
El Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, el más antiguo de Aragón, es un lugar increíble donde puedes disfrutar de un merecido descanso. Ubicado en Av. Valencia, 17, a solo 2 km de Calatayud y Zaragoza, este hotel de 3 estrellas ha sido un favorito desde su apertura en 1848. Imagina sumergirte en sus baños de aguas sulfurosas y disfrutar de circuitos termales que harán maravillas por tu piel y tus articulaciones. Con un entorno rodeado de arboledas y amplios jardines, no solo se trata de relajarte, también hay espacio para divertirse.
El hotel ha sido reformado recientemente, ofreciendo habitaciones totalmente equipadas y comodidades como una piscina exterior, un spa con sauna y jacuzzi, y hasta un gimnasio. Perfecto para todos, desde familias hasta parejas que buscan una escapada romántica. Además, si traes coche, el parking privado es gratuito. Y con más de 627 opiniones positivas de viajeros, está claro que este lugar no decepciona. Si buscas un refugio donde el bienestar y la belleza se den la mano, definitivamente este es tu sitio.
Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca
Mapa Ubicación Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca
Dónde está ubicado el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca
Si estás buscando un lugar para desconectar y relajarte, el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca podría ser justo lo que necesitas. Está situado en Avenida Valencia, 17, 50342 Paracuellos de Jiloca, Zaragoza. La verdad es que la zona termal y las piscinas exteriores son un verdadero puntazo. ¡Hemos pasado horas disfrutando del agua! Además, el personal ha sido increíblemente amable, lo que siempre se agradece cuando estás de vacaciones. La habitación triple donde nos quedamos era cómoda, aunque siempre hay espacio para mejorar, como un horario de cena un poco más temprano, ya sabes, a las 8:30 estaría perfecto. Y, si pudieran ofrecer un menú infantil, sería la guinda del pastel.
Sin embargo, no todo es perfecto. Hay quienes han tenido experiencias bastante decepcionantes. Algunos comentan que encontraron pelo de anteriores huéspedes en la ducha y que la comida deja mucho que desear. Puede que haya habido un día malo en la cocina, porque lo del bizcocho duro como una piedra es para pensárselo. Y si el comedor es estrecho y el servicio no está a la altura, es normal que muchos se sientan frustrados, sobre todo cuando la relación calidad-precio parece no cuadrar.
En cuanto a la limpieza, parece que hay margen de mejora. Si bien algunos han disfrutado de un desayuno completo, otros han mencionado que las habitaciones son algo pequeñas a pesar de estar reformadas. Y ni hablar de las instalaciones, que podrían estar mejor mantenidas. Pero, si estás viajando con el programa del Imserso, parece que la experiencia mejora, ya que el precio es más asequible, y siempre hay oportunidad de hacer nuevos amigos durante la estancia.
En resumen, el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca puede ser un buen destino si buscas relajación y disfrutar de las aguas sulfuradas, con un staff encantador, pero asegúrate de ir con las expectativas correctas. Y no te olvides de probar el bar El Mirador, que está en el pueblo y es bastante más barato que la cafetería del hotel. ¿Dónde está ubicado? Justo en Avenida Valencia, 17, 50342 Paracuellos de Jiloca, Zaragoza. ¡Dale una oportunidad y tal vez te lleves una grata sorpresa!
Cuáles son los principales atractivos del hotel
¡Ya te digo! Nuestra escapada al Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca fue todo un rollo, pero de esos que no te llevas a casa como mal recuerdo. A pesar de las críticas que encontramos, decidimos probarlo por nuestra cuenta. Fuimos cuatro, mi marido, mi melli, mi cuñado y yo. Y tengo que confesar que el balneario nos encantó, sobre todo las aguas, que son muy beneficiosas para la salud. Te relajas al instante, y eso se nota. Además, el trato en el hotel es muy familiar; te hacen sentir como en casa. ¡Ah! Y hay que destacar a Leo, el chico del bar, que nos contagió su alegría. Su buena onda hizo que todo fuera aún mejor.
Los jardines son un espectáculo; tienes un lago donde puedes bañarte y tomar el sol. Con lo grande que es el espacio, ¡te sientes de lujo! A veces te olvidas de la rutina, y la tranquilidad se respira en el ambiente. Eso sí, he de admitir que la comida era bastante correcta, aunque no esperaba mucho más. La opción de menú estaba bien, pero se podía mejorar. Lo bueno es que el lugar estaba limpio, y el personal fue muy eficiente en todo momento.
