
Masia Can Sala es un lugar que siempre te sorprende y te ofrece una experiencia única. Situada en Carrer de Mariana Pineda, 1, Montornès del Vallès, a solo 30 minutos de Barcelona, esta masía del siglo XIV es ideal para una escapada familiar. Con una capacidad para 20 personas y habitaciones variadas —una matrimonial, otra con camas individuales y una más con litera—, cómodamente puedes traer a todos tus seres queridos. La combinación de su cocina catalana elaborada y sus productos locales hace que la visita sea aún más especial. Además, ¡niños y adultos encontrarán un menú variado para disfrutar juntos!
Pero lo que realmente hace que Masia Can Sala destaque son sus actividades al aire libre, perfectas para los más pequeños. Aquí podrás observar animales de granja como avestruces y caballos, y hasta disfrutar de un paseo en poni. Con fácil acceso y parking gratuito, es súper cómodo llegar. Además, el entorno natural no solo es relajante, sino que también mejora la salud y fomenta valores en todos los visitantes. No pierdas la oportunidad de vivir esta experiencia, ¡será inolvidable!
Masia Can Sala
Horarios Masia Can Sala
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | 10:00–18:30 |
| domingo | 10:00–18:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Masia Can Sala
Dónde se encuentra Masia Can Sala
¡Hey, gente! ¿Habéis oído hablar de Masia Can Sala? Se encuentra en Carrer de Mariana Pineda, 1, 08170 Montornès del Vallès, Barcelona. Si estáis planeando pasar un día en familia, os tengo que contar un par de cosas. La zona de los animales está *bastante bien*, así que puede ser un plan chido para los peques. ¡De verdad! Pero cuando llega la hora de comer, la diversión se puede desvanecer muy rápido.
Nosotros fuimos con muchas ganas, pero el restaurante fue una gran decepción. Solo hay menú por 30€, y lo que obtienes es una comida *escasa y mal cocinada*. Pedimos varias cosas, y la ensalada de burrata estaba aceptable, pero el resto... mmm, mejor no hablar de ello. El menú infantil incluía unos macarrones recalentados que, sinceramente, eran duros y no le gustaron nada a nuestro pequeño. Y lo peor fue la actitud del camarero, que con un humor más que dudoso, ni se inmutó ante nuestras quejas. ¡A quién se le ocurre contestar “Cuidado con las patatas, que queman” por eso!
Por si fuera poco, te obligan a pagar 9€ de entrada a la granja que se suma al precio del menú, así que, al final, estamos hablando de 40€ por persona. ¡Nada recomendable, de verdad!
Sin embargo, no todo es negativo. Fuimos otro fin de semana a celebrar el cumpleaños de mi hijo y fue *una experiencia totalmente diferente*. Los niños estaban felices con su pica pica, que incluía dos sándwiches, un zumo y patatas. Para los adultos, la bandeja dulce y salada estaba bien para el grupo que éramos. La verdad, el personal fue muy amable y atento, y todos disfrutamos un montón. Así que, si pensáis visitar Masia Can Sala, quizás os vendrá bien tener en cuenta estas dos caras de la moneda. ¡A mí me dejó con ganas de repetir la fiesta!
Cuánto tiempo se tarda en llegar a Masia Can Sala desde Barcelona
La verdad es que nuestra visita a la Masia Can Sala este año fue un tanto desigual comparada con lo que recordábamos. Arrancamos con muchas ganas de comer y disfrutar de la granja, pero, para ser sinceros, la experiencia no fue del todo satisfactoria. Los calçots eran tremendamente flacos, algo decepcionante para un clásico de la gastronomía catalana. Y ya ni hablemos de la parrillada de carne... solo encontrábamos chorizo, butifarra y pollo, ¡nada de cortes más interesantes! Por otro lado, las mongetes estaban exageradamente saladas, ¡casi no se podían comer!
