
La Font Picant es un restaurante acogedor situado en la GIV-6613, Km. 1, 3, 17245 Bell-Lloc, Girona, que te atrapa desde el primer instante. Ocupa la antigua estación de tren de 1890, un lugar con encanto donde las vigas de madera y las amplias ventanas permiten que la luz natural cree una atmósfera super relajante. Imagínate disfrutando de una buena comida en plena Vía Verde, rodeado de pura naturaleza y montañas en el precioso Valle de Aro.
Este sitio no solo es famoso por su entorno espectacular, sino también por su exquisita cocina tradicional que utiliza ingredientes frescos y de calidad. Con una puntuación de 4.2 sobre 5 en Google y un montón de reseñas positivas, se ha convertido en un destino top para los amantes de la buena comida. ¿Te imaginas saboreando unas deliciosas recetas de caracoles? Además, el restaurante abre de martes a domingo y cuenta con un amplio comedor interior, perfecto para compartir una buena comida o cena en buena compañía. ¡No te lo pierdas!
La Font Picant
Horarios La Font Picant
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:00–17:00, 20:00–23:30 |
| miércoles | 10:00–17:00, 20:00–22:30 |
| jueves | 10:00–17:00, 20:00–23:30 |
| viernes | 10:00–17:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 10:00–17:00, 20:00–23:30 |
| domingo | 10:00–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Font Picant
Dónde se encuentra el restaurante Font Picant
¡Hey! Si buscas un lugar interesante para comer, La Font Picant es una parada obligatoria. Se encuentra en GIV-6613, Km. 1, 3, 17245 Bell-Lloc, Girona, y tiene un ambiente que realmente te hace sentir a gusto. Con 4 estrellas en general, es fácil ver por qué la gente vuelve. Aunque, eso sí, te cuento que hay un par de detalles que podrían mejorar un poco la experiencia.
La última vez que fui, pedí unos entrantes de caracoles y coquinas, y aunque estaban buenos, me parecieron un poco escasos. El precio total de nuestra comida fue de 85€ para dos personas, que puede parecer un poco elevado. Hicimos el menú de 30€ y, sumando la bebida que estaba alrededor de 15€ y algunos extras, se fue un poco de las manos. Eso sí, el arroz caldoso estaba delicioso, aunque un pelín pasado para mi gusto. Pero los postres caseros... ¡menuda delicia! Realmente valieron la pena.
¡Y no puedo dejar de mencionar el desayuno! Si eres de los que gustan de pedalear, tras una buena ruta en bici, es el lugar perfecto para parar. Siempre tienen platos muy currados. Un bocadillo de jamón con un cortado y ¡listo! ¡Menuda energía! El servicio es excelente, siempre con una sonrisa.
Si decides ir, te recomiendo hacer reservas porque suele llenarse. Y hay un montón de plazas de aparcamiento gratis, así que no te preocupes por eso. En fin, si buscas un sitio con buenas vibras, comida de calidad y un ambiente acogedor, ¡La Font Picant es el lugar adecuado!
Qué tipo de ambiente ofrece el Font Picant
Ya hemos hablado de la comida, pero si hay algo que vale la pena mencionar es que La Font Picant es el lugar perfecto para los amantes de los caracoles. No hay vuelta de hoja: si quieres disfrutar de unos auténticos caracoles, este es tu sitio. Tienen varias opciones, como los caracoles tres gustos que están para chuparse los dedos, además de otras delicias como caracoles con salsa de tomate y jamón picado. La elección no es complicada, porque el menú caracol es un must. Ya sabes, eliges unos caracoles y luego un primero o segundo que siempre te dejará satisfecho. Por cierto, siempre está super lleno, así que mejor llama y reserva un hueco.
Hablando de menús, no te puedes perder el de 19€ entre semana. Hace poco probamos de primero unos caracoles y una crema de calabaza que estaba brutal, y de segundo, unas galtas y una hamburguesa con salsa de queso azul y cebolla caramelizada que fueron el toque final perfecto. Y no olvides dejar espacio para los postres, ¡porque están que flipas! Con una botellita de cava, cervezas y un poco de limoncello, la cuenta se nos fue a 76,10€ para cuatro personas, ¡todo un lujo!