Sin embargo, entre tanto entusiasmo, también encontramos algunos peros. La calidad del circuito termal necesita un poco de amor y cuidado. Y el baño de la habitación, aunque era espacioso, no tenía ventilación, así que después de ducharte, parecía un sauna. ¡Uff! Entendemos que se trata de un hotel de 3 estrellas, así que eso lo tengo en cuenta. Ah, y el desayuno… mmm, un poco limitado, pero al final no es lo más importante.
En resumen, los principales atractivos del Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca son la tranquilidad del espacio, el hermoso lago y jardines para relajarte, y el trato cercano del personal. Si buscas un sitio para desconectar un par de días con amigos o familia, ¡definitivamente funciona! Pero como todo, hay cosillas que podrían mejorar. Es una experiencia que, si no te lo tomas con demasiada seriedad, puede ser muy agradable.
Qué tipo de aguas ofrece el hotel
Te cuento un poco más sobre nuestras experiencias en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, que, para ser un lugar de 3 estrellas, se quedó un poco corto en muchas cosas. Por un lado, la zona termal tenía una falta de mantenimiento evidente. Hablando de higiene, ¡madre mía! Lo primero que notamos fueron unos hongos del tamaño de una nuez en las duchas. Y el olor a alcantarillas que te recibe al entrar es realmente impactante. Algo que esperas encontrar en un balneario es esa sensación de relax, pero aquí, la verdad, era el opuesto.
Lo que sí hay que reconocer es que el personal es super agradable. Ellos intentan hacer lo mejor que pueden, pero la buena onda no es suficiente para ocultar que el sitio necesita una buena remodelación. La zona chillout, que se veía preciosa en las fotos, ya no tiene mucho de eso. Está abandonada y sin bar, y el bar del hotel parece más una zona fantasmal que un lugar para disfrutar algo refrescante. Eso sí, los lagos son bonitos, como para tomarte una foto, pero no me atrevería a sumergirme en ellos. La idea de 'piscina bonita' se siente un poco engañosa cuando no estás seguro de la higiene del agua.
En cuanto a la comida, wow, nos ofrecieron un menú que aparentemente era de hospital. Un almuerzo que no estaba malo, pero demasiado básico… Estoy hablando de un menú que ni siquiera podría competir con un bar de carretera. Y el vino, ¡menos mal que solo pagamos 15,50 € por una botella normalita! Como todo en este lugar, el precio parece ser lo único que cumple con la categoría de estrella. Las habitaciones son pequeñas y un poco ruidosas; las camas crujen y las puertas se mueven con cualquier movimiento, lo cual no es la mejor forma de descansar.
Ahora bien, para responder a la pregunta que te estarás haciendo: ¿Qué tipo de aguas ofrece el hotel? La oferta principal son aguas termales en un entorno que podría ser bastante relajante, pero que ahora mismo recuerda más a un spa en declive que a un paraíso de bienestar. La experiencia puede resultar encantadora si te dejas llevar por lo bonito de los lagos, pero hay que tomar en cuenta que la falta de higiene puede hacer que te lo pienses un par de veces antes de sumergirte. En resumen, si buscas un sitio con buenas aguas y un mantenimiento correcto, tal vez sea mejor seguir buscando.
Qué servicios de wellness se pueden encontrar en el hotel
Y bueno, si decides quedarte en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, hay un par de cosas que deberías tener en cuenta. El lugar en sí tiene un buen servicio por parte del personal, así que en eso no te vas a quedar corto. Las recepcionistas y camareras son realmente atentas y amables, lo que siempre se agradece cuando estás de vacaciones, ¿verdad? Aunque no todo es perfecto, ya que en el comedor, que es un poco pequeño, puede que te encuentres con bastante aglomeración. Eso sí, la comida es bastante buena. ¡El desayuno buffet es un festín!, pero por la cena, es un poco más estándar y a veces pueden dejarte las servilletas de la comida para que las uses en la cena, lo que no es muy higiénico que digamos.
Eso de las habitaciones tiene su miga. He escuchado que hay un par de comentarios sobre el frío en las habitaciones, y la verdad, a nadie le gusta ponerse una chaqueta para dormir. Además, hay que tener cuidado si tienes un oído sensible, porque puedes acabar escuchando todo lo que pasa en las habitaciones de al lado. El personal fue bastante atento al respecto, pero no acaba de ser lo ideal cuando buscas un poco de tranquilidad. A veces, los precios del bar son un poco salados, por decirlo de manera amable; cinco euros por dos dedos de vermut es una locura. Pero bueno, todo se perdona si la experiencia general compensa, ¿no?
