
Si estás pensando en un lugar cómodo y acogedor para descansar en tu próximo viaje, Hotel Fidalgo en Calamocha es una opción bastante interesante. Con sus 20 habitaciones y un ambiente relajado, este hotel de 2 estrellas se sitúa a 11 minutos a pie de la Iglesia Parroquial y a solo 10 minutos del río Jiloca, lo que lo convierte en un buen punto de partida para explorar la zona. Además, si te gusta la comida, su restaurante ofrece platos tradicionales españoles que seguro van a disfrutar.
El hotel también cuenta con un amplio jardín y Wi-Fi gratuito, perfecto para desconectar un rato. Está a unos 700 metros del Ayuntamiento y del famoso Puente Romano, así que no tendrás que alejarte demasiado para descubrir los encantos de Calamocha. Si buscas un lugar que combine comodidad con buena gastronomía y un toque local, Hotel Fidalgo podría ser justo lo que necesitas para tu próxima escapada.
Hotel Fidalgo
Mapa Ubicación Hotel Fidalgo
Dónde se encuentra el Hotel Fidalgo
¡Hey! Si estás pensando en hacer una parada en tu viaje y te has topado con el Hotel Fidalgo en Calamocha, ¡tengo cosas que contarte! Bueno, la verdad es que no todo lo que brilla es oro. He escuchado que el menú de 15€ que ofrecen no vale mucho la pena. La comida ha sido descrita como un verdadero desastre: la pasta pasada, las chuletas de cerdo que ni sabes a qué sabían, y ni hablar de los postres que dejaron mucho que desear. Solo el café parece haberse salvado un poco de la crítica. Si buscas calidad, mejor sigue buscando.
Ahora, no todo es tan negativo. Al parecer, el hotel ha tenido una nueva gerencia y parece que han hecho algunos cambios para mejorar las cosas. Incluso afirman que el menú diario está bastante bien elaborado y ofrece buenos platos. Claro, la tarta de queso no era casera, pero ¡quién sabe! Quizás veas mejoras pronto. En fin, si estás en viaje y necesitas un lugar donde parar, parece que no está tan mal para comer algo decente antes de seguir camino.
Hablando de la experiencia, hay quienes han tenido una grata sorpresa al llegar al hotel. Piensa en eso: tras una larga jornada pedaleando desde Pamplona, te encuentras con una comida espectacular, donde mencionan la trucha en su salsa y los macarrones boloñesa, que son para chuparse los dedos. Y claro, mencionan la comodidad de las habitaciones, con colchones nuevos y un baño acogedor que parece de casa. Los empleados, súper agradables, de esos que te hacen sentir como en familia. ¡Un 10 para ellos!
Sin embargo, como todo en la vida, hay opiniones muy malas también. Hay quien ha tenido una experiencia horrible con habitaciones penosas, camas incómodas, y de paso, bichos por todos lados. Imagina que no puedes dormir por el ruido y la falta de limpieza. Termino preguntándome si han tenido alguna oportunidad de mejorar. En este hotel, deberías prepararte para todo.
Y ya que me lo preguntas, el Hotel Fidalgo se encuentra en la Carretera de Sagunto-Burgos, Km. 190, en Calamocha, Teruel. Así que si decides echar un vistazo, ¡más vale que vayas con las expectativas bajas, pero listo para disfrutar de la compañía!
Cuántas habitaciones tiene el Hotel Fidalgo
Y hablando del Hotel Fidalgo, hay que comentar que tuvimos un par de incidencias, como cuando nos cambiaron de habitación porque, la verdad, ¡el baño estaba un poco asqueroso! Pero bueno, las cosas pasan y al final nos guardaron las motos en la parte trasera del hotel, aunque hay que tener cuidado con los cristales en el suelo. No esperes grandes lujos, pero sí la ubicación es bastante buena y está en un precio bastante cómodo para lo que es. Pero, ojo, en nuestra habitación no había calefacción, lo que podría ser un problema si te toca una noche fría.
