Esquirol

Esquirol

El Hotel Esquirol es un lugar perfecto para escapar a la montaña, ubicado en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona, y rodeado de Francia. Este acogedor hotel se encuentra a solo 2 kilómetros de la frontera francesa, lo que lo convierte en un enclave único en la Baja Cerdaña, justo al lado del pico Carli. Si eres amante del esquí, estás de suerte; puedes llegar a las estaciones de esquí como Masella, Les Angles y Pas de la Casa en menos de una hora. ¡Qué mejor forma de disfrutar de la naturaleza!

Pero no solo el hotel es genial, también está el restaurante Esquirol, justo en la misma ubicación, renombrado por su deliciosa cocina mediterránea. Con una calificación de 3,5 sobre 5 en Restaurant Guru, es un sitio perfecto para una buena comida después de un día de esquí. Su carta ofrece 96 platos para elegir, y no te puedes perder sus famosas patatas bravas. Con un ambiente cálido y 19 habitaciones diseñadas para que te sientas como en casa, este lugar es una joya en Llívia que no querrás dejar pasar.

Esquirol

·€€
3,6
1.754Reseñas
Fotos
Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona
972 89 63 03

Horarios Esquirol

DíaHora
lunes8:00–22:00
martes8:00–22:00
miércoles8:00–22:00
jueves8:00–22:00
viernes8:00–22:00
sábado8:00–22:00
domingo8:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Esquirol

Dónde se ubica el Hotel Esquirol

¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar agradable para pasar unos días de vacaciones, dejen que les hable del Hotel Esquirol, ubicado en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona. La primera impresión que tuvimos fue que el hotel es muy bonito y está súper limpio. Eso siempre es un gran punto a favor, ¿verdad? Además, el restaurante es estupendo, ¡se come genial y la variedad es bastante buena! Nos sentimos muy bien tratados, y lo mejor de todo es que son pet-friendly, así que también se portaron genial con nuestra mascota.

La ubicación es otro de esos aspectos que no se pueden ignorar. Está en una zona tranquila, perfecta para relajarse, pero a la vez cerca de todo lo que quieras explorar en Llívia. Eso sí, como único “pero”, las habitaciones son un poco pequeñas y, para ser sincero, hacía un calor insoportable. Aún así, la experiencia en general fue bastante buena, y ya estamos pensando en volver. ¡Definitivamente merece una visita!

Por otro lado, no todo es perfecto. He escuchado algunos comentarios no tan buenos sobre el restaurante. Hay quienes han tenido una de las peores experiencias, con precios que rozan lo ridículo y comida de mala calidad. O sea, ¡16€ por unas bravas ridículas! No es la mejor jugada, la verdad. También hay comentarios sobre el servicio, donde mencionan que el personal fue grosero y lento, lo que arruinó la experiencia. Así que ojo, amigos, si van a comer allí, pregúntense si quieren arriesgarse.

Y para aquellos que preguntan, “¿dónde se ubica el Hotel Esquirol?”, la respuesta es bien fácil: está en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona. Así que si buscan un sitio con encanto y buena vibra para pasar sus días, ¡quizás sea una buena opción!

Cuál es la dirección exacta del hotel

Y, la verdad, para hablar de Esquirol y toda la movida en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona, no puedo dejar de mencionar a Bruno, nuestro camarero. No sé si te lo he dicho, pero desde el primer momento, su actitud fue impecable, realmente te hacía sentir como en casa. Siempre con una sonrisa genuina, sembrando buen rollo en cada rincón. ¿Te imaginas tener a alguien que te recomienda los mejores platos y además está pendiente de ti sin ser pesado? Ese fue Bruno. Tenía un conocimiento de la carta que era digno de envidia, de esos que te hacen querer pedir todo al mismo tiempo.

