Cal Fesol

Cal Fesol

Cal Fesol es ese rinconcito acogedor en el corazón de Santa Pau que no puedes dejar pasar. Ubicado en Carrer del Pont, 23, justo al lado del Portal del Mar, este restaurante mezcla la tradición catalana con un menú que destaca el famoso Fesol DOP de Santa Pau. Con una puntuación de 3,8 sobre 5 en Restaurant Guru, ha sabido ganarse tanto elogios como algunas críticas, pero la buena calidad-precio (especialmente el menú de fin de semana de 25€) lo hace atractivo para cualquier amante de la comida.

Aunque no está abierto todos los días, solo de sábado a domingo, la experiencia que ofrece bien vale la pena. Su carta tiene unos 14 platos y bebidas, ideales para quienes buscan disfrutar de guisados a fuego lento y combinaciones mágicas de productos locales. Así que si andas por Santa Pau y tienes ganas de algo auténtico, ya sabes dónde dirigirte; Cal Fesol promete una experiencia gastronómica que no decepcionará a los aficionados a la buena comida.

Cal Fesol

·€€
3,6
449Reseñas
Fotos
Carrer del Pont, 23, 17811 Santa Pau, Girona
972 68 02 56

Mapa Ubicación Cal Fesol

Dónde se encuentra Cal Fesol

¡Hey, amigos! Hoy quiero hablarles de Cal Fesol, un restaurante en Carrer del Pont, 23, 17811 Santa Pau, Girona. La verdad es que he escuchado de todo sobre este lugar. Hay críticas que lo ponen por las nubes, y otras que no les brillan tanto. Así que, si están pensando en visitarlo, les cuento lo que he oído.

Por un lado, hay quienes han tenido una experiencia chula. Una familia que fue a comer con los peques comenta que el servicio fue rápido y agradable. ¡Cosa buena! La camarera se portó genial, lo cual siempre es un plus. Pero, por otro lado, hay opiniones bastante más incisivas. Una persona se quejaba de que un menú de 25€ resultaba carísimo por la cantidad y calidad de la comida, y que el pimiento de guarnición estaba crudo y frío. ¡Vaya decepción! Y además, el famoso alioli que ofrecían costaba 1,50€. Esas cosas pueden dejar un mal sabor, literal y figurativamente.

Además, algunos critican pobrecitos los fesols, que son supuestamente el reclamo del lugar. Hay quienes dicen que son insípidos, y otros que se encontraron incluso con un trozo de papel en el postre. ¡No es EXACTAMENTE lo que uno espera, verdad? Aunque también, otros mencionan que les sirvieron generosas raciones y que se fueron satisfechos, así que hay un poco de todo.

Pero, volviendo a la primera pregunta de dónde se encuentra Cal Fesol, está en Carrer del Pont, 23, 17811 Santa Pau, Girona. ¡Así que si están por la zona y les apetece probar los fesols típicos, ya saben dónde ir! O quizás se sientan más aventureros y prefieran probar suerte en otro lugar. Eso sí, si van, ¡no se olviden de contarnos cómo les fue!

Qué tipo de cocina ofrece Cal Fesol

Y hablando de Cal Fesol, tengo que contarles que la atención es realmente buena, ¡los camareros son un encanto! Te hacen sentir en casa desde el momento en que entras. Pero, desgraciadamente, la comida no está a la altura. El menú de 25€ podría ser una gran oportunidad, pero lo cierto es que no es nada del otro mundo. Mi experiencia fue que pedí sepia y estaba bastante bien, aunque la panceta que eligió mi pareja era un poco... cómo decirlo, sosa. Parecía que solo habían puesto la panceta encima de los fesols después de freírlos, sin más. La cosa no mejoró mucho con los segundos: correctos, sí, pero el acompañamiento nos dejó fríos.

