
Imagina un lugar donde la belleza natural se encuentra con el confort de un hotel de 4 estrellas: eso es lo que te ofrece La Figuerola Hotel & Restaurant. Ubicado en la Sierra de Llavería, a solo 2 km del encantador pueblo de Vandellòs y a un corto trayecto de 10 km de la playa, este hotel es perfecto para desconectar. Además, tienes una variedad de actividades para disfrutar, desde lo gastronómico hasta lo cultural, en un entorno espectacular.
El hotel, con su elegante masía catalana del siglo XI, cuenta con 67 habitaciones equipadas con aire acondicionado, wifi gratis y un baño privado para tu comodidad. Podés relajarte en la piscina de temporada al aire libre, dar un paseo por el jardín o disfrutar de un buen rato en su terraza. Un par de restaurantes en el lugar ofrecen deliciosos platos regionales y otros servicios como aparcamiento gratuito y acceso a un salón común, así que no te faltará comodidad. ¡Una escapada que querrás probar!
La Figuerola Hotel & Restaurant
Mapa Ubicación La Figuerola Hotel & Restaurant
Dónde se encuentra La Figuerola Hotel & Restaurant
¡Hey, amigos! Si están buscando un lugar tranquilo para desconectar un poco, no pueden dejar de considerar La Figuerola Hotel & Restaurant. Este hotel de 4 estrellas está ubicado en la C-44, Km. 11,4, 43891 Vandellòs, Tarragona, y la verdad es que la ubicación es una maravilla. Ideal para escapadas en grupo o para esos momentos en los que simplemente quieres estar tú con tus pensamientos. Imagínate disfrutando de buenas vistas mientras te relajas al lado de la piscina, ¡es el plan perfecto!
Las habitaciones son otra de sus grandes ventajas. Son amplias y súper limpias, así que no tendrás que preocuparte por eso. Aunque hay un detalle a tener en cuenta: alguno de los huéspedes mencionó que el aire acondicionado no funcionaba del todo bien y que la nevera tampoco estaba operativa. Esto puede ser unproblemático si viajas en moto y necesitas guardar algo fresquito. Pero dejando eso de lado, la cama era cómoda y el espacio en sí te invita a relajarte y disfrutar. ¡Perfecto para descansar después de un día de exploración!
Hablando de explorar, el hotel también tiene un desayuno buffet que es digno de probar. La variedad y calidad de la comida es bastante buena. Imagina comenzar el día con un buen desayuno y luego, tal vez, una caminata por los alrededores o una escapada a la playa que está a solo 20 minutos.
Y no puedo dejar de mencionar al personal. La amabilidad y buena onda de los camareros en el restaurante son un plus. Parece que están ahí para hacértelo todo más fácil, siempre con una sonrisa y un poco de humor. Eso sí, recuerda que las paredes pueden ser un poco finitas, así que puede que escuches a tus vecinos un poco más de lo que desearías, pero eso no quita el buen ambiente que se respira en el lugar.
Así que ya lo saben, si se están preguntando ¿dónde se encuentra La Figuerola Hotel & Restaurant?, la respuesta es que está en Vandellòs, en un enclave perfecto para disfrutar de la tranquilidad y buenas vistas que les mencioné. ¡No duden en visitarlo!
Qué categoría tiene La Figuerola Hotel
La verdad es que me hubiera encantado que mi experiencia en La Figuerola Hotel & Restaurant fuera más positiva. Cuando llamamos para preguntar sobre una reserva, nos dijeron que no quedaban habitaciones familiares y que tampoco podías reservar solo por una noche. ¡Pero qué sorpresa! Justo después, desde la página del hotel logré reservar una habitación familiar por una noche. Al llegar, ¡vaya lío! Nos dieron una habitación con tres camas individuales en lugar de una cama de matrimonio. Le mencioné a la recepción que mi hija toma el pecho por las noches y que era un poco complicado para mí dormir en camas separadas. La solución que encontraron fue juntar las camas, pero sinceramente, eso no es lo ideal.