A pesar de que he oído que han cambiado de dueños y algunos dicen que la comida es un poco escasa, la verdad que a nosotros no nos faltó nada y todo estaba riquísimo. El ambiente es muy acogedor, con buena decoración y hasta una terraza con parasoles perfecta para disfrutar del buen tiempo. Además, hay un espacio para los niños con columpios, así que es ideal si planeas algún cumpleaños o celebración familiar.
En resumen, la Font Picant no sólo ofrece unos platos increíbles, sino que también tiene un ambiente donde puedes relajarte y charlar, sin que te estén apurando. El servicio puede ser un poco más lento a veces, pero eso le da un aire tranquilo al lugar, perfecto para disfrutar de una buena cena. Si buscas un sitio donde comer bien y pasar un buen rato, te lo recomiendo totalmente.
Cuál es la historia de la ubicación del restaurante Font Picant
Te cuento que La Font Picant es el lugar ideal para ir con amigos, celebraciones familiares o incluso una cena romántica, como la que planeaba para conmemorar un cumpleaños. Imagínate, éramos 18 personas y nos acomodaron en un comedor solo para nosotros. ¡Una maravilla! La mesa era amplia y cuadrada, y nos permitía hablar y vernos todos, lo que es perfecto para esos momentos especiales. La atención del personal fue de 5 estrellas: rápidos y amables, siempre listos para hacerte sentir como en casa.
Hicimos una parada en su menú del fin de semana por 26 €, ¡y vaya que fue una buena elección! Había un montón de platos para seleccionar, desde primeros hasta postres. La opción de pedir un primero y un postre o un segundo y postre hace que todo sea aún más accesible. Aunque debo decirte que la escalivada le faltaba un poquito de sal y el bacalao dejó un poco de agua en el plato, pero la presentación, textura y sabor eran simplemente excelentes. ¡Es un sitio que no te puedes perder!
En cuanto a los platos, los espàtlles de conill a la brasa fueron un verdadero hit. Aunque el arroz con sepia no nos convenció del todo (necesitaba un poco más de sabor), los caracoles estaban muy bien, aunque algunos eran un poco picantes. Pero mira, lo único que yo pondría es una pequeña nota en la carta para advertir sobre lo picosos que pueden ser. Y cuando vayas, asegúrate de ir en verano, la experiencia es otra con las cenas al aire libre.
¿Y sabes qué? La ubicación de La Font Picant no es solo una casualidad. Está en GIV-6613, Km. 1, 3, 17245 Bell-Lloc, Girona, un sitio donde la tradición culinaria se fusiona con la calidez de un servicio excepcional. Este restaurante ha creado un ambiente que invita a la desconexión y al disfrute de una buena comida. No es solo un lugar para comer, es un espacio para crear recuerdos con buenas vibras. ¡Así que prepara tu grupo y lánzate a probarlo!
Qué atractivo visual tiene el interior del Font Picant
Después de nuestra visita a El local social de Campllong (que, sinceramente, me parece un absoluto 10), llegamos a La Font Picant llenos de expectativas. Con esas ganas de devorar platos memorables, nos encontramos con que, aunque la comida estaba correcta, a todas las elaboraciones les faltaba ese 'punch' que esperábamos encontrar. No sé tú, pero cuando voy a un restaurante, busco ese sabor que te hace querer volver. Aunque el camarero que nos atendió fue realmente amable y atento, la experiencia no cumplió del todo con lo que imaginábamos.
Hablando de la comida, tengo que decir que la variedad de caracoles ya no es la misma desde que han cambiado de dueños. ¡Qué pena! Antes tenían un montón de opciones, y ahora solo ofrecen un plato con dos salsas: alioli y boloñesa. Así que, si lo tuyo son los caracoles, tal vez deberías pensarlo dos veces antes de venir aquí. Aun así, el mató y otros platos estaban bastante buenos, así que puede que merezca la pena una visita. Además, los precios son razonables, oscila entre 10 y 30 € por persona, así que no hay que romper la hucha para disfrutar.
Una cosa que me ha gustado de La Font Picant es el ambiente. Puedes disfrutar de una buena comida tanto en pareja como en grupo, y hay muchas plazas de aparcamiento disponibles. Eso es un punto a favor cuando vas con amigos y quieres olvidarte del estrés de buscar un hueco para dejar el coche. Aunque los trabajadores parezcan un poco estresados, se entiende, porque el servicio puede ser un poco más lento en horas punta.