Ahora, hablemos de lo que más nos interesa: el spa. Este balneario tiene sus cosas buenas y malas. Las instalaciones son bastante variadas, pero hay quienes han notado que no todo estaba en el mejor estado. Algunas duchas con un toque de óxido y una sala de nebulización que no era lo que esperaban. Eso sí, el servicio de masajes tiene su buena intención, aunque la calidad fue un poco mediocre, y con los ruidos de fondo y algunos niños gritando, la sensación de relajación se puede perder un poco. Para completar la experiencia, ofrecen tratamientos de barro y otras actividades de wellness, aunque aquí parece que podrían mejorar.
En definitiva, si vas en grupo o en pareja y quieres un sitio romántico y tranquilo, el Hotel Balneario puede ser una opción válida, pero no esperes un lujo excesivo. Te encontrarás con un buen trato por parte del personal, eso es un plus, y el ambiente es relajante en ciertos momentos, siempre que sepas en qué fechas ir. Así que, si después de todo esto decides darte un capricho y probar el balneario, ¡espero que disfrutes de tu tiempo allí!
Desde cuándo está en funcionamiento el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca
La verdad es que llegar al Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca fue una experiencia con altibajos. Por un lado, la ubicación es genial, con un ambiente tan tranquilo que te invita a relajarte. Pero, oh sorpresa, cuando probamos el centro termal, nos llevamos un chasco. Las duchas de entrada y del vestuario no funcionaban y, si esperabas disfrutar de los chorros de la piscina termal, lamento decirte que eso tampoco pasó. A esto se suma que había poca agua en la zona de pies. Así que si estás pensando en ir, quizás deberías consultar más reseñas en Tripadvisor para tener una visión más completa.
El primer día, que fue el sábado 9 de junio y el domingo 10 del 2025, resultó un poco frustrante. Con la cantidad de balnearios que he visitado, este me dejó un poco decepcionado. En comparación con otros lugares, este se sentía como un 'work in progress'. Pero no todo fue negativo, ya que ya tenía un par de amigos que habían ido el año anterior y me hablaron maravillas de las instalaciones exteriores, incluyendo su fabuloso parque. Cada vez que lo mencionaban, me daban ganas de volver solo por eso. Al parecer, había alternativas como pistas de pádel, petanca y una piscina externa con hamacas. Así que, si decidimos repetir, ¡sería para disfrutar más del aire libre!
Sin embargo, no quiero dejar de mencionar a Leo, la responsable del restaurante. Ella realmente se ganó nuestros corazones; hizo que cada comida se sintiera como una cena familiar. Todos los días nos sorprendía con platos bien cocinados y variados. Y eso que era nuestra primera vez en un balneario, y honestamente, salimos encantados. Aparte de ese chasco en las instalaciones termales, el servicio del personal, tanto en el hotel como en el balneario, es digno de elogio: amables y atentos en todo momento.
A pesar de los fallos, también hay quienes recomiendan este balneario por el buen trato recibido y la relación calidad-precio. Dicen que es un lugar con el encanto de lo antiguo pero bien mantenido, lo que sí noté al ingresar. La comida casera fue un punto a favor, sin duda. Ahora bien, ¿desde cuándo está funcionando este hotel? Según lo que he averiguado, el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca lleva operando desde hace un buen tiempo, añadiendo un toque de historia a su encanto actual. ¡Definitivamente vale la pena echarle un vistazo!
Qué tipo de habitaciones ofrece el hotel
Te cuento que el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca tiene su encanto, aunque también unas cuantas cosas que pueden sorprenderte. Los baños están bien, sin exagerar. Si piensas que vas a vivir un spa de lujo, te aviso que el concepto de “circuito termal” podría sonar mejor de lo que realmente es. Es más bien una piscina con chorros de agua sulfurosa, que está bastante bien, pero el resto del circuito se queda corto. ¡Las duchas son tres, en total! Y esas saunas… son tan pequeñas que no sé si puedes realmente relajarte.
Nosotros, mi pareja y yo, decidimos hacer una visita reciente, y la verdad es que nos llevamos una decepción. Tras llegar a las instalaciones a las 18:45h, nos dijeron que el circuito se podía disfrutar hasta las 20:00h. Todo bien, ¿no? Pero a las 19:30h, el personal de limpieza nos mandó salir como si no quedara tiempo. ¡Vaya faena! Nos dijeron que solo había 30 minutos de vestuario después de eso. Sería genial que ellos mismos se aseguraran de comunicar cambios en los horarios y así no nos llevamos sorpresas.
