Can Carriot

Can Carriot

Si estás buscando un lugar que te haga sentir como en casa mientras disfrutas de la mejor cocina catalana, tienes que probar Can Carriot en Carrer de Figueres, 14 en Palau-Saverdera. Desde 1971, este restaurante familiar ha estado sirviendo platos riquísimos, y no es casualidad que esté clasificado como el n.º 4 entre los restaurantes de la zona. Aquí la comida no solo llega a la mesa; ¡llega a lo grande! Imagínate con una buena ensalada, pan tostado con mantequilla de ajo y aceitunas para empezar, seguido de croquetas, mozzarella con tomate, pollo a la parrilla y paletilla de cordero. ¡Sin olvidar ese vino local y una gran cerveza para brindar!

La experiencia en Can Carriot va más allá de la comida; el ambiente es cálido y acogedor. Con raciones abundantes y un servicio atento, es el lugar perfecto para disfrutar de una buena charla mientras saboreas platos bien elaborados a un precio que no te hará temblar. Además, se nota que los ingredientes son frescos y de calidad. Si estás en la zona, no dudes en hacer una reserva, porque aquí seguro que te irás con una sonrisa y el estómago lleno.

Can Carriot

Restaurante de cocina catalana
4
1.176Reseñas
Fotos
Carrer de Figueres, 14, 17495 Palau-saverdera, Girona
972 53 02 79

Horarios Can Carriot

DíaHora
lunes12:30–16:00, 19:00–23:00
martes12:30–16:00, 19:00–23:00
miércoles12:30–16:00, 19:00–23:00
jueves12:30–16:00, 19:00–23:00
viernes12:30–16:00, 19:00–23:00
sábado12:30–16:00, 19:00–23:00
domingo12:30–16:00, 19:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Can Carriot

Dónde se encuentra el restaurante Can Carriot

¡Hey! Si estás buscando un buen lugar para disfrutar de la cocina catalana, tienes que echar un vistazo a Can Carriot. Este restaurante está en el Carrer de Figueres, 14, 17495 Palau-saverdera, Girona, y la verdad es que no decepciona. Es un sitio amplio y acogedor, perfecto para ir con amigos, en pareja o incluso en grupos grandes. ¡Así que no te preocupes por el tamaño de la pandilla!

Lo mejor es que no tienes que esperar eternamente por tu comida. Aquí, el nivel de ruido es bajo, así que se puede charlar fácilmente mientras disfrutas de una buena comida. Hablando de la comida, la parrilla es su especialidad. Ofrecen platos que vienen siempre con ensalada, judías y patatas fritas, y si te gusta la carne, no puedes perderte el cordero al horno. ¡Es simplemente delicioso!

En cuanto al servicio, los camareros son súper amables y atentos, lo cual siempre mejora la experiencia. Los precios son correctos; puedes contar en gastar unos 20-30 € por persona. Y si planificas ir en fin de semana, ¡mejor haz una reserva! Ah, y si te preocupaba dónde aparcar, hay muchas plazas libres y aparcamiento gratuito. Así que ya sabes, si andas por Gerona y quieres disfrutar de una buena comida, no dudes en visitar Can Carriot. ¡Te va a encantar!

Desde cuándo está en funcionamiento Can Carriot

Y para seguir charlando sobre Can Carriot, tengo que decir que el local es una verdadera joyita. Con árboles dentro y una decoración que le da un toque muy especial, hace que te sientas casi como en un pequeño oasis en el corazón de Palau-saverdera. El pueblito en sí también es muy cuco, perfecto para dar un paseo después de comer. Ya les contaré que los canelones son una verdadera delicia, ¡espectaculares! De esos que te quedan grabados en la memoria. Y si están buscando un sitio donde llevar a su perrillo, esto es perfecto porque, sí, pueden entrar con su perro en el comedor. ¡Todo un acierto para los que somos amantes de los animales!

Por otro lado, hay que ser sincero sobre algunas cosas. Algunos platos, como el filete de ternera con ajo y perejil, no nos convencieron tanto; nos pareció un poco soso. Además, en cuanto al servicio, creo que hay margen de mejora. Nos cobraron 0,95€ por una cesta de pan, que resultó ser un poco decepcionante (más bien, duro y descongelado). Imagínense que, entre cuatro adultos y un niño, pagamos casi 5€ solo por eso. Eso sí, la comida en general estaba buena y el ambiente es bastante acogedor, lo que compensa un poco ese detalle.

