
El Hostal Restaurante El Cazador está en Nuévalos, a solo 3,2 km del Monasterio de Piedra, y ofrece unas vistas al lago que te dejarán sin aliento. Este lugar cuenta con una terraza ideal para relajarse, un restaurante que sirve deliciosa comida mediterránea, y un bar donde puedes disfrutar de una buena bebida. Las habitaciones son súper cómodas, con TV de pantalla plana, baño privado y todo lo necesario para que te sientas como en casa.
Además, si te gusta la aventura, aquí estás en el sitio perfecto. Puedes hacer senderismo, pesca o incluso piragüismo en los alrededores. No te olvides de probar las opciones vegetarianas y veganas en el restaurante, porque hay algo para todos. Y si quieres un respiro del calor, la piscina de inmersión del hostal es el lugar ideal para refrescarse. Con un ambiente acogedor y una ubicación privilegiada, seguro que tu estancia en El Cazador será inolvidable.
Hostal el Cazador
Mapa Ubicación Hostal el Cazador
Dónde se encuentra el Hostal Restaurante El Cazador
¡Hey, amigo! Si estás planeando una escapada al Monasterio de Piedra, no busques más, porque el Hostal El Cazador es donde deberías quedarte. Está ubicado en C. Monasterio de Piedra, 7, 50210 Nuévalos, Zaragoza y la verdad que no puede ser más fácil disfrutar de las vistas fabulosas que ofrece. Te despiertas y lo primero que ves es un lago . ¡Es como un sueño! Aunque, aviso, los colchones son de muelles y a veces se clavan un poco, así que quizás llévate un par de almohadas extra para mayor comodidad.
La gente de ahí es un amor. El trato es genial, siempre están dispuestos a ayudarte con una sonrisa. Además, el hostal está todo limpio y ordenado, ¡eso siempre se agradece! El desayuno tampoco está nada mal, bastante acogedor y casero, lo que te prepara para un día lleno de aventuras. Eso sí, no te emociones mucho con la comida de la carta: la calidad no acompaña al precio. Para que te hagas una idea, un platillo que pidieron en nuestra mesa fue un trozo de carne con unas patatas y pagamos más de 18 euros. Así que lo mejor es disfrutar de los alrededores y quizás salir a probar la comida local.
Y si tienes perro, ¡estás de suerte! Aquí son muy pet-friendly, lo que significa que tu peludo puede acompañarte en el desayuno sin problema. Eso hizo que nuestra estancia fuera aún más especial. Si piensas en llevarte a tu mascota, estos son los anfitriones ideales para tu aventura. ¿Cómo no volver a este sitio tan amigable?
En resumen, si buscas un lugar donde quedarte cerca de Monasterio de Piedra, El Cazador es tu mejor opción. Con un ambiente tranquilo, buenas vistas y un personal más que amable, ¡no te vas a arrepentir! Recuerda, el hostal está en C. Monasterio de Piedra, 7, 50210 Nuévalos, Zaragoza, así que no lo dudes y haz tu reserva. ¡Nos vemos allí!
A qué distancia está el Monasterio de Piedra del hostal
Hemos tenido la suerte de alojarnos en el Hostal el Cazador una noche, y, ¡qué bien que ha estado todo! Desde que entras al lugar, ya te percatas de que huele a limpio. Las habitaciones son bien sencillas, pero no te preocupes, que están muy limpias. La nuestra contaba con un ventilador, algo que se agradece un montón en verano. Y no puedo dejar de mencionar las vistas, que son bastante buenas. Las camas son cómodas (aunque las almohadas pueden ser un poco altas si eres de los que prefieren algo más plano), pero en general, ¡un muy buen descanso!
La cenita de esa noche fue otro punto a favor. Aunque tuvimos que esperar un rato, como 30-40 minutos, los camareros fueron súper atentos y nos advirtieron de la espera. Y, sinceramente, mereció la pena. La hamburguesa estaba espectacular, y las patatas son caseras ¡Una delicia total! También probamos el sándwich “El Cazador”, junto con una ensalada de queso de cabra y el entrecot a la brasa… ¡Estábamos en el paraíso de la comida! Para cerrar la noche, el desayuno nos dejó muy satisfechos: era sencillo, pero casi más completo que lo que suelo desayunar en casa.