Ya ni hablemos de los postres. Pedimos un tiramisú que, sinceramente, no recomiendo. Igual me siento un poco duro al darles un 3 de 5, pero para suspender un lugar hay que comer realmente mal, y no es el caso; el servicio y la ubicación son dignos de reconocimiento. Además, el sitio tiene su encanto, perfecto para familias, como la nuestra. Hemos ido con unos amigos y nos sentimos cómodos todos, y los pequeños disfrutaron de sus menús de pasta y botifarra.

El balance es que el trato es 5 estrellas, la ubicación también, pero la comida no da la talla. Hay un potencial increíble, especialmente para hacer algo interesante con los fesols, que son típicos de la zona. En resumen, la cocina de Cal Fesol se enfoca en la comida típica de la región, pero creo que deberían revisar cómo se presentan y combinan los platos. Sería genial que le dieran un poco más de vida a la experiencia culinaria. ¡Pasar un buen rato es clave, pero también disfrutar de una buena comida!

Cuál es la especialidad del menú de Cal Fesol

Y bueno, si estás por Carrer del Pont, 23, en Santa Pau, no te puedes perder Cal Fesol. Es un restaurante bastante correcto, limpio y en un sitio con encanto. Hicimos un menú de fin de semana por solo 25€, lo que está muy bien considerando que vamos en grupo y al final siempre terminamos compartiendo un poco de todo.

Ahora, hablemos de la comida. La verdad es que los fesols de Santa Pau son su especialidad, así que al menos eso prometía. Pedimos un par de platos para probar y, a pesar de que a la vista se veían bien, la verdad es que les faltaba un poco de sabor. Si pides las albóndigas, ten en cuenta que vienen solas en una cazuela, y la salsa de tomate no era gran cosa. Así que… no me atrevería a recomendar esas, la verdad.

Lo que es cierto es que el local tiene su encanto y está súper limpio. Ideal para una salida con la familia, aunque el servicio fue algo lento. Había solo una camarera atendiendo a todo el restaurante y, a pesar de que era muy simpática, se notaba que no podía con todo. Y no sé si a ti también te pasa, pero cuando un plato se acaba, como con el tiramisú que tanto queríamos probar, se siente un poco desilusionante.

Aún así, si vas en busca de un buen plato de fesols, deberías considerar también la ensalada de queso de cabra que ofrecían. Ten en cuenta que el precio puede parecer atractivo, pero a la larga suma con lo que vas añadiendo en la cuenta. Por lo general, Cal Fesol tiene su encanto y algunos platos que valen la pena, pero hay que ir sabiendo que no siempre todo será un acierto. ¡Y eso sí! Entre tantas experiencias, lo que se queda contigo es el ambiente del lugar, que definitivamente atrae más que delicias culinarias.

Qué es el Fesol DOP de Santa Pau

Y siguiendo con mi experiencia en Cal Fesol, tengo que decir que, aunque no he estado en el hotel, sí tuve la oportunidad de probar el restaurante. La verdad es que la relación calidad-precio es excelente, ideal si planeas pasar un fin de semana en la zona. El lugar es agradable y tiene un aire familiar que te hace sentir cómodo. El servicio fue de 5 estrellas, la camarera fue muy simpática y atenta, pero la comida... bueno, para ser sinceros, no fue la mejor parte de la visita.

Recuerdo que mi grupo y yo esperábamos algo mejor. La ensalada que pedimos fue bastante básica y tenía tanto queso de cabra que nos empachó un poco. También probamos la pasta de mi mujer, que, la verdad, era lo más básico que he visto. Y los pimientos rellenos de alubias que pedí estaban muy simples, sin sabor. Tal vez fue un mal día del cocinero, pero en un sitio con tanto potencial, esas cosas son un poco decepcionantes.

Por otro lado, el ambiente del restaurante tiene un “no sé qué” que te engancha, y aunque la comida no fue espectacular, el servicio sí fue rápido. Sin embargo, a muchos nos pareció que el precio no era tanto el problema como la calidad que te ofrecían a cambio. Pero bueno, no todo fue negativo: mis amigos disfrutaron de las ensaladas grandes y completas, especialmente el plato de alubias blancas que es clásico en la región.