En cuanto al hotel, la habitación era bastante *amplia y acogedora*, con ese toque de madera renovada que le daba un aire rústico. Aunque, bueno, hay que ser sinceros: habían algunos aspectos que podrían mejorar. Por ejemplo, si no te gusta escuchar los baños del piso de arriba, pues la cosa se puede complicar un pelín. Pero al final, eso no fue un gran drama. Era un sitio cómodo y suficiente para pasar la noche después de un día explorando la zona.

Ahora, hablemos de la cena. A decir verdad, la experiencia no fue del todo increíble. Cosas como el trinxat estaban buenos, pero la ración era un poco escasa. Y no quiero ni entrar en detalles de esa pizza... ¡la masa era como si la hubieran dejado en el horno de más! A veces, esa descripción de “casera” puede generar unas expectativas que no se cumplen, especialmente con el precio que pagas. En fin, creo que podríamos haber explorado un poco más el menú o simplemente buscar otro lugar para cenar.

Sí, definitivamente, si alguna vez te pasas por Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona, asegúrate de preguntarle a Bruno por sus recomendaciones. Aunque, si buscas un lugar para cenar y no quieres arriesgarte, tal vez sea mejor mirar otras opciones por la zona. Al final, el Esquirol no está mal para una noche de descanso, pero la comida... ah, eso es otro cantar.

Qué distancia tiene el hotel de la frontera francesa

Y bueno, ya que estamos hablando de Esquirol, que está en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona, no puedo dejar de mencionar lo que me pasó la última vez que fui. La comida resultó ser un verdadero juego de azar, porque algunos platos estaban bien, pero otros, como el bacalao gratinado con allioli, venían acompañados de unos tomates fritos de bote que deslucieron todo el plato. El menú por 22 euros, que incluye bebida de vino y agua, no está mal, pero cuando te falla el servicio, como el camarero mayor que estaba malcarado y poco atento, se te quitan las ganas de volver. ¡Qué pena!

Aunque, para ser justos, dentro de todo había momentos gratos. La tarta de limón me sorprendió para bien, estaba deliciosa. Pero, por otro lado, el pan pasada de duro no ayudó nada, y la crema catalana no solo llegó en una porción escasa, sino que hasta parecía que se habían olvidado de la cucharada de caramelo que la hace especial. O sea, que de un plato a otro, ¡era un tira y afloja lo de la comida!

Y en uno de esos días raros, decidí volver por el día de la Ascensión. ¡Madre mía! La cantidad de gente que había era abrumadora. Normalmente, suelo comer aquí sin quejas, pero hoy el servicio se fue al traste. Esperamos 40 minutos solo para que llegaran unas patatas bravas y el segundo pedido de cerveza jamás llegó. Salí de allí con un sabor amargo y más enfadada de lo habitual, porque había sido fiel desde 2017.

Ah, y una cosa más, con respecto a la distancia del hotel a la frontera francesa, se encuentra apenas a unos minutos en coche – unos 10 a 15 minutos, dependiendo de cómo te atrevas a conducir por esas carreteras montañosas. Así que, si te animas a visitarlo, al menos puedes aprovechar para hacer una escapadita cruzando la frontera, si es que tienes ganas de cambiar de aires. Pero, sinceramente, por el servicio de hoy, no estoy muy segura de querer volver.

Qué características hacen del Hotel Esquirol un lugar ideal para los amantes del esquí

Yo ya había escuchado maravillas del Hotel Esquirol en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona, y no me decepcionó en absoluto. El lugar es precioso, con unas habitaciones muy cómodas y espaciosas donde realmente puedes relajarte después de un día de aventuras. Las almohadas y el colchón son super cómodos, así que es fácil olvidar el mundo exterior mientras te echas a dormir. Y no sé tú, pero un baño completo con buena ducha es un gran plus para mí. Además, el personal es súper amable y atento, lo que siempre ayuda a que la experiencia sea aún mejor.