Hablando de la piscina, que debería ser uno de los puntos fuertes del hotel, me dio la impresión de que no estaba bien climatizada, porque además de estar dentro, ¡me moría de frío! Lamentablemente, fue difícil disfrutar de un buen chapuzón. Y para colmo, el jacuzzi y la sauna estaban fuera de servicio. En la habitación, también nos encontramos con que no había tapones en la bañera. Mi marido bajó a recepción a buscar uno y le dijeron que los habían retirado por la sequía. Así que, después de haber pasado frío en la piscina, ¡ni un baño caliente para recuperar el calor! En general, la experiencia fue bastante decepcionante y, honestamente, no creo que volvamos.
Aunque estuvimos un par de noches en el hotel y el entorno era realmente bonito, tampoco pudimos disfrutar de silencio ni tranquilidad por la falta de aislamiento en las habitaciones. Te juro que oías a los vecinos como si estuvieran en la misma habitación. Y lo mejor era el sonido de las sillas siendo arrastradas y los portazos. El hotel debería considerar poner alfombrillas en las sillas para minimizar ese tipo de ruidos. A pesar de eso, la limpieza era impecable y la piscina climatizada parecía prometedora, aunque no pudimos disfrutarla. Siento que podrían hacer algunas reformas o separar mejor a los huéspedes, porque con el entorno precioso que tienen, sería una pena no aprovecharlo al máximo.
En cuanto al restaurante, la situación fue un auténtico desastre. Entramos a cenar a las 21:00 y a las 22:05 aún no nos habían servido el primer plato. Fue surrealista que la Metre llegara a preguntar si algo había salido. Para colmo, el segundo plato era carne de ternera que pedí poco hecha y me imaginaba cómo podría llegar. Las habitaciones eran cómodas y limpias, pero el servicio del restaurante fue, sin duda, un 2 sobre 10. La ubicación es buena, pero siento que el servicio podría mejorar mucho.
Así que, para responder a la pregunta que ronda, ¿qué categoría tiene La Figuerola Hotel? Pues bien, se presenta como un hotel de 4 estrellas, pero con tantas cosas que ajustar y mejorar, la verdad es que se siente un poco más cerca de la categoría de 3 estrellas en la experiencia general. ¡Una pena!
A qué distancia está el hotel del pueblo de Vandellòs
Hablando del La Figuerola Hotel & Restaurant, ¡qué buen finde nos hemos pegado ahí! Estuvimos tres noches con almuerzo incluido y la verdad es que no puedo dejar de alucinar. El self-service al mediodía es simplemente perfecto para reponer energías antes de aventurarnos a hacer senderismo por los alrededores. Y ya para la cena, teníamos opción de menú o carta. Optamos por el menú un par de noches, y la relación calidad-precio fue ideal, ¡súper correcto! Además, la ubicación está en un entorno de lujo donde la tranquilidad es la norma, perfecto para desconectar del ajetreo diario.
La piscina climatizada es un auténtico lujo que no te puedes perder. ¿Y sabes qué? El ambiente es tan tranquilo y cómodo que te hace quedar un rato más. El personal, siempre amable, va un paso más allá para que te sientas como en casa. En serio, el camarero Franc Astutiano se ganó nuestro cariño, es un profesional como pocos. Si buscas un sitio ideal para disfrutar de la naturaleza, este hotel tiene buenas vistas y es adecuado para niños, lo que lo hace perfecto para un viaje en grupo o una escapada romántica.
A parte de lo que ya he comentado, encontramos muchas cosas para hacer en la zona. Desde visitar Mora d’Ebre, Falset y Miravent, hasta pasear por senderos que te dejan sin aliento (literalmente, porque menuda subida). Y aunque hay que subir una cuesta para llegar al aparcamiento, todo lo demás bien vale la pena. Además, el hotel es pet-friendly, ¡así que puedes llevarte a tu mascota y disfrutar juntos!
Y en cuanto a lo del pueblo de Vandellòs, la verdad es que el hotel está a solo unos kilómetros, lo que significa que no te llevará mucho tiempo llegar si quieres hacer una visita. En resumen, si estás buscando un lugar tranquilo con magníficas vistas y buen servicio, ¡anímate y hazte una escapada a La Figuerola! No te arrepentirás.
