
El Hotel Gastronómico Mar de Fulles, ubicado en Alfondeguilla, es el refugio perfecto para quienes buscan desconectar en plena sierra de Espadán. Imagina disfrutar de vistas increíbles mientras saboreas lo mejor de la gastronomía local, todo hecho con ese toque especial que solo se logra cocinando con amor. Con solo diez habitaciones y un albergue que puede alojar hasta 40 personas, este lugar es ideal para escapadas en grupo o unos días de relax. Y lo mejor: si reservas más de una noche, puedes aprovechar ofertas que facilitan tu estancia.
Este hotel de 4 estrellas, totalmente ecológico, funciona con energía solar y tiene su propio sistema de agua depurada, lo que lo convierte en un destino sostenible. Cuenta con piscina exterior y un ambiente acogedor donde puedes sentirte como en casa. Además, está a un paso de las Cuevas de San José y otras atracciones naturales, ¡perfecto para aventureros! Con WiFi gratis, aparcamiento y servicio de traslado al aeropuerto en la palma de tu mano, no te faltará de nada. ¡Haz tu reserva y vive esta experiencia única!
Hotel Gastronómico Mar de Fulles
Mapa Ubicación Hotel Gastronómico Mar de Fulles
Dónde está ubicado el Hotel Gastronómico Mar de Fulles
¡Hola a todos! Quería contarles sobre mi experiencia en el Hotel Gastronómico Mar de Fulles, que está en Alfondeguilla, en el Polígono 5, Parcela 69, 12609 Castellón. La verdad, fue un poco decepcionante. Habíamos reservado una comida para 48 amigos, y nada más llegar y pedir las bebidas, ya empezamos con mal pie: cerveza caliente y agua con gas también caliente. Y, ¡vaya lío con la comida! No fue nada del otro mundo. Además, el pan costaba 3€ por cada bollito y la bebida se pagaba aparte. La piscina, que podría haber sido un punto positivo, ¡costaba 15€ solo por bañarte! Un pequeño abuso, la verdad, así que piénsatelo dos veces antes de ir.
Por otro lado, hay que señalar que el hotel está en un lugar espectacular entre montañas, lo que lo hace visualmente impresionante. La cena que pedimos, aunque carísima (48€ por persona), estuvo bastante buena. La parte del desayuno estaba incluida, pero empezaba a las 8:30 y eso no fue muy práctico para quienes teníamos bebés que despertaban temprano. Al principio, intentaron atendernos antes de las nueve, pero al final solo lograron traernos los platos pasadas las 9:10. Ah, y un consejo: ¡nada de internet! Así que si te vas, ¡lleva libros o juegos de mesa!
Pero no todo fue malo. El trato del personal fue genial, la habitación estaba limpísima y la cama super cómoda. La piscina tiene unas vistas increíbles y, aunque las habitaciones son amplias, la terraza de la nuestra tenía solo una silla rota que casi me hace caer. En resumen, el lugar puede ser perfecto para un escapada en pareja o en familia, especialmente para desconectar y estar en contacto con la naturaleza.
Por cierto, si te preguntas dónde se encuentra el Hotel Gastronómico Mar de Fulles, está en Alfondeguilla, en el Polígono 5, Parcela 69, en Castellón. Así que ya sabes, ¡ten cuidado y ve con expectativas claras!
Qué tipo de experiencia ofrece el Hotel Gastronómico Mar de Fulles
Sinceramente, no sé ni por dónde empezar con el Hotel Gastronómico Mar de Fulles. Organizar ese retiro de yoga para 20 personas fue un auténtico desafío. Desde la llegada, la atención fue poco profesional. Imagínate que la información sobre las tarifas de los retiros estaba equivocada, y cuando lo descubrimos, ya era muy tarde. Perdí un fin de semana entero trabajando para nada. Y eso no fue todo: nos quedamos sin agua para ducharnos o lavarnos los dientes porque, según ellos, estaban "reparando la bomba". Pero, spoiler: la bomba nunca se arregló y no había ninguna alternativa.