Ahora, ¿qué es el Fesol DOP de Santa Pau? Bueno, es un tipo de frijol que se cultiva en esta zona y tiene un sabor único, gracias a la tierra volcánica de la región. Es bastante apreciado, y claro, en el restaurante podrían haberlo usado en alguna variante de su menú. Quizá si vuelvo, probaré más del concepto local y esperemos que la comida esté más a la altura del lugar. ¡Revisaré las reseñas antes de regresar, por si acaso!

Cuál es la calificación de Cal Fesol en Restaurant Guru

Ya les conté un poco de mi experiencia en Cal Fesol, y la verdad es que podría haber sido mucho mejor. El servicio de la camarera fue nefasta, de verdad. Después de 40 minutos esperando a que nos tomaran la nota, la chica se ríe en nuestras caras como si todo estuviera bien. Me parece vergonzoso que un lugar que se supone que es acogedor te haga sentir tan incómodo. Sabes que cuando viajas con amigos, la idea es disfrutar y no encontrarte con esa actitud tan antipática.

Y mira que la comida está buena, porque lo está. Las judías estaban estupendas y la carne a la brasa, ¡para chuparse los dedos! Pero, qué pena que esa atención pésima nos haya dejado un mal sabor de boca. En cuanto a las habitaciones, me encantaron, son brutales, de verdad, 100% recomendables. Las vistas son increíbles, mejor de lo que esperaba. Sin embargo, el resto del servicio y la experiencia culinaria dejaron bastante que desear.

Lo que sí me parece loco es el tema del carrito de bebé. Nos querían cobrar 2,50 € por el plato y cubierto de mi hija, que se supone que solo iba a compartir con nosotros. Es un poco demasiado, ¿no? Al final, tuvimos que pedir un plato de macarrones que costaba 6 €, y era una cazuelita minúscula. Y ni qué decir de la incomodidad de recoger las llaves en el camping, espero que eso lo mejoren porque es un rollo. Las instalaciones son acogedoras, pero estas cosas sí que marcan la diferencia.

Por último, déjame decirte que, a pesar de esos altibajos, Cal Fesol tiene una calificación de 4.2 en Restaurant Guru. Tal vez con algunas mejoras en el servicio podrían hacer que esa nota suba, porque la comida lo merece. Si vuelvo a la zona, quizás les dé otra oportunidad, pero ¡vamos! Que se pongan las pilas con el personal, que un mal servicio puede arruinar una buena comida.

Qué días de la semana está abierto Cal Fesol

Vaya, qué experiencia más rara la que tuvimos en Cal Fesol, ¿verdad? Nunca pensé que un lugar que prometía tanto iba a dejarme tan... decepcionado. Me acuerdo de que la prometida olla de fesols que incluían en todos los platos no nos gustó nada de nada. Para ser sinceros, fue el único sitio durante nuestras vacaciones en Santa Pau donde no salimos satisfechos, y eso que éramos 14 personas al final. Y lo mejor de todo, al final nos regalaron un cuento para los niños, pero claro, eso fue un drama porque nos dijeron que solo daban uno por familia. ¡Con tres familias y cuatro niños, lo lógico sería dar uno por niño, no? ¡No sé, pero me pareció un poco raro!

Aparte del mal sabor de boca, en lo que sí no tengo queja fue del trato recibido, que fue de 10. La comida en sí era abundante y la cocina era típica de la zona, aunque no se puede decir que fuera memorable. La carne se hacía a la piedra volcánica, lo cual es un toque interesante, y está claro que los fesols son la estrella del lugar, esas judías blancas pequeñitas típicas de Santa Pau. El pueblo en sí es una maravilla, me encantaría volver solo por eso, pero el restaurante me dejó un poco frío.