Cuánto tiempo se tarda en llegar a la playa desde el hotel
Y bueno, si estás pensando en unas vacaciones, La Figuerola Hotel & Restaurant es un lugar que definitivamente no puedes pasar por alto. Este hotel de 4 estrellas en Vandellòs te sorprenderá con su relación calidad-precio inigualable. Imagínate disfrutar de un entorno tan tranquilo y rodeado de naturaleza, perfecto para desconectar. Las vistas son simplemente magníficas y, si viajas en pareja, es un sitio absolutamente romántico. No te olvides del servicio, que está a la altura, con un personal que es súper atento y familiar.
Las habitaciones son espaciosas y limpias, y aunque tienen un toque de decoración “rural” que puede parecer un poco vintage, eso no impide que te sientas cómodo y relajado. Además, te vas a enamorar del desayuno buffet y la variedad en el menú de la cena. Te aseguro que en este hotel pequeño pero con mucho encanto, cada rincón tiene algo especial. Y, si tienes niños, este es el lugar ideal, con suficiente espacio para que jueguen y descubran.
Por cierto, si te preocupa la cercanía a la playa, no te preocupes: ¡está a solo 15 minutos en coche! Así que puedes organizar tus días con una mezcla de relajación en el hotel y escapadas a la costa. Sin duda, me quedaría aquí para disfrutar de la tranquilidad y volver a probar esas hamburguesas ricas de la cafetería. En resumen, si estás buscando un sitio para tu próxima escapada, ¡repetir aquí sería una gran elección!
Qué tipo de actividades ofrece el hotel a sus huéspedes
Como te decía, La Figuerola Hotel & Restaurant tiene su encanto, pero definitivamente último no está exento de detalles que la pueden mejorar. Recuerdo que el ambiente es bastante tranquilo, lo que viene muy bien si buscas desconectar de la rutina. Aunque, honestamente, la experiencia puede ser un poco irregular. La habitación que nos tocó, la 222, tenía unos somiers que hacían más ruido que una fiesta en un salón de baile. Tal vez no es lo que esperas de un hotel de 4 estrellas, ¿verdad? Y lo de las sillas de ruedas, ¡sorpresa! No todas las habitaciones son accesibles, lo que puede ser un lío si vas con carritos o sillas.
En cuanto a los perros, no está mal que acepten mascotas, pero imagínate escuchando al perro de al lado llorar por más de dos horas… ¡Menuda experiencia! Podrían hacer un esfuerzo y agrupar a los clientes con animales en una zona distinta para que los demás podamos disfrutar del silencio, que al final eso buscamos. Y el bufete para desayunar, aunque el precio es atractivo, el ambiente es bastante sencillo y ruidoso. Si tuviera que resumirlo, el desayuno podría ser mejorado.
La piscina tiene potencial, pero está mal ubicada. No hay privacidad, ¡se nota que la diseñaron sin pensar en la distribución del espacio! La piscina interior aún podría estar mejor si la climatizaran. Imagínate escaparte del calor en un rato de relax. El hotel hace un buen trabajo ofreciendo tarifas competitivas, y aunque parece que han perdido el negocio de golfistas por el campo en desuso, podría ser el lugar perfecto para escaparte y disfrutar de la naturaleza.
Y ya casi lo olvido, si buscas algo más activo, ellos ofrecen diferentes actividades para los huéspedes, como masajes relajantes y algunas opciones deportivas, pero no esperes un horario cargado de eventos. Al final el hotel tiene lo suyo y si lo que buscas son vistas hermosas y desconexión, quizás vale la pena. ¡Nosotros seguramente repetiremos para seguir disfrutando de esos paisajes!
Cuál es la característica arquitectónica más destacada del hotel
Y, ¡vaya entorno el que tienen en La Figuerola Hotel & Restaurant! Rodeado de naturaleza, con bosques de pinos y montañas que te dejan sin aliento, es el lugar perfecto si eres de los que buscan desconectar de la rutina. Sin embargo, a pesar de la belleza del paisaje, el hotel en sí no es precisamente un diez, aunque tiene su encanto. Las paredes son tan finas que puedes escuchar al vecino roncar como si estuviera en tu habitación, lo que no es precisamente lo ideal para una buena noche de descanso.
