó que su experiencia fue un poco más decepcionante. Aunque la comida estaba bien, no pudo evitar sentir que los calçots eran más pequeños de lo esperado y el lugar estaba bastante ruidoso. También mencionó que el servicio no fue el mejor: a veces, podía parecer que no entendían lo que pedían. Pero bueno, cada visita es un mundo y a veces solo hay que encontrar el momento adecuado para disfrutar de la experiencia.
Si decides probarlo, no te olvides de pedir los mongetes del Ganxet, que son una delicia, junto con el famoso PA Torrat que no deja indiferente a nadie. También escuché maravillas sobre las patatas fritas caseras y los profiterols. Y, por supuesto, ¡no puede faltar el vinito en porrón, que es toda una experiencia catalana! El menú de calçotada también es muy completo, así que si estás por la zona y te apetece una buena comilona, este es un plan a considerar.
En resumen, tienen opciones para todos: desde un buen desayuno, pasando por comidas tradicionales, ¡e incluso un menú especial para ciclistas! Así que si decides arriesgarte con Can Cladelles, solo ve con mente abierta y ¡espero que tu experiencia sea tan buena como la de muchos otros!
Es la Masía Can Cladelles un buen lugar para familias y amigos
Y si hablamos de la Masía Can Cladelles, déjame decirte que es un lugar de 5 estrellas. Este restaurante es un pedacito de cielo en Can Cladellas, 1, 08181 Sentmenat, Barcelona, donde la comida catalana se convierte en una experiencia gustativa de otra dimensión. La calidad de los platos es simplemente espectacular, desde la parrillada de verduras hasta ese filet de vedella que no puedes dejar de recomendar. Además, si eres fan de lo rústico y acogedor, esta masía preciosa te va a encantar; tiene ese aire de buen rollo y familiaridad que la hace perfecta para cualquier celebración.
Lo que realmente hace la diferencia son Rosa y Cisco. Ellos son el alma del lugar, siempre atentos y amables. Aunque a veces los calçots pueden salir un pelín crudos, la atención que recibes compensa cualquier pequeño detalle. Y no puedo olvidar mencionar que el menú ciclista está de muerte. Por solo 14 euros, te llenas de botifarra, un montón de verduras a la brasa y ese pan tostado que es pura delicia. ¡Todo en un ambiente que grita 'aquí te cuido yo'!
Y lo mejor es que no hay que preocuparse por el aparcamiento, ya que hay muchas plazas disponibles y es gratuito. Hablar de los chupitos de ratafia y los músicos sorpresas que te dejan al final es solo la guinda del pastel. Es un lugar donde la comida de calidad y los buenos momentos se unen.
Entonces, ¿es la Masía Can Cladelles un buen lugar para familias y amigos? ¡Totalmente! Si estás buscando un sitio donde disfrutar de un brunch delicioso en buena compañía y celebrar esos momentos especiales, este es tu lugar. La variedad de platos, el ambiente chido y sobre todo el trato exquisito hacen que siempre quieras volver. Así que, ¡no lo dudes y planifica tu próxima visita ya!
Se recomienda realizar reservas para visitar Masía Can Cladelles
Y si estás buscando un lugar donde disfrutar de la auténtica cocina catalana, te tengo una recomendación que no te puedes perder: Masía Can Cladelles. Este restaurante es una joya escondida en Sentmenat, rodeado de naturaleza y con un ambiente súper familiar. La verdad es que la masía es preciosa, y comer allí te hace sentir como si estuvieras de vacaciones en plena montaña. Además, ¡tienen una zona de aparcamiento increíblemente amplia!
Hablando de la comida, prepárate para disfrutar de unos calçots que están de muerte. Si eres amante de los sabores intensos, no dejes de probar su butifarra; te aseguro que no te arrepentirás. Las chicas que trabajan allí son un encanto, siempre con una sonrisa y dispuestas a ayudarte. La experiencia es redonda, con un servicio ágil y un ambiente que invita a quedarse un buen rato. Honestamente, el precio no está nada mal, oscilando entre los 20 y 30 € por persona.
Si quieres una recomendación estrella del menú, no puedes perdernos la crema catalana o la parrillada de verduras. Todos los platos que probé estaban super frescos y bien preparados. El mejor momento para visitarlo es con amigos o familia, ideal para pasar un día genial en la naturaleza. La calidad de la comida es un 10/10, y el servicio no se queda atrás.
Ahora, si te estás preguntando si deberías hacer una reserva, te diré que, dependiendo de cuándo planees ir, podría ser buena idea. Si vas en fin de semana o durante las fiestas, probablemente necesitarás reservar, ya que el lugar se llena de gente que busca disfrutar de esta experiencia tan especial. No te quedes sin probarlo, ¡es un sitio que querrás repetir!








