
Mas Gircós es una masía del siglo XVII ubicada en Sant Ferriol, Girona, rodeada de 76 hectáreas de naturaleza impresionante. Este lugar es perfecto para escapadas con amigos o familiares, ya que ofrece un sinfín de actividades al aire libre. Desde la piscina y el rocódromo hasta el emocionante circuito de aventura con tirolinas y puentes flotantes, aquí la diversión nunca falta. Además, hay espacios ideales para relajarse como la terraza ajardinada y una antigua era, donde puedes disfrutar del aire puro y la tranquilidad del entorno.
Imagina pasar el día explorando la Edad Media en el campo de torneo medieval o descubriendo los secretos del Parc Natural de la Zona Volcànica con programas educativos de primera. Ya sea que vengas en un grupo grande o con toda la familia, Mas Gircós tiene habitaciones para 174 personas y espacios polivalentes que se adaptan a cualquier necesidad. ¡Así que empaquen sus cosas y prepárense para una experiencia única en un rincón maravilloso de la Garrotxa!
Mas Gircós (casa de colònies)
Mapa Ubicación Mas Gircós (casa de colònies)
Qué es Mas Gircós
¡Hola, gente! Hoy quiero contarles sobre mi escapada a Mas Gircós, en Sant Ferriol, Girona. Fuimos del 16 al 18 de junio de 2025 y, bueno, digamos que fue toda una experiencia. Desde que llegamos, sentimos que estábamos en un lugar bastante rústico, para ser generosos. Las habitaciones, por ejemplo, podían hacer un buen concurso de 'cuál es la más rara'. La de 12 tenía un dibujo muy... peculiar en la pared y estaban súper mal aprovechadas. Había seis literas apretujadas, apenas cabía una persona entre ellas. Y no me hagan hablar de la habitación 7; una cama rota y otra que, honestamente, daba un poco de miedo, porque había cosas totalmente asquerosas y mal limpiadas por ahí.
Ahora, si hablamos de las actividades, ¡puf! Por un lado, hacer kayak suena genial, pero la piscina solo la usamos una vez. Lo que sí hicimos fue bailar, cenar y volver a bailar mucho más de lo necesario. Cada mañana había que levantarse a bailar un baile llamado '12 a 12', y si una sola persona no se movía, volvíamos a comenzar. Casi quiero llorar solo de pensarlo. Aunque, debo admitir que el bosque vertical estuvo bastante bien, aunque me hice un raspón en la pierna por un resbalón. Por otra parte, con los monitores era un poco inconsistente. Ellos tenían más reglas que una cárcel: 'No se puede salir del bosque' y 'Si te caes, tú solito te levantas'. Menos mal que a veces eran de ayuda, pero ¡uf!
Lo que me traía de cabeza era el tema de la comida. La verdad es que era aceptable, pero si no te servían los profes, establecían porciones mínimas que te dejaban con ganas de más, en plan '¿eso es todo?'. Y luego estaban los baños... ¡Ay, no! Desde duchas que parecían de una película de terror hasta una araña gigante en el baño del medio que estaba más cerca de los vampiros que de cualquier cosa decente. Cada vez que iba allí, me sentía como si fuese a la guerra, temiendo un ataque de la araña más grande que el cola de una ballena.
En resumen, ¿qué es Mas Gircós? Es una casa de colonias donde puedes hacer actividades como kayak o trecking, pero no te engañes; el ambiente es más rústico de lo que esperas, y las habitaciones... bueno, mejor no entrar a detalles. Tienes que preparar tu alma para mucho baile y un poco de aventura en el bosque, aunque eso signifique lidiar con monitores que parecen más bien de la época medieval. Así que, si buscas un lugar con mucha diversión y risas (y no te importa un poco el desastre), tal vez te lleves un recuerdo o dos de Mas Gircós. ¡Ánimo!
En qué siglo fue construida Mas Gircós
Y bueno, después de lo que leí sobre Mas Gircós, creo que la experiencia fue, como mínimo, peculiar. La verdad es que no sé cómo se puede encontrar un lugar que tenga tanto potencial pero que parece estar en una batalla eterna con el tiempo. Me alegra saber que mi hija volvió súper contenta, pero no puedo evitar preocuparme un poco por las historias que he escuchado. O sea, ¿en serio alguien pensó que dejar a un grupo de niños en un camino que se inunda cada vez que llueve era una buena idea? Hay que tener cuidado, porque los caminos son un verdadero desastre, y no quiero ni pensar en lo que puede pasar con los más pequeños correteando por ahí.
Mis amigos que fueron hace tiempo decían que las habitaciones eran un poco como las de un hospital abandonado, y vamos, ¡eso tampoco es muy tranquilizador! Y ni hablar del olor que algunos comentan... ¿en serio te quedas con ese "aroma" a aguas residuales? Si ya es difícil encontrar un buen sueño en un campamento, imagínate con ese "toque especial". Está claro que tienen que mejorar algunas cosas si quieren que su reseña sea un poco más brillante.
