
Descubre el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, un auténtico oasis de relajación en Alhama de Aragón, Zaragoza. Este balneario de 4 estrellas se encuentra en medio de una finca de casi 70.000 metros cuadrados y cuenta con un impresionante Lago Termal natural de dos hectáreas, donde podrás disfrutar de aguas mineromedicinales a 29ºC durante todo el año. Sin duda, un plan perfecto para una escapada de fin de semana donde además encontrarás tratamientos termales de calidad y un ambiente relajante que te hará olvidar el estrés.
La oferta no se queda solo en el lago; el Relais Termal ofrece un gran spa, un gimnasio y una experiencia gastronómica para todos los gustos. Sus 90 habitaciones están equipadas con todas las comodidades, y muchas tienen vistas a los hermosos jardines. Ya sea que busques una sesión en el Aquatherma inspirado en las termas romanas o simplemente darte un chapuzón en el lago, aquí tienes un plan único para disfrutar de un turismo de bienestar inigualable. ¡Relájate y rejuvenece en un lugar que se siente como un sueño!
Relais Termal - Balneario Termas Pallarés
Mapa Ubicación Relais Termal - Balneario Termas Pallarés
Dónde se encuentra el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés
¡Hola amigos! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, un hotel de 4 estrellas que, aunque promete mucho, tiene sus altibajos. Les cuento que mi estancia fue bastante agradable, pero vi algunas cosas que podrían mejorar. Pasé un par de noches, de viernes a domingo, con desayuno incluido, que estuvo bastante variado. El comedor es amplio, aunque puede que en época alta se sienta un poco saturado. Solo probé el desayuno, así que no puedo opinar sobre las comidas o cenas.
El lago termal es un punto a favor, ¡puedes pasarte el día ahí! Tiene hamacas, vestuario y baño para que estés cómodo. Eso sí, hay unos pececillos que te hacen cosquillas en los pies si te atreves, ¡divertido, ¿no?! El parque alrededor está bien cuidado y hay bonitos paseos para disfrutar después del baño. Ahora, el hotel es un edificio antiguo con encanto, y aunque está en reformas, tiene unos salones preciosos y techos altísimos. Mi habitación era enorme, con dos lavabos y una cama gigante, ¡y lo mejor es que no se escuchaba ruidos molestos!
Ahora, hablemos de la piscina spa. Reservamos dos días, pero el primer día no pudimos disfrutarla porque el río subió y la cerraron. Nos compensaron con saunas y un circuito de contrastes de 50 minutos, lo cual fue un detalle. Al día siguiente ya pudimos utilizar la piscina, que es un poco estrecha para más de 17 personas y el agua estaba bastante fría, ¡más de lo que esperaba! La decoración en general es bonita y el personal es super amable, así que eso cuenta mucho.
Por último, está el tema de la ubicación. El Relais Termal - Balneario Termas Pallarés se encuentra en la Avenida de la Constitución, 20 en Alhama de Aragón, que está a solo dos minutos caminando de restaurantes y comercios del pueblo, lo que es bastante cómodo. Además, tiene parking gratuito en el parque, ¡y aceptan mascotas! Así que si buscan un lugar para hacer excursiones, como al monasterio de piedra que está a solo 16 minutos, este hotel es una buena opción. En definitiva, ¡volvería a ir!
Cuántas estrellas tiene el balneario
Y después de un rato de disfrutar de todas esas maravillas, a veces te acuerdas de que la gestión del hotel no es del todo perfecta. Por ejemplo, esa espera en recepción puede hacerse eterna. Recuerdo que llegamos a esperar casi 75 minutos para el check-in, y solo había una persona en la recepción atendiendo a un montón de huéspedes. Nada divertido. ¡Y eso que están en un sitio tan bonito! Con tantas posibilidades, uno esperaría que estuvieran mejor organizados.