La decoración, aunque era original, no compensó lo que encontramos en la comida. Y un detalle que no puedo dejar pasar: cuando fuimos, solo aceptaban efectivo. Nos enteramos porque leímos una reseña, ya que a nadie en el restaurante se le ocurrió avisarnos. Resulta que varias mesas tuvieron el mismo problema a la hora de pagar. ¡Qué lío! Además, cuando pedimos el pan tostado con tomate, nos dijeron que los fines de semana no servían eso. Vamos, que si no puedes hacer lo que dice la carta, ya la quitarías, ¿no crees?

Y para colmo, la mítica butifarra que pedimos... en fin, no sé si elegimos mal o qué, pero la de setas ni se notaba que llevaba y la patata era fría como el tiempo en diciembre. En fin, fuimos a la 13h y no tuvimos reserva, pero lo más curioso es que dejaron las mesas vacías hasta la 15h, perdiendo así más de un cliente. En cuanto a su horario, suele estar abierto de miércoles a domingo, así que si decides probarlo, ¡mira de ir en esos días! ¡Espero que tu experiencia sea mejor que la nuestra!

Cuál es el precio del menú de fin de semana en Cal Fesol

Así que, volviendo a hablar de Cal Fesol, ¡qué sitio más pintoresco y riquísimo! Si estás en Santa Pau, no puedes dejar de probar esos legendarios fèsols. De verdad, son el plato estrella y no defraudan. Además, la calidad-precio es bastante buena; muchos platos tienen una buena cantidad y un sabor que te deja con ganas de más. Ahora, un consejo: mejor reserva con antelación porque suele llenarse y no querrás quedarte sin mesa, ¡te lo aseguro!

Por otro lado, aunque el servicio suele ser amable y las camareras son super atentas, a veces puede haber un poquito de lentitud en la atención. En nuestro caso, fue aceptable y nada alarmante, pero oye, siempre es bueno tener paciencia. Eso sí, hay que admitir que los fèsols podrían venir en un plato más hondo para que mantuvieran la temperatura un poco más, y quizás un pelín más de cantidad no vendría mal. ¡No estamos hablando de caviar aquí! La decoración es un poco peculiar, con esas muñequitas de cerámica que a algunos les dan un poco de mal rollo, pero al final del día, lo que importa es la comilona.

Hablando de precios, si decides ir a comer un menú, puedes esperar que sea alrededor de 17,50€ para los adultos y unos 15€ para los peques. Pero ojo, la calidad y la cantidad del menú pueden dejarte un poco decepcionado, sobre todo si lo comparas con esos maravillosos fèsols. En resumen, si pasas por allí, date una oportunidad. A veces lo mejor es ir con expectativas bajas y luego llevarte la sorpresa. ¡Así que a disfrutar de la Garrotxa!

Cuántos platos y bebidas hay en la carta de Cal Fesol

Y bueno, ¿qué más puedo decir sobre Cal Fesol? La verdad es que la experiencia fue un auténtico fiasco. Yo y mi grupo decidimos darle otra oportunidad después de la primera mala experiencia, y créeme, no deberíamos haberlo hecho. Ayer estuvimos allí y pensé que tal vez habían mejorado. ¡Menuda sorpresa! Dos horas para comer dos platos de judías y tres pollos a la brasa, y la guarnición estaba fría. Ah, ¿y el datafono? Sorpresa, sorpresa, seguía sin funcionar. Teníamos que salir a sacar dinero, y honestamente, me sentí un poco tonto por volver. No repetiremos.

Para colmo, la comida llegó a deshoras, y cuando me quejé del pavo que venía frío por dentro, la respuesta fue una simple sonrisa y un "lo siento". No sé si lo de hoy fue un mal día solo para nosotros, pero hasta la crema catalana que pedí como postre llegó sin el azúcar quemado, como si fuera un simple trámite, y no un postre esperado. Las raciones Junior, ni idea de quién las pensó, pero eran tan pequeñas que nos quedamos con hambre. Total, a otra cosa, que ya tenemos una lista de lugares a probar.