El tema de los mosquitos también me dejó pensando. ¿De verdad no sabían lo de las mosquiteras? O sea, esas pequeñas criaturas pueden arruinar tus vacaciones en un abrir y cerrar de ojos. La noche se puede volver una feria de picaduras, y luego andar así por ahí no es lo ideal. Y la comida... a todos nos gusta un buen plato, pero si la calidad es cuestionable y el agua "potable" es un mito, la situación se complica.
Dicho esto, me entero que Mas Gircós fue construida en el siglo XIX, y sí, parece que se ha quedado atrapada en el tiempo con algunas de sus instalaciones, pero hey, hay que alabar el espíritu y la fusión de la naturaleza con la aventura. Eso sí, para los próximos que vayan, hagan un favor a sus almas y lleven mucha agua y crema para picaduras. La supervivencia es clave, y aunque el lugar tenga sus troncos podridos, siempre se puede sacar algo bueno de la experiencia. ¡Buen viaje y suerte!
Dónde se encuentra ubicada Mas Gircós
Y bueno, ya te contaré que estuvimos dos días en Mas Gircós, que más que vacaciones, fue una experiencia... digamos, curiosa. Para empezar, que no había fuentes de agua! Nos pasábamos el día esperando a que llegara la hora de las comidas o cenas para hidratarnos un poco. A la hora de merendar, nos daban un trozo de pan pequeño y tres onzas de chocolate, y te juro que eso no llenaba ni un ratón. El pan era como un aperitivo, más que una comida real. En fin, la comida, un poco sosa y todo un poco pasado de cocción; el pollo que nos dieron, seco y duro como una piedra. ¡Qué te puedo decir!
Las actividades, bueno, pasables. Recuerdo que los colchones eran tan duros que parecía que íbamos a hacer gimnasia rítmica en vez de dormir. Cuando fuimos a poner las sábanas y el saco de dormir, nos encontramos un par de bichos que ni te cuento… ¡Qué aventura! Al menos las duchas estaban bien, podía regular el agua sin problemas, y eso fue un alivio. Pero, los juegos de noche eran un verdadero aburrimiento, había que encontrar a los monitores que estaban escondidos y nos hacían dibujarles como si fuéramos unos detectives. La “discoteca” olía a granja, de verdad, suerte que las puertas estaban abiertas para dejar entrar un poco de aire fresco.
A pesar de eso, tengo que admitir que el lugar es bastante bonito, bien cuidado y rodeado de naturaleza. Aunque, como te decía, mi hijo lleva yendo a Mas Gircós desde que era muy pequeño, y el cuidado de los monitores siempre ha sido excepcional, con una paciencia enorme. Es un lugar donde los peques pueden aprender valores, convivir y pasar un buen rato en un entorno natural increíble. Por cierto, para que te hagas una idea, Mas Gircós se encuentra en la dirección S/N, 17850 Sant Ferriol, Girona. Así que si quieres algo más de información o alguna recomendación, ¡no dudes en pedírmelo!
Cuántas hectáreas rodean Mas Gircós
¡Ah, Mas Gircós! Te cuento que reservamos para el puente de diciembre y tuvimos nuestros momentos de duda cuando vimos que era una casa de colonias. Pensamos que nos habíamos equivocado y que solo aceptaban grupos grandes, pero al final nos dijeron que también aceptaban familias y grupos pequeños. Cuando llegamos, un poco en modo aventura, no encontrábamos a nadie al principio, ¡pero ya sabes cómo son estas cosas! Eso le dio un toque de misterio al inicio de nuestro viaje.
El entorno es espectacular y te hace querer relajarte y desconectar de todo. La masía es grandísima, con habitaciones para compartir, así que si vas con amigos o familia, hay espacio para todos. Los aseos son compartidos, eso sí, así que prepárate para el “compartir” en su máxima expresión. Pero ah, ¡la comida vegana! De verdad, fue un gran descubrimiento, y para quienes nunca la han probado, te aseguro que te quedarás con ganas de más. Una de las mejores experiencias fue un retiro de yoga que hicimos. Las carpas donde realizamos las actividades eran enormes, y en el exterior había una piscina de agua salada y área de acampada con sombras que nos hicieron sentir en un verdadero refugio.
Hablando de anécdotas, me acuerdo de aquel viaje en grupo que hicimos… ¡qué recuerdos! Vuelvo como el alumno de primero de bachillerato a testificar sobre esa increíble (y un poco caótica) casa de colonias. Mis compañeros y yo nos reímos de las situaciones que vivimos allí. Cuando llegamos, la estructura parecía una mezcla entre una casa de campo y una fortaleza de rock. Las escaleras eran más desiguales que la sonrisa de un niño con los dientes de leche y las camas, oh Dios, producían una sinfonía nocturna que ni Vivaldi podría haber compuesto. La habitación 7 era un verdadero museo del polvo, y las mantas, bueno… hornos de lija para pintores serían el término más amable para describirlas.
