Boixetes de Cal Manel

Boixetes de Cal Manel

Si buscas una parada deliciosa en tus viajes por el Valle de Arán, Boixetes de Cal Manel es el lugar ideal. Este restaurante familiar está situado en N-230, Km. 170, 25537, Lleida, y se especializa en la cocina catalana y occitana. Aquí encontrarás lo mejor de la gastronomía local, desde su famosa olla aranesa hasta los irresistibles calçots en temporada. No te olvides de probar los caracoles a la llauna, arroces que son pura maravilla, y una selección de carnes y pescados frescos que te harán la boca agua. Todo esto, en un ambiente acogedor que se siente como en casa.

Además de la buena comida, Boixetes de Cal Manel cuenta con un amplio aparcamiento y un parque infantil, perfecto si viajas con familia. La terraza es un lugar estupendo para disfrutar del sol mientras degustas algún plato. Los comentarios hablan de la calidad del servicio y el buen rollo que hay, así que no te sorprendas si decides reservar para volver. Este rincón del Val d'Aran es más que un restaurante, es un lugar donde los sabores y la tradición se encuentran, ¡y vaya que lo hacen de manera exquisita!

Boixetes de Cal Manel

Restaurante de cocina catalana
4,5
1.754Reseñas
Fotos
N-230, Km. 170, 25537, Lleida
619 42 79 20

Horarios Boixetes de Cal Manel

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–15:45
miércoles12:00–15:45, 20:00–22:00
jueves12:00–15:45, 20:00–22:00
viernes12:00–15:45, 20:00–22:00
sábado12:00–15:45, 20:00–22:00
domingo12:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Boixetes de Cal Manel

Cuál es la especialidad gastronómica del restaurante Boixetes de Cal Manel

Si estás buscando un lugar para comer que sea un verdadero hallazgo, Boixetes de Cal Manel es una de esas paradas obligatorias en la N-230, Km. 170, 25537, Lleida. Sé que a veces puede parecer que los restaurantes en carreteras pasan desapercibidos, pero este lugar te sorprenderá con sus platos elaborados y de calidad. La comida está hecha con ingredientes de primera y, lo mejor de todo, la atención del personal es de diez. Las camareras son súper amables, lo que hace que te sientas como en casa desde el primer momento.

Imagínate disfrutando de una buena comida en su terraza, toda a la sombra. Perfecto para esos días de calor, ¿verdad? Tienen un menú del día que te dejará satisfecho, y lo digo yo, que soy un buen comedor. Por un precio de 20 a 30 € por persona, ¡saldremos con el estómago lleno y muy contentos! Yo ya pienso en volver, porque realmente se ha convertido en uno de mis sitios favoritos.

Ahora, tengo que ser sincero. El Boixetes tiene esa esencia de restaurante de carretera, pero es un poquito más caro que otros lugares que podías encontrar. De hecho, un día intentamos ir solo dos personas y nos dijeron que no, lo que es un poco frustrante cuando estás buscando una buena comida y no hay muchas opciones abiertas. Pero, si vas con un grupo, como unas 5 a 8 personas, el ambiente es la mar de agradable. Ellos tienen varias plazas de aparcamiento gratuito, así que no te preocupes por eso.

Sobre los platos que debes probar, sin duda, no puedes irte sin probar la olla aranesa y los caracoles, que son dos de sus especialidades. Si te atreves, el civet de ciervo está tierno y lleno de sabor, ¡y el magret de pato es de otro nivel! Y para cerrar con broche de oro, los postres como el brazo de gitano de crema catalana y la tarta de chocolate son imperdibles.

En resumen, la especialidad gastronómica del restaurante Boixetes de Cal Manel son sin duda los platos tradicionales del Valle de Aran, con una atención especial a las materias primas de calidad. ¡No te lo pierdas en tu próxima escapada!