El menú infantil también nos dejó frio. 23 euros por nuggets y macarrones parece un poco excesivo, sobre todo si luego el plato está lleno de fritura. Sin embargo, los postres lograron sacarnos una sonrisa al final de la comida, estaban muy buenos. Hay que reconocer que el personal fue muy amable y atento, algo que siempre se agradece cuando las cosas no van como uno espera. Aunque hace un año llevamos una mejor experiencia, esta vez nos dejó un sabor agridulce.
En cuanto a la granja, es un sitio con bastante potencial. Los animales están bien cuidados, aunque hay que tener en cuenta que no hay un control estricto y a veces puede resultar un poco caótico. Vi a varios niños hablando demasiado fuerte cerca de las alpacas y las cabras, lo que no debe ser nada cómodo para los animales. Aun así, los niños disfrutaron y se divirtieron mucho viendo a los animales, así que, en parte, cumplió su objetivo.
Ahora, si te preguntas ¿cuánto tiempo se tarda en llegar a Masia Can Sala desde Barcelona?, lo normal es que el trayecto te lleve entre 30 y 40 minutos en coche, dependiendo del tráfico. Es un lugar que se presta para una escapada de un día en familia o con amigos, pero asegúrate de tener claro lo que vas a pedir en el restaurante antes de llegar, ¡no te vaya a pasar lo que a nosotros!
Cuál es la capacidad máxima de alojamiento en Masia Can Sala
Y, bueno, ya que estamos hablando de Masia Can Sala, dejame contarte que hemos pasado una mañana formidable entre animales. Si estás pensando en un plan chulo con los peques, esto es ideal. Aunque, la verdad, pagar 9€ por cabeza solo por la granja me parece un poco exagerado, especialmente cuando solo ellos pueden disfrutarlo. Pero, a pesar de eso, la sensación de desconexión respecto a la ciudad es genial. El lugar está fantásticamente montado, la ubicación es perfecta para olvidarte del ruido del día a día.
Por otro lado, la experiencia de comer allí fue un poco decepcionante. Fuimos tres familias a celebrar un cumpleaños y la comida del restaurante dejó bastante que desear. El menú infantil costaba 14,5€ más 9€, y la verdad, no estaba a la altura. Un plato de macarrones secos y unas patatas fritas tristes, y luego tenían que elegir entre butifarra, nuggets o escalopa CONGELADOS. No sé tú, pero eso no es lo que esperas en una celebración. A los adultos tampoco les fue mejor: el menú de 29,5€ con una calidad muy baja y un servicio que no cumplía. Eso de que te persigan por los 2,50€ de las olivas mientras te gastas casi 500€ en total es un poco triste, ¿no?
A pesar de todo, la granja tiene su encanto. La variedad de animales es impresionante, seguro que a los niños les encanta interactuar con ellos. El personal es super amable y las instalaciones son bastante completas, con un área de picnic y todo. Ah, y si planeas una fiesta de cumpleaños, también tienen un espacio para eso. Eso sí, sería bueno que mejoraran un poco los tiempos en los platos, porque ir apurado para comer no es lo ideal cuando buscas relajarte.
Y en cuanto a la capacidad máxima de alojamiento en Masia Can Sala, por lo que dicen las reseñas, puede albergar hasta más de 50 personas. Así que si buscas un lugar para reunir a un buen grupo, creo que ese espacio podría ser suficiente para ti. Bueno, en fin, esperamos que en el futuro den un pasito adelante en la calidad de la comida y el servicio. ¡Hasta la próxima!
Qué tipos de habitaciones están disponibles en la masía
Y bueno, no todo es perfecto en Masia Can Sala, ¿verdad? La organización deja mucho que desear. La verdad es que no puedes entrar solo al restaurante y el menú de 30 euros es un poco estricto. No es que no coma bien, pero a veces apetece un poco más de flexibilidad, ¿a que sí? Aparte, la entrada a la granja cuesta 9 euros, que se me hace algo elevado. He estado en sitios similares y, sinceramente, la experiencia ha sido mejor por precios más razonables y entradas gratuitas. Así que, la próxima vez que quieras un lugar de granja, anota esto para no caer en la misma trampa.