Hablando de sorpresas, al salir a los lagos, nos encontramos con que había una comunión. Así que imagínate, el ambiente tranquilo de relax que esperábamos se fue por la ventana. Deberían avisar si hay eventos, porque es un poco chungo llegar y no poder disfrutar del paisaje en paz.
Y ahora, si te estás preguntando qué tipo de habitaciones ofrece el hotel, te cuento que tienen varias opciones que son bastante cómodas para parejas o grupos. Hay habitaciones estándar, perfectas para disfrutar de una escapada sin complicaciones, pero también algunas más amplias ideales si planeas venir con amigos. Así que si decides darte una vuelta, ¡lleva en mente lo que te espera!
El hotel cuenta con instalaciones para familias
Te cuento que nuestra experiencia en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca no fue la mejor por varios detalles que nos dejaron un poco decepcionados. Ya sabes cómo es a veces esto de las expectativas, ¿verdad? Cuando llegamos, nos dijeron que el circuito termal duraba dos horas, pero en realidad no llegó ni a una hora y media. Y eso que entramos a las 18hs. pero ya a las 20hs nos estaban dando el aviso de salida, y media hora antes ya sentíamos que nos estaban echando. Además, el área de baño, con agua fría y caliente, estaba cerrada por obras y, sorpresa, nadie nos dijo nada antes de entrar. Al final de la experiencia, la frustración nos dejó claro que probablemente no volvamos.
Por otro lado, hemos sido clientes recurrentes y, aunque otras veces el lugar ha estado bien, en esta ocasión la comida fue una gran decepción. La calidad y variedad han dado un bajón y, francamente, el menú parecía más de colegio que de un lugar de relax y bienestar. Es una lástima porque el balneario en sí está chido y realmente merece una mejor atención a la comida.
Lo bueno del lugar es que está cerca de Calatayud y hay varias rutas de senderismo para explorar. Aunque el balneario es de libre disposición para las actividades termales, hay que estar preparado para unos inconvenientes. A veces parece que es más un juego de azar el decidir si todo va a estar disponible o no. Las aguas especiales y los tratamientos son geniales, pero si la comida no acompaña, la experiencia puede quedar un poco agridulce.
En cuanto a las instalaciones para familias, el hotel cuenta con varias comodidades, pero la verdad es que no está del todo adaptado para los más pequeños. Las habitaciones son justas de tamaño y puedes escuchar cada palabra de la habitación de al lado, lo que puede ser un problema para quienes buscan un poco más de intimidad. Si viajas con niños y buscas algo cómodo y tranquilo, te recomendaría mirar otras opciones, ya que el menú es limitado y no hay mucha variedad para satisfacer los paladares más exigentes. En resumen, el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca tiene su encanto, pero hay que ir con las expectativas bien claras.
Se puede disfrutar de actividades al aire libre en el hotel
Y, bueno, del Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca hay que hablar de sus aguas sulfurosas, que parecen tener una especie de magia para la piel. Eso sí, hay que admitir que las instalaciones están un poco anticuadas y un buen toque de reforma no les vendría nada mal. A veces te sientes como si estuvieses en otro tiempo, y aunque tiene su encanto, definitivamente hay espacio para mejoras. Pero oye, si buscas un sitio tranquilo para relajarte, esto podría ser una buena opción, siempre que no esperes un hotel de lujo.
La comida, por otro lado, ha sido bastante discutible en las últimas visitas. Muchos amigos han visto cómo la calidad ha hecho un bajón preocupante. Ese menú de bar que mencionan no siempre resalta por su variedad, y la verdad es que lo de "comida de rancho" le queda un poco cercano a la realidad. Sin embargo, si no eres muy exigente y te va lo básico, puedes sobrevivir. Y sí, los precios siguen siendo los mismos, así que es importante tenerlo en mente antes de llegar.
En cuanto a las habitaciones, no son las más modernas que puedas encontrar. Están un poco anticuadas, pero sinceramente, si estás aquí para desconectar, es posible que eso no te importe tanto. La seguridad tiene sus fallos, ya que la caja fuerte no tiene código y eso puede ser un inconveniente para algunos. Además, el hotel está un poco apartado y, si intentas ir a pie, te darás cuenta de que es algo complicado. Aun así, es un lugar tranquilo perfecto para relajarte.
