
En pleno corazón de Erill la Vall, el Hostal La Plaça te recibe con los brazos abiertos frente a la impresionante iglesia románica de Santa Eulalia. Imagina disfrutar de un ambiente cálido y acogedor en este hostal familiar de 3 estrellas que tiene todo lo que necesitas para desconectar y disfrutar del impresionante Parque Nacional de Aigüestortes. Con 17 habitaciones completamente equipadas, un salón acogedor, y una terraza perfecta para contemplar el paisaje, aquí el confort está asegurado.
La gastronomía es otro de los puntos fuertes, ya que su restaurante destaca por su cocina casera de sabores auténticos que han pasado de generación en generación. Desde las reconfortantes sopes hasta las carne ecológicas a la brasa, cada plato es una delicia. Además, si reservas directamente, puedes encontrar ofertas exclusivas, como paquetes que incluyen forfait de esquí o actividades en la nieve. Así que, si buscas una experiencia auténtica y memorable en el Pirineo catalán, este es el lugar ideal para ti. ¡No esperes más y asegúrate tu reserva en Hostal La Plaça!
Hostal La Plaça
Mapa Ubicación Hostal La Plaça
Dónde se ubica el Hostal La Plaça
¡Hola, amigos viajeros! ¿Cómo están? El otro día tuve la oportunidad de pasar una noche en Hostal La Plaça, y madreeee mía, ¡no puedo dejar de contarles! Este lugar está en Plaza de la Iglesia, 1, 25528 Erill la Vall, Lleida. La ubicación es simplemente inmejorable, porque, como todo el pueblo es peatonal, puedes dejar el coche un poco lejos y disfrutar de un paseo con los peques. ¡Ideal para ir con niños!
Lo primero que quiero destacar es el servicio que nos brindó Xavi, el dueño. Chicos, el mismo día de nuestra llegada, por la mañana, me llamó para avisarme que hubo un reventón en el hostal y que no íbamos a poder quedarnos allí. Pero en lugar de ponernos en un aprieto, ¡nos buscó un sitio en otro hostal! Y no solo eso, ¡también nos ofreció desayunar allí sin costo alguno! En tiempos donde a veces parece que todos miran por lo suyo, encontrar a alguien como él es un verdadero regalo. Sin duda, si regreso a la Vall de Boí, ¡voy directo a este hostal!
Y hablando del desayuno, ¡vaya manjar! Tenían un buffet libre con productos de muy buena calidad. Todo estaba bien fresco y delicioso, un comienzo de día perfecto. Además, el ambiente del hostal es muy acogedor; el lugar se siente impecable y decoroso, ideal para relajarse tras un día de exploración. Hay un hall con cómodos sofás y una chimenea que invita a sentarse a leer un libro.
Así que si te preguntas dónde se ubica el Hostal La Plaça, no te preocupes, está justo en Plaza de la Iglesia, en Erill la Vall. Es el sitio perfecto para descansar después de un día de aventuras. ¡Sin duda, estaremos de vuelta para disfrutar de todo lo que ofrecen y, quién sabe, tal vez nos topemos con Xavi otra vez!
Qué tipo de ambiente ofrece el Hostal La Plaça
De verdad, si estás buscando un lugar acogedor, Hostal La Plaça es el sitio ideal. Desde el momento en que llegamos, el señor que lo gestiona nos hizo sentir como en casa. Sinceramente, no hay nada mejor que un trato amable al llegar a un lugar nuevo, ¿verdad? Las habitaciones eran bastante rústicas pero super limpias y cómodas. Optamos por una habitación con bañera de hidromasaje, y ¡vaya sorpresa! Fue lo mejor del día después de caminar por el pueblo. La verdad es que, si volvemos, repetiremos sin pensarlo dos veces. ☺️
Y no me digas que no te encanta comer bien, porque aquí la comida es increíblemente buena. Decidimos cenar en el hostal y, déjame decirte, todo estaba delicioso. Desde la ensalada de tomates hasta el risotto de hongos y el cordero, no tengo palabras. Hasta los postres dejaron una huella, aunque la tarta de queso era un poco pequeña, su sabor lo compensaba con creces. En definitiva, la calidad y el precio son de lo mejor que he visto en Catalunya.
El desayuno tampoco se queda atrás. Los embutidos y quesos de la zona son otra cosa; ¡son de otro nivel! Y la tortilla de patatas... no sé que más decir, excepto que tuve que probarlo todo porque estaba para chuparse los dedos. Además, para los que llevan coche, hay parking gratuito en el pueblo y también opciones de parking privado en el hotel, así que te olvidas de preocupaciones.