Otra cosa a tener en cuenta es la experiencia que tuvimos con la cena de graduación de segundo de bachillerato. Nos resultó ser un total despropósito. El precio era elevadísimo para la cena tan mala y escasa que nos sirvieron. Los platos calientes estaban fríos y secos, y ni te cuento de los cubiertos... ¡era un desastre! No había dos que coincidieran en el juego y hasta una de las cucharas era de propaganda. ¡Imagina la escena! Y ya en la fiesta posterior con barra libre, nos invitaron a guardar el vaso si queríamos repetir, ya que no tenían más vasos limpios. Así que, desde luego, no recomendaría usar este lugar para eventos.
A pesar de lo anterior, hay que reconocer que el hotel es sencillo y de precio ajustado. Cuando nos alojamos, había un par de cosas que no funcionaban, como las persianas que no bajaban y que, tras abrir el grifo de la ducha, no obtuvimos agua caliente en 10 minutos. Pero si solo buscas un sitio tranquilo y con un precio accesible, podría estar bien. Además, el menú festivo por 24€ incluía agua, vino, café y postre, y aunque no había muchísima variedad, no estaba mal.
En general, hay cosas que se pueden mejorar. La comida en sí fue un desastre, con un servicio que dejaba mucho que desear. Se tardaba un montón en atender a la gente y la calidad de la comida dejaba mucho que desear, aunque el postre se salvaba un poco. Si quieres que tu pareja se divorcie de ti, ¿qué mejor que llevarla a cenar aquí?
Por cierto, para responder a la pregunta que seguro te estás haciendo, el Hotel Fidalgo tiene un total de 42 habitaciones. Así que si decides quedarte, ¡ten en cuenta que podría estar un poco lleno en temporada alta! Pero en fin, al final todo se resume a lo que busques: un lugar básico y bien ubicado, con varias cosas que mejorar.
Qué categoría de estrellas tiene el Hotel Fidalgo
Y bueno, hablando del Hotel Fidalgo, si esperabas una experiencia de lujo, te vas a llevar una sorpresa… y no precisamente de las buenas. Imagínate entrar y encontrarte con un olor espeluznante a bicho muerto que te hace cuestionar tus decisiones de vida. Las habitaciones son viejas, pequeñas y con camas incómodas que te dejan deseando tener tu propio saco de dormir. Y si bien las paredes son tan delgadas que podrías creer que estás en un hotel para chismosos, el ruido de la carretera te acompaña durante toda la noche. Vamos, que escuchar el tráfico pesadísimo no es lo que uno busca para desconectar, ¿no?
Y ya ni hablemos de la presión del agua en el baño... bueno, ¿acaso hay agua? La bañera, como si hubiese decidido tomar vacaciones, tiene una presión prácticamente inexistente. Es una suerte que no me atreví a cenar allí, porque viendo el estado de la habitación, me imaginaba saliendo con un intoxicación que ni en mis peores pesadillas. El check-in tardó más de media hora, como si nos estuviesen registrando para ingresar a un castillo embrujado en lugar de un simple hotel de paso.
Sin embargo, hay que decir que no todo fue un desastre total. Algunas habitaciones son realmente más grandes y el baño estaba bastante limpio, aunque el aire acondicionado brilla por su ausencia, lo que lo convierte en un sauna en verano. Ah, y si decides ir a comer al restaurante, prepárate para un buen trato y platos bien servidos. La comida aquí parece ser uno de los pocos puntos a favor. Así que, a pesar de que te vayas a desayunar al infierno si no tienes cuidado, al menos te quitan el hambre.
Por cierto, si no lo sabes, el Hotel Fidalgo es de 2 estrellas. Así que ya tienes una idea de qué esperar. Así que si decides aventurarte, ¡buena suerte!