Pero, oye, no todo ha sido un desastre. Conocimos Masia Can Sala gracias a unos amigos y organizamos una comida con los papás del cole. ¡Y la verdad es que nos lo pasamos genial! Los niños disfrutaron un montón. Optamos por la opción de monitor, así que los papis pudimos comer tranquilos mientras ellos jugaban. Fue un planazo, la verdad. ¡Repetiremos seguro!
El lugar tiene su encanto, a pesar de algunos peros. Tiene varios animales y, aunque son bastante amigables, hay que tener ojo con los más pequeños. He notado que algunos animales, como los ponis y los caballos, necesitan un poco más de atención. No me malinterpretes, es un sitio con mucho potencial, pero los animales lucen un poco descuidados. Y, ah, el mapa de la entrada me parece que necesita un toque de actualización porque muestra animales que no están, ¡como el puercoespín! Además, sería genial que se regulara un poco mejor cómo se alimentan los animales, porque a veces se vuelve un jaleo.
Ah, y para responder a la pregunta del millón: ¿qué tipos de habitaciones están disponibles en la masía? Hasta donde sé, tienen opciones familiares adecuadas para viajes en grupo. Están diseñadas para que tanto niños como adultos se sientan cómodos. Así que, si decides quedarte, hay espacio para toda la familia. ¡Eso sí que es un plus!
Qué tipo de cocina se ofrece en Masia Can Sala
Así que, imagina un día perfecto con los peques en Masia Can Sala. Es uno de esos lugares donde los niños hasta 10 años se lo pasan pipa. Tiene un montón de animales y espacios para jugar, así que si tienes a tus enanos contigo, se van a divertir de lo lindo. Entre ponys, alpacas, y cerditos, hay un poco de todo para que exploréis y aprendáis juntos. ¡La mezcla de naturaleza y diversión es ideal para pasar un par de horas sin que se aburran!
Ahora bien, hay que hablar del tema de la comida. La granja en sí es bonita, y los animales están muy bien cuidados, pero cuando decides quedarte a comer… es un poco decepcionante. Pidió una ensalada de queso de cabra y las verduras a la parrilla, y no sé, pero me dio la sensación de que todo estaba tirado de calidad. La ensalada era tal cual la encuentras en el Mercadona; y las verduras, ¡puf! inundadas de aceite y sin sabor. Y por lo que pagas, casi 30 €, la verdad, te esperas algo más. Así que, si estuvieras pensando en comer allí, sería mejor que tuvieras un plan B.
Aún así, hay que darle mérito a la granja y a sus trabajadores. El trato que recibí del personal fue amable y siempre estaban dispuestos a explicarnos cosas sobre los animales, así que si estás buscando una experiencia familiar donde los niños puedan interactuar con los animales, eso está en el ADN del lugar. Pero si decides quedarte a comer, prepárate para un servicio que, a veces, no está a la altura de lo que esperas. Ya sabes, un poco de todo: lo bueno y lo que no tanto.
Ahora, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Masia Can Sala? Podríamos llamarla cocina típica de masía, pero hay que advertir que el menú es bastante básico. Platos grandes pero no muy trabajados. Los niños podrán disfrutar de pasta, como esos macarrones que menciono, aunque personalmente me parecieron mal preparados. Sería genial que pensaran en ajustar las cantidades y mejorar un poco las recetas. ¡Pero venga! ¡Que la experiencia de disfrutar de los animales puede valer más la pena que lo que sirvan en el plato!
Se pueden llevar niños a Masia Can Sala
La verdad es que Masia Can Sala es un lugar que nos deja a todos con una sonrisa. Imagínate, un sitio súper bonito donde no solo puedes disfrutar de la naturaleza, sino que además, los niños se lo pasan en grande. La ubicación, en Carrer de Mariana Pineda, es perfecta para una escapada familiar. Nosotros fuimos un grupo y la experiencia fue de 5/5. Las habitaciones son cómodas, el servicio es excelente, y, lo mejor de todo, la atención a los peques es insuperable. A los niños les encanta conocer a los animalitos y participar en las actividades.