Entonces, ¿qué tipo de ambiente ofrece el Hostal La Plaça? Te diría que es un lugar tranquilo, romántico, y perfecto tanto para una escapada en pareja como para unas vacaciones con amigos. El pueblo donde se encuentra es precioso y las vistas son un complemento ideal para la atmósfera acogedora del hostal. Si buscas un sitio donde relajarte y disfrutar de buena comida y mejor atención, este es el lugar. ¡No te lo pierdas!
Cuántas habitaciones hay en el Hostal La Plaça
¡Y hablando de nuestra estancia en el Hostal La Plaça, no puedo dejar de recordar lo bien que comimos! ¡Me atrevería a decir que la comida fue una de las mejores partes de la visita! Pedimos una ensalada para compartir que estaba buenísima y unos canalones que, ¡vaya, estos eran espectaculares y super cremosos! El meloso se deshacía en la boca, ¡perfecto para esos días de relax! Y de postre, no olvides probar el chocolate con pan, aceite y sal. Al principio, el precio nos dejó un poco asustados, pero después de probar esos platos, ¡nos pareció una ganga! 100% recomendable.
La ubicación del hostal hizo que nuestra experiencia fuera aún más genial. Estar en pleno centro de Erill la Vall es todo un lujo. Puedo decir que es un pueblito tranquilísimo y genial para explorar la Vall de Boí. Además, el hostal cuenta con parking exclusivo para clientes, lo cual es un gran plus. Xavi nos echó una mano con la reserva y el check-in, lo que hizo que todo fuera aún más fácil y cómodo. Las habitaciones están super bien, ¡cálidas y acogedoras!, y eso es justo lo que necesitas después de un día de aventuras.
Además, estuvimos con un grupo de 13 amigos, ¡y no puedo dejar de mencionar a Xavier y Lluc! Nos trataron de maravilla. Los menús eran muy variados y tan bien presentados que era casi un arte. La cocinera, ¡madre mía, un 10! Los desayunos eran espectaculares: pan recién tostado, cruasanes calientes, embutidos, fruta fresca, y hasta tortilla de patatas hecha al momento. Las habitaciones estaban limpias y contaban con todo lo necesario, como calefacción, secador de pelo y TV. Sin duda, un lugar donde te sientes como en casa.
Ah, y antes que se me olvide, el entorno es muy agradable, justo enfrente de la iglesia de Santa Eulàlia d'Erill de la Vall. La única pega podría ser que echamos de menos un ascensor, ¡pero las vistas desde las habitaciones eran espectaculares, así que compensa! La comida en el restaurante también fue increíble. El risotto estaba riquísimo, y la atención del personal, como el camarero que llevaba poco allí, fue de lo mejor. Se notaba que estaban pendientes de cada detalle.
Y para aquellos que se lo estén preguntando, el Hostal La Plaça cuenta con cinco habitaciones. Así que ya sabes, si buscas un lugar encantador para una escapada, ¡este es tu sitio!
Qué espacios comunes se pueden encontrar en el hostal
Y hablando del Hostal La Plaça, déjame contarte cómo nos fue en el restaurante. Fuimos un grupo de cuatro, incluyendo a mis dos peques, y la verdad, ¡comimos de lujo! Pedimos de todo: una ensalada, un meloso de ternera que era para morirse, unos espaguetis y un risotto, que, te juro, dejó a mi hija alucinada, y eso que no le van las setas. Todos probamos un poco y, honestamente, ¡estaba ESPECTACULAR! Los espaguetis también entraron en la lista de favoritos y la carne del meloso estaba tan buena que mi hijo no dejaba de pedir más a su padre. El sitio tiene un servicio muy amable y, en cuanto a precios, me pareció que la relación calidad-precio era más que correcta. Ya estoy pensando en recomendarlo a mis amigos y familiares, aunque no les voy a dar 5 estrellas, porque quiero que sigan esforzándose. ¡Felicitaciones a los chicos!
Pero, no todo fue perfecto. La ensalada de tomate no me impresionó demasiado; cuatro rodajas de tomate sencillitas por 11€ no tiene sentido. Y la trucha, aunque rica, era bastante pequeña para sus 17€. Al final, es un poco desesperante ver cómo los precios suben y las raciones tienden a achicarse. Espero que los restaurantes mantengan la calidad sin caer en el abuso, porque esto podría acabar afectando a más de uno.