Además, la piscina se veía sucia y en mal estado, así que no pudimos disfrutarla como nos prometieron. La seguridad de las habitaciones también dejó mucho que desear. La puerta de entrada estaba rota y se quedó abierta toda la noche, entrando frío. No entiendo cómo pueden ofrecer seguridad y, además, una de las habitaciones ni siquiera cerraba con llave. En el desayuno, si querías un café, lo tenías que pagar aparte y adivina qué, no había leche ni leches vegetales, solo infusiones. La decepción fue palpable entre los participantes del retiro.
Y qué decir del menú... Parecía diseñado para saciar a un canario, con muy poca comida y una oferta de infusiones y fruta más que escasa. La sala de yoga, en lugar de ser un refugio de paz, estaba sucia y con telarañas. Tenías que ir a pedir explicaciones porque, francamente, no estaban atentos. Después de todo lo que pasamos, esperaba al menos una disculpa del dueño, pero ni se presentó. Nos sentimos estafados, ya que pagamos 3500€ sin recibir lo que se suponía que ofrecían.
Pero, oye, seamos justos. He escuchado de otras experiencias en Mar de Fulles que son totalmente opuestas. Hay gente que ha tenido estancias maravillosas, disfrutando de habitaciones limpias y acogedoras, y el personal ha sido una maravilla, ¡un verdadero 10! La comida, en esos casos, parece haber sido espectacular y de alta calidad. Tal vez, el Hotel Gastronómico Mar de Fulles tiene lo que se necesita para ofrecer una experiencia de lujo en un entorno inmejorable, pero en mi caso, fue un verdadero desastre y, sinceramente, no tengo planes de volver. ¿Qué tipo de experiencia ofrece? Parece que depende del día y de quién esté al mando, porque definitivamente, la que tuvimos fue muy decepcionante.
Cuántas habitaciones tiene el hotel
La verdad es que estar en el Hotel Gastronómico Mar de Fulles fue como un soplo de aire fresco. Aunque fui por motivos de trabajo, no puedo dejar de decir que la experiencia fue todo menos aburrida. Durante dos días, estuve en unas jornadas de empresa y, honestamente, me sorprendió el nivel de comodidad. Había escuchado rumores sobre el frío en las habitaciones, pero ¡para nada! Han hecho mejoras en la calefacción y se notó un ambiente súper cálido. La conectividad también fue un tema que me había preocupado un poco, ya que en algunas reseñas mencionaban la falta de wifi, pero aquí lo tienen gracias a Starlink, así que no hay excusas para desconectarse del mundo.
La comida, qué les puedo decir... ¡espectacular! Cada plato que probamos en el menú de degustación fue una delicia, lleno de sabores locales y productos ecológicos. Y no sólo la comida fue un acierto, el personal también se llevó todo mi respeto. La amabilidad y adaptabilidad se notan desde que llegas, y sobre todo quiero dar un agradecimiento especial a Juanma, Tania y el resto del equipo por cuidarnos tanto esos días. El sitio es un verdadero oasis, con una Yurta para hacer yoga que añade un toque especial a la experiencia. Y para aquellos que aman la naturaleza, hay unas rutas de senderismo alucinantes alrededor, así que ¡aprovechen!
Recuerdo que fui con mi pareja para un San Valentín inolvidable. Nos encantó el pack de escapada que estaba a muy buen precio. La chica que nos atendió durante el check-in, a pesar de estar ocupada, se tomó el tiempo para explicar rutas y planes para explorar, ¡todo un detalle! La habitación era amplia y limpia, aunque le vendría bien una pequeña renovación. Pero la mejor parte fue desconectarnos de las pantallas en ese entorno tan bonito y tranquilo. Mientras que la calefacción es central y es genial para ser sostenible, a veces necesitábamos cubrirnos un poco por el frío de la noche. Pero no se preocupen, que tienen mantas adicionales en el armario.
En total, el Hotel Mar de Fulles cuenta con 12 habitaciones, lo que lo hace aún más acogedor y exclusivo. Así que, si están buscando un lugar para desconectar con un servicio top y a buen precio, definitivamente tienen que considerar este hotel. ¡Volveremos sin duda!