A qué distancia está la Iglesia Parroquial del hotel
¡Vaya, estuve pasando por el Hotel Fidalgo en Calamocha y la experiencia fue, digamos, un poco... variada! La verdad es que siempre hemos hecho parada aquí con los chicos cuando vamos hacia Valencia, porque nunca puede faltar un buen bocata de jamón de Teruel. Pero ojo, que parece que los nuevos dueños no han mantenido el mismo nivel. No subo fotos de la comida del menú (24€) para no herir sensibilidades, pero te prometo que en comparación con lo que era antes, esto ha decaído.
Hablando del hotel, si te atreves a probar alguna de las habitaciones, prepárate. Los colchones son de la guerra civil y las almohadas… bueno, son más finas que papel de fumar. Imagínate, si consigues dormirte a las 6 de la mañana, prepárate para despertarte con el radiador que suena como si estuviera en plena batalla. Eso sí, el personal tiene su encanto, incluso hay una camarera que siempre te recibe con una sonrisa y eso se agradece, pero no es suficiente cuando el resto se siente como un pedacito del infierno en la tierra.
Y si crees que el aire acondicionado es una opción, olvídate. En esas habitaciones hace calor, y el aire que mencionan no existe. En cuanto al servicio, he oído que ha sido un desastre recientemente. Una de mis amigas tuvo que esperar un buen rato para que la camarera le preguntara si quería algo, y al final se fue sin nada. Una pena, porque antes funcionaba genial. Si al final decides ir, que sea con poca esperanza.
Sobre la iglesia parroquial, te cuento que el Hotel Fidalgo está a una distancia de solo unos 500 metros de la iglesia, así que no está tan lejos si decides dar una vuelta después de cenar (si logras resistir). En fin, cada quien tiene su experiencia, así que si decides probar el hotel, ve preparado. ¡Buena suerte!
Cuál es la distancia del Hotel Fidalgo al río Jiloca
La verdad es que el Hotel Fidalgo es siempre una de las paradas obligatorias si pasas por Calamocha, ¡no hay duda! Desde hace más de 20 años que lo visitamos, y nunca nos ha decepcionado. La primera vez llegamos buscando un lugar para descansar, y desde entonces ha sido nuestro refugio. Uno de los mayores encantos es su comedor amplio y acogedor, donde no te sientes apretujado entre mesa y mesa; hay suficiente espacio para moverte y disfrutar de la compañía. El menú del día es una opción que, aunque un poco más cara para un día entre semana (cerca de 13 euros), vale la pena si tienes hambre de buena comida. ¡A mí me chiflan el ternasco y el codillo de cerdo!
Ya ves, la zona de barra es un lugar donde se respira ambiente. Tienen esos expositores repletos de productos típicos, como la fruta escarchada y esos vinos que son toda una delicia. Y si tienes un grupo grande, ellos se adaptan bien; recuerdo que una vez llevamos a un grupo de 90 personas y el servicio fue rápido y amable. ¡Hicieron ajustes en el menú sin quejarse! Eso sí, siempre hay un pequeño detalle que me frustra un poco: en algunos días me ha tocado que de lo que quiero pedir ¡resulta que no tienen! Por ejemplo, me prometieron trucha y acabé con un plato que nada que ver. Pero vamos, el servicio es atento y eso se agradece mucho.
A mí también me encanta la terraza, sobre todo ahora que hace buen tiempo, se puede disfrutar de una copa de cerveza o un cortado a buen precio (¡solo 2.95 euros!). Eso sí, dentro del hotel suele hacer calor en verano, así que un café en la terraza se siente como un lujo. Una vez dejé olvidada una cazadora ahí, y no te lo vas a creer, pero me la guardaron y hasta me la enviaron por correo. ¡Eso sí que son detalles que marcan la diferencia!
Por cierto, si te preguntas sobre la distancia del Hotel Fidalgo al río Jiloca, está a solo 19 kilómetros, así que si quieres dar un paseo o simplemente disfrutar de la naturaleza, no está tan lejos. ¡Vale la pena parar y disfrutar de lo que este lugar tiene para ofrecer!