Ahora, hablando del hostal en sí, la ubicación es magnífica; realmente está en el corazón de la Vall de Boí. El ambiente es tranquilísimo, ideal para desconectar. Los propietarios son un encanto y super dispuestos a responder a cualquier duda que tengas. El desayuno es abundante y variado, así que ni te preocupes por comenzar el día con energía. En el tema de espacios comunes, encontrarás una sala acogedora donde relajarte después de un día de exploración. Así que, si quieres un lugar donde relajarte, disfrutar de buena comida y rodearte de gente amable, ¡este es el sitio!
Cuál es la característica arquitectónica destacada cerca del hostal
Hablando de nuestra experiencia, llegamos al Hostal La Plaça con muchas ganas de disfrutar, especialmente porque ya éramos fans de su restaurante antes de la pandemia. La verdad es que el lugar se ve increíble, con un ambiente que invita a relajarse. Sin embargo, sinceramente, la comida, aunque rica, a veces cojea un poco. Por ejemplo, la carne que nos sirvieron estaba *poco caliente*, algo que realmente le restó puntos a nuestra experiencia. Al final, de esas cositas que marcan la diferencia cuando se trata de comer fuera, ¿verdad?
Además, lo del servicio fue un lío. Con las mesas llenas, el personal, que era muy atento y agradable, parecía estar un poco desbordado. Más de dos horas esperando para comer es un buen rato, y antes de que nos diéramos cuenta, ya estábamos levantándonos de la mesa para buscar a alguien que nos atendiera. De verdad, no es fácil disfrutar de una buena comida con ese tipo de espera. Y para rematar, el precio fue un poco elevado para los estándares que nos encontramos ese día.
A pesar de estos detalles, hay que reconocer que el entorno es inmejorable. Tiene una terraza jardín amplia que es perfecta para disfrutar de algo fresco bajo el sol y con vistas al paisaje. La mezcla de tradición e innovación en la carta es algo a destacar, aunque, personalmente, creo que podrían mejorar la calidad de los menús. Pedimos el más económico, a 20'90€, y aunque estaba bien, no dejaba una impresión inolvidable. Ah, y ¡hagan cuentas! Porque el agua osmotizada que sirven, que antes era de Boí, les añadirán un coste extra, además de si quieren sentarse en la terraza.
Por último, nada más que agregar sobre la característica arquitectónica destacada cerca del hostal. La iglesia, que está justo allí en la Plaza de la Iglesia, es realmente impresionante. Es un edificación que invita a hacer una pausa y admirar su belleza. Nos encantó ver todo este arte arquitectónico mientras disfrutábamos de nuestro tiempo en el restaurante. Sería genial poder volver en otra ocasión y ver cómo ha cambiado todo desde nuestra última visita. Sin duda, es un lugar que no se borra fácilmente de nuestra lista de favoritos.
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante del hostal
La verdad es que Hostal La Plaça tiene un encanto especial. Imagina estar sentado en su terraza, disfrutando de una buena comida mientras admiras la maravillosa iglesia que tienen justo enfrente. Y es que la localización no puede ser mejor, en pleno centro del pueblo, ¡cerca de todo! Después de un día explorando el valle, no hay nada como relajarse en ese ambiente acogedor. Por cierto, si decides quedarte a comer, el menú de 16,90€ es una opción muy completa y vale cada euro.
Hablando de comida, ¡el pato y la tarta de queso que sirven son simplemente increíbles! Quedé muy satisfecho, aunque hay que mencionar que la carne nos la trajeron un poco fría por dentro. A pesar de eso, el personal se mostró muy profesional y rápido para solucionar el problema, lo que hizo que toda la experiencia resulte bastante agradable. Ah, y si tienes la suerte de ser atendido por Xavi, el dueño, ¡prepárate para reírte y recibir buenos consejos! La atención que recibimos fue de esas que te hacen sentir como en casa.
Y aunque hubo un pequeño desliz en el servicio al llegar, donde el encargado comentó algo poco afortunado en nuestra presencia, al final la chica que nos atendió se mostró super profesional y atenta. Lo importante es que, al final, lo pasamos genial y la comida estuvo de diez. Así que si decides ir, no te olvides de probar esos canelones que, según mi grupo, estaban también deliciosos. Nos ayudaron a elegir y conectar con la esencia del lugar, ¡un puntazo!