Ahora, si hablamos de las instalaciones, la piscina interior necesita un buen repaso. No hay duchas ni control de aforo, algo que podría mejorarse bastante para que la experiencia sea más placentera. La piscina exterior, en cambio, es más acogedora y te permite disfrutar de un buen chapuzón rodeado de vistas preciosas, pero me parece que faltan unas hamacas cómodas con buena vista a la montaña, ¿no crees? Por cierto, el desayuno es un buen punto a su favor, bastante completo y bien presentado, así que no te quedas con hambre al empezar el día.
A pesar de esos pequeños detalles que hacen falta, el personal es un gran acierto. Son todos muy amables y atentos; siempre están dispuestos a ayudar y hacer que tu estancia sea más agradable. Lo cierto es que, si se le diera un buen lavado de cara al hotel, podría convertirse en un lugar con mucho potencial para pasar unas vacaciones de ensueño. Pero, siempre nos quedamos con la sensación de que falta inversión para que brille como debería. Una pena, porque en general es un sitio tranquilito y eso se agradece.
En cuanto a la característica arquitectónica más destacada del hotel, diría que es la masía espectacular que lo compone. Es un espacio realmente lindo, que parece sacado de una película. Con habitaciones más amplias de lo normal y un diseño rústico que resuena con el entorno, realmente le da un toque especial. Así que, si decides hacer una escapada, ya sabes a lo que atenerte. ¡Espero que se animen a darle una oportunidad!
Cuántas habitaciones tiene La Figuerola Hotel
Y bueno, después de estar ahí, hay que hablar un poco de La Figuerola Hotel & Restaurant. Primero que nada, la ubicación es hermosa, rodeada de naturaleza y con vistas que te quitan el aliento. Perfecto para desconectar del estrés del día a día. Hay algo realmente mágico en el ambiente, sobre todo si eres amante de las rutas de senderismo. Pero, en serio, no todo lo que brilla es oro. El lugar tiene su encanto, pero se siente que le falta un poco de cariño y mantenimiento.
Vamos a ser sinceros, las camas son incómodas. Nada como esa sensación de irte a dormir después de un largo día de exploración solo para darte cuenta de que has pasado la noche luchando contra dos camas individuales que decidieron unirse para crear una de matrimonio. Y ni hablar del exterior; los jardines se ven un poco descuidados, como si les dieran más amor en el pasado y ahora están en modo “abandonados”. El campo de golf que una vez fue orgullo del lugar ahora da más pena que otra cosa.
Y aunque la piscina interior tiene mucho potencial, el agua estaba un tanto fría para lo que esperábamos. En cuanto al restaurante, ufff, el menú parece prometer más de lo que realmente ofrece. Los precios son un poco elevados para la calidad de la comida. La chica de la cafetería es un punto positivo, eso sí, siempre con una sonrisa y dispuesta a ayudarte. Pero, si te soy sincero, no volvería a quedarme allí.
Por otro lado, si tenemos que destacar algo, son las habitaciones. Tienen su tamaño y son cómodas, pero aquí también hay espacio para mejorar. Las amenities son casi inexistentes y, aunque el servicio de limpieza fue aceptable los primeros días, después se fue desinflando como un globo. Una vez le pedimos explicaciones en recepción y la respuesta fue simplemente “tomamos nota”, muy amablemente, pero eso no resolvía nada. Así que, en resumen, es una experiencia que, a pesar del bonito entorno, no repetiríamos.
Ahora, si te preguntas cuántas habitaciones tiene La Figuerola Hotel, parece que el número ronda entre 54 y 56. Así que, si te decides a ir, al menos te aseguras de tener una opción entre varias en un ambiente que podría ser mucho más acogedor con un poco de esfuerzo.
Qué comodidades ofrecen las habitaciones del hotel
Y siguiendo con lo que te contaba, La Figuerola Hotel & Restaurant es un lugar que, aunque tiene sus más y sus menos, es ideal para esos momentos en los que necesitas desconectar. Así que si lo que buscas es un sitio tranquilo, en plena naturaleza, este hotel puede ser tu refugio perfecto. La ubicación, a poquito más de diez kilómetros de la playa, es genial si quieres hacer alguna escapada a la costa en coche. Aunque, eso sí, en cuanto a la atención al huésped, parece que hay margen de mejora. Unos pequeños detalles aquí y allá que podrían hacer la diferencia.
