
El Hotel Restaurante Feliuet es el lugar perfecto si buscas una escapada rural en un entorno tranquilo. Situado en Carretera Baixa, Km. 54, 43413 Belltall, Tarragona, este acogedor alojamiento ofrece opciones de habitaciones de hostal y apartamentos rurales, ideales para disfrutar solo, en pareja o con grupo de amigos y familia. Además, tendrás acceso a Wi-Fi gratis y estacionamiento sin cargo, lo que lo hace aún más cómodo para tus aventuras.
Y no puedes dejar de probar la deliciosa gastronomía catalana en su restaurante tradicional. Con un extenso menú que incluye 6 primeros y 6 segundos elaborados con productos de proximidad, cada plato está diseñado para satisfacer los paladares más exigentes. Después de un buen día de senderismo o ciclismo por la zona, puedes relajarte con una bebida en el bar o sencillamente disfrutar de la naturaleza que rodea Belltall. ¡Una experiencia que no querrás perderte!
Hotel Restaurante Feliuet
Mapa Ubicación Hotel Restaurante Feliuet
Dónde se encuentra el Hotel Restaurante Feliuet
¡Ey, amigos! Si están buscando un lugar genial para comer y descansar, tienen que conocer el Hotel Restaurante Feliuet. Lo visité en un día festivo y no puedo más que hablar maravillas de la experiencia. Desde la atención hasta la comida, todo fue de 10. En este 2025, no se puede pedir un menú de mediodía decente por menos de 25 euros, y créanme, aquí el dinero está bien invertido. ¡Definitivamente volveré!
El menú de mediodía que disfruté era maravilloso. Mi pareja y yo nos decidimos por un par de platos y, ¡wow!, las verduras a la brasa fueron un hit total. El dueño fue súper atento y cercano, lo que hizo que la experiencia fuera aún más agradable. No sé ustedes, pero cuando un lugar tiene ese tipo de servicio, ya se gana un lugar especial en mi corazón. Si vuelvo por la zona, no dudo que repetiré.
Aunque hay algunas opiniones variadas, la mayoría parece coincidir en que la comida es casera y de calidad. Claro, hay quienes han tenido experiencias menos afortunadas, como con porciones de cerdo que eran más hueso que carne. Pero eso es parte de la aventura de probar nuevos lugares, ¿no? Quizá un poco de mala suerte, así que si van, ¡crucen los dedos!
Una cosa que me encantó es que llegamos casi a las 16:00 horas y no tuvieron ningún problema en servirnos. El menú del día de San José costaba 23 euros, y eso incluía un primero, segundo plato, postre y bebida. Todos los platos estaban riquísimos, y las calçots también estaban a buen precio. Me sorprende cómo pueden cuidar tanto los detalles en un lugar que parece tan acogedor.
Por cierto, si te estás preguntando dónde se encuentra Hotel Restaurante Feliuet, está en la Carretera Baixa, Km. 54, 43413 Belltall, Tarragona. Así que si están planeando una escapada o simplemente quieren un buen lugar para comer, ya saben a dónde ir. ¡No se lo pierdan!
Qué tipo de alojamiento ofrece el Hotel Restaurante Feliuet
Y hablando de paradas para comer, el Hotel Restaurante Feliuet tiene sus altibajos, ¿no? Por un lado, a veces puede ser una buena opción si no quieres salirte de la ruta. Tienen un menú de dos platos por solo 15,50 €, incluye bebida y postre, lo cual suena bien, sobre todo si viajas en grupo o con la familia. Las raciones, al menos en teoría, son generosas, y si eres de los que disfrutan de un comedor amplio y sin lujos, aquí podrías sentirte cómodo. Pero claro, todo esto depende de qué día pases por ahí, ya que parece que la experiencia podría variar.
Sin embargo, hay quienes han tenido experiencias de pena pura. La calefacción fallando y un servicio que deja mucho que desear, no es el tipo de cosas que quieres cuando estás de vacaciones. Por lo que he escuchado, hay quienes lamentan haber parado al ver la carta con precios elevados, solo para darse cuenta de que las raciones eran más bien escasas. ¡Imagina a los peques que no se comieron ni un bocado de esos macarrones secos! Y que te digan que no tienen servicio de barra cuando literalmente ves a camareros sirviendo... ¡vaya tela!
Aun así, es importante mencionar que algunos han tenido buenas experiencias, siendo atendidos con amabilidad incluso fuera del horario de comidas. Esos pequeños detalles pueden marcar la diferencia. Hay quienes no solo elogian la atención, sino que también destacan la comida, especialmente eso de los calçots y postres que dejan ganas de más. Así que, si decides pasar por el Feliuet, puede que salgas satisfecho, o puede que desees salir corriendo a la próxima parada.
Ahora, respecto al alojamiento, según las opiniones que he leído, el Hotel Restaurante Feliuet parece ofrecer habitaciones sencillas, acorde a lo que uno espera al parar en un sitio así. No es un lugar de lujo, ya que, como mencionan muchos, la atención y el mantenimiento podrían mejorar. Así que, si decides hospedarte, tal vez lo mejor sea no tener altas expectativas y simplemente disfrutar del viaje. ¡Pero ahí está la aventura de los viajes, nunca sabes con qué te vas a encontrar!