Ahora, lo del restaurante es un tema un poco más complicado. Si bien hay quienes han tenido experiencias malas, yo he podido disfrutar de una comida razonable y sabrosa ahí. No puedo negar que he oído algunas críticas sobre el servicio, y parece que no todos tienen la misma suerte. A veces, las cosas no salen como uno espera. Aunque hay quienes no tuvieron la mejor experiencia con el trato, la mayoría coincide en que el hotel, en sí mismo, es un gran lugar.

La ubicación es otra cosa que no se puede pasar por alto. Estás justo en la calle principal de Llívia, lo cual es perfecto. Todo lo que necesitas está a un paso, y si eres amante del esquí, la distancia a Font Romeu es de apenas 20 minutos. También hay locales de alquiler de esquís justo enfrente, así que no hay excusas para no disfrutar de las pistas. La triple A: Actividades cercanas, seguridad 100% y viabilidad peatonal son características que resalta cualquier viajero que haya pasado por allí.

Si ya te estás preguntando por qué el Hotel Esquirol es ideal para los amantes del esquí, aquí va: su excelente ubicación, el fácil acceso a los lugares de alquiler de esquís, la comodidad de las habitaciones para recuperarte después de un día completo en las montañas, y ese toque cálido y acogedor que tiene el lugar, hacen que sea una elección perfecta para disfrutar de una experiencia de esquí inolvidable. Sin duda, una opción para considerar en tu próximo viaje.

Cuáles son las estaciones de esquí más cercanas al hotel

Y bueno, ¿qué tal todo por aquí? Hablando del Esquirol en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona... ¡menuda experiencia! Empezando por las patatas bravas que nos sirvieron, que eran literalmente un mini platito blanco que costaba 5,75€. Y yo esperando algo espectacular, ¿no? Para que al final me encuentren con eso... la verdad, me pareció un poco vergonzoso. Y ni hablar del servicio, que más bien parecía una carrera de obstáculos entre camareros que no se enteraban de nada. Si venís en grupo o de vacaciones, quizás sea mejor que comáis en otro sitio.

Y si hablamos del sitio en general, me encantaría decir que es genial, pero no puedo. La primera impresión fue bastante mala. Lo que vi fue un restaurante y un hotel que no recomendaría ni a un enemigo. Habitaciones llenas de mugre, escaleras que son una vuelta por el horror, y hasta el cocinero que coge la comida con las manos. ¡Increíble! Menos mal que no traje a mis amigos aquí, o me quema la reputación por los siglos de los siglos. Las toallas rotas y la comida... ¡oh, ni hablemos! El agua y el refresco al solajero, eso sin mencionar que la piscina estaba llena de basura y mosquitos. De verdad, piensen en ir a una pensión mejor, porque aquí van a salir perdiendo.

Aún así, no todo podía ser tan malo, ¿verdad? En nuestra última visita, aunque parece que la cocina tenía días peores, los platos que servían estaban bastante bien en comparación con otras cosas. Pero claro, si una cerveza de barril te costaba 3,30€ y un poco de pan 3€ por unos pocos trozos, empieza a sumar y el precio se va por las nubes. La comida y el servicio estuvieron bien, pero esa sensación de estar al borde del desastre seguía presente, especialmente cuando el recepcionista de allí mostraba más interés en su teléfono que en los clientes.

Y para aquellos que se preguntan sobre las estaciones de esquí más cercanas al hotel, hay un par bastante chulas. A unos pocos kilómetros tenéis La Molina y Masella, donde podéis disfrutar de unas buenas bajadas en la nieve. Así que, si salís de este lio del Esquirol, al menos sabéis que la montaña está a la vuelta de la esquina. ¡A disfrutar de la nieve y a olvidarse de esas patatas bravas!

Qué actividades al aire libre se pueden disfrutar en la zona alrededor del hotel

Y bueno, ya te cuento cómo fue la experiencia en Esquirol, que es un lugar en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona. Para ser sinceros, no puedo decir que me quedé muy impresionado. Desde el principio, el trato fue bastante frío y desagradable. Te recibieron como si estuviésemos molestando, y cuando nos llevaron a la mesa, nos pusieron en un rincón donde no se veía bien la tele. Había otras mesas vacías, pero bueno, ya sabemos cómo va esto a veces, ¿no?