En cuanto a la comida que ofrecen en el restaurante del hostal, puedes esperar platos hechos con cariño y calidad. Tienen opciones para todos los gustos: desde un primer plato a elegir por 10€, hasta un segundo por 12,90€. Cada bocado sabe a lo que debería ser un buen hogar: sabores caseros, menús variados, y una atención al cliente que realmente se nota. Así que, ya sabes, si estás planeando un viaje a Erill la Vall, ¡el Hostal La Plaça tiene que ser una parada obligatoria!
Qué platos son recomendados en el menú del Hostal La Plaça
La experiencia en Hostal La Plaça fue realmente interesante, especialmente si piensas en la habitación 112. Tiene una bañera de hidromasaje genial, aunque puede que te despierte un poco si decides disfrutarla a altas horas de la noche. Pero el plus es la cama extragrande que te invita a dejarte caer y olvidar el mundo. La mitad de la habitación está reformada, mientras que la otra mitad tiene un aire más vintage que le da un toque especial, aunque el contraste puede ser un poco chocante. Pero vamos, que eso no le quita encanto.
El exterior es otra historia. La zona ajardinada es perfecta para relajarse un rato, tomando algo y disfrutando de esas increíbles vistas a la montaña. Además, si viajas con peques, hay una zona infantil que les va a encantar. Sin embargo, un consejo: si realmente quieres disfrutar de comida exquisita, no dudes en hacer una escapada a Durro, que está a un tiro de piedra. ¡Vale la pena! Aunque el valle tiene su magia, Erill la Vall no tiene mucho para ver. Es más un buen punto de partida para explorar la zona.
Ya hablemos del restaurante. La terraza es de esas donde quieres pasar horas charlando. La carta de temporada es un deleite y el personal te hace sentir como en casa desde el primer momento. Se nota que es un negocio familiar y eso se traduce en un servicio excelente. Si buscas un lugar donde comer bien y relajarte, este es el sitio. ¡Un 10 en toda regla! Y si te gustan los platos contundentes, no puedes perderte los pies de cerdo con judías; están entre lo mejor que he probado.
Días estupendos gracias al combos de la atención del personal, el entorno y la deliciosa comida. Si no sabes qué pedir, ¡debes probar su menú! Tienen opciones para mezclar, ¡incluso puedes escoger medio menú si no tienes mucha hambre! Eso sí, recuerda que esta época de COVID ha cambiado un poco el asunto con las limpiezas, así que asegúrate de preguntar los detalles si buscas una experiencia completa. En fin, el Hostal La Plaça es un lugar al que seguro querrás volver.
Hay alguna oferta especial si se reserva directamente en el hostal
¡Ya te digo que el Hostal La Plaça es un lugar increíble! Para ser un hostal, nuestra experiencia fue de lujo total. La habitación era muy cómoda, y lo mejor fue esa enorme bañera de hidromasaje que nos dio un montón de momentos de relax. Después de un día de exploración, no hay nada mejor que disfrutar de un buen baño burbujeante. Además, la limpieza era impecable, como esos pequeños detalles que siempre se agradecen.
Y hablando de detalles, ¡las vistas! Desde nuestra habitación podías ver las hermosas montañas y la iglesia románica que está justo enfrente. Imagina despertar con ese paisaje cada mañana. La ubicación del hostal es ideal, ya que nos encontrábamos a solo 20 minutos de las pistas de esquí de Boí i Taüll y del parque nacional d’Aigüestortes. Así que, si eres amante de la montaña, este es tu sitio. Y, por supuesto, si ibas con tu pareja, como nosotros, es un lugar perfecto para una escapada romántica.
En cuanto a la comida, el restaurante se pasaba un poco con los precios, pero la calidad lo valía. Comimos un risotto de ceps y unos espaguetis con carreretes que estaban para morirse de buenos. No olvides probar su famoso flan de café; te aseguro que no hay nada igual. Y el desayuno también era bastante completo, así que saldrás con las pilas bien cargadas para afrontar el día.
Ahora, en cuanto a ofertas, ¡sí! Si reservas directamente en el hostal, suelen tener algunas promociones especiales. Es una manera de asegurarte el mejor precio y, tal vez, conseguir algún detalle extra. Así que si tienes pensado regresar, ¡no dudes en contactarlos directamente! Te prometo que no te arrepentirás. Sin duda, ya estoy contando los días para volver a La Plaça.