En cuanto a la comida, definitivamente me quedo con los canelones. Han cultivado una buena reputación por ofrecer comida casera y a la brasa, y su relación calidad-precio es bastante correcta. Las guarniciones como las judías y patatas también son ricas, aunque a veces pueden caer un poco en el 'regular'. Pero hey, si están buscando un lugar con una carta amplia y un ambiente agradable, no se lo piensen mucho.

Pero volviendo a la pregunta del millón: ¿Desde cuándo está en funcionamiento Can Carriot? Por lo que tengo entendido, han estado sirviendo delicias desde hace un tiempo, estableciéndose como un buen referente en la zona. Así que ya estoy deseando que organicemos esa cena en grupo para volver y disfrutar estos platos juntos. ¡Hay que aprovechar que la ocasión lo merece!

Qué tipo de cocina se ofrece en Can Carriot

Y después de un día explorando los encantos de la Costa Brava, te podría gustar hacer una parada en Can Carriot, ese restaurante en Carrer de Figueres, 14, 17495 Palau-saverdera. La verdad es que, aunque tiene sus altibajos, hay cosas que merecen la pena. Si decides ir, no te olvides de probar los canalones y la escudella, porque son de casa y se nota el mimo en cada plato. El ambiente es familiar y acogedor, lo que siempre se agradece, ¿no crees? Aunque ten en cuenta que el servicio a veces parece un poco lento, así que no vayas con mucha prisa.

Por otro lado, hay que decir que la relación calidad-precio está bastante bien, pero hay que ser un poco selectivo con los pedidos. Si te apetece cordero, mejor pide las costillas, porque el cordero mixto puede resultarte un poco seco. Y aunque los calamares a la romana no son lo mejor del menú (parecen congelados), ¡el all i oli es un must! Te lo ponen con el pan sin que lo pidas, aunque luego te sorprendes al verlo en la cuenta.

Ahora, sobre el servicio, hay opiniones encontradas. Algunos se han topado con camareros un pelín serios y que no parecen tener la mejor actitud del mundo. Sin embargo, hay quienes han experimentado un trato más amable y atento, así que todo depende del día. Pero es verdad que varias mesas han reportado que la experiencia se puede ver afectada por el poco personal disponible. Así que, si te gustaría disfrutar de una buena comida sin prisas, quizás en un día más tranquilo sea mejor.

En definitiva, Can Carriot ofrece una deliciosa cocina catalana con platos caseros y esa chispa de la tradición catalana. Así que, si te apetece un buen plato de escudella o unos canalones, ¡puede ser una buena opción! Y recuerda, ¡cada lugar tiene sus encantos y sus defectos!

Cuál es la clasificación de Can Carriot entre los restaurantes de la zona

Y ya que estamos hablando de Can Carriot, hay que decir que es un sitio que tiene su encanto, pero que parece haber visto mejores días. La primera vez que fui, el local estaba a rebosar, pero ahora, parece medio vacío. 2 estrellas es la calificación que se llevan en general, y no me sorprende del todo, la verdad. Antes el ambiente era bullicioso, y ahora, aunque te lo comparten con amigos, se siente un poco triste. ¿No os pasa que a veces un lugar pierde su chispa?

Hablando de la comida, hay pros y contras. Las costillas de cordera que probé estaban bien hechas, ¡no puedo mentir! Pero luego la escalivada... madre mía, 7€ por medio pimiento, un cuarto de cebolla y un cuarto de berenjena, ¿en serio? Las raciones son claramente más pequeñas que antes y eso no me parece justo. Y el alioli, ¡mamma mía! El ajo era un poco excesivo. Aunque las brasas tienen su punto, al final salí con más hambre de la que entré.

El ambiente es agradable, pero también hay detalles que asustan un poco. Los saleros estaban un tanto sucios y los lavabos... bueno, digamos que no son de los que te dan ganas de entrar. A mí, la limpieza me da un poco de miedo a la hora de comer. ¿Te imaginas salir de allí con dudas sobre si la cocina está igual de descuidada? No es que lo haya pasado mal, porque el servicio fue amable, pero estaba bastante desorganizado. Nos atendieron varios camareros, algunos olvidaron platos y al final terminamos esperando un cambio de 5 céntimos... ¡como si eso no pasara en un restaurante más de barrio!

En resumen, Can Carriot tiene potencial, pero claramente necesita afinar algunas cosas, sobre todo en lo que respecta al servicio y la limpieza. Así que, ¿cuál es su clasificación entre los restaurantes de la zona? Pues, con todo esto, me atrevería a decir que no es el mejor lugar donde comer, pero puede que tenga su oportunidad si hacen algunos ajustes. Al final, la calidad-precio no me parece tan mala, pero definitivamente hay espacio para mejorar. ¿Volveré? Quizás, pero solo si me animo y tengo ganas de las costillas. ¿Y tú?

Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú de Can Carriot

Ya te he contado sobre esas experiencias variadas en Can Carriot, y la verdad es que es un lugar que da mucho de qué hablar. La primera vez que fui, me quedé muy decepcionado. El servicio era un desastre total y la comida no estaba a la altura de lo que recordaba. Antes, era un sitio donde cada plato brillaba, pero esta vez, simplemente no lo fue. Pagué entre 20 y 30 euros y sinceramente, no valió la pena. La ensalada, las patatas fritas y las costillas de cordero que había probado anteriormente ya no tenían la misma chispa.

Pero luego, me topé con otros que pasaron dos días cenando allí y se hablaba maravillas. La terraza es super acogedora, perfecta para disfrutar de una noche tranquila. La comida estaba de diez, sobre todo esas croquetas y la carne a la brasa, que parece que no decepciona a nadie. Y lo mejor, ¡el personal es super amable! Con precios entre 10 y 20 euros, es una opción más que aceptable. El ambiente también le echaba un buen fichaje, con un servicio que parece estar a la altura.

Claro, no todo el mundo tuvo la misma suerte. Hubo quienes mencionaban que, a pesar de la buena materia prima, la comida no era para tirar cohetes. La mongeta de acompañamiento sí que les gustó, pero el calor en la terraza pudo haber arruinado un poco la experiencia. Y esos tomates de su huerta que mencionaron, bien valen la pena, pero si hay calor... uff.

Lo curioso es que siempre hay algo que destacar. En mis visitas familiares, el alioli que sirven fue de lo mejorcito que he probado, y los camareros siempre tienen una actitud amable, haciendo que tu experiencia sea mucho más grata. Además, esos chupitos al final son un buen toque.

Y ya que me preguntas sobre lo que se puede encontrar en su menú, hay de todo un poco. Desde la clásica carne a la brasa, que sigue siendo un fuerte en su carta, hasta opciones como las judías verdes hervidas que acompañan los platos. Las costillas de cordero son un clásico a repetir, aunque, ojo, algunos consideran que son un poco caras. Sin embargo, vale la pena para disfrutar de una buena experiencia. ¡Este lugar realmente tiene sus altibajos, pero siempre parece haber algo que atraerá a la gente!

Hay opciones de entrantes típicos en el menú

Así que, ya sabes, si te pasas por Can Carriot en Carrer de Figueres, 14, no esperes un menú de alta gastronomía, pero sí algo más que correcto. La comida está bastante bien y la relación calidad-precio es bastante satisfactoria. Ahora, las carnes a la brasa son lo suyo, y puedes disfrutar de ellas en un ambiente chill, sobre todo si eliges cenar en la terraza con vistas. Es un buen lugar para ir con amigos o familia, y lo mejor de todo es que si llevas a tu perro, ¡no hay problema! Ellos son muy amables y no ponen inconvenientes.

Por otro lado, no todo fue un paseo en este lugar. Hubo momentos en los que sentí que la cosa no fluía del todo. El servicio a veces deja un poco que desear. En una de mis visitas, la Comanda de los cafés tardó en llegar y, cuando se lo mencioné de manera divertida, el encargado se lo tomó a pecho y no quiso ni mirarme. Muy mal, la verdad. Eso sí, el ambiente entre los camareros parecía un poco tenso, y eso le resta puntos a la experiencia.

A pesar de alguna queja, la presentación de varios platos fue un tanto desafortunada. ¿Es necesario que los calamares a la romana vengan con tanto aceite y de un color rarito? Y las alcachofas, ¡uf! Carbonizadas, para qué hablar. La limpieza también es un tema a considerar, porque el local, aunque grande y fresco, podría beneficiarse de un repaso. Pero no todo es negativo, porque el espacio es adecuado para niños, y las camareras, que aunque un poco sobrepasadas, fueron siempre bastante agradables.

Y ya que estamos, si te preguntas si hay opciones de entrantes típicos en el menú, ¡la respuesta es sí! Puedes esperar algunos platos clásicos de la cocina catalana, y eso es un puntazo. Aunque a veces puede haber un poco de desorganización, seguro encontrarás algo que te haga el apaño antes de lanzarte a las carnes a la brasa. Así que si tienes un plan y no te importa la casualidad, este lugar podría ser una buena parada.