Nos sorprendió lo bien que están cuidados los animales y la amabilidad del personal. ¿Quién diría que una granja podría ser el sitio ideal para un día de campo? La comida también merece una mención especial… ¡espectacular! Todo está hecho con ingredientes frescos y tiene ese toque casero que no se encuentra en muchas partes. Recuerdo que los niños estaban tan entretenidos dando de comer a los animales que nosotros, los adultos, podíamos relajarnos un poco mientras disfrutábamos de una buena comida. Es un total win-win. Vuelvo a repetir: servicio de 5/5 en todos los sentidos.
Aunque tuvimos un pequeño inconveniente relacionado con la atención a una familia, lo que nos recuerda la importancia de la empatía en situaciones así. La verdad es que todos deberíamos ser más comprensivos y ponernos en el lugar de los demás. Pero si pasamos por alto ese momento, el resto de nuestra visita fue espectacular, así que no dejen que un malentendido empañe la experiencia.
Y, para los que se lo preguntan: ¿Se pueden llevar niños a Masia Can Sala? Definitivamente sí. Es un lugar más que adecuado para los peques, con actividades pensadas para ellos. Así que, si están buscando un sitio donde disfrutar en familia, ¡no lo duden más! Sin duda, nosotros planeamos volver.
Qué actividades al aire libre están disponibles para los visitantes
¡Estás a punto de vivir una experiencia increíble en Masía Can Sala! Recientemente celebramos la comunión de nuestra hija allí y, sinceramente, no podríamos estar más felices con la elección. Los niños se divirtieron como locos alimentando a los animales de la granja, montando en poni y disfrutando del parque. No hay nada mejor que ver sus sonrisas mientras exploran y juegan al aire libre. Y ni hablemos de la comida; estaba buenísima y el servicio fue impecable. Procuraron que todo estuviese perfecto, lo que definitivamente sumó a la experiencia.
Una de las cosas que más nos encantó fue el ambiente acogedor del lugar. Can Sala tiene ese encanto que combina la herencia cultural de la región con actividades educativas. Los monitores son unos cracks; tienen mucha dedicación y conocimiento, lo que convierte cada visita en algo divertido y enriquecedor, especialmente para los más pequeños. Me encanta que ofrezcan un menú que resalta la calidad de los productos locales, muchos de ellos cultivados justo en la granja. Cuando comes ahí, sientes que estás disfrutando de lo auténtico.
Sin embargo, hay un par de cositas que podrían mejorar. Por ejemplo, en la parte de la granja, sería genial tener más carteles informativos sobre los animales, como su alimentación o procedencia, porque a veces es un poco confuso. ¡Y ojo con las jaulas que parecen fuera de uso! Aunque entiendo que hay que tener cuidado, a veces se siente un poco desorganizado. Y en el restaurante, aunque la comida está rica, me pareció que los precios de los platos para los niños son un poco altos. Por 18 euros, un plato combinado para un niño de 4 años me pareció un poco excesivo.
En cuanto a las actividades al aire libre, hay un montón de opciones para que los visitantes disfruten. Además de alimentar a los animales y montar en poni, hay un increíble arenero con palas y cubos para que los peques se diviertan. Así que, si buscas un lugar donde los niños puedan conectarse con la naturaleza y aprender sobre la vida en el campo, Masía Can Sala es sin duda el lugar ideal para pasar un día en familia. ¡Definitivamente volveremos!