Y hablando del interior del Font Picant, tiene un atractivo visual que realmente invita a quedarse. La combinación de su decoración y ambiente hace que te sientas cómodo, un lugar ideal para charlar mientras disfrutas de un plato bien presentado. Sin embargo, creo que podrían mejorar, especialmente colgando su menú y precios en la entrada; a veces he visto gente mirar y marcharse al no encontrar información. ¡Así que, quién sabe! Tal vez una renovación en ese sentido los ayude a atraer más curiosos. ¡Os animo a mejorar y espero que sigáis trabajando en ofrecer una experiencia aún mejor!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante Font Picant
Y si hablamos de La Font Picant, la experiencia es definitivamente digna de cinco estrellas. De verdad, el personal es súper atento y siempre tienen una sonrisa lista para ti. El lugar es impecable, y a pesar de que tiene ese encanto de ser una antigua estación de tren, la decoración le da un toque acogedor que te hace sentir como en casa. ¿Y la comida? ¡No te la puedes perder! Es súper casera y muy buena. Además, por el precio, es bastante económico para la calidad que ofrecen. Sin duda, ¡volveremos!
Si tienes la oportunidad de ir en fin de semana, el menú diario y de fin de semana son imperdibles. Las carnes a la brasa son verdaderamente un punto a favor del lugar. He escuchado que la variedad de caracoles es una de las especialidades, y aunque no es algo que llame mucho mi atención, vale la pena probarlos, sobre todo si buscas algo diferente. Y no te preocupes por el aparcamiento, que hay muchas plazas libres y es gratuito, lo que siempre es un alivio.
En cuanto al ambiente, hay un equilibrio perfecto. Puedes disfrutar del exterior en un entorno natural impresionante, aunque hay que mencionar que en verano podría hacer un poco de calor. Pero, cuando entras, el sitio es más fresquito, aunque puede que te encuentres con algo de ruido, pero eso es solo parte de la experiencia, ¿verdad? Al final, el trato es de 10, así que siempre es un buen momento para disfrutar de una buena comida.
En resumen, La Font Picant ofrece una variedad de platos rústicos con un enfoque en la comida casera, incluyendo sabrosas carnes a la brasa y unos caracoles que han dejado a muchos con ganas de más. Si te apetece una comida bien hecha, con un servicio excelente y un ambiente agradable, este es tu sitio. ¡Definitivamente, tienen algo para todos los gustos!
Qué tipo de ingredientes utiliza el Font Picant en sus platos
¡Y aquí estamos de nuevo, hablando sobre La Font Picant! La verdad es que es un sitio que tiene su encanto y su personalidad, aunque la experiencia puede ir por caminos muy diferentes dependiendo del día. La vez que fuimos en familia, éramos cinco (tres adultos y dos críos). La comida fue correcta, sí, pero no esperaba encontrarme con sorpresas en la factura. Te cuentan que puedes elegir entre un menú completo, medio menú o un plato infantil, pero lo que no te dicen es que si decides que los niños compartan un menú, ¡te van a cobrar como si fueran dos adultos! Al final, terminas pagando por dos medios menús, que son tres cuartas partes de un completo. Vamos, una jugada bastante rara y que no avisan de antemano. En fin, con ese tipo de cosas, no creo que se estén ganando a muchos clientes repetitivos. ¡Mucha suerte, la verdad!
Pero no todo ha sido decepcionante. A veces he escuchado a gente alabar el lugar. Uno de mis amigos fue y quedó encantado. Dijo que el surtido de caracoles era súper variado y que si te gusta la carne a la brasa, no puedes dejar de probarla. ¡Eso sí que es un must! Y como si fuera poco, mencionó un carpaccio de pies de cerdo con foie que decía que era impresionante. ¡Dame dos! Además, el servicio era buenísimo y el ambiente también, con esas cosas hay que reconocerles que hacen un buen trabajo.
Sobre los ingredientes, parece que en La Font Picant no escatiman en calidad. Utilizan productos frescos y de buena procedencia, algo que se nota en los platos. Por supuesto, no olvidemos que uno de los reclamos puede ser esa carne a la brasa que tanto aclamaban, supongo que la frescura de la carne y los ingredientes locales son parte de lo que lo hace destacar. Así que, ya lo sabes, es un lugar que tiene su luz y su sombra, pero si te gusta probar un poco de todo y estás dispuesto a arriesgarte, ¡quizá te animes a visitarlo!