Hay opciones para hospedarse solo, en pareja o en grupo en el hotel
Un sitio como el Hotel Restaurante Feliuet en la Carretera Baixa, Km. 54, 43413 Belltall, Tarragona tiene sus altas y bajas, ¿verdad? La comida que sirven, por lo general, es de calidad y los platos suelen ser frescos y sabrosos. De hecho, si buscas un menú del día, puedes salir bien satisfecha por alrededor de 19 euros que incluye dos platos, postres y bebida. Ideal para un domingo distinto, ¿no? Eso sí, es bastante común escuchar que el servicio puede ser un poco... complicado. Algunas veces, el trato deja que desear, especialmente si te cruzas con un camarero que está de mal humor.
Ahora, hablemos de los bocadillos. Esa carta de bocadillos es un misterio, porque al parecer no siempre están disponibles. Recientemente, varias personas se quejaron de que no les podían hacer bocadillos, y cuando lo hicieron, el resultado no siempre justifica el precio. Imagínate pagar casi 15€ por un par de bocadillos, unas patatas y una bebida. Es un poco decepcionante, especialmente si esperabas algo rápido y sencillo.
Y en cuanto a la habitación, bueno... aquí hay opiniones encontradas. Algunos la han encontrado acogedora, pero otros dicen que son antiquísimas y con paredes de papel, ¡se escucha todo! Así que si decides hospedarte allí, ten en cuenta que puedes acabar disfrutando más de las conversaciones ajenas que de la tuya. Aunque, si estás en un viaje de negocios o con amigos y no te importa compartir un poco de ruido, tal vez no sea un gran problema.
¿Estás pensando en pasarte por allí en grupo o en pareja? Pues sí, hay opciones para hospedarse, aunque las habitaciones podrían no ser lo que esperas. Al menos tendrás la oportunidad de disfrutar de ese ambiente local y conocer a más personas que están de paso, ¡aunque a veces querrás pedir un poco de tranquilidad! En fin, si decides quedarte, ¡espero que tengas una experiencia más positiva que algunos de los comentarios que hemos leído!
El Hotel Restaurante Feliuet ofrece Wi-Fi gratis a sus huéspedes
A veces es increíble cómo un lugar puede decepcionarte tan rápidamente. Todo comenzó cuando pedimos un bocadillo de panceta y nos trajeron algo que más bien parecía un insulto a la gastronomía. El pan de payes, que no estaba ni tostado, y, para colmo, bastante más panceta. Cenamos con cuatro lonchas de algo que, honestamente, se parecía más al beicon de un desayuno típico que a panceta en condiciones. Y claro, lo peor fue la conversación con la dueña, que se empeñaba en discutir sobre el tipo de carne en lugar de ofrecer una solución. Me da rabia recordar esos momentos porque, sinceramente, uno espera un mínimo de respeto cuando sale a comer. Pero ya sabéis, ¡a veces hay que lidiar con lo que te toca!
Luego nos tocó cambiar de bocadillo a uno de longaniza simplemente para intentar llenar un poco ese vacío tan horrible. Y si hubiera podido mover el local y probar otro sitio, lo habría hecho sin pensarlo. Después de todo, veníamos de una ruta con amigos y estábamos buscando algo más que pan... ¡era un día de niebla y queríamos algo sustancioso! Al final, la cocinera fue la que me presentó el nuevo bocadillo, un gesto que fue apreciado, pero la situación ya había dejado mucho que desear. Con el menú a 19,90€, esperaba un poco de pasión en la cocina, pero no fue así. Dudo que repitamos.
Sin embargo, hay que reconocer que, a pesar de todo, es un sitio que intenta mantener la tradición culinaria casolana catalana. Durante nuestra visita, nos encontramos disfrutando de la Conca de Barberà y, aunque la comida no fue la mejor parte, entiendo que para algunos puede ser una parada clásica en la carretera. ¡Algunas veces eso puede ser suficiente para algunos viajeros hambrientos!
Por cierto, en cuanto a si el Hotel Restaurante Feliuet ofrece Wi-Fi gratis a sus huéspedes, parece que no hay información específica sobre eso. Pero, con todo lo que pasamos por allí, tal vez sería mejor centrarse en encontrar un buen lugar que valorice un buen servicio y comida decente. ¡Vale la pena buscar!
Hay estacionamiento disponible en el Hotel Restaurante Feliuet
Ya te digo que parar en el Hotel Restaurante Feliuet es una gran opción si andas por la Carretera Baixa, Km. 54, 43413 Belltall, Tarragona. Yo suelo hacer una parada a menudo para comer, y la verdad es que siempre me llevo una buena impresión. La cocina hogareña y los productos de cercanía son un gran atractivo. No te esperes lujos, pero los platos están elaborados con mucha calidad. Eso sí, los precios son bastante normales, así que no te va a salir caro disfrutar de una buena comida aquí.