Sobre las actividades al aire libre, la verdad es que el hotel no ofrece muchas opciones en ese aspecto. El foco parece estar más en el balneario y su experiencia relajante que en aventuras al aire libre. Si buscas un poco de actividad cerca, puede que te toque explorar un poco más allá de las instalaciones. Pero, si lo que quieres es hacer una pausa, el ambiente está pensado para disfrutar de ese relax total. ¡Piénsalo, puede ser la escapada que necesitas!
Hay opciones de entretenimiento en el hotel además de la relajación
Así que, después de haber tenido una experiencia bastante interesante en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca, te cuento que a pesar de las críticas, hay cosas que tienen su encanto. Las habitaciones son un poco pequeñas, pero la verdad es que, ¿quién pasa mucho tiempo en ellas cuando puedes caer rendido tras un día de relax en el balneario? Las instalaciones están adecuadas, aunque hay que reconocer que podrían hacerle un lavado de cara. Ramíro, el que parece que lleva las riendas, ha hecho un buen trabajo manteniéndolo en funcionamiento, así que se le aplaude.
En cuanto a la comida, bueno... ahí está el tema delicado. Es correcta, sin más. Si pensabas que te iban a traer un manjar de gala, mejor ajusta tus expectativas. Eso sí, si pagaste pensión completa, asegúrate de preguntar bien por el menú, porque hicimos un poco el tonto pidiendo platos de una carta inferior sin necesidad. Una recomendación: pide lo que necesites con un día de antelación, así te evitas sorpresas.
Ah, y sobre la viabilidad peatonal… pues si tienes pensado salir a dar una vueltita, ¡olvídate! La accesibilidad es nula, así que más te vale tener el coche a mano o estar dispuesto a quedarte disfrutando del buen ambiente tranquilo del hotel. Y hablando de tranquilidad, aunque el tiempo no acompañaba (tuvimos días de frío y lluvia), el ambiente es perfecto para relajarte al máximo.
Ahora bien, ¿hay opciones de entretenimiento en el hotel además de la relajación? Si bien no es un mega complejo con cientos de actividades, la verdad es que el trato del personal es tan cálido que se siente como en casa. Además, hay bastantes visitantes del IMSERSO, así que puedes socializar un poco. Es un lugar donde la gente puede disfrutar de la compañía y compartir buenas charlas, aunque tienden a ser más tranquilos, lo que puede ser un plus para descansar. Así que sí, podrías encontrar opciones de entretenimiento más allá de los circuitos termales, solo que esa diversión será más bien en forma de charlas y un buen ambiente relajado. Y oye, ¡quién no necesita un poco de eso de vez en cuando!
El hotel tiene piscina
¡Vaya, pues ya ves que en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca la desconexión está a la orden del día! Si estás buscando un sitio donde olvidarte de todo, este es sin duda el lugar perfecto. Estuve allí con mi marido durante dos noches y, aunque hay cositas por mejorar, la experiencia general fue buena. Comimos en pensión completa, y el desayuno nos encantó. Sin embargo, el menú de comida y cena es un poco limitado, y los segundos platos no suelen venir con guarnición, lo que te obliga a pedir algo extra si quieres terminar de saciarte. A veces, un poco más de variedad no vendría mal.
La tranquilidad es uno de los grandes puntos fuertes del hotel. Claro, todo tiene su lado. Las habitaciones tienen un aislamiento acústico un poco justo, así que si tus vecinos deciden hacer una fiesta, podrías enterarte. Por suerte, la mayoría de la gente busca relajarse, así que las noches suelen ser tranquilas. Aparte de eso, el servicio es muy amable y el circuito termal y las piscinas están súper cuidados, lo que es un auténtico lujo para relajarse después de un día de exploración.
Pero bueno, como en todo, hay un par de detalles a tener en cuenta. Durante nuestra estancia, la atención del personal en el comedor parecía un poco acelerada. Llegamos al final de un servicio y había tal revuelo que no sabía si estaba comiendo o en medio de un maratón. Un consejo para el director: unas alfombrillas para las patas de las sillas vendrían de maravilla. ¡Nada como un comedor sin estruendo para hacer tu comida mucho más agradable! Y hablando de comidas, la habitación que nos tocaron tenía paredes muy finitas, así que la privacidad se vuelve un tanto complicada. Pero, a pesar de todo, el balneario es genial, espacioso y con un personal muy atento.