La comida... Pues mira, los combinados no estaban mal, pero las pizzas por el precio que tenían eran un poco decepcionantes. El tomate sabía a supermercado (sí, ese de Orlando) y la cantidad era más bien escasa. Espero que la próxima vez se lo tomen más en serio, porque no cuesta nada hacer una pizza decente. Y ya ni hablemos de los postres: las crepes que pedimos nos dejaron alucinados por lo que costaban, ¡6 euros! Y no es que fueran nada del otro mundo. ¡Qué va!

A pesar de todo, hay que ser justos: sí he escuchado de otras personas que han tenido experiencias buenas en este lugar, incluso mencionan un menú que está bastante bien por 23 euros. Dicen que la comida es sabrosa y la variedad del menú es amplia. Pero la verdad es que no puedo dejar de pensar en los lavabos, que siempre que he ido estaban sucios, sin papel higiénico ni jabón. Es una pena que un lugar que suele estar lleno no cuide esos detalles porque, sinceramente, al final también eso forma parte de la experiencia, ¿no crees?

Ahora, si te interesa saber qué actividades al aire libre puedes disfrutar alrededor de Llívia, hay un montón de opciones. Puedes hacer senderismo por los preciosos senderos de montaña, disfrutar de un día de ciclismo o simplemente pasear por los paisajes que, créeme, son de película. Además, si te gusta el esquí o el snowboard, estás cerca de las estaciones de esquí de los Pirineos, así que no te faltará qué hacer si decides explorar la naturaleza que rodea esta zona. ¡Ya me contarás si te animas!

Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante Esquirol

No sé si te acuerdas del Esquirol en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona, pero después de mis experiencias ahí, definitivamente tengo que contar lo que vi. La última vez que fui, estaba con mi familia y tras casi una hora de espera, todavía no nos habían servido el primer plato. ¡Qué locura! Con tantas mesas vacías, no sé cómo pueden tardar tanto. Las camareras corrían, pero la cocina, bueno… esa fue otra historia. Un total desastre que me hizo pensar dos veces si volvería. Te juro que no se puede tolerar que te hagan esperar tantísimo.

Y ni hablar de lo que te cobran por lo que te sirven. Nos cobraron 7,5 euros por un pan que estaba seco y con tomate de esos que parecen más salsa de cartón. La calidad de los platos, a decir verdad, tampoco justificaba los precios. Ya me conoces, siempre buscando lo bueno, pero aquí solo probamos unas croquetas de cocido que, aunque estaban exquisitas, no fueron suficientes para cambiar mi impresión. El servicio fue tan descuidado que hasta nos olvidaron los cubiertos. En serio, ¿así van a atraer a la gente?

Al final, creo que no vale la pena arriesgar una buena comida allí. Si el servicio es así, ni me planteo quedarme en el hotel, ese lo haré correr entre mis amigos que vienen aquí a la Cerdanya. Ya prefiero el Hotel del Prado, que sí que se toma en serio lo de atender bien a los huéspedes. En cuanto a las instalaciones, bien, pero lo dientes de mal servicio pueden arruinarlo todo.

Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante Esquirol? Bueno, hay un poco de todo, desde platos tradicionales hasta algún que otro intento moderno, pero con lo que he escuchado, parece que la calidad no va de la mano con el precio. Si decides darte una vuelta por ahí, yo sugeriría buscar algo más confiable.

Cuál es la calificación del restaurante Esquirol en Restaurant Guru

Así que después de una buena caminata por la zona de Llívia, terminamos en Esquirol, en Avinguda de Catalunya, 58, y debo decir que fue una muy buena elección. Nos atendieron rápidamente, lo que siempre es un plus cuando tienes hambre. Además, puede que lo más impresionante fue que aceptaron a nuestro perro. Sí, era un perro grande, pero muy tranquilo - así que bonus points por eso. La comida estaba rica de verdad; no me puedo quejar de un buen almuerzo después de patear por ahí. Aunque hay que advertir que quedaba poca variedad de postres a la hora que fuimos, pero nos ofrecieron un chupito delicioso que nos dejó un buen sabor de boca. ¡Volveremos sin duda!