Dónde se encuentra ubicado Boixetes de Cal Manel

Ya te conté lo mucho que disfrutamos en Boixetes de Cal Manel, y si te soy sincero, todavía se me hace agua la boca al recordar ese menú de 26,50€ que incluye bebidas y postre. Los raviolis rellenos de almendra y calabaza en salsa de queso azul y pera confitada son una verdadera delicia. ¡Te los recomiendo a ciegas! Además, el servicio es muy atento y simpático, lo que hace que cada bocado se sienta aún más especial. No olvides reservar, porque a menudo está a tope, ¡y eso es buena señal!

No te imaginas lo que es probar un civet de ciervo o un sablé de queso azul con solomillo de ternera; cada bocado es como un abrazo para el estómago. La calidad de los ingredientes es increíble, todos de Km0, así que, además de comer rico, estás apoyando a los productores locales. Y ni hablar de los postres caseros, ¡la tarta de queso con quesos Tarrau es simplemente irresistible! La atmósfera del lugar también es espectacular, ideal para disfrutar sin prisas.

Por cierto, si te queda cerca del camping, como a nosotros, es una opción muy cómoda para el último día. No hay nada como terminar una estancia con una fabulosa experiencia gastronómica. La comida era deliciosa, y el ambiente acogedor; en general, una gran opción que queremos volver a repetir. El precio por persona suele rondar entre 20 y 30€, lo cual está más que bien considerando lo bien que comes.

Y si te preocupa dónde se encuentra ubicado Boixetes de Cal Manel, no te preocupes, es fácil de encontrar: está en la N-230, Km. 170, 25537, Lleida. Así que ya sabes, si estás por la zona y te apetece un buen plato, ¡tienes que hacer una parada allí!

Qué tipo de cocina se ofrece en Boixetes de Cal Manel

Y, bueno, si te gustan los lugares con encanto, Boixetes de Cal Manel es sin duda una parada obligatoria en la N-230. Tienen cinco estrellas en todo: la comida, el servicio y el ambiente son de 10. Lo mejor es que la comida es riquísima desde el primer plato hasta el último, y eso es algo que siempre se agradece. Además, ¡tienen un parque infantil! Así que si vas con peques, ellos también se lo pasarán bomba mientras tú disfrutas de la comida.

La chica que nos atendió fue un verdadero encanto. Súper honesta y nos aconsejó que pidiéramos un poco menos, ¡y vaya que nos vino bien! Al final, salimos de allí más que satisfechos. No puedo dejar de recomendar la olla aranesa de menú y el bacalao con all i oli. Te aseguro que es un festín. Y lo mejor, puedes aparcar sin problemas, ya que hay muchas plazas libres. ¿Quién no ama eso?

Ah, y si te apetece una cena perfecta, sus platos son caseros y elaborados con tanto mimo que se nota en cada bocado. Probar los calçots te va a encantar, son tiernos y la salsa está para chuparse los dedos. Cada plato tiene su encanto, desde la carne jugosa hasta unos postres que son una locura. La relación calidad-precio es inmejorable, así que, si vuelves por la zona, la tendencia es clara: ¡tienes que repetir!

En resumen, en Boixetes de Cal Manel ofrecen una cocina típica de la zona, enfocada en productos ecológicos y sostenibles, lo que significa que su carta es variada y siempre está enfocada en los productos de proximidad. Perfecto para disfrutar de una buena comida en un entorno idílico. ¡Sin duda un lugar que tendrás que añadir a tu lista de favoritos!

Cuáles son algunos platos destacados que se pueden probar en este restaurante

Estoy seguro de que te vas a enamorar de Boixetes de Cal Manel si aún no lo has probado. La última vez que fui, llamamos por teléfono para reservar una mesa en la terraza y la atención que recibimos fue exquisita. Desde el primer momento, los dueños y el personal nos hicieron sentir como en casa. El ambiente era acogedor y relajante, perfecto para disfrutar de una buena comida. ¡Totalmente recomendable! Por cierto, si planeas ir, mejor haz una reserva, sobre todo si sois un grupo de 5 a 8, para que no te quedes sin sitio.