La última vez estuve con mi pareja, y aunque la habitación era sencilla, el trato fue realmente bueno. Es eso de poder cenar y desayunar en el hotel sin tener que moverte, que es súper práctico. Eso sí, la ducha tenía sus momentos y, a ratos, el agua salía un poco fría. A veces, el almuerzo también me ha sorprendido con precios un poco elevados, como cuando pagamos 12€ por dos cafés con leche y un bocata. Supongo que al no ser de la zona, pensaron que podían subir un poco el precio. Pero esas son anécdotas; lo importante es que la calidad de la comida siempre compensa.
Lo que me encanta es que, a pesar de estar cerca de la carretera, el ambiente es tranquilo y acogedor. La relación calidad-precio es bastante buena. Si estás pasando por ahí hacia Andorra o alguna ruta interesante, definitivamente es un buen sitio para parar a comer. El menú del día a 18€ incluye algunos platos deliciosos, como unos canelones que estuve pensando en volver a pedir. ¡Ah! Y los postres, si te queda espacio, son una delicia y no te los puedes perder.
Y sí, el estacionamiento es otro aspecto positivo. Tienes disponible aparcamiento en el Hotel Restaurante Feliuet, así que no tendrás que preocuparte por dónde dejar el coche mientras disfrutas de la comida o descansas un rato. Así que ya sabes, si andas buscando un paraje donde hacer una parada, este lugar te va a encantar. ¡Hasta la próxima parada!
Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante del hotel
Hablando del Hotel Restaurante Feliuet, la verdad es que es un sitio curioso. Si estás de paso por la carretera C-14 y te apetece un bocado, ¡no dudes en parar! Tienen un pequeño bar que da una vibra bastante acogedora, y aunque el lugar no es el más moderno, tiene ese encanto rústico que lo hace especial. La decoración puede parecer algo anticuada, pero el servicio es top; la señora que nos atendió fue super amable y rápida.
Al sentarnos, decidimos probar un par de platos. Las espinacas gratinadas fueron, para mí, lo más destacado. ¡Riquísimas! Y por si fuera poco, pedimos de segundo un conejo a la brasa que venía acompañado de una guarnición de chips de boniato, judías blancas y espárragos. La verdad, estaba todo muy bueno, aunque algo tibio, pero no le voy a quitar puntos solo por eso. Y el bacalao al ajillo que pidió mi amigo también estaba para chuparse los dedos, aunque un pelín más caliente no le hubiera venido mal.
Un detalle que me gustó es que, a pesar de que no tienen aire acondicionado –aunque con un ventilador de techo se está bastante bien– se nota que han intentado hacer de este lugar algo único. Aunque, sí, sería genial que tuvieran habitaciones individuales porque, si eres como yo y viajas solo, deberías pagar el precio de una. Aún así, la experiencia fue bastante chula, especialmente con esa sala donde puedes hacerte un café o una infusión después de la cena. En cuanto a la cocina, definitivamente ofrecen platos tradicionales con un toque de calidad, ideal para los que buscan una buena comida casera. A veces pueden fallar en la ejecución, como me pasó con un plato en una visita anterior, pero en general hay variedad y un esfuerzo por mantener la autenticidad. ¡Así que ya sabes, date una vuelta por allí si tienes la oportunidad!
Cuáles son algunas de las opciones en el menú del restaurante
Y claro, antes de llegar a Belltall, había oído cosas variadas sobre el Hotel Restaurante Feliuet. La verdad, tenía mis expectativas un poco bajas después de leer alguna que otra reseña. Pero, como siempre, decidimos darnos una oportunidad. Al llegar, la primera impresión fue que el lugar tenía un ambiente un tanto... raro. La decoración, bueno, digamos que no es el fuerte, y los aires de grandeza del señor con aires de dueño que te gruñe si pides algo no ayudaron mucho a mejorar la experiencia. Lo cierto es que tú y yo sabemos que a veces el trato al cliente puede hacer o deshacer un lugar.
Una vez en la mesa, me puse a reflexionar sobre la comida. A pesar de que llegamos con hambre, el menú se hizo de rogar y, con solo tres mesas ocupadas, no sé cómo se tardaron más de una hora en atendernos. Me da la risa, porque pensamos que quizás lo estaban haciendo todo a fuego lento para darle ese toque gourmet, pero sabes que la paciencia también tiene sus límites. Al final, opté por una ensalada que, para ser justos, estaba bastante buena. Los ingredientes eran frescos y de huerto, pero el servicio desastroso opacó un poco lo que pudo ser una experiencia decente.
En cuanto a opciones, parece que los bocadillos eran un sueño inalcanzable. Simplemente no los tenían, lo que fue una gran decepción. Al menos la ensalada y los platos principales, más tradicionales, estaban decentes y con una relación calidad-precio adecuada, aunque hay que reconocer que no es un lugar al que correrías a volver. En fin, si decides aventurarte por allí, ve con la mente abierta y un buen sentido del humor, ¡porque eso sí que te hará falta!