La parte gastronómica fue otra odisea, con un pan fossilizado que hizo volar a uno de mis amigos por el aire. El agua escaseaba más que en Marte, y no me hagas empezar con los monitores, que tenían un aire muy especial, digamos. Por las noches, tenía la sensación de que la luz se producía a pedales. La actividad más curiosa fue buscar a los monitores que estaban escondidos como si jugáramos al escondite con extraterrestres.
Ah, y para que lo sepas, Mas Gircós está rodeado de un entorno natural impresionante con alrededor de 17 hectáreas. ¡Un lugar perfecto para perderse y disfrutar de la naturaleza! Así que ya sabes, si decides volver, prepárate para otra ronda de risas y alguna que otra aventura loca.
Qué tipo de actividades al aire libre se pueden realizar en Mas Gircós
La experiencia en Mas Gircós ha sido un poco de montaña rusa, ¿no? Por un lado, tenemos a los que han estado ahí y dicen que es un increíble sitio. Mis hijos ya me están preguntando cuándo volvemos porque han quedado encantados. La verdad, me encanta ver ese brillo en sus ojos cuando hablan de los monitores, que se nota que realmente disfrutan lo que hacen. Eso le da un punto extra a la casa, y no hay duda de que, si tienes peques, este es el lugar ideal.
Pero, por otro lado, me llegó el relato de esa colonia de los niños de 4º y hay que decirlo: fue un desastre. Con agua fría para ducharse y un montón de niños con vómitos, incluyendo a mi hija, esto no pinta bien. Y eso que se supone que deberían haber disfrutado a tope, no tener que sufrir porque la comida era insuficiente y el ambiente dejaba mucho que desear... A nadie le gusta recibir una queja culinaria más fuerte que un golpazo. Vamos, que fue como una película de terror en lugar de un campamento divertido. ¡Qué rabia!
A pesar de toda esta movida, hay que reconocer que Mas Gircós está en una ubicación privilegiada. En medio de la naturaleza, lejos del estrés de la ciudad y la contaminación. Ya me imagino disfrutando de esas vistas panorámicas en la terraza ajardinada, algo que podría valer la pena, sobre todo si la comida y el servicio son de 10, como dicen algunos. Y ya que estamos, hay que resaltar que hay un montón de actividades al aire libre que puedes hacer. Desde disfrutar de rutas de senderismo, hasta juegos en grupo o talleres de naturaleza. Son cosas que podrían hacer que el lugar cobre vida y se olvide, aunque sea un poco, de esos malentendidos que han pasado.
Al fin y al cabo, haciendo un balance de todo, parece que Mas Gircós es un lugar con mucho potencial, pero definitivamente necesita una buena revisión de sus servicios para que los peques realmente disfruten de una experiencia que les quede grabada para bien. ¿Con quién me voy a quejar sobre la comida de arroz crudo y los problemas con el agua? ¡Hay que hacer ruido, gente!
Hay instalaciones deportivas disponibles en Mas Gircós
La verdad es que Mas Gircós es un lugar que tiene su encanto. Recuerdo que estuvimos en la boda de un amigo y todo salió estupendo. El servicio fue genial y muy atento, asegurándose de que no faltara de nada durante todo el evento. Además, la comida estaba superbuena, solo que algunos comentaron que la temperatura no siempre era la ideal. En general, ¡fue un día precioso y la ubicación no se podía pedir más! La verdad es que las vistas son increíbles.
Hablando de espacio, es un excelente lugar en la naturaleza para compartir momentos con amigos o con la familia. Aunque, como mencionaron algunos, puede que la atención en las comidas no sea perfecta. A muchos les encantó el ambiente tranquilo, ideal para desconectar y relajarse. Aguanta lo que dicen los compañeros que tuvieron una experiencia menos buena, y es que a veces las expectativas pueden jugar una mala pasada, especialmente cuando se trata de camas incómodas y habitaciones un poco descuidadas.
Y sí, en términos de instalaciones es un lugar formidable para realizar todo tipo de eventos. Por lo que he escuchado de otros, la interacción con los monitores es increíble, hay un montón de actividades para hacer. Siempre se habla de la alegría y buen rollo que se vive cuando se comparte en grupo. Te animo a que si decides ir, te lleves buena compañía, porque sin duda eso suma un montón.
Ahora, para responder a esa pregunta que me lanzaste: ¿Hay instalaciones deportivas disponibles en Mas Gircós? Aunque no tengo detalles exactos sobre eso, estoy seguro de que en un lugar diseñado para colonias y eventos, ¡algo deberán tener! Pero lo mejor es que, si decides visitar, te fijes y exploras un poco, que seguro habrá opciones para moverte y hacer un par de actividades.