Sin embargo, al hablar del restaurante, la experiencia fue un poco decepcionante. Aunque la comida es correcta, la variedad deja mucho que desear. Solo tenías pescado para elegir, y vaya que eran secos… ¡literalmente! El pez espada y las sardinas parecían más bien una prueba de cómo no cocinar los ingredientes. Con un menú así, no es de extrañar que algunos prefieran salir a darle una vuelta a los bares cercanos en lugar de arriesgarse con el buffet del balneario.
En cuanto a las habitaciones, tengo que admitir que aunque nos cambiaron a una mejor, la insonorización era fatal. Pasé una noche entera escuchando al vecino de al lado ver televisión, y eso que era un hotel de 4 estrellas. Pero bueno, lo bueno del lugar es que cuando puedes salir a disfrutar del lago, todos esos pequeños contratiempos parecen desvanecerse. Bañarte en esas aguas cálidas y recibir un buen masaje es realmente idílico. Me alegra saber que el personal, sobre todo Juanjo en recepción, es muy servicial, lo cual marca la diferencia en un lugar así.
Y para responder a la pregunta que seguramente te ronda por la cabeza: sí, el balneario es de 4 estrellas. Tienen un gran potencial, pero necesitan un poco más de cariño y atención a los detalles. Con lo increíble que es el entorno, ¡sería genial que todo estuviese a la altura!
Cuál es el tamaño de la finca donde se ubica el balneario
¡Oye, te tengo que contar más sobre mi experiencia en el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés! La verdad es que el edificio es una maravilla, tiene ese estilo antiguo que tanto me fascina, y las estancias comunes son amplias y cómodas, ideales para relajarse un rato. Sin embargo, la habitación nos dejó un poco de mal sabor de boca. Nos tocó una en la última planta, abuardillada, y eso me puso un poco de los nervios. La falta de luz y el agobio de la forma del techo hicieron que no disfrutáramos tanto. Eso sí, la limpieza y las camas eran correctas, pero considerando que es un hotel de 4 estrellas, esperaría un poco más.
Hablando de cosas para mejorar, algo tan simple como una botella de agua en la nevera hubiera sido un gran detalle, sobre todo porque no hay forma de conseguir agua fría en todo el balneario. Y no hablemos del registro de entrada, porque es un verdadero tostón. Siempre hay cola, y sería mucho más ágil si se quedaran con el DNI y luego lo devolvieran. Y eso del desayuno... ¡uff! Se formó un buen lío a las 9:30, y solo había un café funcionando. La variedad de alimentos también podría ser un puntazo. Con un balneario donde la salud es clave, me habría encantado ver más cosas como fruta fresca, cereales sin azúcar, o incluso productos artesanales de la zona.
El spa, aunque está bien, no es nada del otro mundo. De hecho, he estado en otros más completos, y el tiempo de 50 minutos se me quedó corto, sobre todo si hay mucha gente. En cuanto al lago, ¡eso sí que es lo que vale la pena! El ambiente es precioso y bañarse en esas aguas templadas es una auténtica gozada. En general, también hay cosas a mejorar, como el aviso para salir, que no es el más discreto. Pero, entre todo lo que hay, la finca del balneario tiene 800 hectáreas para disfrutar, así que hay espacio para explorar y desconectar. Si están buscando un viaje para relajarse, simplemente hay que saber qué esperar y tener en cuenta esos detallitos. ¡Aún así, el viaje en grupo con amigos fue genial!
Qué características tiene el Lago Termal
Entonces, si decides ir al Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, asegúrate de tener claro si vas al hotel de 4 estrellas o al de 3. La diferencia es crucial, no querrás acabar en el de 3 estrellas, que además no parece tener el mejor precio por lo que ofrecen. La recepción nos dio un pequeño susto, porque estuvimos 30 minutos esperando para que nos atendieran. El personal, eso sí, es bastante agradable y hacen lo que pueden para que te sientas bien, pero definitivamente necesitarían más manos.