Y a la pregunta que seguro te haces: sí, el hotel tiene piscinas. Uno de esos rincones donde realmente puedes disfrutar del ambiente relajado, pero asegúrate de ir a las horas menos concurridas para aprovecharlo al máximo. En resumen, un buen sitio para recargar energías, aunque los detalles a ajustar podrían hacer aún mejor tu experiencia. ¿Te animas a probarlo?
Es interior o exterior
La verdad es que el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca tiene su encanto. Las aguas sulfuradas son una maravilla; no hay nada como un buen tratamiento termal para dejarte la piel suave y relajada. El ambiente es muy tranquilo, perfecto para desconectar y disfrutar un buen rato con amigos o en pareja. Sin embargo, hay ciertas cosas que podrían mejorar, como el buffet de desayuno, que resultó un poco escaso. Si eres de los que disfrutan de un buen desayuno, puede que te decepcione un poco.
Además, la atención del personal es bastante variable. Unos son muy amables, pero otros, uff, parecen haber salido de un taller de falta de empatía. Recuerdo que mi amiga tuvo un problema con un robo en su habitación y, sinceramente, la forma en que le trataron en recepción fue más que desconcertante. Empezar el día con esa sensación amarga no es lo ideal, sobre todo cuando el lugar tiene potencial para ser increíble. Así que, ojo si dejáis algo de valor; aunque el sitio se sienta seguro, siempre es bueno estar atentos.
Sobre las habitaciones, debo decir que son un poco justas de tamaño, pero son cómodas y cumplen su función. Como buen balneario, tienen instalaciones para hacer deporte y unos jardines preciosos que están muy bien cuidados. Si tienes tiempo, explorar los alrededores es una buena idea; hay varios pueblos bonitos en las cercanías que merecen la pena visitar. Y no te olvides de disfrutar del spa, que es realmente el corazón de la experiencia.
En cuanto a si es interior o exterior, el balneario en sí está rodeado de naturaleza y tiene instalaciones al aire libre. Así que, sí, tiene un ambiente más bien interior, pero con esa conexión al exterior que realmente da paz y tranquilidad, especialmente cuando te relajas al lado de esos estanques. En definitiva, si buscas un plan de relajación en un sitio tranquilo, este puede ser una opción, pero siempre con precauciones.
Se ofrece estacionamiento en el hotel
Vaya, la experiencia en el Hotel Balneario Paracuellos de Jiloca no fue precisamente lo que uno esperaría de un balneario, ¿verdad? Lo primero que te salta a la vista es que, cuando uno busca relajación, no imagina un comedor completamente abarrotado de personas mayores que parecían estar en una competición de gritos y tos. No sé si absorbí más virus que tranquilidad allí, pero desde luego que la gripe que me ha dado en los últimos días lo dice todo. ¡Qué lástima que no controlen un poco mejor estas reservas y mantengan separados a los que van a relajarse y a los que van a hacer un torneo de bingo!
Y, por favor, hablemos de la comida, que fue otro punto bajo. Era básica, básica, de esas que te hacen preguntarte si lo que hay en el plato debería considerarse comida para humanos. Ah, y la piscina exterior, que imaginabas un oasis relajante, resultó estar cubierta de verdín, como si estuviese en un experimento de ciencias. Sin mencionar que para acceder a ella tenías que arriesgar tu vida cruzando una carretera con bastante tráfico. En las fotos se veía idílico, pero en la realidad, un auténtico fiasco.
Y como si no fuera suficiente, había dos bodas y un bautizo durante nuestra estancia. ¡Imagina lo que es intentar encontrar un sitio para cenar después de esperar tres cuartos de hora! Entre eso y el bar que parecía un mini set de Lego para tanta gente, ya puedes imaginarte el estrés. Lo único que se salva es el circuito de la piscina termal, pero claro, eso se arruina en cuanto aparecen los del IMSERSO, gritando y rompiendo toda atmósfera relajante. A este punto, realmente te planteas si vale más la pena buscar otro hotel y, si acaso, disfrutar de ese circuito por separado.
Y para rematar, respecto al estacionamiento, parece que eso también es un problema. No hay muchas opciones cómodas en el hotel, así que si piensas visitar, ¡prepárate para buscar un lugar donde dejar el coche! En fin, mi mejor consejo es que pienses en alternativas a este balneario. Seguramente encuentres lugares donde realmente puedas relajarte sin tener que lidiar con todo este caos.