Lo que realmente destacaría es la experiencia en la habitación, que aunque haya algunos aspectos a reformar (cortinas de bañera y muebles un poco anticuados), cuenta con espacios amplios y cómodos. Algunas habitaciones, como las suites, incluso tienen un toque romántico con decoraciones en la cama que te pueden sorprender, como pétalos de flores o un detalle dulce como bombones y cava al llegar. ¡Imagina eso para una escapada en pareja! Además, las vistas son bastante buenas, sí, ideal para relajarte con un buen café por la mañana.
En cuanto al restaurante, el buffet de desayuno es la bomba, con una variedad que te deja satisfecho para empezar el día con energía. Aunque el restaurante tiene su encanto, el bar también resulta una buena opción si prefieres algo más informal. Después de un día de exploración por los alrededores, regresar a la piscina exterior y relajarte en una tumbona es simplemente lo mejor. Te aseguro que entre el rincón acogedor y la simpatía de personal como Francisco y Sueli, ganas de volver siempre habrá.
Pero bueno, respecto a las comodidades de las habitaciones, además de amplias, hay que mencionar el baño con bañera, perfecto para esos bañitos de relax después de un día ajetreado. En general, la limpieza y el cuidado en el ambiente son bastante notables, lo que como te decía, hace que la experiencia sea más placentera. Así que ya sabes, si decides escaparte por allí, ¡ve con la mente abierta y disfruta del entorno!
El hotel cuenta con conexión wifi gratuita
La verdad, La Figuerola Hotel & Restaurant es uno de esos lugares que te hacen sentir como en casa, solo que con un toque de magia medieval. En nuestra última estancia, que fue solo de dos días, nos quedamos absolutamente deslumbrados. Todo estuvo fantástico y relajante. Desde el momento en que llegamos, el servicio fue impecable; la atención al detalle y la limpieza eran dignos de mención. Y esa estructura que parece un antiguo casal medieval le da un aire especial; realmente es el punto fuerte del lugar. ¡Y ni hablar del entorno! Antiguamente un campo de golf, ahora está rodeado de un verde espectacular y hasta hay un pequeño lago. Perfecto para desconectar.
Hablando de desconectar, ¿sabías que también puedes llevar a tus peluditos contigo? Nos encantó que los perros son bienvenidos en todo el hotel. Mi pareja organizó la escapada como una sorpresa, ¡y qué regalo disfrutamos! La primera vez que llegamos, llevamos a nuestra perrita, y fue genial ver cómo se lo pasaba en grande. Nos enteramos que este año el precio por la estancia de nuestra perra había bajado a 15 euros por noche. Antes, se cobraban 18 euros y ¡nos dejaban un detalle para ella! Entiendo que han cambiado de dirección, pero creo que sería maravilloso si parte de esa tarifa se donara a una protectora, como hacen otros hoteles. Aun así, no podemos esperar a regresar.
Y si te preocupa un poco el entretenimiento, la piscina interior estaba abierta, y el agua estaba buenísima. Puedes acceder desde la exterior, lo cual es un punto a favor, así que ¡puedes disfrutar del aire libre y el interior sin problemas! El desayuno también merece una mención, con un montón de opciones y uno de los mejores cafés, aun siendo de máquina automática. Lo mejor de todo es que puedes disfrutar de un buen desayuno con tu perro tanto dentro como fuera. Sería genial que adaptaran el pequeño lago para que los perritos pudieran darse un baño, ¡imagina eso!
Y ya para cerrar, sí, el hotel cuenta con conexión wifi gratuita. Así que no hay excusa para desconectarse del mundo, aunque la paz y tranquilidad del entorno te inviten a dejar el móvil a un lado. La Figuerola es ideal para disfrutar de momentos románticos y relajantes. Apostamos que volveremos pronto.