Los dueños, Eva y Miguel, son unas personas súper amables y simpáticas. Nos dieron muy buenas recomendaciones sobre qué hacer en los alrededores, especialmente sobre el famoso Monasterio de Piedra, que, por cierto, queda a solo unos minutos del hostal. Si alguna vez vuelvo por la zona, no dudaré en repetir. Así que si estás buscando un lugar tranquilo, con buenas vistas y a un precio razonable, ¡este hostal es una excelente opción! Sin duda, un pequeño refugio en medio de la naturaleza.
Qué tipo de vistas ofrece el hostal
Y si hablamos de la comida, ¡menuda delicia! El hostal tiene dos opciones de menú, el del día y el de brasa, y nosotros nos decantamos por el segundo. No te voy a mentir, el pescado que pedí no era nada del otro mundo, pero estaba correcto. Lo que realmente brilló fueron los postres; tienen variedad y son perfectos para esos antojos tras un día de aventuras. El servicio estuvo a la altura y la ubicación es bastante conveniente. A un paso de todo, te ahorras esos paseos largos cuando ya estás cansado.
En cuanto a la habitación, no esperes lujos. Es muy sencilla, con lo básico y bien ubicada. Ideal si eres de los que solo busca un sitio donde dormir tras un día lleno de excursiones. No hay secador, así que si necesitas uno, mejor traído de casa. Lo único que deberías tener en cuenta son las paredes finas, porque si te toca un vecino ruidoso, la noche puede ser un poco complicada (aunque a nosotros no nos pasó, afortunadamente). ¡Ah! Y si llevas perro, genial, porque hay varios huéspedes con mascotas.
El desayuno fue de lo más básico, pero suficiente: café, zumos, tostadas, algo de embutido y bollería industrial. Para nosotros estaba muy rico, aunque claro, los gustos son personales. En el hostal había bastante espacio para aparcar, así que sin problemas para dejar el coche mientras exploramos. Y ya que hablamos de exploración, hay un montón de actividades cerca. No te olvides de visitar el Monasterio de Piedra, que está solo a 3 km; es impresionante.
Y respecto a las vistas del hostal, hay que recalcar que son buenas y tranquilas. Desde la habitación puedes disfrutar de un paisaje que complementa perfectamente la experiencia. Es un lugar que invita al descanso y, además, está justo a la entrada del pueblo, así que no tienes que andar mucho para disfrutar de lo que te ofrece. En resumen, la combinación de un buen trato, buena comida y un entorno bonito hacen de este sitio una opción que merece la pena considerar.
Qué comodidades se encuentran en las habitaciones del Hostal El Cazador
Ya te digo que mi experiencia en el Hostal El Cazador fue un poco complicada. Lo peor fue cuando pedimos un chuletón y el olor que venía de ese plato era tan fuerte que nos dio un asco tremendo. Por suerte, llamamos a la camarera y se lo llevaron, pero al traer el segundo, ¡era igual de horrible! Es impresionante que algo así se sirva, y la verdad, no entiendo cómo pueden correr con la salud de la gente de esa manera. No creo que vuelva jamás. Urge que revisen su manejo de alimentos y, sobre todo, que le presten más atención a la calidad de lo que sirven.
Y es que, mira, cuando uno está de viaje haciendo rutas en moto, se supone que debes disfrutar y relajarte. Pero aquí, el almuerzo se nos fue a dos horas solo para una bandeja de huevos fritos con patatas y longaniza. Venga ya, eso es demasiado tiempo. Me sorprende cómo un sitio puede fallar una y otra vez en el servicio. La comida estaba buena, pero el rato en la mesa se volvía eterno. ¿De verdad no hay forma de hacer esto más ágil?
Sobre la comida en general, me da la sensación de que no hay un compromiso real con la calidad. Sirvieron patatas congeladas de bolsa y no puedo creerlo, ¿en un restaurante? La trucha sabía un poco reseca y las migas estaban sosas. Las alubias ni se diga, más insípidas no podían estar. A veces pienso que saben que la gente está de paso y no se esfuerzan mucho en mejorar. Desde luego, la actitud del personal no ayuda. Cuando pedimos cambiar de mesa porque nos habían puesto a pleno sol, nos dijeron que no era posible. Vamos, que parece que al dueño le da lo mismo si volvemos o no.