Qué capacidad tiene el albergue del hotel
La verdad es que tenía muchas ganas de volver al Hotel Gastronómico Mar de Fulles porque había tenido una experiencia chula hace años en un retiro de yoga. Pero ahora… vaya decepción. De entrada, éramos un grupo de 4 amigas, pero una tuvo un problema con el coche y al final solo fuimos 3. ¿Y qué pasa? Que nos ponen en una habitación y nos cobran por dos habitaciones. ¿243€ cada una con media pensión? ¡Vaya timo! Además, el lugar estaba bastante dejado, con el comedor principal cerrado y la calefacción en modo “tira y afloja”.
Y lo más grave de todo: ¡sin agua caliente! Imagina esto. Después de una cena que dejaba mucho que desear, pensando en ducharme, resulta que no solo no había agua caliente, sino que el termo estaba apagado. Nos tocó esperar media hora y al final, ¡agua helada! Eso sí que no fue una experiencia para recordar. Había un desayuno que era como un recuerdo de lo que podría haber sido: sencillo y mediocre. Y la cena que prometía ser un menú degustación de 8 platos… Con suerte nos llegó un plato principal que no nos gustaba. Así que, si no te mola el cordero, prepárate para sufrir.
El sitio se ve que necesita un poco de cariño. Las paredes estaban agrietadas y le haría falta una mano de pintura. 386€ por una noche con una cena y desayuno que ni siquiera merecían la pena… Al menos intentamos que nos descontaran algo por la falta de agua caliente, y después de un tira y afloja nos restaron 100€, aunque casi tuvimos que rogarles. En fin, no volveremos. Ah, y para los que tienen curiosidad: el albergue del hotel tiene una capacidad para aproximadamente 40 personas, pero con la experiencia que tuvimos, seguramente debería considerar no volver a llenarlo del todo hasta que mejoren un poco las cosas.
El hotel ofrece tarifas especiales para estancias largas
Así que, después de un par de años disfrutando del Hotel Gastronómico Mar de Fulles, tengo que decir que cada vez que voy, la experiencia supera mis expectativas. Este lugar, en Alfondeguilla, es un auténtico oasis en plena naturaleza, ¡y qué decir del ambiente! La sala de pilates es súper acogedora, y te sientes en casa desde el minuto uno. Además, tener todo tan limpio y bien cuidado hace que realmente puedas desconectar y sumergirte en el retiro. La comida es simplemente espectacular, y eso se lo debemos a Juanma, el cocinero autodidacta que prepara esos platos saludables de kilómetro cero que son un auténtico deleite.
Y no puedo dejar de mencionar a Tania; ¡qué chica más encantadora! Siempre está pendiente de los detalles, asegurándose de que todo vaya sobre ruedas. Su amabilidad hace que cada visita sea aún más especial. Allá por la noche, el lugar se transforma y es pura magia. Lejos de las luces urbanas, el cielo se llena de estrellas y el canto del búho suena como una banda sonora perfecta. Sin lugar a dudas, este hotel es el sitio ideal para esos retiros donde solo quieres conectar contigo mismo. Y no me sorprende que repita cada año.
Por otro lado, he tenido la oportunidad de experimentar la zona de habitaciones compartidas y debo decir que ha sido un gran hallazgo. Un verdadero paraíso en la Sierra d’Espadà. La comida sigue siendo un punto fuerte, gracias a Juanma, ¡qué crack! Sus sabores y su enfoque en ingredientes frescos realmente realzan la experiencia. Tania y su equipo siempre son súper amables y eso hace que te sientas como en casa. De verdad, lo recomiendo al 100%, tanto el albergue como el hotel. Pero, ¡pido un pequeño favor! No lo digáis a mucha gente porque quiero asegurarme de que siempre haya disponibilidad cuando vuelva.
Por supuesto, no todo ha sido perfecto. Nos encontramos con algunos problemas de servicio que, la verdad, me sorprendieron un poco. En nuestra última visita, el problema con la calefacción fue notable, y eso afectó nuestro confort, especialmente en esas noches frías de montaña. Además, las condiciones de seguridad también necesitan atención; me incomodó la puerta de entrada del albergue, que no cerraba bien. Es una pena porque el entorno y las instalaciones son maravillosos, pero esas fallas realmente impactan la experiencia.