Qué animales de granja se pueden observar en Masia Can Sala
Y bueno, la verdad es que la Masia Can Sala tiene sus cosas buenas, pero también hay que decir que tiene sus pegas. Llevamos años visitando este lugar, y en los últimos dos años, ¡los precios se han ido por las nubes! Antes la visita estaba incluida si comías en el restaurante, pero ahora pagar 18€ por un menú de niño es un poco excesivo. La comida, sinceramente, está un poco regular y el servicio... ¡uf! Parecía que teníamos un desfile de camareros cada cinco minutos preguntando si ya habíamos terminado. Eso no hace mucho para disfrutar de una buena comida, ¿verdad? Sin embargo, hay que admitir que las instalaciones para los peques están muy bien. Los monitores son super amables y los niños parecen disfrutar a lo grande.
Si decides quedarte a comer, ni se te ocurra esperar una experiencia gourmet. Para mínimo lo que te cobran, esperas algo más emocionante en el plato, pero la realidad es otra. Aunque, para ser justos, las chicas que atienden son un encanto. No todo es negativo; el entorno es ideal para disfrutar con los niños y los animales, pero hay que tener cuidado. La verdad es que muchos peques corren descontrolados, lo cual puede ser un poco estresante para los animales. La entrada es de 9€ para adultos y, si no tienes coche, puedes tomarte un tren desde Barcelona a Montmeló y luego un bus a Montornès, o hacer una caminata de unos 40 minutos. Es un paseo agradable, eso sí.
En general, tenemos que volver porque siempre hay algo divertido que hacer. La última vez que fuimos a buscar al caga tío, llegamos tarde y, ¡buen rollo total!, nos añadieron otra sesión. Los niños se lo pasaron bomba y el monitor fue un crack, super profesional. En cuanto a los animales, se pueden ver cosas como ovinos, gallinas y algún que otro conejo, pero la verdad es que echamos de menos un poco más de variedad. Un cerdito solo y ninguna vaca, ¡vaya decepción! Pero las instalaciones están limpias y completas, así que hay que darles un aplauso por eso. Así que, aunque hay cosas que mejorar, seguro que volveremos.
Hay actividades específicas para los niños en la masía
Así que, sobre nuestra visita a Masia Can Sala, hay un par de cosas que tengo que decirte. Primero, la granja es amplia y está bien organizada, pero en cuanto a los animales... ¡buff! Tenías toda la razón, el caballo fue una aparición estelar y el resto, puf. ¡Hasta para ordeñar una vaca nos han puesto una de plástico con tetines! Las cabras eran un espectáculo, pero donde están esas explicaciones para los peques, ¿no? ¡Ellos siempre quieren saber más! Los conejitos estaban bien, cuatro en total, pero ¿y los demás animales? ¡Con los cerdos ni te podías acercar, y las ovejas eran un misterio! La tortuga, ni su sombra. Y el paseo en poni, una entrega de desilusión para los más pequeños. La pobre niña se quedó con las ganas de montar, y eso no moló nada.
Ahora, vamos al restaurante de la masía. ¿Qué te puedo decir? El menú de los peques por 18 euros para unos simples macarrones, una mini buti y patatas fritas. Como que no vale la pena, ¿verdad? Y el menú de adultos tampoco es que fuera la octava maravilla: 28 euros con raciones pequeñas y calidad normal. Sinceramente, después de esta experiencia, ya no creo que repitamos pronto. Hay muchísimos sitios más que dejan el listón bastante más alto.
Pero por otro lado, hubo momentos que valieron la pena. En otra ocasión, con un grupo más grande y los peques de 3 a 6 años, lo pasamos genial. Los adultos, mientras comíamos, aprovechamos que nos los llevaron a una actividad y lo disfrutaron a tope. Así que, aunque hubo luces y sombras en nuestra visita, algo fue bien y podría ser una opción si planeas ir con una familia grande y tienes un buen servicio.
Para tu pregunta sobre si hay actividades específicas para los niños, bueno, eso depende un poco. Hay paseos en poni, pero como vimos, la gestión puede no ser la mejor. Así que es un poco como una ruleta, a veces sí, a veces no. ¡Espero que puedas disfrutarlo a tu manera si decides ir!