Sin embargo, no todo fue negativo. El desayuno y la cena estaban bastante bien, y debo admitir que la habitación estaba en orden. Para quienes quieran visitar el Monasterio de Piedra, el hostal está super bien ubicado. El lugar en general es bonito para explorar, así que tal vez tendríamos que darle otra oportunidad, pero solo porque hemos escuchado buenos comentarios de las habitaciones. Tienen todo lo necesario para una estancia cómoda, y aunque tuvimos algunos tropiezos, eso podría hacer que consideremos volver en un futuro. ¡Las camas son decentes y hay buen servicio en algunas áreas! Quizás con un poco de mejora en la cocina y la atención al cliente, esto podría ser un lugar agradable para escapadas.
Qué tipo de comida se sirve en el restaurante del hostal
Y, vaya, si tienes la intención de probar algo en Hostal El Cazador, prepárate porque las opiniones son un poco mixtas. Por un lado, la dueña, Eva, se lleva un buen puñado de elogios por su buena atención y sus consejos sobre lugares para visitar. Pero, por otro lado, las experiencias con la comida pueden ser un verdadero desastre. Imagínate pedir un entrecot y que huela mal, para que luego te digan que "para una vez que les pasa". ¡Increíble! Nadie se quedó satisfecho, y al final, dejaron toda la comida sin tocar. De hecho, hasta solicitaron la hoja de reclamaciones. No hay mejor manera de acabar un día de vacaciones que así, ¿verdad?
Por cierto, aclaremos que el desayuno puede ser atractivo, pero el costo es un poco exagerado. 7€ por una tostada de jamón y 2€ por un café no parece el mejor trato, sobre todo si buscas algo más equilibrado. Te deja un poco desilusionado para empezar la mañana. Pero, para aquellos que buscan un buen rato, Antonio, un amigo de Eva, es genial, especialmente si te van los robellones. Imagínate volver a casa con 8 kilos de setas, ¡eso es todo un logro!
En cuanto a la cena, la hamburguesa parece ser la estrella del menú. Dicen que tiene carne sabrosa y un pan que aguanta la jugada. Si bien es cierto que el servicio puede ser un poco lento, vale la pena la espera. La comida es casera y todo se prepara al momento, lo que le da un plus a la experiencia. Pero no olvides que si el ruido de las tuberías es un problema constante, la habitación puede ser un desafío para descansar tras un día de exploración.
Ahora, ¿qué tipo de comida se sirve en el restaurante? Bueno, parece que lo que predominan son platos sencillos, aunque han recibido críticas por ser un poco básicos y con ingredientes como patatas fritas congeladas y "cuatro trozos de carne". Así que, mientras que algunos platos son un hit, otros podrían hacerte pensar dos veces antes de rellenar el plato. En resumen, está claro que no todo es oro lo que reluce en El Cazador, así que ve con las expectativas bien alineadas.
Hay opciones vegetarianas y veganas en el menú del restaurante
La experiencia en Hostal el Cazador fue bastante buena en general. Las habitaciones están bien equipadas, tienen todo lo necesario para una noche cómoda. Aunque tuvimos una anécdota graciosa al llegar, ya que nos dieron una habitación que estaba ocupada. No pasó nada grave, afortunadamente, y la chica de la recepción lo solucionó rápido. Ah, y el dato importante: ¡puedes hospedarte allí con tus perros! Eso nos encantó, porque viajar con nuestras mascotas no siempre es fácil. La ubicación también es de 10, ideal para explorar la zona.
El desayuno fue, digamos, un poco mejorable. Tenían café y leche a disposición del cliente, lo cual es genial, pero el resto era un poco limitado. Me habría encantado ver un poco más de variedad, aunque te servían el café que quisieras. Por otro lado, cenamos un entrecot a la brasa que estaba de lujo; ¡eso sí que fue un acierto! Definitivamente, si regresamos a Nuévalos, seguro que volvemos a este hostal.
La comida del restaurante tiene sus altibajos. Las patatas con ali-oli y las bravas estaban buenísimas, y las raciones son grandes. La atención de la camarera fue fantástica, y llegamos allí gracias a una recomendación de un amigo. Sin embargo, tuvimos una experiencia negativa con el servicio en una cena. Esperamos más de hora y media solo para recibir nuestra comida, lo que fue frustrante, especialmente con niños pequeños. Nos sentíamos un poco desatendidos y la situación no ayudó a que quisiéramos quedarnos para el postre.