Las instalaciones realmente dejan que desear; las habitaciones de 4 estrellas suenan mejor, pero muchas cosas simplemente no funcionan. Imagínate eso: llaves que no abren, cajas fuertes que no se desbloquean, y lo peor, duchas que te dejan hirviendo o helado sin término medio. El spa también tenía sus cosas; algunos chorros funcionando, pero otros ni de broma. El único aspecto que salva la situación es el equipo de salud y fisioterapia, que realmente hacen su trabajo bien.
Sobre el circuito termal, está bastante bien, pero es un poco pequeño. Las bañeras de calor-frío son diminutas, así que imagina la espera cuando hay más gente. Además, los masajes fueron decepcionantes; pagué por un masaje de cabeza a pies y solo me hicieron piernas y espalda. ¡Era como si me hubieran perdido en el camino! También la cafetería necesita una revisión seria; no tienen ni un pincho hasta las 13h, y cuando intentamos comer, nos dijeron que no servían porque esperaban pocos clientes. Acabamos yendo a un pueblo cercano a comer, lo cual no estaba en el plan.
El Lago Termal, aunque no se menciona mucho, tiene ese aire místico típico de los balnearios. Es una mezcla de aguas termales y un espacio para relajarse, pero no tiene necesariamente grandes alardes en cuanto a tamaño o instalaciones al aire libre. Pero aquí es donde se aprecia lo mejor: la opción de disfrutar de tratamientos de salud y fisioterapia que sí hacen su trabajo, lo cual puede ser una excelente razón para volver. Tal vez más adelante exploraremos los balnearios de Panticosa y Boltaña para ver si cumplen mejor con nuestras expectativas. ¡Ya te contaré!
A qué temperatura se mantienen las aguas mineromedicinales del lago
Y bueno, aquí te cuento sobre mi experiencia en Relais Termal - Balneario Termas Pallarés. No te voy a mentir; había leído algunos comentarios no tan buenos antes de ir, pero decidí aventurarme y la verdad es que superó completamente mis expectativas. El lugar es acogedor y tiene un encanto especial que te atrapa. El personal es super amable, lo que siempre se agradece. En cuanto al desayuno, aunque a veces puede haber un poco de espera si todo el mundo llega al mismo tiempo, a mí no me tocó esperar. Estaban atentos y lo reponían casi al instante. Sí, es cierto que tal vez la variedad de bollería sea un poco limitada, pero lo que hay está buenísimo.
Las habitaciones son bastante cómodas, aunque algunas reseñas indican que no todas tienen el mismo nivel de calidad. En mi caso, estuvimos en una que estaba bien, aunque vi que otros se quejaban de que las camas estaban separadas o de que les faltaba algo de mantenimiento. Eso sí, una vez que te lanzas al spa y el lago, sientes que estás en un mundo aparte. La temperatura del lago y del spa era perfecta y, después de un rato en el agua, ¡tu piel queda super suave! Además, el ambiente tranquilito es ideal para relajarte en pareja o en familia. Las vistas son impresionantes y si buscas un sitio romántico y tranquilo, este es el lugar.
Ahora, hablemos un poco del balneario en sí. En general, disfruté del spa, pero hay que reconocer que puede ponerse un poco masificado en horas pico. Recuerdo que el primer día estuvo bastante bien, pero el segundo había tanta gente que no te podías mover en los chorros sin incomodar a otros. Ah, y respecto al tema de la temperatura del lago, según mis observaciones, los comentarios indican que no siempre está a los 28 grados que prometen; algunos aseguraron que estaba menos, así que hay que tener eso en cuenta. Aunque el lago tiene su encanto, el tema de masajes y algunos precios del buffet me parecieron un poco elevados.
En resumen, no voy a negar que había aspectos a mejorar en el hotel, pero la experiencia global de estar rodeado de naturaleza y disfrutar de un buen rato de relajación hace que valga la pena. Si vuelvo, será definitivamente por el lago, porque lo cierto es que tiene algo que te llama. ¡Ya por eso vale la pena un viaje!