Ah, y sobre las tarifas para estancias largas, parece que ofrecen opciones especiales, aunque deberás confirmarlo directamente con ellos. La idea de disfrutar de precios más económicos en una larga estancia suena genial, especialmente si planeas una escapada más prolongada para realmente desconectar y disfrutar de la naturaleza. Pero ya sabes, asegúrate de preguntar cuando llames, porque vale la pena aprovechar estas oportunidades en este rincón idílico.
Cuál es la clasificación del Hotel Gastronómico Mar de Fulles
A pesar de que tuve algunos contratiempos en mi estancia, la experiencia en el Hotel Gastronómico Mar de Fulles ha sido bastante memorable, sobre todo por el entorno. La llegada fue un poco complicada, ya que el 24 de enero el frío se notaba bastante y cuando llegamos, no había ni calefacción ni agua caliente en nuestra habitación. Tuvimos que pasar un rato en recepción esperando que desbloquearan el aire acondicionado y, aunque nos dijeron que el agua caliente tardaría un poco, eso no evitó que tuviéramos que bajar a cenar sin haber podido ducharnos. Justo cuando estaba a punto de disfrutar del desayuno, ¡sorpresa! Bloquearon nuevamente la calefacción. No sé ustedes, pero eso no ayuda a la experiencia de relajación que todos buscamos.
Por otro lado, tengo que dar un aplauso a la ubicación del hotel. ¡Es espectacular! La Sierra de Espadán es un paraíso que te invita a desconectar y disfrutar de la naturaleza. La sostenibilidad del lugar también es un gran punto a favor. Ellos se esfuerzan por cuidar el medio ambiente y realmente se nota en cada rincón del hotel. Sin embargo, vi que algunos huéspedes se llevaban las estufas de gas después de la cena, lo que me hizo pensar que quizás la gestión de la calefacción debería revisarse un poco más para que todos estemos cómodos.
A pesar de esas pequeñas molestias, la experiencia gastronómica fue de lo mejor. La comida es fresca y sabrosa, y se nota que utilizan ingredientes locales, lo cual es reconfortante y, además, nos hace reflexionar sobre lo que comemos. También los espacios están diseñados para que puedas relajarte y reponerte de la marcha. Ah, y no se me olvida la clase de pilates que tomé allí, ¡fue un auténtico regalo para el cuerpo y la mente!
Para resumirlo todo, diría que el Hotel Gastronómico Mar de Fulles es un hotel de 4 estrellas que mezcla naturaleza, buena comida y un enfoque en la sostenibilidad. Así que si buscan un lugar para relajarse, disfrutar de la gastronomía y el entorno, este es el sitio perfecto. Estoy segura de que, a pesar de algunos inconvenientes, vale la pena visitar. ¡No puedo esperar para volver!
Qué tipo de cocina se puede disfrutar en el hotel
¡Vaya experiencia la que tuvimos el 21 de febrero en el Hotel Gastronómico Mar de Fulles! Todo fue maravilloso. Desde el momento en que llegamos, nos envolvió un ambiente cálido y acogedor. El servicio fue de primera, con un personal muy atento que nos hizo sentir como en casa. Y la comida, ¡uff! Deliciosa, una auténtica maravilla. La ubicación del hotel, en medio de un paisaje espectacular, solo le añade más encanto. Definitivamente, este lugar es ideal para un viaje de negocios o para disfrutar unos días con amigos.
Hablando de la comida, recientemente fui a comer con un par de amigos y la verdad es que fue una experiencia excelente. Todo estaba buenísimo. La atención del personal sigue siendo impecable; siempre amables y dispuestos a ayudarte. Es un sitio al que no dudo en volver. Y por cierto, la ubicación es igualmente impresionante, así que no te lo puedes perder.