Hay alguna opción de relajación en el hotel, como una piscina
Y hablando del La Figuerola Hotel & Restaurant, no sé si te conté lo bonito que es el exterior. De verdad, parece un castillo, especialmente cuando le da el sol de tarde y se ilumina de una forma mágica. Rodeado de pequeñas montañas, es el lugar perfecto para desconectar. Las terrazas son una pasada, con unas vistas amplias que simplemente te invitan a relajarte y disfrutar de la naturaleza. Y si eres de los que no pueden empezar el día sin un buen café, ¡atención! En cada habitación hay una cafetera, y no te olvides de pedir esos croissants de casa, son un must.
Por otro lado, hay que ser honestos y decir que el interior del hotel no está a la altura del exterior. Nos tocó una habitación con un estilo que, aunque rústico, se siente demasiado antiguo. Para un hotel de 4 estrellas, esperábamos algo más actual, la verdad. Cortinas de plástico en la ducha y una decoración que no ha visto renovación desde hace bastante tiempo... no es lo que uno quiere encontrar por 110 euros la noche. Además, las personas en recepción no fueron muy amables, lo que no ayudó a empezar el día con buen pie.
Eso sí, el hotel es un buen punto de partida si buscas tranquilidad. A veces, la cantidad de gente en el bufet del desayuno lo hacía un desafío, te lo juro. Todo el mundo intentando conseguir algo de comer y las camareras, claramente cansadas, no daban abasto. Eso de tener que pagar 12€ por un desayuno de buffet, sin alternativas, no es muy justo y te deja un poco con ganas de más. Pero la piscina es un buen plus, tanto la interior como la exterior. Aunque el agua puede estar un poco fresca, sobre todo en verano, es genial para refrescarse después de un día de exploración.
Así que para responder a tu pregunta, sí, hay opciones de relajación en el hotel. Además de la piscina, el entorno es perfecto para pasear o correr por senderos cercanos. El ambiente es muy tranquilo y alejado del bullicio de la costa, lo que permite disfrutar de unas vacaciones realmente reconfortantes. Si te apetece un lugar donde descansar, entre montañas y con la playa a un corto trayecto, este hotel es una buena elección.
Qué tipo de comida se puede disfrutar en los restaurantes del hotel
La Figuerola Hotel & Restaurant es un sitio que, la verdad, tiene su encanto. Lo primero que me gustaría destacar es su ubicación. Está en medio de la naturaleza, lo que te permite respirar paz y tranquilidad a cada paso. La habitación superior que probamos tenía un balcón con vistas al valle que era sencillamente espectacular. Sentarte allí y simplemente dejar la mente en blanco es un lujo que no te quieres perder. Eso sí, un pequeño detalle a tener en cuenta: las habitaciones no son muy insonorizadas. Te puedes escuchar a los vecinos hablando, y el eco de los pasillos resuena un poco. Aún así, la verdad es que la paz del lugar compensa, sobre todo si no hay mucha gente como nos pasó a nosotros.
Hablando de cosas que pueden mejorar, la zona "relax" dejó un poco que desear. La piscina interior estaba fría, lo cual fue una decepción, porque la idea era pegarse un chapuzón para relajarnos un rato. La recepción nos dijo que el agua estaba a 29/30 grados, pero ni por asomo se sentía así. Otros huéspedes también se quejaron, así que imagínate la escena. Dicho esto, la piscina exterior estaba bien, aunque un poco pequeña, pero como éramos pocos, no tuvimos problemas para disfrutarla.
Lo que definitivamente merece la pena resaltar es la comida. En el restaurante, la atención es inmejorable y la comida es realmente excelente. Desde el desayuno buffet hasta las cenas, todo está súper bien preparado y con unas vistas que te dejan sin aliento. Para los amantes de la buena mesa, es un hallazgo. Aunque solo hay piscina y no un spa completo, la calidad del servicio y la belleza del entorno hacen que valga la pena la visita. Así que si estás pensando en hacer una escapada ecológica a la montaña, no dudes en considerar este hotel. ¡Ah! Y si tienes mascota, no te preocupes, porque también son bienvenidos y tienen parking gratis. Sin duda, creemos que vale la pena repetir.