Luego, otro día decidimos hacer un vermut. Aquí vino la parte un poco más molesta: si no estás pidiendo comida, quizás no te dejen tomar algo del bar porque, según su política, priorizan a los que están en mesa. Una falta de respeto, la verdad. Pedimos unas patatas bravas que, al menos, estaban bastante ricas, pero el servicio se sintió un poco desatendido. Los camareros estaban más pendientes de atender a las mesas que tenían platos completos. Ahí, el servicio se lleva una bonita nota de 2.

En nuestra siguiente visita para comer, no teníamos reserva, pero nos hicieron un hueco y nos atendieron muy bien. Degustamos una buena variedad de platos. Aunque la calidad estaba bien, los precios parecían un poco altos. Un detalle que no me gustó fue que pedí agua grande y en vez de eso recibí dos botellas pequeñas, mientras que otras mesas disfrutaban de botellas de un litro. La respuesta del camarero fue que ya no tenían más grandes. Un poco decepcionante, la verdad, y esto me hizo pensar que hay un poco de inconsistencia en lo que ofrecen.

Sin embargo, lo que realmente me quedó grabado fue el trato amable de las chicas de la recepción y del restaurante. Sí, algunas veces la atención puede ser mejor, especialmente cuando nos sentamos a comer con la mesa llena de migas de pan de los comensales anteriores. Pero a pesar de eso, la ubicación es bastante buena, un sitio tranquilo. En general, la calificación de Esquirol en Restaurant Guru es de 4/5, así que no está nada mal. ¡Definitivamente le daría otra oportunidad!

Cuántos platos ofrece el restaurante en su menú

Y bueno, si me preguntas por Esquirol, la verdad es que es un lugar tranquilo que cumple bastante bien con lo que ofrece. Estuvimos en Avinguda de Catalunya, 58, en Llívia, Girona, y la ubicación es nada menos que un 4/5. Solo imagina: rodeado de naturaleza y con un ambiente relajante. Además, tengo que decir que el servicio de atención al cliente se lució. Nos atendieron super amables y eso siempre se agradece en un viaje, ¿no crees?

Ahora, si hay que ser justos, también hay algunos puntos que podríamos mejorar. Por ejemplo, el tema de las camas... ¡uf! Eran muy blandas. Me imagino que en su próxima renovación de colchones podrían buscar una base más sólida. A veces uno solo quiere disfrutar de un buen sueño después de un día de excursiones. Para aquellos que estén pensando en ir en grupo o en pareja, las habitaciones eran acordes a lo que esperábamos, sin sorpresas desagradables.

En cuanto a la comida, tengo que ser sincero. No era nada del otro mundo para lo que hemos pagado. El menú no ofrecía tantas opciones como esperábamos y el trato en el restaurante no fue el mejor; un par de veces sentimos que el personal estaba un poco borde. Recuerdo a las señoras mayores que estaban con nosotros, que pidieron pan más blando y les dijeron con malas maneras que se lo comerían primero. Eso a veces pica, ¿verdad? Parecía más un menú de tipo regular y no algo que te dejara con ganas de repetir. Así que, para que te hagas una idea, en el menú del restaurante ofrecen un total de tres platos. Podrían ampliarlo un poco, ¿no te parece?

Así que, si te animas a ir, espero que tengas una experiencia un poco más dulce que la nuestra en ese aspecto. A veces el servicio hace la diferencia, y aunque en general la estadía estuvo bien, un pequeño toque extra en la comida y en el trato nunca viene mal. ¡Confío en que lo mejoren pronto!

Fotografías Esquirol

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