Qué tipo de tratamientos termales se ofrecen en el balneario
Una vez que llegamos al Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, nos instalamos en la habitación 359, que es la más grande de todas y tiene tres balcones. La verdad es que estuvimos súper agusto y la paz que se respira en el lugar es impresionante. Si lo que buscas es relajarte y desconectar en plena naturaleza, ¡esto es el sitio ideal! Al principio tenía un poco de miedo por las malas reseñas que había leído, pero desde el primer momento todo fue perfecto. No tengo ninguna queja, la verdad. Desde que dejabas la habitación, podías pasar el día entero disfrutando del lago y sus jardines, que son una maravilla. Si duda, recomiendo 100% la experiencia.
Por otro lado, he visto algunas opiniones menos favorecedoras y entiendo de dónde vienen ciertas críticas. Hay quienes piensan que el lugar se ha quedado un poco atrás en el tiempo y que la decoración es un tanto viejuna. Aparte, parece que algunos huéspedes han tenido problemas con el mantenimiento, como grifos que gotean y ruidos molestos. También he oído que el buffet de comida no es lo mejor, y honestamente, 27,5€ por un menú que deja mucho que desear es un poco excesivo. Según rumores, la cafetería no siempre tiene cocina abierta, lo que puede ser molesto si tienes hambre y no has tenido tiempo de planear. Es una pena que la experiencia de algunos haya sido tan negativa, especialmente si han viajado con niños o mascotas y han tenido que lidiar con esos inconvenientes.
Hablando de mascotas, parece que han cobrado un suplemento de 25€ por noche por llevar a tu perrita, lo cual puede sonar un poco excesivo. Esas pequeñas cosas definitivamente pueden marcar la diferencia en la experiencia general. Es sorprendente que, a pesar de todos estos errores, el spa parezca ser el único punto fuerte. Aunque nosotros tampoco lo probamos, espero que sea un área donde realmente brillen. En cuanto a los tratamientos termales, el balneario ofrece una variedad de opciones que incluyen baños termales, masajes relajantes y tratamientos específicos para mejorar la salud, así que quizás sea una buena razón para visitarlo. Pero, la verdad, si tienes dudas, es mejor que investigues un poco más antes de decidirte.
qué otras instalaciones están disponibles en el Relais Termal
¡Qué bien lo pasamos en el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés! Las instalaciones pueden tener algunos años, sí, pero no sé tú, pero para mí eso fue lo de menos. Nos alojamos una noche y la habitación era super amplia y cómoda, con un baño limpio y también espacioso. Ah, y el desayuno estaba incluido, ¡lo cual siempre es un punto a favor! Aunque el buffet no tenía demasiada variedad, eso se compensó con lo que nos ofrecieron, además nos dejaron disfrutar del lago termal durante toda nuestra estancia, incluso después de desocupar la habitación.
Lo que más nos sorprendió fue la tranquilidad. Al final, lo que buscamos en una escapada es relajarnos y este lugar lo logró al máximo. Había muchas salas para estar chill, ideales para desconectar. Y no te olvides del personal, que fue súper agradable y atento. Si planeamos volver a la zona, sin duda nos quedaremos allí de nuevo.
Aunque hay opiniones sobre la insonorización y la necesidad de actualizar algunas áreas, como el circuito termal, por mi parte, la experiencia fue bastante positiva. Además, el trato que recibieron otros huéspedes con necesidades especiales fue muy destacado, lo que nos da otra razón para regresar. En resumidas cuentas, un lugar con buen precio y un ambiente tranquilo, perfecto para hacer una escapada en grupo o con la pareja.