Las habitaciones también tienen su encanto. Son cómodas y limpias, perfectas para descansar después de un día lleno de actividades. Si buscas un lugar donde desconectar, este es el sitio ideal. En cuanto a la cocina, puedo decir que todo estaba saludable y muy sabroso, además de que ofrecen platos elaborados con productos de su huerto propio. Una manera perfecta de disfrutar de la gastronomía local.
Y cómo olvidar las palabras de Juanma, ese gran anfitrión: “aquí estamos para cuidar a las personas”. Tania, en recepción, nos brindó un trato excepcional y se notó que realmente se preocupaban por nosotros. El entorno es simplemente espectacular, un lugar donde la tranquilidad reina. Si buscas relajarte y disfrutar de la naturaleza, ¡¡recomendadísimo!!
En resumen, la cocina del hotel es una joya, con un enfoque en productos de cercanía y platos que son un verdadero espectáculo gastronómico. Desde platos saludables hasta opciones más sofisticadas, aquí cada comida es una experiencia única. Así que, si preguntas qué tipo de cocina te espera, la respuesta sería una mezcla de delicias locales, frescas y sabrosas, perfectas para disfrutar después de un día lleno de aventuras en la naturaleza. ¡No puedes dejar de probarlo!
El hotel es sostenible y qué características lo hacen ecológico
Ya te he contado lo del hotel, pero tengo que añadir que la cena fue un deleite absoluto. Imagínate disfrutar de un menú elaborado con productos ecológicos de su propio huerto, todo mientras contemplas las vistas. Me encantó la idea de que está todo a kilómetros cero, lo que hace que cada bocado se sienta más especial. Es perfecto para una escapada en pareja o incluso con amigos. Aunque a mí me parece que es el sitio ideal para desconectar con tu amorcito, ¿no crees? Un ambiente romántico y tranquilo, sin el ruido de la ciudad… suena a planazo.
Ahora, no quiero ser pesao, pero tengo que ser honesto con lo que vivimos. Durante nuestra estancia, mi marido y yo trabajamos con la pequeña de 4 meses, así que elegimos gestionarlo todo desde un lugar tranquilo. Pese a que el hotel prometía comodidad con aire acondicionado en la habitación, lamentablemente no funcionó desde el primer día, y eso fue un poco frustrante, la verdad. Estuvimos yendo a recepción un montón de veces, y no es lo que uno espera en vacaciones. Te diré que estar con un bebé y lidiar con el calor no es precisamente la mejor combinación.
Además, los mosquitos hicieron de las suyas. No sé cómo entraban, pero parecía que habíamos montado un club nocturno dentro de nuestra habitación. No exagero al decir que matamos más de 20 mosquitos en solo tres noches. ¡Era un desastre! Si te apetece evitar picaduras en las piernas y brazos, quizás deberías preguntar si tienen un plan de acción para esto. Ah, y un pequeño detalle: el césped podría tener un cuidado extra para que sea más accesible. La piscina y la terraza son muy bonitas, pero un poco más de sombra en las instalaciones sería un buen detalle.
Ahora, en cuanto a si el hotel es sostenible y qué lo hace ecológico, aquí va la respuesta: el Hotel Gastronómico Mar de Fulles es auto sostenible, lo que significa que están comprometidos con el medio ambiente en cada paso que dan. Esto lo hace aún más especial. Cultivan muchos de sus propios alimentos, lo que garantiza frescura y calidad, además de reducir el impacto ambiental por el transporte. Eso sí, si te decides a quedarte, asegúrate de explorar todo el proyecto que tienen detrás. Te aseguro que profundizar en su esencia aumentará tu disfrute del lugar. Aquel aire eco-amigable realmente se nota, aunque también hay cosas que mejorar. Pero, en general, es un sitio bonito y vale la pena considerarlo para una escapada.
Qué tipo de energía utiliza el Hotel Gastronómico Mar de Fulles
Y después de un par de días disfrutando del Hotel Gastronómico Mar de Fulles, déjame decirte que es un lugar que realmente invita a desconectar. Está situado en Alfondeguilla, en plena naturaleza, donde puedes olvidarte del bullicio de la ciudad y simplemente relajarte. Si decides pasear por el bosque a su alrededor, te prometo que te vas a sentir renovado. Es un escenario idílico, ideal para esos días en los que solo quieres escuchar el canto de los pájaros en lugar de las notificaciones del móvil. ¡Perfecto para perderse un rato y recargar baterías!