La comida realmente fue una sorpresa y por solo 25 euros del menú, tienes un montón de opciones para elegir. Cada plato estaba no solo riquísimo sino también bien presentado. No puedo olvidar lo delicioso que estaba el solomillo laminado que pedimos, servido sobre una base crujiente que le daba un toque increíble. Y si eres fan de los ritos de la cocina autóctona, no puedes perderte la cassola aranesa o las chuletas de cordero. Te prometo que no te vas a arrepentir.

Y por supuesto, no puedo dejar de mencionar el servicio. La atención que nos brindaron fue fantástica. Todos fueron súper amables y atentos, lo que sin duda añadió un extra a la experiencia. Después de probar un par de postres artesanales ceñidos a la tradición, como la crema catalana y un flan que estaba de muerte, salimos con una sonrisa en la cara y con ganas de volver. Ah, y si te preocupa el aparcamiento, ¡no te preocupes! Hay muchas plazas libres y, además, es gratuito.

Así que, ¿cuáles son algunos platos destacados que puedes probar en Boixetes de Cal Manel? Te recomiendo sin duda el solomillo laminado, la cassola aranesa, marcando un golazo con las chuletas de cordero y, para cerrar con broche de oro, un postre como la crema catalana o el flan para sentirte en casa. La comida en este restaurante es un festín que no te querrás perder. ¡Haz la maleta y prepárate para disfrutar de una experiencia genial!

Qué es la olla aranesa

Y si todavía te lo estás pensando, déjame convencerte un poquito más. Si buscas autenticidad y sabor, este lugar es tu destino. La olla aranesa es uno de esos platos que tienes que probar sí o sí. Es una especie de guiso contundente hecho con productos del Valle de Arán, y te aseguro que cada bocado te transporta a lo más auténtico de la cocina catalana. También están el civeta de ciervo y el arroz a la marinera, que son simplemente imperdibles. Todo esto se puede disfrutar en una terraza exterior que es perfecta si llevas a los peques, porque tienen parque infantil. ¡Ah! Y ni te preocupes por el coche porque tienen un estacionamiento amplio y gratuito. ¡Incluso aceptan perros! Así que no hay excusa para no ir en plan familiar.

Lo mejor de todo es que aquí la calidad se nota desde el primer bocado. Hablando de la experiencia, he de decir que me dejaron alucinado: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. La antigua masía en la que está ubicado es un atractivo en sí mismo, con vistas al río que le dan un toque especial. La decoración rústica y clásica combina perfectamente con el entorno, lo que te hace sentir como en casa, pero en modo gourmet. Si te decides a ir, pide los caracoles a la llauna o el bacalao Cal Manel, créeme, no te arrepentirás.

Y no puedo dejar de mencionar los postres. ¡Vaya delicia! Desde la tarta de queso tarrau con praliné de chocolate hasta la tarta de limón con bizcocho que me dejó con ganas de más. Pero lo que realmente me sorprendió fue el café irlandés. Es el mejor que he tomado en mi vida, y ya te digo, eso es decir mucho. La carta está bien equilibrada y no es nada exagerada en precios, especialmente para el nivel de cocina que ofrecen. Lo dicho, es un sitio totalmente obligatorio para todos los amantes de la buena comida que buscan disfrutar de un ambiente acogedor. ¡No te lo pierdas!

En qué temporada se pueden disfrutar los calçots en Boixetes de Cal Manel

Luego de un ratito en el coche, llegamos a Boixetes de Cal Manel, y la verdad es que la experiencia fue bastante interesante. Nos sentamos en una terraza bastante grande, aunque hay que decirlo, las mesas estaban un poco demasiado juntas para mi gusto, y había un par de jardines que no contribuían mucho a la privacidad. Pero bueno, eso no nos detuvo, ¡había buen ambiente! El menú incluía un entrante de pan con tomate y chorizo que nos traían al poco de sentarnos. Por cierto, 2 jóvenes camareros hacían lo que podían, pero había veces que no se aclaraban mucho. No era para tanto, pero si llamabas, ya sabéis, había que tener algo de paciencia, ¡cosas del servicio! Sin embargo, todo llegó a la mesa en un tiempo razonable y eso se agradece.