En cuanto a opciones vegetarianas y veganas en el menú, la verdad es que no puedo asegurarte mucho. No tuvimos la oportunidad de ver ninguna opción destacada ya que nuestro foco estuvo en probar los platos más contundentes. Así que, si llevas un grupo con preferencias vegetarianas, tal vez lo mejor sea preguntar directamente en el restaurante. Siempre está bien revisar si pueden adaptar algo. En resumen, el hostal y su comida tienen sus momentos buenos y otros más regulares, pero vale la pena si estás por la zona. ¡Nos vemos la próxima!
Qué actividades al aire libre se pueden practicar cerca del hostal
Y después de lo que os conté de la cena, que fue un auténtico desastroso en el otro lugar, no puedo dejar de deciros que en Hostal el Cazador la cosa fue muy diferente. La comida estuvo genial y las raciones eran súper generosas. Te aseguro que no pasarás hambre. El trato del personal también fue de lo más agradable, todos son muy amables y atentos. Nos quedamos alojados una noche y, aunque la habitación era un poco antigua, estaba limpia y con unos colchones y almohadas cómodos y nuevos. Y ya ni hablar de las vistas al pantano, ¡son preciosas!
Eso sí, no todo es perfecto. La habitación necesitaba un par de arreglos. Recuerdo que la ventana no encajaba bien y entraba un poquito de aire, lo cual fue algo molesto. Pero cuando decidimos salir a cenar, la experiencia fue totalmente diferente. Pedimos unas hamburguesas enormes, alitas y ensalada, y estaba todo riquísimo y muy barato. De verdad que necesitáis probarlo. En el desayuno, eso sí, me faltó un poco más de opciones saladas, ya que solo había queso y jamón york. Pero bueno, no se puede tener todo.
El lugar es tranquilo y aunque hay algunos palets llenos de material de construcción fuera, dentro se nota que están cuidando el lugar. La calidad-precio es genial: habitación limpia, baño completo, calefacción... tienen hasta leche sin lactosa para los que la necesiten. Además, está a solo cinco minutos en coche del Parque del Monasterio de Piedra, así que la ubicación es un plus. La atención fue perfecta, no puedo quejarme.
Si buscas actividades al aire libre, este sitio tiene mucho que ofrecer cerca. Podéis practicar pesca en el pantano, disfrutar del piragüismo, hacer un poco de senderismo por los pinares que rodean el área o simplemente relajaros en los merenderos. La viabilidad peatonal está bastante bien, así que no os faltarán opciones para disfrutar de la naturaleza. Estoy seguro de que aquí pasaréis un buen rato, así que no dudéis en planear vuestra visita. ¡Os lo recomiendo!
El hostal cuenta con una piscina
Continuando con nuestra charla sobre el Hostal El Cazador, tengo que decirte que el menú del día me dejó bastante impresionado, especialmente porque, al ser trabajador, me hicieron un descuento de 2 €. Nunca me había pasado algo así, y honestamente, se agradece un montón. Los platos, super caseros y abundantes, son de lo mejor. Así que, si cuentas con ganas de comer bien sin dejarte una pasta, este lugar es muy recomendable. Y no, no me estoy olvidando del servicio, que se puede calificar con un 5 en la escala de amabilidad.
La última vez que estuve, solo fuimos al restaurante, pero la experiencia fue genial. Los camareros son super amables y atentos. Nos sentamos en la terraza, donde comimos cómodamente, disfrutando de un ambiente muy agradable. La carne a la brasa que sirven es, simplemente, espectacular. Sabes que salgo encantado cuando no puedo parar de recomendarlo. ¡Gracias por esa comida deliciosa!
Sin embargo, no todas las visitas son perfectas. Recuerdo que tuvimos una experiencia negativa al esperar más de una hora para que limpiaran una mesa y nos pudieran sentar. La terraza estaba semi llena y había suficiente espacio. Para colmo, después de que nos sentamos, el servicio tardó igualmente una hora en atendernos. Una pena, porque eso le arruinó un poco el día a algunos. Definitivamente, hay que estar atentos a los tiempos de espera.