En cuanto a la comida, aunque la idea de que el menú se base en productos km0 y de su propio huerto es genial, no todo fue oro lo que reluce. La comida fue correcta, pero no lo suficientemente especial como para hacer un “wow.” Si estás pensando en un festín de sabores, tal vez deberías ajustar un poco las expectativas. Eso sí, el personal es increíble, siempre atento y amable, lo cual suma muchos puntos al ambiente. Aunque el servicio en el comedor fue un pelín lento y el comedor mismo puede ser algo ruidoso, especialmente si tienes a los peques corriendo.
La piscina del hotel merece una mención especial; es preciosa y hace que quieras hacer un alto en la rutina para simplemente disfrutar del momento. Ah, y aunque el aire acondicionado puede necesitar un poco más de atención, es cierto que, a veces, lo apagan y eso puede hacer que las habitaciones se calienten un poco. Una opción más de control sería genial, sobre todo si tienes a tu familia o amigos contigo. ¡No querrás que nadie pase una noche sin poder dormir porque hace calor!
Sobre el menú, es bastante elevado, así que ten en cuenta que 39 euros por persona sin bebida puede parecer un poco excesivo, y sí, a veces se siente que se pasan un poco. Si tienes pensado volver, mejor pregunta si hay alguna opción alternativa porque, al menos, siempre puede haber un plato que no esté al gusto de todos. Si decides quedarte un rato por la tarde, el ambiente en la terraza del restaurante es simplemente encantador, con vistas que hacen que todo valga la pena.
Por último, en cuanto a la energía que utiliza el hotel, parece que tienen un enfoque centrado en lo sostenible, pero los detalles específicos son un poco escasos en la información que he encontrado. Sin embargo, me imagino que intentan estar en línea con esa filosofía de trabajar con lo local y lo natural. En definitiva, aunque el lugar tiene sus detalles a mejorar, la experiencia global y la tranquilidad del entorno hacen que sea un sitio que vale la pena considerar.
El hotel ofrece actividades al aire libre o acceso a lugares turísticos
Y bueno, después de hablarte de la comida, no puedo dejar de mencionar el Hotel Gastronómico Mar de Fulles. Este lugar es impresionante, de verdad. Está en Alfondeguilla, y tiene esa vibra especial que te hace sentir como en casa. Con cuatro estrellas, no te esperes un sitio cualquiera; la calidad y el servicio son de primera. Imagina despertarte en una habitación cómoda, con vistas a la naturaleza que te rodea. ¡Es el plan ideal para desconectar!
Pero hablemos en serio, la experiencia gastronómica es la joya de la corona aquí. Desde el desayuno hasta la cena, el restaurante se enfoca en ofrecer productos locales y frescos. Es que no hay nada mejor que disfrutar de un plato que resalta los sabores de la tierra, ¿verdad? Además, el personal es súper amable, siempre dispuesto a recomendarte algo delicioso. Si eres amante de la buena comida, en este hotel sentirás que has llegado al paraíso.
Y no todo es comer, aunque eso ya sería suficiente, ¿no? También hay un montón de cosas que hacer alrededor. Si te gusta salir y explorar, el hotel está en una ubicación genial para acceder a actividades al aire libre. Desde senderismo hasta paseos por los alrededores, hay mil maneras de disfrutar de la naturaleza. Y si buscas un poco de cultura, no te preocupes; tienes varios lugares turísticos cerca que valen la pena visitar. Simplemente pregúntales en recepción, que seguro tienen recomendaciones de excursiones o actividades que se adaptan a lo que te apetezca.
Así que ya sabes, si estás pensando en una escapada, el Hotel Gastronómico Mar de Fulles tiene un poco de todo: buena comida, un ambiente acogedor y la posibilidad de disfrutar al aire libre, todo en uno. ¡No te lo pienses más!