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante del hotel
Ya te conté lo bien que nos lo pasamos en la boda, ¿verdad? Los jardines estaban realmente bien decorados, ¡fue un verdadero espectáculo! La comida no se quedó atrás, empezamos con unos entrantes que estaban buenísimos, especialmente una mesa de quesos que te dejaba salivando. Y la atención, de primera, con Maria siempre atenta a todo. Seria genial poder contar con su profesionalismo en otras ocasiones. La verdad es que todo salió de maravilla, desde los primeros compases de la fiesta hasta que la animadora se encargó de que todos estuvieran en el baile.
Como solo hicimos una parada para comer, probamos el menú y fue algo variado. El arroz a la cubana fue delicioso, pero tengo que ser sincero… el bacalao no estaba a la altura; estaba un poco duro y seco. Aún así, la atención fue rápida y correcta, incluso con el lugar lleno de gente. Eso sí, el restaurante tiene buena reputación, y se nota que se esfuerzan por ofrecer una experiencia agradable.
Hablando de la habitación, al principio parece que han puesto algo de esfuerzo en actualizar las instalaciones. La pintura nueva le da un aire fresco, aunque nos dimos cuenta de que el mobiliario podría ser un poco más cómodo. La cama era cómoda, pero el ruido de los coches y camiones por la noche nos complicó un poco el descanso. Otro punto a tener en cuenta es que todavía no tienen aire acondicionado, lo que en los días calurosos puede ser una pega. También noté que se echa de menos un ventilador en verano, ¡sería un detalle genial!
En cuanto al restaurante del hotel, bueno, ofrecen una mezcla bastante variada. Tienes desde tostas y bocadillos de jamón que son un éxito, hasta platos más elaborados como el clásico arroz a la cubana. Pero ten un ojo en lo que pides, porque la oferta puede ser algo limitada y no siempre todo está a la altura. En general, puedes esperar una opción decente, ¡pero siempre es bueno leer las reseñas antes de lanzarte!
El Hotel Fidalgo tiene acceso a Wi-Fi gratuito
Así que, hablando del Hotel Fidalgo, situado en la Carretera de Sagunto-Burgos, Km. 190, en Calamocha, Teruel, te cuento que es un lugar bastante acogedor para pasar la noche si estás de paso. Aunque tiene solo dos estrellas, no te dejes engañar, porque el ambiente es muy simpático y relajado. Por fuera, el edificio ya te da esa vibra de un hotel que sabe lo que hace; es sencillo pero bien cuidado.
Una de las cosas que más me gusta de este sitio es que cuenta con habitaciones cómodas y bastante funcionales. No esperes lujos desmedidos, pero sí te garantizo que puedes descansar bien después de un día lleno de aventuras por Teruel. Y, si tienes hambre, ¡no te preocupes! El restaurante ofrece un menú del día que está de lujo y a precios bastante razonables. Perfecto para recargar energías antes de salir a explorar la zona.
Además, el personal es un encanto. Siempre tienen una sonrisa y están dispuestos a ayudarte con cualquier duda que tengas. Es ese tipo de lugar donde te sientes como en casa, lo que siempre se agradece, ¿no? Y no puedo olvidar hablar de la ubicación, porque estarás a un paso de todo lo que quieras visitar en Calamocha. Perfecto para esos que buscan un lugar estratégico.
Y bueno, si eres de los que no pueden vivir sin estar conectado, ¡buenas noticias! El Hotel Fidalgo sí tiene acceso a Wi-Fi gratuito. Así que podrás compartir tus mejores momentos en redes y mantenerte en contacto con quien quieras, sin problemas. Así que ya lo sabes, si alguna vez te pasas por aquí, no dudes en hacer una parada en este hotel. ¡Te encantará!