Masia Can Sala ofrece menú para dietas especiales o variaciones
La Masia Can Sala en Carrer de Mariana Pineda, 1, 08170 Montornès del Vallès es un lugar que promete un montón de actividades para los más pequeños y, la verdad, ¡tiene su encanto! La experiencia en la granja es muy bonita y completa. Entre los animales, tus peques pueden estar horas admirando a gallinas, cotorras, patos y hasta avestruces. A los niños les encanta interactuar con conejos, cabras y ponis; es todo un mundo rural donde los pequeños pueden aprender sobre la fauna de una forma divertida. La parte educativa está muy bien lograda, con información gráfica que realmente capta su atención.
Sin embargo, hay que ser realistas. Aunque el sitio es agradable y la atención en el restaurante intenta ser buena, la comida deja bastante que desear. Vamos, que es más de batalla y los precios no son tan amigables si esperas calidad. Ya nos habían avisado, pero con los niños entretenidos, nos quedamos. La próxima vez, sin dudarlo, consultaré opciones en el pueblo, que hay varios lugares que parecen valer la pena. Así que, si estáis planeando ir, tened esto en cuenta para disfrutar al máximo sin decepciones en la hora de la comida.
Pero lo que más me decepcionó fue el tema de la interacción con los animales. Estuvimos más de 1 hora y media esperando para muñir a la vaca. Imagínate, delante del espacio, con la puerta cerrada y la valla que no permitía entrar. Cuando al fin apareció uno de los chicos, solo para vaciar la leche y cerrar la actividad, los peques quedaron muy tristes. A veces, la combinación de personal poco atento y falta de información puede arruinar la experiencia. Es un tema que deberían manejar mejor, sobre todo cuando prometen actividades que generan mucha expectativa entre los niños.
Y para aquellos que tengan dudas sobre el menú, ¿Masia Can Sala ofrece opciones para dietas especiales o variaciones? Por lo que he visto y escuchado, parece que no hay una gran variedad en ese sentido. Podría ser que, si necesitas algo específico, es mejor que lo consultes antes de ir. Así que, si alguno de vosotros tiene restricciones dietéticas, que lo tenga presente antes de planear la visita. En fin, es un sitio que tiene su potencial, pero con cositas a mejorar para que la experiencia sea realmente genial. ¡Ya sabéis, es cuestión de probar y ver qué tal!
Es fácil acceder a Masia Can Sala en coche
No puedo dejar de hablarte de Masia Can Sala. La verdad es que lo que vivieron en la celebración del cumpleaños de su pequeño fue increíble. ¡Ya sabes lo importante que es hacer que esos días sean especiales para los peques! Desde el primer contacto, el equipo se mostró super flexible con todos los cambios que les pediste. Eso es algo que se agradece mucho porque a veces planear puede ser un caos. Y aunque el coche les jugó una mala pasada y llegaron tarde, ellos se adaptaron y los recibieron con una sonrisa. Un 10 en servicio, sin duda.
Y lo mejor de todo fue el ambiente. La granja es una experiencia mágica para los niños. Imagínate lo emocionante que es para ellos interactuar con los animales, correr por el parque infantil y disfrutar de todo lo que hay. Realmente, sientes que lo que pagas está muy por debajo de lo que recibes. La experiencia es invaluable. Hay poca cosa que pueda igualar esa felicidad en sus caritas mientras juegan y exploran. ¡No me extraña que ya estén pensando en volver!
Ahora, en cuanto a cómo acceder a Masia Can Sala en coche, la verdad es que es bastante sencillo. Está ubicada en el Carrer de Mariana Pineda, 1, en Montornès del Vallès, así que si sigues las indicaciones, ¡no te vas a perder! Recuerda que tienen un parking cómodo, así que no tendrás problemas al aparcar. Es un lugar fácil y accesible que vale la pena visitar, sobre todo si viajas en grupo. Sin duda, ¡les esperamos para su próxima aventura allí!