Ahora, si te preguntas qué otras instalaciones están disponibles en el Relais Termal, además del lago termal y las habitaciones cómodas, también hay acceso a un gimnasio, lo que siempre es un buen puntazo para quienes no quieren dejar de moverse. La atención del personal en el lago, como ya mencioné, es fantástica y te aseguro que estar en medio de esa paz y esas aguas termales es un auténtico lujo.
Así que ya sabes, si buscas una escapada relajante, este lugar tiene mucho que ofrecer, y con todo lo que hay alrededor, como el precioso monasterio de piedra, ¡definitivamente es un plan genial!
Cuántas habitaciones tiene el balneario
¡Vaya, ya te comenté lo de las expectativas que tenía y cómo se fueron por la borda! Pasando a las habitaciones, sinceramente, no son lo que esperarías de un hotel de 4 estrellas. No hay papel higiénico de repuesto, algo básico, ¿no? Y si te quedas tres días como nosotros, te imaginas lo incómodo que es pedirlo. Después, el climatizador automático se las arregló para no funcionar. Así que ahí estábamos, intentando descansar en una sauna que, sorprendentemente, no parece tener ningún encanto. Ah, y la TV, ¡menuda chasco! Casi que preferirías leer un libro porque no tiene más de 10 canales sintonizados. Una maravilla, ¿verdad?
Vamos a hablar de la parte que se supone que es el corazón del lugar: el spa. Un spa que se siente más como una pecera que como un refugio de relajación. Lo que presumen ser chorros de agua termal, apenas cumplen con la función. Y para colmo, el agua estaba más fría de lo que se esperaba, no hay forma de que lleguen ni a los 32 grados que prometen, y eso que pagas 35€ por el circuito. Un verdadero fiasco. ¡Ah! Y ¿quién necesita chanclas desechables en un balneario, verdad? Vaya fumada...
Y sobre el tema de la comida... no sé qué me parece más triste, que se olvidaran de nuestro postre y café en la cafetería El Lago o que en el buffet solo hubiera opciones súper limitadas. Te quedas con hambre, y el día lo tenían lleno de clientes esperando, y claro, el servicio fue un caos total. En el bar El Casino ni te cuento; que te sirvan un mojito y luego lo retiren porque “era de otra mesa”… ¡anda ya! Eso sí que es darle en la cara a un cliente. Mal rollo total.
Por cierto, aunque se siente bastante anticuado, el balneario tiene 61 habitaciones. Se mantiene lleno, pero hay tantas cosas que mejorar que no sé si vale la pena el viaje. Tal vez lo mejor sea simplemente disfrutar de lo que hay cerca, como el Monasterio de Piedra, que siempre tiene su magia. Pero lo que es el hotel, a menos que nos cuenten que han cambiado algo, no lo recomendaría mucho. ¡Menuda experiencia!
Las habitaciones del balneario ofrecen vistas a algún paisaje
Y la verdad, hablando del hotel de 4 estrellas, no sé de dónde sacaron esa calificación, porque mi experiencia no fue la mejor. La habitación era un desastre, el aire acondicionado no funcionaba, así que tuvimos que dormir con la ventana abierta. ¡Imagina la situación! Teníamos un festival de moscas en la habitación, ¡fue terrible! Y ni hablar de que, siendo un balneario, no te dan ni chanclas. La mayoría de la gente iba con zapatillas, algo que le quita un poco de glamour a la experiencia de spa, ¿no crees?
Luego llegamos al balneario, y el agua estaba a 28 grados, y si llegabas a ver un chorro que funcionara correctamente, ¡te podías dar por afortunado! La verdad es que los chorros estaban casi todos estropeados. Y si pensabas que el servicio iba a arreglar eso, lamento decirte que no fue el caso. El personal de recepción era super lento y poco amables, lo que hacía que todo se sintiera más complicado. Le pongo un 1 al servicio y a las habitaciones, porque de verdad que dejarán mucho que desear.