Cómo es el ambiente dentro del restaurante

Siguiendo con lo que te contaba sobre Can Carriot, no puedo evitar mencionar que, aunque tiene una buena calificación de 4 estrellas, la realidad es que la experiencia puede ser un poco agridulce. En mi última visita, la carne a la brasa que solía ser su fuerte ya no me sorprendió como antes. Me acuerdo que antes la hacían justo frente a ti y se notaba ese toque especial. Esta vez, las cosas no eran iguales; llegó la carne ya cocinada y a mi me quedó la sensación de que lo hicieron con prisas. La ensalada que acompañaba el plato estaba un poco pocha, como si hubiera estado mucho rato fuera del refrigerador, y eso no ayuda a la impresión general. Por cierto, tampoco me puedo olvidar de que la guarnición estaba más que correcta, así que ahí se salvó un poquito la jornada, pero ¿realmente es lo que esperas de un sitio que había sido tan auténtico?

Lo curioso es que cuando fuimos por recomendación, nos quedamos un poco decepcionados. Recuerdo que me comentaron sobre la carne y las patatas, pero lo que probamos no estuvo a la altura. Esa carne estaba tan dura y correosa que ni con esfuerzo le sacábamos buen sabor, y las patatas… total, insípidas. Y si bien puede pasar que un día no sea el mejor, ¡45 minutos esperando la mesa es un poco excesivo! No sé cómo logran mantener su buena reputación con situaciones así.

Sin embargo, no todo es negativo; hay quienes han tenido experiencias magníficas. Algunos han alabado el servicio excelente, sobre todo en la atención a las personas con discapacidad, lo cual es un gran punto a favor. Hay quienes se han ido felices tras disfrutar de buenos platos como costillas de cordero y una variedad de carnes a la brasa. La verdad, si decides visitarlo, te recomiendo pedir la parrillada de carne y ¡no olvides la ensalada, que a algunos les ha encantado!

Ahora, si te preguntas cómo es el ambiente dentro del restaurante, la verdad es que tiene su propio encanto. Imagina un local con un jardín agradable, donde disfrutar de comida casera y abundante. Perfecto para grupos, el espacio se siente acogedor y, aunque hay algunas quejas sobre el servicio, la atención puede ser atenta y sonriente si te toca el camarero adecuado. Así que se puede decir que, aunque las experiencias varían, el ambiente y la buena onda están ahí y eso siempre suma. ¿Te animas a probarlo tú mismo?

Se menciona algún plato específico que no debe perderse en Can Carriot

Y bueno, ¡vayamos al grano! Can Carriot, que está en Carrer de Figueres, 14, en Palau-saverdera, tiene su encanto, pero la verdad es que he escuchado de todo. Por un lado, hay gente que se queja de que la comida ha perdido calidad. Muchos recuerdan tiempos mejores, donde el cordero era más generoso y los platos tenían más sustancia. Ahora te encuentras con un plato lleno de patatas y alioli, pero, ¿y la carne? ¡Escasea mucho! ¿Y los postres? Olvídate, pedir un valencià o algo que viene en copa es un poquito decepcionante, porque solo lo llenan a la mitad. Eso sí, ¡los precios tampoco ayudan!

Por otro lado, hay quienes defienden los vinos del lugar. ¡Qué alivio escuchar que al menos, aunque la comida sea normalita, los vinos están a buen precio! Aun así, el ambiente del lugar me parece un poco frío para estar en un pueblo tan encantador. Es un restaurante bastante grande, y a veces puede sentirse un poco impersonal, aunque el servicio es amable y se esfuerzan por hacerte sentir bien.

En contraste, no puedo dejar de mencionar su terraza acogedora. Con una higuera en el centro, ¡será un buen lugar para relajarse! Y si tienes suerte, quizás te toque una mesa con vistas al jardín lleno de olivos. Eso sí, hay que probar su crema catalana y el alioli, que algunas personas aseguran que es el mejor que han probado en su vida.

Ahora, si te preguntas si hay algún plato que no deberías perderte en Can Carriot, la cosa se complica. Por un lado, hay quienes se quejan de los calamares a la romana que no cumplen las expectativas y pueden salir caros, así que mejor piénsalo dos veces. Sin embargo, los que han disfrutado la experiencia valoran positivamente los platos principales que incluyen ensalada o escudella (especialmente en invierno), así que quizás eso vale la pena probarlo. Al final, parece que hay que ir con expectativas bien equilibradas y un alma aventurera para pasarlo bien allí.

Fotografías Can Carriot

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