La comida, en general, estaba buena. No era el menú de Michelin, pero cumplía. Pero les tengo que dar un 10 a la crema catalana, ¡esa sí que estaba para chuparse los dedos! Aunque, si eres de los que no aguanta el humo, ten en cuenta que había un par de mesas al lado con gente fumando. Puede que eso le baje un poco la puntuación al ambiente, que, entre nosotros, ya era un 3 por eso y por la cercanía de las mesas. En cuanto a precios, está en la media de la zona, entre 20 y 30 euros por persona, así que no está mal.

Lo mejor es que, al final, la atención de Sandra y Marta fue genial. Te sentías como en casa, y encima se notaba que aman lo que hacen. La cocina artesanal del Valle de Aran, con productos locales, le da un toque especial a cada plato, como los quesos Tarrau o la cerveza Refu. Así que, si tienes la oportunidad y llegas en la temporada adecuada, ¡asegúrate de probar los calçots! Se pueden disfrutar de enero a abril, lo que hace de este restaurante una opción perfecta para esos meses donde la gastronomía se vuelve aún más especial. ¡Ya tienes planazo para el invierno!

Es adecuado Boixetes de Cal Manel para familias con niños

Entonces, después de un día explorando la belleza de la montaña, decidimos cenar en Boixetes de Cal Manel, y vaya que fue una elección magnífica. Estando en el Camping la Verneda, justo al lado, la localización no podía ser mejor. La cena fue de 10 y el trato del camarero, ¡genial! Un tipo muy amable y atento en todo momento. Sin duda, volveremos porque nos hemos enamorado de la zona. ¡Muchas gracias por la cena y el trato! Lo recomendamos 100%.

Hablando de la comida, ¡todo estaba delicioso! Nos aventuramos a probar varios platos, y lo que más nos impresionó fueron los caracoles y la olla aranesa; son imprescindibles en cualquier visita. Y aunque el restaurante está justo a pie de carretera, el ambiente es acogedor y el servicio es rápido. Y no olvidemos el emplatado, que hacía que cada plato luciera aún más apetecible. Con un precio por persona que ronda los 20-30 €, realmente vale la pena.

Lo único que quizás podrían mejorar sería el aire acondicionado, porque el calor se sintió un poco, pero eso no nos desanimó. Al final, el personal fue tan agradable y servicial que hasta nos invitaron a unas cervezas por un pequeño descuido al servir. Pequeños detalles como ese marcan la diferencia. Y como anécdota, sinceramente, ni siquiera nos importó esperar un poco más porque estábamos de vacaciones, disfrutando de cada momento.

Ahora, si te preguntas si es un buen lugar para ir con los peques, la respuesta es un sí rotundo. El ambiente es relajado y hay espacio suficiente para que los niños se muevan un poco. Además, con platos tan abundantes y sabrosos, seguro que hay opciones que les encantarán. Así que no lo dudes, ¡Boixetes de Cal Manel es perfecto para familias!

Qué instalaciones ofrece el restaurante para los más pequeños

Así que, después de nuestra magnífica cena en el Vall D’Aran, no hay duda de que Boixetes de Cal Manel debe estar en tu lista de lugares a visitar. La comida es simplemente deliciosa y abundante, y no puedo dejar de resaltar cómo la sirvieron con tanto cariño. Cada plato que probamos fue una maravilla, y el servicio fue de 10. Nos hicieron sentir como en casa, algo que se aprecia mucho cuando uno está de cena en un lugar nuevo. ¡Totalmente recomendado si quieres pasar un buen rato en Lleida!

Hablando de la carta, es un festín digno de ser explorado. Cuando la miras, enseguida se te antojan cuatro o cinco cosas diferentes. Ya sea el magret de pato a la parrilla o la carrillada de ternera, todo tiene un sabor impresionante. Y si tienes dudas, no te preocupes: comimos de tres menús diferentes y todo estuvo muy bien cocinado y delicioso. Por cierto, ¡nosotros llevamos a nuestro perrito y también fue bien recibido! Solo te advierto que la cuenta puede tardar un rato en llegar, especialmente si está lleno, pero eso es una buena señal, ¿verdad?