Recuerda que he repetido esta visita después de tres años y, sinceramente, la calidad ha bajado en picado. Las instalaciones tienen humedades y desconchones, y hasta las camas eran de diferentes tamaños en la misma habitación. Y, para colmo, llegamos y estaban pintando las puertas del ascensor. Algo así debería haberse hecho antes de abrir al público, ¿no crees? La comida tampoco ayudó mucho, porque estaba aguada, y el café era un desastre. Afortunadamente, el lago se salva como uno de los pocos puntos buenos de este viaje y el personal de recepción sí era muy amable.
Sobre el desayuno, tengo que decir que estuvo bastante aceptable, con opciones dulces y saladas que estaban ricas. Pero, sinceramente, mejor busca un lugar en el pueblo para comer, porque no vale la pena pagar media pensión aquí. Y sobre las habitaciones del balneario, si te preguntas si ofrecen vistas a algún paisaje, pues te diré que eso tampoco es algo que destaque. La mayoría de las habitaciones necesitan una buena reforma y no hay muchas vistas que presumir, lo cierto es que se pierde un poco la magia en comparación con la experiencia que recordaba. ¡Es una pena, realmente espero que puedan mejorar y recuperar ese encanto que solía tener!
Qué tipo de experiencia gastronómica se puede disfrutar en el Relais Termal
¡Menuda experiencia tuvimos en el Relais Termal - Balneario Termas Pallarés! Después de disfrutar de unos tratamientos de spa, se suponía que iba a ser un día de relax total, pero la verdad fue todo lo contrario. Salimos del spa y nos quedamos atrapados en un ascensor. El botón de emergencia no funcionaba y, claro, estábamos en albornoz y sin móviles. Afortunadamente, otra huésped fue un verdadero ángel y nos echó una mano al buscar a alguien del personal que nos rescatara. Cuando llegó el de mantenimiento, nos contó que ese ascensor ya había dado problemas el día anterior. ¡Qué tranquilidad, ¿no?!
Tras la experiencia del ascensor, decidimos hablar con el director del hotel. Esto es lo peor: su actitud fue de total indiferencia. Nos recibió justo antes de hacer el check out, pero su respuesta fue más fría que una ducha de agua helada. Ni una disculpa sincera ni un intento de empatizar con lo que habíamos vivido. Me da la impresión de que le importaba más mantener su imagen que el bienestar de los huéspedes. Al final, le pedimos alguna compensación y nos ofreció un servicio que ya teníamos incluido en el paquete. Muy 'generoso', la verdad. Para ser un hotel de 4 estrellas, nos sentimos más cerca de un 2 en términos de servicio.
Por si fuera poco, el hotel tiene esa apariencia de 'estrellas de escaparate'. Las instalaciones parecen necesitar un buen repaso y, sinceramente, no son lo que uno espera al leer '4 estrellas'. Todo se siente un poco descuidado. Por lo tanto, no volveremos y no lo recomendamos. Un lugar con tanto potencial, pero que se queda corto en la última milla.
Y sobre la parte gastronómica, tengo que decir que si bien no fue el foco principal de nuestra experiencia, la oferta culinaria cuenta con platos bastante variados. Sin embargo, con todo lo que pasó, la comida no logró impresionarnos demasiado; quizás con un poco más de atención a los detalles y un servicio más atento, podrían elevar la experiencia. En fin, un fin de semana que no olvidaremos… por las razones equivocadas.
Qué es el Aquatherma y qué lo hace especial
Como te decía, nos alojamos en el Hotel Cascada y la experiencia fue maravillosa. No puedo entender algunas de las opiniones negativas que he leído, porque el entorno es realmente espectacular. La vista al lago en sí ya te roba el aliento. Y, oye, teniendo en cuenta lo que pagas, el hotel está más que correcto. A veces hay que ser realistas y no pedir peras al olmo, ¿no crees? Las habitaciones son amplias, aunque sí noté que había cositas que podrían mejorar, como la puerta del baño que no cerraba bien. Pero la limpieza, un 10; todo muy pulcro. Y si te gustan los lugares con encanto, este balneario tiene su dosis de magia.