Mira, la verdad es que la amabilidad del personal fue lo único positivo. Pero con el olor a ambientador que había por todo el lugar, no sé si fue suficiente para salvar la velada. Me parece un típico restaurante para turistas, que lo recomiendan al lado de los carruajes de la Fageda d’en Jordà. Hay un montón de opciones en Santa Pau que seguramente serán mil veces mejores. ¿Qué tienen en su carta, preguntas? Bueno, parece que hay platos de fesols en distintas formas y quizás algo más, pero no me atrevería a contar cuántos exactamente, ya que las experiencias de la comida son lo que realmente cuenta, ¿no crees?

Qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar en Cal Fesol

Y bueno, después de la ajetreada experiencia en Cal Fesol, que parece más un laberinto que un hostal, llegamos al restaurante. Nos quedamos una noche en Cal Fesol, ese lugar con solo tres habitaciones y sin recepción. Si quieres hacer el check-in, prepárate para ir a un camping que ni siquiera está en el pueblo. Imagina: llegas, pero la cobertura del teléfono es un mito... Yo estaba listo para salir corriendo y volver a casa. Las habitaciones están bien, pero entre toda la confusión, al final solo pensamos en ir a comer.

Al llegar al restaurante, había un aire de promesa... pero ¡ay! Nos lanzamos a pedir conejo a la brasa y, menuda sorpresa, estaba crudo por dentro. Lo que más nos fastidió fue la butifarra del niño, que pedimos sin guarnición. La atención fue un poco… bueno, digamos que no ganaron puntos. Al final, ¿sorpresa? Nos cobraron el precio completo, como si hubiéramos pedido una comida diferente. Una decepción total. ¿Cuántas veces has salido con hambre después de una cena esperando algo rico?

El servicio era amable y todo, pero la espera se nos hizo eterna. Cansados de esperar los postres, decidimos levantarnos y salir de allí. Había otro grupo a nuestro alrededor que parecía tener el mismo problema, así que pienso que probablemente fue un día puntual. Pero lo que está claro es que no nos llevamos la mejor impresión.

Si decides aventurarte a Cal Fesol, la experiencia gastronómica puede ser un poco incierta. Podrías encontrarte con comida rica, de calidad y de la tierra, como prometen, pero también hay riesgo de terminar con un plato no tan bien cocinado. El menú de fin de semana ronda los 25€, lo que puede parecer algo elevado por la calidad que recibimos. Así que, si pasas por allí, ¡prepárate para todo!

Cal Fesol ofrece opciones para los amantes de los guisados

Y hablando de cosas buenas, Cal Fesol es, sin lugar a dudas, uno de esos lugares que necesitas visitar si te pasas por Carrer del Pont, 23, en Santa Pau. Este sitio tiene un aire acogedor que te hace sentir como en casa desde el primer momento. La decoración rústica y las sonrisas del personal te reciben como si fueras un viejo amigo. ¿Y qué decir de la comida? Te aseguro que las tapas que ofrecen son irresistibles. Desde las clásicas hasta algunas versiones más originales, hay para todos los gustos.

Pero eso no es todo. Si te gustan las cervezas artesanales, aquí tienen una selección impresionante. Puedes maridarlas con sus platos y disfrutar de combinaciones que te sorprenderán. Además, suelen tener recomendaciones del día que no querrás perderte. Imagina pasar una tarde, disfrutando de unas buenas berberechos y una caña bien fría. Eso sí que es un planazo.

Y si te preguntas si Cal Fesol tiene opciones para los amantes de los guisados, aquí la respuesta es un rotundo sí. Tienen platos de cuchara que son pura poesía, sobre todo esos guisos tradicionales que te abrazan el alma. No hay mejor manera de disfrutar de una tarde en Santa Pau que deleitándote con un buen guiso casero, ¿no crees? Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Fotografías Cal Fesol

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