También quiero mencionar que la calidad de la comida es realmente impresionante, especialmente los canelones de carne y foie. Te aseguro que son 100% recomendables y que las raciones son más que generosas. Ahora, si bien el menú puede ser un poco más caro en días festivos, entre 20 y 32€ es un precio justo por lo que ofrece. Y sobre los más pequeños, el restaurante es muy acogedor para ellos; aunque no he visto un área específica para niños, el ambiente es tranquilo y familiar, ideal para disfrutar en compañía de toda la familia. Sin duda, ¡toca volver a probar ese delicioso menú y los postres que me quedaron pendientes!

Hay opciones para disfrutar al aire libre en Boixetes de Cal Manel

¡Te cuento! La última vez que fui a Boixetes de Cal Manel fue un poco decepcionante, la verdad. Antes, lo recordaba como un lugar que siempre me sorprendía con sus platos, pero ahora la calidad y cantidad han bajado y los precios han subido. Pedimos la olla aranesa, y, aunque tenía buena pinta, estaba bastante sosa. La patata parecía que necesitaba más tiempo de cocción y ni se diga de los corazones de alcachofa, que no eran corazones al 100%. Cuando lo mencionamos, nos dijeron que ya no era temporada. O sea, que si no hay alcachofas perfectas, deberían cambiar el nombre en el menú a solo "alcachofas" para que no haya confusiones, ¡es lo menos que pueden hacer!

Pasamos a los segundos y, aunque el plato de callos con garbanzos sí que estaba sabroso, lo cierto es que por el precio que cobran, las porciones son un poco escasas. La ternera al chocolate tenía un punto de cocción que le faltaba y también un poco de sabor. Pero aquí vino la sorpresa positiva, porque el brazo de nata con crema catalana que pedimos de postre estaba de rechupete, ¡eso sí que lo disfrutamos! Lamentablemente, con todo esto, creo que no repetiré la experiencia.

Por otro lado, me han comentado que la terraza de este restaurante es simplemente espectacular. Tienen unas vistas impresionantes y la zona exterior es ideal para disfrutar de una buena comida en un ambiente agradable. Si buscas un lugar donde relajarte al aire libre, este parece ser bastante acertado, sobre todo en las tardes cuando hay sombra. Así que, si te animas a ir por allí, no dudes en probar el menú de semana o fin de semana, que empieza a partir de 20€, y disfrutar de esa vista mientras degustas platos de la gastronomía catalana. ¡Seguramente tendrás una experiencia más grata!

Cómo es el ambiente en Boixetes de Cal Manel

Después de una maratón de senderismo por la N-230, llegamos a Boixetes de Cal Manel, y vaya que fue una elección acertadísima. Llamamos a las 16 h. tras un día largo y cansado, y el personal esperó a que llegáramos sin siquiera cerrar la cocina. ¡Eso dice mucho de lo comprometidos que son! El servicio fue estupendo, de verdad, y eso ya es un gran plus cuando tienes hambre.

En cuanto a la comida, ¡magnífica! Pedimos el menú variado que nos dejó a todos más que satisfechos. Tienes que probar la olla aranesa, es un plato tradicional que te abraza el alma, y las chuletas de cordero son simplemente espectaculares. Y no olvidemos el entrecot y esas croquetas que son un verdadero manjar. Todo estaba bien rico. ¿Y lo mejor de todo? El servicio: un grupo de jóvenes profesionales que saben cómo hacerte sentir a gusto. Sin duda, repetiremos antes de irnos de la zona.

Sumando tanto lo rico de la comida como la atención del personal, nos encontramos con un ambiente que es tanto cálido como acogedor. Si tienes la suerte de comer en la terraza, como nosotros, ¡definitivamente es un plus! El lugar es pet-friendly, así que llevamos a nuestra perrita y no hubo ningún problema. El trato hacia ella también fue encantador, al pedir algo más acorde para nuestra pequeña. En resumen, si buscas un sitio con comida casera y un toque amigable, Boixetes de Cal Manel es totalmente recomendable 100%!

Fotografías Boixetes de Cal Manel

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