En cuanto al spa, es un verdadero lujo. Te sientes en otro mundo, y si le sumas los jardines preciosos, ya tienes la combinación perfecta para relajarte por completo. El desayuno también merece mención especial: es un buffet con embutidos, quesos, fruta fresca y, lo mejor, ¡hacen huevos y beicon al momento! Si eres intolerante al gluten, están muy bien preparados, así que no te preocupes por eso. El único punto que le veo es que la atención en la cafetería del casino y del lago podría mejorar, ya que parece que falta personal.
Ahora, a la pregunta del millón: ¿qué es el Aquatherma y qué lo hace tan especial? Básicamente, es una experiencia de bienestar única. Este termal cuenta con aguas que se dice tienen propiedades curativas, perfectas para relajarte y desconectar. Lo que realmente lo hace especial es que puedes disfrutar de acceso ilimitado al lago termal, que es simplemente delicioso. Imagina sumergirte en esas aguas mientras disfrutas de las vistas y la paz del lugar. Pues así es, y de verdad que no hay mejor manera de terminar un día después de explorar. Así que, si te apetece un fin de semana de desconexión, ¡este es el sitio! Sin duda, no descartamos volver.
Es posible visitar el balneario solo para disfrutar del lago termal
Y cuando llegamos al Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, la primera impresión fue bastante buena. Después de una noche descansando, te puedo decir que el personal fue super amable y entregado, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar. El bufet de desayuno estaba bastante variado, desde frutas frescas hasta opciones más contundentes. Lo mejor era que podías saborear todo eso mientras disfrutabas de las vistas. Hay que decir que las instalaciones estaban cuidadas, aunque, sí, sí que notamos que algo de reforma no les vendría mal. Pero, al mismo tiempo, esa atmósfera vintage le da un toque especial. Todo está a un tiro de piedra, y puedes dar un paseo al pueblo sin complicarte la vida.
Ahora, un punto que quizás deberían mejorar es el sofá cama; la verdad es que el colchón dejaba mucho que desear. Aun así, yo no dormí en él, pero mi amigo que sí, no paraba de quejarse. A pesar de eso, el balance general del sitio es bastante positivo. Con una ubicación tan buena y un ambiente tranquilo, es ideal para unas vacaciones en grupo entre amigos.
Hablando del servicio de recepción, tengo que ser honesto. Desde el primer momento fue un poco problemático intentar hacer la reserva; el teléfono sonaba casi en vano y cuando logramos hablar, había un aire de desgano. Al final, logré un bono para una noche con circuito termal, pero queriendo añadir una noche más, hubo confusión con las fechas y tarifas. Eso sí que fue un lío. Además, noté que el balneario, aunque tiene su encanto, necesita un poco de cariño. Algunas instalaciones como el baño turco o las fuentes de las piscinas no funcionaban correctamente, y eso fue decepcionante. Pero aún así, el desayuno, gracias a una mujer que estaba muy atenta, ¡fue de lo mejor!
Y respecto a si es posible visitar el balneario solo para disfrutar del lago termal... bueno, la verdad es que no estoy del todo seguro. Con las últimas experiencias de que el balneario tiene algunos problemas de funcionamiento y la atención al cliente un poco descuidada, es una buena idea llamar para preguntar directamente. Pero sin duda, la experiencia general es agradable y, si logran mejorar un par de cosas, ¡podría ser un lugar increíble para relajarse y desconectar!
El balneario ofrece instalaciones para hacer ejercicio
La verdad es que hemos disfrutado muchísimo de nuestro tiempo en Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, aunque este año el clima no ha estado del todo a nuestro favor. Estar en ese entorno, rodeado de naturaleza y de la tranquilidad del lago es algo que realmente nos encanta. Sí, ya sé que este año ha sido un poco complicado con la lluvia y el frío; incluso tuvimos un día que amaneció nevado. Pero, a pesar de todo, el balneario tiene su encanto, y siempre encontramos una manera de relajarnos.