Por otro lado, el hostal en general es un gran sitio para dormir y comer. Está situado cerquita del Monasterio de Piedra y las grutas de Ibes, que son lugares perfectos para visitar. Las habitaciones tienen unas vistas super bonitas al embalse y están limpias y cómodas, ¡con todo lo que necesitas! Además, si piensas en refrescarte, hay una piscina municipal a solo 50 metros por 3 €. Así que, aunque el hostal no tenga directamente piscina, tienes una opción a un paso. El parking también es gratuito, un punto extra a favor.
Cómo es
Y bueno, si estás buscando un lugar donde la tranquilidad sea la regla del juego, el Hostal El Cazador es la opción perfecta. Te lo digo porque cuando fuimos, nos quedamos impresionados con lo cómodo que era todo. Las habitaciones estaban limpias, con sábanas impecables, y eso siempre se agradece, ¿no? Además, el ambiente es super acogedor, ideal para pasar un buen rato en grupo. La ubicación también es genial; estás cerquita de todo y puedes moverte a pie sin problemas.
Ah, y no puedo dejar de mencionar la cena espectacular que tuvimos. Pedimos una parrillada de verduras frescas de la huerta, que estaba deliciosa... salvo por esos espárragos que no eran de la misma calidad. Pero en general, los platos a la brasa son _lo más_ y si eres de los que disfrutan de una buena comida, este es tu sitio. No es la primera vez que repetimos en un lugar, pero aquí, definitivamente, volveremos a repetir otra temporada. ¡Gracias por todo!
Del desayuno, la verdad es que no hay mucho de qué quejarse. La variedad es normal, pero todo estaba rico y nos dio la energía que necesitábamos para explorar. Aunque sí notamos que, a veces, el servicio podía ser un poco lento. Aun así, eso no eclipsó la experiencia total. Es un lugar donde puedes disfrutar de un ambiente rústico y familiar, con un toque acogedor que te hace sentir como en casa.
Entonces, para responder a la pregunta '¿Cómo es?', diría que es un gran sitio para disfrutar de buena comida y tranquilidad, con un personal amable, precios ajustados y una calidad que compensa cualquier pequeño inconveniente. Si estás en Nuévalos, y sobre todo si planeas visitar el Monasterio de Piedra, cómete una cena aquí. Te vas a ir satisfecho y con ganas de más. ¡Nos vemos en la próxima!
Qué servicios ofrece el bar del hostal
Como te decía, el Hostal el Cazador tiene un ambiente muy básico, pero eso no significa que no tenga su encanto. Las habitaciones son limpias, sí, pero la verdad es que son bastante justitas de espacio. Y el baño… pues eso, tiene un aire de hace unos 30 años, así que no esperes instalaciones modernas. Las camas son un tanto incómodas, así que si eres de los que no pueden dormir bien en cualquier lado, a lo mejor esto no es lo tuyo. La tele, de esas antiguas que no funcionan bien, también le da un toque retro al lugar. Aun así, si te concentras en disfrutar del ambiente, es fácil olvidarse de esos detalles.
Hablando del desayuno, no te esperes un festín, es más bien normalito. La mesa donde te sirven nada de mantel, solo una mesa de metal que le quita un poco el encanto. Eso sí, en el restaurante hay un perrito que se pasea por ahí. No estoy en contra de los perros, pero un poco más de limpieza no vendría mal. En cuanto a la comida, es comible, sin más, pero la chica que nos atendió fue un verdadero sol, muy maja y atenta, lo que siempre suma puntos.
En cuanto al precio, no está nada mal. Por 65 € llamando directamente, pudimos alojarnos dos personas en camas individuales. Las habitaciones están limpias y el trato que recibimos fue genial. Además, tienes parking gratis en la puerta, lo que es una ventaja si has ido en coche. Y aunque las habitaciones son simples, la ubicación es bastante práctica. La cena fue un punto a favor, se cena muy bien y el desayuno viene incluido, así que en general acaba valiendo la pena.
Ahora bien, ¿qué ofrece el bar del hostal? Pues, la verdad, el servicio es sencillo. No esperes una carta muy elaborada, pero generalmente tienen una selección de platillos que puedes disfrutar en un ambiente relajado. Es un lugar perfecto para descansar después de un día lleno de actividades, aunque es buena idea que no vayas con grandes expectativas. En resumen, es un sitio con un ambiente acogedor, ideal para quienes buscan una estancia económica y sin muchas complicaciones.