Hablando del balneario, las habitaciones están como las recordábamos, en su línea. Estuvimos en la tercera planta del hotel parque con vistas al jardín, lo cual fue un detalle que nos encantó. Las almohadas, eso sí, deberían darle un repaso; eran un poco incómodas y las camas estaban un poco altas, lo que puede ser un reto para los que como nosotros ya no somos tan jóvenes. Pero, ¿quién se puede quejar demasiado cuando puedes abrir la ventana y escuchar a los ruiseñores cantar por la noche? Eso es un lujo que vale la pena, ¿no creen?
Como siempre en estos lugares, la comida es un tema... El buffet me pareció un poco repetitivo, con opciones sencillas pero aceptables. Nuevamente, un poco más de variedad y sabor no vendrían mal; si los cocineros trabajaran con calma, las cosas podrían mejorar. Lo del agua del lavabo y la ducha fue un pequeño fastidio, la verdad, ya que sabía un poco a lejía, y esos cuatro últimos días resultaron ser un tanto incómodos. Pero, en general, el lugar tiene su historia y su encanto, y, la verdad, el personal siempre ha sido muy amable y eso suma muchísimo.
Ojalá pudimos haber disfrutado más de actividades al aire libre, pero tuvo que ser complicado con el mal tiempo. La opción de hacer ejercicio aquí tiene un par de limitaciones si te gustan las actividades al aire libre, pero siempre puedes dar un paseo tranquilo por los alrededores o hacer algo de ejercicio en el hotel. A pesar de que no hay un gimnasio como tal, la paz que hay a tu alrededor hace que cualquier actividad física luzca más atractiva, ¿no? Al final, pese a todo, estoy seguro de que volveré. El balneario tiene ese “algo” que te hace querer regresar, y hay muchas cosas que merecen la pena.
Cómo se describe el ambiente del Relais Termal
Hablando del Relais Termal - Balneario Termas Pallarés, una de las primeras cosas que te encontrarás es la recepción. Y aquí es donde empieza la aventura, porque el servicio es demasiado lento. Siempre hay una enorme cola tanto en la recepción del hotel como en la del spa. Honestamente, si vas con un grupo grande, prepárate para esperar. ¡Las vacaciones están para disfrutar, no para hacer fila!
Luego, al entrar a la habitación, te das cuenta de que, aunque el hotel tiene potencial, realmente necesita una reforma. Desde el primer momento, un olor desagradable te recibe en el aire. Nos habían prometido una habitación para dos, ¡y nos encontramos con tres camas individuales! Y no me hagas empezar con las grietas en las paredes y ese horrendo moho en el techo del spa. La verdad, me quedé con ganas de tomar fotos para mostrar las gigantes grietas en el baño que parecían un mapa de caminos desérticos.
A pesar de todo, los empleados son un punto positivo. Son muy amables y eso se agradece. Pero bueno, ¿qué me dices del bufet? Vamos, ¡que 27 euros por persona para cenar ahí es una vergüenza! La variedad es tan escasa que te podría dar la sensación de que estás en una dieta forzosa. Afortunadamente, los lagos son una maravilla, eso hay que reconocerlo, pero podría ser aún mejor si el resto del lugar estuviera a la altura.
Así que, ¿cómo se describe el ambiente del Relais Termal? Es un lugar con un gran potencial por su ubicación y su ambiente termal, pero la verdad es que se siente un poco descuidado. La mezcla de amabilidad del personal con la necesidad urgente de reformas y mejoras en la limpieza agrega un aire algo desangelado. En fin, hay que ir con expectativas moderadas y disfrutar de lo que sí funciona, ¡pero sin olvidarse de lo que realmente necesita atención!








